LJC

Una herramienta para construir el socialismo

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construccion-socialismoPor: Roberto G. Peralo (La Joven Cuba)

El 1ro de enero del 2013 constituye una fecha histórica; la puesta en funcionamiento de la nueva Ley 113 del sistema tributario aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular, marcará un antes y un después en el proceso de construcción del socialismo cubano.

Uno de los problemas aún sin solución y que debe enfrentar nuestra generación, es la “teoría económica del socialismo”. ¿Cómo a través de las estructuras sociales y de la organización del sistema político se puede dar cumplimiento a la ley fundamental del socialismo “de cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades”? Buscando respuestas en los manuales (que el Che caracterizara como “ladrillos soviéticos que tienen de inconveniente no dejarte pensar”), la solución que se brinda es utilizar los instrumentos económicos como la dirección planificada de la economía nacional por un estado que centraliza todas las decisiones, vinculándola con la Ley del Valor, tales como el dinero, el crédito, el comercio y el cálculo económico.

Está más que demostrado, la utilización de estos métodos destruye las bases económicas de cualquier país y lo alejan de cualquier intento de construir una sociedad justa, aunque esas sean las intenciones.

También es evidente que una ley tributaria por si sola no garantiza el desarrollo sostenible de la economía, ni una distribución equitativa de la riqueza. Ejemplo de esto los tenemos de sobra: Bush con sus políticas fiscales, ha llevado a la quiebra al Estado más poderoso del mundo. Cuando vemos las estadísticas de los países de America Latina después de 20 años de gobiernos neoliberales, contamos con la región más desigual del planeta, el 5 porciento de la población es dueña del 80 porciento de las riquezas.

Al estudiar la ley tributaria cubana, me percato que va en busca de establecer los principios para el reordenamiento de la economía. Si se aplica bien este instrumento puede garantizar los niveles suficientes de ingresos para respaldar los gastos sociales del país. Era una práctica habitual del Ministerio de Finanzas pedir una modificación al presupuesto del Estado por quedarse sin financiamiento, provocando un déficit no planificado, causa fundamental de la inflación de los precios. Ahora se puede controlar el déficit en rangos sostenibles para la economía.

También busca garantizar la redistribución de los ingresos percibidos por sectores con mayor capacidad económica, protegiendo a las personas de más bajos ingresos. Algo muy importante en este aspecto es que tiene como base el principio de generalidad, combinando este con regímenes especiales y beneficios fiscales. Con estos mecanismos económicos se puede incentivar una cultura ecológica en el sector empresarial, además de ir estimulando que predominen las relaciones de propiedad colectiva y la distribución de la riqueza que se genera del trabajo en colectivo por encima de la propiedad individual.

Lo más significativo e importante a mi entender y que marca un antecedente para el resto de la leyes que están por venir es que las medidas tributarias serán aplicadas de manera gradual, tendrán un carácter activo y flexible que permiten cambiar las bases imponibles, tipos impositivos, formas y plazos de pago, según las particularidades de un sector o territorio. Esto a su vez de ser una gran oportunidad para los gobiernos municipales y provinciales se convierte en un gran reto. ¿Estarán preparados nuestros dirigentes para aplicar una herramienta tan compleja?

¿Serán capaces, sin violar leyes económicas, ir ubicando el capital que genere la sociedad en el lugar, el momento y la cantidad adecuada, garantizando el desarrollo sostenible de la sociedad en su conjunto y no de un sector o parte de ella?

Las políticas fiscales pueden ser el timón que conduzcan a la sociedad por la senda de la construcción del socialismo. Pero alerto que no pueden ser los incentivos económicos el motor impulsor, vuelvo a recurrir al Che El Socialismo es un fenómeno de conciencia y hay que desarrollar esa conciencia en el hombre, de donde la educación individual y colectiva para el comunismo es una parte consustancial a él…” por lo que a la ley tributaria se le debe de dar un enfoque educativo y a través de los incentivos económicos ir educando y transformando la conciencia del hombre para poder construir esa sociedad mejor.

 

Los fantasmas de la red o mi opinión más allá de La Joven Cuba

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LJCubaPor estos días en que otra vez el tema de La Joven Cuba (LJC) ha vuelto a comentarse en las redes, me cuestiono si vale la pena responder definitivamente la pregunta que todos nos hicimos unos meses atrás: ¿Qué pasó realmente con LJC? Y no me tomen a mal, por supuesto que entiendo que ir al fondo de las cosas, aclararlas, es vital para entenderlas; pero por otro lado no hay que hurgar mucho en este asunto para comprender que sus implicaciones van más allá de lo que pueda pasar con Osmany, Roberto y Harold, sino que es un tema para que todos pensemos en la blogosfera, independientemente del contenido de nuestros blogs o nuestros puntos de acceso a la red.
Debo aclarar, antes de seguir con este post, que estoy completamente en contra de la censura que ha sufrido este blog, pero al mismo tiempo no creo que sea el momento de hacer una cruzada entre nosotros para juzgar a los blogueros por la posición que asumen frente a lo que ha sucedido con LJC; a fin de cuentas, son muchas las versiones sobre lo que pasó en realidad. He visto a personas que apoyan a LJC a ultranza, sin siquiera saber exactamente qué ocurrió, los que reniegan de ella con la misma fuerza y con igual desconocimiento, los que no les importa y se mantienen al margen (al menos en apariencia) y los que han asumido posturas más realistas criticando o apoyando a partir de lo poco que conocen. Pero todos, al final, defendemos lo mismo, o al menos eso hemos declarado: mostrar al mundo la Cuba real, la que defiende un proyecto socialista con sus virtudes y defectos; es por eso que las fracturas y las divisiones me preocupan sobremanera, justo cuando los asalariados del gobierno norteamericano se organizan y unen.

Blogueros participantes en el BlogazoxCuba de visita en el Morrillo

Blogueros participantes en el BlogazoxCuba de visita en el Morrillo

 

Mucho más me mortifica porque parecía que la blogosfera cuajaba después del BlogazoxCuba, organizado precisamente por los muchachos de Matanzas a finales de abril. La reunión fue fundamental para poner en contacto a numerosos blogueros de todo el país, para que por primera vez mucha gente acostumbrada a interactuar en las redes se vieran las caras, conversaran sobre sus intereses, preocupaciones, compartieran información técnica, etc.
Sin embargo, y a pesar de todas las polémicas derivadas de su nombre (también se le denominó Encuentro de blogueros en Revolución) y su Declaración Final, lo que se avizoraba como un despegue ha terminado siendo para muchos un espacio en el que “alguien” clasificó a los blogueros y definió quiénes podían estar en Internet y quiénes no. ¿Paranoia de la conspiración o realidad? Habría que verlo, lo cierto es que una a una se fueron apagando voces plurales que daban color a un universo de blogs en Cuba, por lo general bastante gris y monocorde, además de lento y desactualizado (basta revisar los enlaces desde medios cubanos para ver que la mayoría se actualizan con suerte una vez al mes).
El blog de Elaine (recientemente reabierto con un texto en apoyo a LJC) y Crónicas Obscenas, son otros dos ejemplos de este apagón. Cada uno dio una “explicación” del por qué no saldrían más y no voy a cuestionar las razones de ninguno de ellos, pero qué significativo que fuese todo más o menos en la misma época.
Y más allá de abrir el pensamiento a formas de pensar y decir diferentes, vale la pena reflexionar sobre cuál es el saldo que tiene el cierre de blogs que se habían convertido en paradigmas para quienes se iniciaban en este mundo. Por otro lado, tanto Elaine como LJC habían logrado algo extremadamente difícil para cualquier medio cubano: visibilidad. Y vayamos más lejos: credibilidad. La Joven Cuba era seguido como un espacio hecho en la Isla desde el cual se podía conocer la realidad cubana en todos sus matices, tenía credibilidad en la arena internacional, algo que lamentablemente nuestros medios no siempre tienen por las campañas mediáticas y el hecho de ser estatales.
Algunos dirán que es fácil lograr visibilidad y credibilidad criticando a la Revolución, porque eso es lo que quiere el enemigo y para eso ya están Yoani y su tropa pagada; pero verlo de tal modo es simplificar el asunto, obviar que en más de 700 artículos publicados, había mucho más que algunas críticas en las que puede se les haya cargado la mano hacia un solo lado. Por qué no verlo al revés, por qué no darse cuenta que por temor a un par de artículos, se ha perdido la oportunidad de que otros muchos favorables a la Revolución hoy no lleguen a su destino.
Está claro que en un país donde el acceso a Internet tiene tantas limitaciones, quienes tienen la llave de entrada cuidan mucho que la usen aquellos que defiendan sus intereses; pero a esos fantasmas de la red alguien debería asesorarlos en materia de comunicación, para que entendieran los costos de acciones tan torpes como retirar un material ya publicado o cerrar un blog. Una vez que algo está en red al menos unos minutos, es suficiente para que usuarios de cualquier parte del mundo los compartan con otros, los copien etc. En el caso de la “Joven Cuba” sus post más polémicos fueron retirados, sin embargo blogs enemigos como Café Fuerte y otros volvieron a publicar los materiales eliminados y cuestionaron la libertad de expresión en Cuba a partir de la desaparición de los mismos. Entonces… peor el remedio…
Que los muchachos de LJC se creyeron dioses, afirman algunos en la red; que desoyeron consejos, aseguran otros; que fueron a reuniones que no debían, léase encuentros de blogueros pagados por Estados Unidos;  son versiones de las causas del cierre y que en mi opinión no justifican nada. Si algo dejan en claro cualquiera de ellas es que los fantasmas de la red aún no están preparados para asumir el reto del libre acceso del pueblo cubano a la Internet, y con estos tropiezos solo le dan la razón a quienes afirman que Cuba no tiene problema ninguno para conectarse, que “todo es un invento del Gobierno porque tiene miedo a que el pueblo conozca la verdad”.
Lamentablemente Cuba sí tiene problemas para conectarse y también hay quienes tienen miedo. Me pregunto qué pasará el día en que el hombre común tenga acceso a la web y tal vez la necesidad de expresarse, cuando ese Periodismo ciudadano incipiente que hizo circular por toda la Isla un video del incendio de la gasolinera de Santiago de Cuba decida, aunque solo sea por curiosidad, ir a ver qué sucede en una de las pachangas bien pagadas de las Damas de Blanco, para luego contarlo en Facebook. ¿Acaso los fantasmas lo rastrearán para cerrarle la entrada a Internet?
Todo proceso revolucionario ha tenido personas que han comenzado defendiéndolo y que en el camino han cambiado su modo de pensar, o los procesos han ido por un lado y el pensamiento de algunos de sus defensores por otro; esa lección histórica deberíamos aprenderla de una buena vez, tal vez así se pierdan un poco los temores que frenan el derecho a disentir, a la opinión diferente.
Estaría bien que “alguien” entendiera de una vez que si los blogs se vuelven una copia de lo que dicen los medios tradicionales, entonces perderán toda credibilidad y con ella también su fuerza para trasmitir los mensajes positivos sobre nuestro país. Las campañas internacionales quieren desacreditar a los blogs revolucionarios tildándolos de oficialistas, asumiendo que no son una alternativa de información sobre nuestro país y presentando a los blogs contrarrevolucionarios como los únicos que realmente dicen la verdad sobre Cuba; si se apaga todo intento de crítica, incluso la crítica revolucionaria y constructiva, estaremos certificando con cuños los planteamientos de esa campaña de descrédito.
Y el pueblo cubano… ¿leerá acaso esos blogs dulzones en los que solo hay fotos de niños felices que van a la escuela o preferirá los otros, en los que los niños felices van a la escuela y están seguros, pero tal vez no tienen al mejor maestro?
Mientras todo eso llega, lo triste es que la blogosfera cubana se fracciona por la desconfianza. Y eso se siente en las conversaciones en las que más que hablar, la gente susurra, como si se tratara de algo prohibido, aunque nadie ha dicho jamás que lo está. Tampoco nadie ha dicho que unos son confiables y otros no, pero por si acaso, la gente pregunta sobre LJC en los chats casi a escondidas, con tal suerte de palabras que nunca sabes a ciencia cierta si preguntó o no, si dijo lo que pensaba o no, como tanteando el terreno a ver si se puede abrir el pecho con el otro; porque quizás el otro no es sino uno de esos fantasmas de la red, tan dañinos y retrógrados.

 

 

(Tomado de Espacio Libre)

 

 

¿Cómo decir lo que debo decir?

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El Huevo

Por Rosa Rodríguez Cubela, especial para “La Chiringa de Cuba”

Hace algún tiempo vengo leyendo la polémica sobre lo sucedido con el Blog “La joven Cuba” y no creí que sumarme a la cruzada fuera lo imprescindible, pero al leer lo que al respecto decía Vicente Feliú, me llamó mucho la atención la forma en que abordó ciertos temas archiconocidos de los años 60; y no he dejado de pensar en que algo parecido podría estar sucediendo incluso en pleno siglo XXI, cometiéndose las mismas barbaridades a pesar de las amargas experiencias vividas.

“La Joven Cuba” no es “La nueva trova”, pero es parte de la naciente blogosfera cubana que sí existe y no se puede tratar de esconder, a pesar de que miles de cubanos aún no la conozcan por razones de conectividad, ignorancia, poca información, y todo lo demás que sabemos. Lo cierto es que desconocer este hecho será en el futuro otra lamentable reconciliación.

Leyendo el segundo tomo de “En busca de la cubanidad”, de Torres Cuevas, encuentro en la página 306 estos versos de Guillermo Rodríguez Rivera, que hoy me gustaría compartir con los lectores de este blog:

¿Cómo decir lo que debo decir?

Hasta que fui balcón y miré desde

el balcón

la gente que subía, yo que bajaba

y que era uno más entre las hileras de gentes;

yo, que construyo un mundo que me deja nacer

porque me aplasta,

buscando un sitio donde comer algo, el cuerpo aquí

y el alma en el futuro;

yo, trabajando lleno de esperanzas

dispuesto a disparar contra la muerte;

yo, leyendo un periódico de cuatro paginas

Casi sin noticias,

Tan lejano

Creo que fue hace dos a tres meses.

Que comprendí que el único modo real de decir

todo era,

Sencillamente

decir todo.

Para rematar, en la página 307 encontré lo siguiente:

“(…) Por ello una cultura, que pudiéramos definir como el modo de ser de una época, tiene como parte integrante una expresión ideológica que es la forma en que una época se presenta a sí misma”.

Excelentes palabras que se adecuan al momento. No cometamos el mismo error con la blogosfera cubana que con la Nueva Trova. Ya han pasado años para darnos cuenta de que lo novedoso y bueno se impone.

Lic. Rosa Rodríguez Cubela
Poeta y profesora de Español Literatura

La Joven Cuba: cui prodest

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LJCPor Osmany Sánchez (La JovenCuba)

Es difícil llegar a una conclusión cierta cuando son muchas las personas que opinan sobre un mismo tema, sobre todo si estas personas representan diferentes grupos y tendencias políticas. Ante una situación como esta Lenin aconsejaba preguntarse: ¿A quién beneficia? No podemos dejarnos llevar porquién opina pues en estos tiempos de pérdidas de valores y doble moral eso puede confundir. Lo importante entonces es quién se beneficia con lo que se dice.

Sabias palabras las de Lenin cuando dijo: “En política no importa tanto quién sostiene directamente determinadas ideas. Lo que importa es a quién benefician esas ideas, esas propuestas o medidas”

Si analizamos el cierre de La Joven Cuba siguiendo esta metodología no es difícil percatarse de quienes se benefician y quiénes se perjudican o para decirlo mejor quiénes ganan y quiénes pierden. Otros que aparentemente son neutrales aprovechan esta oportunidad para salir del closet político, pues la “ayuda” brindada trae veneno detrás, pero bueno esa es otra historia

Con el cierre de La Joven Cuba ganaron los que desde el mismo inicio del blog trataron de sabotearlo. Unos lo hicieron de abiertamente, es decir utilizando los métodos típicos de los

troles: ofensas, malas palabras, etc. El otro grupo de saboteadores fue más inteligente pues aprovechó la vigencia del viejo axioma que dice: “Es malo cuando tu enemigo te alaba lo que haces”.

 

Si lamentable es que exista este axioma, es mucho más preocupante que se aplique, a veces sin análisis previo, pero ese sería tema para otro post.

Ganadores son también los que siempre encontraron en nosotros un obstáculo para su labor y también los que afirman que a la Revolución la defienden solo los que reciben esa misión como una tarea y que no hay espacio para la espontaneidad.

Se benefician sin duda ciertos dirigentes que duermen más tranquilos apartando a un grupo de jóvenes que si bien son críticos e inconformes con lo mal hecho, jamás han dejado margen a las dudas sobres sus convicciones revolucionarias. (¿Qué revolucionario no es crítico e inconforme, qué joven no lo es?)

Algunas de estas personas implantaron un récord mundial en menor tiempo para cambiar de opinión. Una semana nos felicitaban por lo bien que lo estábamos haciendo y a la siguiente se daban golpes en el pecho-y en alguna que otra mesa- diciendo que ellos siempre se lo imaginaron…

Sinceramente no me molesta la actuación de estos personajes, es bueno saber lo que piensan de verdad y no seguir creyendo que sean amigos o por lo menos aliados en esta nada fácil lucha por llevar la realidad de Cuba al mundo. Una amiga hace poco nos decía que son las “miserias humanas” las que mueven sus actos. Sin apartar, claro, el oportunismo que no falta en muchos casos.

Los que sí me lastiman de verdad  son los que en algún lugar escucharon esos criterios negativos de nosotros y sin preguntar, sin buscar una segunda opinión, los secundaron o al menos se callaron su opinión. Sobre estos Lenin decía -retomando a Lenin- que “existen ciertos incautos que, por irreflexión o por la fuerza de la costumbre, defienden las ideas predominantes…”.

Aún después de varios meses seguimos esperando que alguien se siente con nosotros y nos explique cuáles fueron nuestros errores, y cuáles las causas que motivaron que no podamos seguir defendiendo a la Revolución desde La Joven Cuba. En poco más de dos años publicamos más de 780 artículos, por lo que hay bastante material de estudio para demostrar nuestras insuficiencias. Tomar uno o dos para demostrar un punto, es cuando menos mala fe.

Pueden convencerme de que estoy equivocado pero no pueden decirme que estoy equivocado sin convencerme. Estas no son palabras mías, esto se lo dijo Fidel en una carta a Nikita Jrushchov hace 50 años.

Ser difamados, utilizados en reuniones como ejemplos negativos, o que amigos se vean afectados por “culpa” nuestra, me afecta como revolucionario, como profesor y como militante del Partido. Solo lo compensa saber que siempre hemos actuado y actuaremos siguiendo lo que pensamos y lo que se necesita en estos tiempos. Hace mucha falta que se cumpla el llamado de Raúl a aceptar todos los criterios, sobre todo con los que no estemos de acuerdo.

Esta es una piedra en el camino, y de alguna forma la superaremos, pero lo que nunca haremos será perder el rumbo. Cada uno de nosotros sabe muy bien de dónde viene y para dónde va. Esto puede ser desde un mal entendido hasta el resultado de una mala comunicación. Esperemos a ver qué sucede.

 

¿La historia los absolverá?

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imagesLJC

Por Alejandro Cruz, Editor del Blog: Cubano1er.Plano

El hecho de que Guiteras fue incomprendido en su tiempo por una parte del movimiento revolucionario me hace pensar en la posibilidad de la reencarnación en estos jóvenes cubanos que con sus temas multitematicos y verdaderamente críticos han sido incomprendidos. Hace ya poco mas de cuatro meses el blog La Joven Cuba ha dejado de actualizarse con regularidad por causa del bloqueo que le tiene la universidad de Matanzas, donde justamente tenían su sede,  y en busca del por qué de esta situación quiero compartir con la blogosfera preguntas como estas:

¿Por qué está bloqueado el blog La Joven Cuba (LJC) en la Universidad de Matanzas?

¿Por qué los blogueros debemos permitir que algunas personas difamen de los creadores de LJC sin aportar ningún argumento que sostenga esa idea?

Quizás algunos ejemplos que han llegado a mis oídos nos puedan ilustrar esta penosa situación:

– En la capital algunas personas se han referido a LJC como un “grupúsculo disidente de derechos humanos”. Obviamente se trata de un rumor que se ha ido transformando de boca en boca hasta convertir a estos jóvenes en contrarrevolucionarios, pero: ¿donde nació esta crítica? ¿cómo se sentirá un revolucionario cuando ve que su propia gente lo margina? ¿cuántas personas no habremos perdido antes por esto? Estamos a tiempo de salvar la situación y que se haga justicia o que al menos exista transparencia.

– En otra universidad del país, un rector mencionó a LJC frente a la comunidad universitaria como ejemplo de blog negativo.

 

– A la administración de la universidad de Matanzas se le piden “medidas concretas” que neutralicen a LJC. ¿Qué tipo de medidas son esas? ¿Acaso el bloqueo (esa palabra que tanto detestamos los cubanos) al blog no es suficiente?

En fin, es una lástima que ocurran cosas así con LJC, porque los que los conocemos no hemos dudado ni un segundo de su carácter revolucionario y de su compromiso, su historia puede ser la de nosotros en un futuro, y lo peor de todo es que aun sucedan en nuestro país cosas como estas. No obstante, sigo confiando en que impere el sentido común y todo se solucione.

 

Y para los que no conocen a LJC,  los invito a ver estos artículos relacionados que demuestra quienes son este grupúsculo disidente cubano. Después saqué usted sus propias conclusiones.

 

 

(Tomado de Cubano1erPlano)