asamblea nacional del poder popular

¿Un asunto de pi?

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INDISCIPLINA SOCIAL
Por VLADIA RUBIO (nacinales@bohemia.co.cu )
Fotos MARTHA VECINO (fotografia@bohemia.co.cu )

Esquina llena de basura en la calle y los tanques rotos(Foto: MARTHA VECINO)

Calles sin basura, ni escombros o papeles ensuciando el andar; personas que conversan sin que nadie les interrumpa o pase entre ambos olvidando pedir permiso, balcones desde donde lanzan sonrisas y no jabitas con desperdicios o cabos de cigarro; música solo para el disfrute privado, sin agredir el tímpano de los vecinos; muros limpios, libres de graffitis o huellas de zapatos; manos tendidas para ayudar a la señora, respeto por el orden de la cola…

No es la descripción de un panorama ilusorio por abarcador, sino realidad alcanzable para todos los cubanos. La merecemos.

Y es una paradoja, porque al tiempo que abundan disgustos por tal convivencia complicada que viola normas elementales y va de la mano de la falta de educación y la indisciplina, a veces es la propia ciudadanía -una parte de ella- la que atenta contra esa cotidianidad más confortable, higiénica y ordenada.

BOHEMIA fue en busca de explicaciones al fenómeno, para nada exclusivo de esta Isla, pero que aquí resulta particularmente chocante por contradecir los valores y el paradigma de sociedad defendidos por tantos cubanos.

El presidente de los consejos de Estado y de Ministros, general de ejército Raúl Castro Ruz, hizo de este tema uno de los ejes centrales de su discurso en la más reciente sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, cuando incluso condicionó el avance en la actualización del modelo económico al orden, la disciplina y la exigencia. No se estaba refiriendo únicamente al sector productivo, sino al acontecer del país en general.

Lo que ven cien

Un sondeo periodístico realizado entre cien capitalinos, aun cuando para nada pretende ser representativo del panorama nacional, sí aporta un botón de muestra sobre lo que más parece estar reiterándose, al menos en esta ciudad con más de dos millones de habitantes… hasta que el censo diga su próxima y esperada palabra.

Muro de monumento pintado con graffitiEscribir paredes e incluso monumentos habla de sentidos
de pertenencia bien deteriorados.
(Foto: MARTHA VECINO)

Al interrogar a estos pobladores de disímiles edades, ocupaciones y municipios, mitad del sexo masculino y mitad del femenino, sobre cuáles eran las cinco indisciplinas sociales y violaciones de normas de convivencia que más veían reiterarse en su cotidianidad, 98 por ciento señaló el botar basura y otros desechos en sitios inapropiados concediéndole un lamentable primer peldaño.

Dayamí Arbela, de 43 años, engurruña la nariz en respuesta al mal olor que emana de la loma de desperdicios junto al contenedor de basura, mientras la señala con dedo acusador: “Yo no entiendo por qué la gente tiene que ser tan cochina. ¿Qué trabajo cuesta tirar la jaba dentro del tanque?”

Sintiéndose confortada al quejarse a la reportera, vuelve a la carga: “Pero eso no es lo único mi’ja; junto a la peste, se mete por las ventanas también la música del vecino de al lado, que no me da tregua. He pensado hasta en mudarme, pero es por gusto, porque en todas partes pasa igual”.

Hombre joven frante a un edificioLos llamados a voz en cuello, la música
alta y otros ruidos se apuntan entre lo
que hoy más atenta contra una tranquila
vida cotidiana
(Foto: MARTHA VECINO)

Junto a Dayamí, 83 por ciento de los interrogados se declaran víctimas de músicas “a todo lo que da” o de ruidos molestos, que van desde las prácticas de un estudiante de trompeta hasta la sierra de cierto carpintero partiendo en dos el amanecer.

No hubo diferencias entre los grupos de edades al señalar como la violación más reiterada la basura y otros desechos fuera de lugar, pero como peculiaridad, en el caso de los ruidos, aquellos entre 15 y 25 años no la indicaron como la segunda de sus molestias. Quizás sea porque entre ellos se apunte la mayoría de los “ruidosos”, especialmente en cuestiones musicales.

A diferencia del resto, los más jóvenes marcaron en segundo lugar los daños al transporte público, que para la generalidad ocupó con 74 por ciento el cuarto peldaño, antecedido por la indisciplina de ensuciar o escribir paredes, y que especialmente molesta a los mayores de 60 años.

Debería haber determinados muros o espacios donde se expresaran aquellos con inquietudes artísticas o de comunicador social, pero la parada de la guagua o la pared exterior de la panadería no pueden servir de soporte, por ejemplo, a un tal JM para anunciarle al mundo que él es “El locote de la Lisa”, acompañado por un dibujo obsceno que intenta graficar las dimensiones de su locura.

Aunque en el quinto lugar, las afectaciones a parques, jardines y áreas verdes en general, fueron señaladas por 64 por ciento del total, esa no deja de ser una conducta que a todos hace la vida menos grata, y llega a indignar cuando trasciende de pisotear el césped a destrozar bancos y hasta cargarlos en peso quién sabe con qué rumbo.

¿Di por qué?

Poco se avanzaría con solo describir situaciones como las mencionadas, aun cuando los números puedan aportar una magnitud algo más precisa del fenómeno. El asunto está en buscar razones, y para eso, indagamos en los motivos que los propios ciudadanos asocian a esas conductas.

El 92 por ciento de los interrogados las atribuyen a la falta de exigencia por parte de las autoridades para hacer cumplir lo establecido. Aunque este multifacético tema no puede quedar solo en manos de los agentes del orden, el coronel Juan José Hernández, de la Dirección General de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), durante el acto central de esa institución por los 60 años de los sucesos del 26 de Julio, subrayaba que “para la PNR, el Moncada de hoy está en garantizar la eficacia, eficiencia y profesionalidad en el enfrentamiento al delito, las ilegalidades y las indisciplinas sociales en el actuar diario, en la cohesión de las acciones con los órganos del Estado, las organizaciones políticas, de masas y sociales, bajo la dirección del Partido, con el objetivo de mantener el orden y la tranquilidad del pueblo”.

Jóvenes saludándose
El habitual saludo que por tradición distinguía al cubano, se
ha ido desdibujando. (Foto: ANTONIO PONS BEATO)

Por su parte, la viceministra de Justicia Rosa Charró comentó a esta reportera la necesidad de “ser mucho más exigentes en la aplicación de las normas con quienes infrinjan la disciplina social y vulneren la tranquilidad ciudadana. No basta con lo educativo. Las dos cosas son importantes y deben aplicarse en la justa medida que correspondan”.

Resolver ese tema nos toca a todos los ciudadanos, también precisaba la viceministra; pero, paradójicamente, la segunda causa por la que acontecen tales hechos, según la muestra con que BOHEMIA interactuó, resultó ser el individualismo y la escasa solidaridad, seguida en tercer lugar por la falta de exigencia sobre la propia ciudadanía.

Es revelador constatar cómo la mayor cantidad de encuestados declaró hacer siempre lo correcto en bien de las otras personas y de su comunidad, al pedirle a cada uno que indicara la frecuencia de ese actuar. De ser así, entonces ¿quiénes son los infractores y los mal educados?, ¿perpetuamente los de al lado? Asoma de manera evidente la falta de una conciencia crítica. Por suerte, fueron los jóvenes quienes más dijeron que solo ocasionalmente hacían lo correcto, con 44,4 por ciento.

Instruidos pero no educados

Violar normas de convivencia ciudadana, incurrir en indisciplinas, usualmente se hace acompañar de mala educación. Por eso, la revista se propuso además indagar en cuáles eran las faltas de educación que más se reiteraban en el diario acontecer.

Ómnibus urbano escrito y rayado
Daños al transporte público, a teléfonos y a otros servicios
de uso colectivo hablan de una indisciplina social a la que ya
debe ponérsele coto (Foto: MARTA VECINO)

El centenar de entrevistados no dudó en señalar mayoritariamente, con 83 por ciento, el no pedir permiso para pasar, entrar o salir; y le siguieron -marcados por 71 por ciento en ambos casos- hablar en un tono de voz inadecuado y la ausencia de las “gracias” y el “por favor”. Comunicarse en voz alta, gritar y vocear molesta a todas las edades, según este sondeo; mas a los abuelos parece disgustarles en particular que la gente no salude.

“Llegas a cualquier lugar, al consultorio, a un centro de trabajo, a una cola… y es como si no te vieran, porque nadie te da los buenos días”, refiere dolido Antonio Vistalegre, de 67 años. Junto a este abuelo, 64 por ciento de los encuestados indicó la omisión del saludo como la cuarta falta de educación que más constatan.

Entre las causas de tan maltrecha educación formal los entrevistados apuntaron mayoritariamente a la familia y también a que “los conciudadanos no se respetan entre sí”, 86 por ciento en los dos casos. Como tercera causa quedó señalada por 69 por ciento que “los malos tratos a nivel institucional acarrean la mala educación personal”.

Jóvenes jugado futbol en la calle durante un aguacero
¿No hubo una autoridad que impidiera que ellos
prácticamente se adueñaran de la calle, cerrándola y además
exhibiendo a todos sus torsos desnudos?
(Foto: LEIVA BENÍTEZ)

A propósito de tal estado de cosas, en su ya citada intervención ante el Parlamento, Raúl había expresado: “Conductas, antes propias de la marginalidad, como gritar a viva voz en plena calle, el uso indiscriminado de palabras obscenas y la chabacanería al hablar, han venido incorporándose al actuar de no pocos ciudadanos, con independencia de su nivel educacional o edad”. Luego de una larga y dolorosa enumeración de inadmisibles conductas y faltas de educación, apuntaba: “Todo esto sucede ante nuestras narices, sin concitar la repulsa y el enfrentamiento ciudadanos”.

No pocos se han percatado de dicha desidia porque 67 por ciento del sondeo indicó entre los motivos de la mala educación que “a nadie le importa”; ello, sin que hubiera variaciones significativas entre los grupos de edades, salvo en el caso de los abuelos, quienes, en comparación con los de menos edad, fueron los que menos señalaron esa causa.

Yuniel Vladimir Velázquez, por ejemplo, con 24 años, declara sin entibiar mucho las palabras “yo no soy nadie para decirle a la gente lo que tiene que hacer. Mientras el problema no sea conmigo…”

Gente caminando por las calles, cruzándolas sin mirar el tráfico
En el diario y agitado acontecer ha ido
calando la desidia e indiferencia ante lo
mal hecho en no pocos pobladores
(Foto: MARTHA VECINO)

El problema es de todos, y todos somos alguien. Nos empodera el sentido de pertenencia por el lugar donde habitamos, el respeto hacia uno mismo y hacia el prójimo, la ética y en general los valores que han fraguado personalidades y conductas. Pero esas tuercas parecen estar flojas en algunos puntos del engranaje social.

Sin embargo, el primer vicepresidente de los consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez recordaba durante un diálogo con la prensa, en vísperas de la sesión parlamentaria, que “a nosotros siempre nos ha distinguido la decencia, el buen comportamiento, no somos una población históricamente chabacana ni vulgar. Con todos esos valores, y debatiéndolo de manera abierta y sin tapujo, comprendiendo que hay una situación económica pero con la voluntad de superarnos a nosotros mismos, podemos resolver esos problemas”.

 

Fuente: Bohemia.

 

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Luces, cámara y un poder sin heridas de bala

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Por Claudio Pelaez Sordo Miguel Díaz-Canel

Si yo fuera director de cine escribiría urgentemente un guión, para una película futura, sobre la vida de un cortador profesional de caña que llegó a Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba. El protagonista llevaría por nombre Esteban Lazo Hernández. Y de más está decir que sería un filme basado en una historia real.

Historia real que tuvo su máxima expresión este domingo 24 de febrero cuando los 602 diputados presentes del Parlamento cubano eligieron a los máximos responsables del Consejo de Estado y al nuevo Presidente de la Asamblea.

De antemano ya se conocía que Ricardo Alarcón no saldría de presidente del Parlamento, pero una bola –como le decimos los cubanos a los rumores que andan por la calle- auguraba que sería Esteban Lazo el sustituto. Y así fue.

El negro de origen humilde, cortador de caña desde muy joven, obrero en el molino y secadero de arroz de Jovellanos, al decir del ratificado Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro Ruz, es el nuevo Presidente de la Asamblea. Para desvelo de algunos y consuelo de otros.

 

Y lo que sí resulta un gran desvelo –alentador por cierto- y pone a todos a la expectativa es que los hombres que recibieron balas sobre sus cuerpos en la guerra de guerrillas ceden espacio a quienes han crecido con la Revolución. Comienza a cobrar mayor protagonismo los nacidos al amparo de la Revolución, muestra de ello es que el 61.3 por ciento de los diputados nació después de su triunfo en 1959 y que el posible Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros en el 2018, Miguel Díaz Canel, tiene casi la edad de la Revolución.

Esa nueva generación sobre la cual empieza a caer el poder tiene el cometido de saldar las cuentas pendientes para una sociedad que se erigió como la más democrática del mundo, pero se quedó anquilosada a consignas. Y el no avanzar significó un retroceso.

Quienes comienzan a tener un poder cada vez mayor, resultado de sus méritos partidistas y ciudadanos, deben saber que la miel del poder intentará mostrarse cada vez más dulce. No se empalagarán quienes luchen por ideas justas y dejen a un lado la gloria y los honores.

Sin dudas, Cuba ha cambiado en sus últimos cinco años, más que en cinco décadas. Pero lo más curioso –y alentador también- es que los cambios no han venido a raíz de la muerte de ninguna de sus figuras históricas.

Estos, al fin, han cedido a los reclamos de un pueblo que más que la ley de emigración, o la venta y compra de casas, le interesa aún más, qué llevarse a la boca todos los días, que el profesor no falte en el aula de su hijo, ni que el médico se sienta sobreexplotado en su guardia nocturna.

 

La solución o no de estos problemas por la nueva generación que está llegando al poder, sin heridas de combate, a paso de ¿elefante?, pudiera ser otro argumento para un filme con un final perestroiko o martiano.

 

 

Fuente: Tremendo Explote

 

 

 

Raúl Castro: “La mayor satisfacción es la tranquilidad y serena confianza que sentimos al ir entregando a las nuevas generaciones la responsabilidad de continuar construyendo el socialismo” (+ Fotos)

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Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura de la Sesión Constitutiva de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en su Octava Legislatura, y del Consejo de Estado, celebrada en el Palacio de Convenciones de La Habana, el 24 de febrero de 2013.

Compañeras y compañeros:

En una fecha como hoy, el 24 de febrero de 1895, se reinició la lucha por la independencia con la fusión de los fogueados mambises de la primera guerra y los pinos nuevos, bajo el liderazgo del Partido Revolucionario Cubano y de Martí.

Me corresponde asumir nuevamente ante ustedes y todo nuestro pueblo el honor de presidir el Consejo de Estado y el Gobierno.

En este sentido, creo que no es ocioso reiterar lo afirmado dos veces en este Parlamento, cito: “A mí no me eligieron Presidente para restaurar el capitalismo en Cuba, ni para entregar la Revolución. Fui elegido para defender, mantener y continuar perfeccionando el socialismo, no para destruirlo”.

En concordancia con los acuerdos del 6to Congreso, será preciso armonizar los postulados de la Constitución de la República con los cambios asociados a la paulatina implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

Entre las modificaciones que nos proponemos introducir a la Constitución se encuentra la de limitar a un máximo de dos períodos consecutivos de cinco años el desempeño de los principales cargos del Estado y del Gobierno y establecer edades máximas para ocupar esas responsabilidades.

Al propio tiempo, no resulta saludable estar reformulando continuamente la Carta Magna de la Nación y comoquiera que efectuar una reforma constitucional nos tomará necesariamente un tiempo prudencial, ya que si bien algunas cuestiones pueden modificarse por el propio Parlamento, otras más importantes requieren además la ratificación por el voto favorable de la mayoría de los ciudadanos en referendo; deseo esclarecer que en mi caso, con independencia de la fecha en que se perfeccione la Constitución, este será el último mandato.

En esta sesión la Asamblea Nacional eligió al compañero Miguel Díaz Canel Bermúdez Primer Vicepresidente del Consejo de Estado y posteriormente aprobó su designación como Primer Vicepresidente del Consejo de Ministros.

Consideramos que en las circunstancias que vive el país y se ha visto obligado a desenvolverse durante más de medio siglo de Revolución, debe garantizarse en la cúspide del poder estatal y gubernamental la unidad ejecutiva frente a cualquier contingencia por la pérdida del máximo dirigente, de manera que se preserve, sin interrupciones de ningún tipo, la continuidad y estabilidad de la nación.

Esta decisión reviste particular trascendencia histórica porque representa un paso definitorio en la configuración de la dirección futura del país, mediante la transferencia paulatina y ordenada a las nuevas generaciones de los principales cargos, proceso que debemos concretar en un quinquenio y actuar en lo adelante de manera intencionada y previsora, a fin de  evitar que se nos repita la situación de no contar oportunamente con suficientes reservas de cuadros preparados para ocupar los puestos superiores del país y asegurar que el relevo de los dirigentes constituya un proceso natural y sistemático.

El compañero Díaz Canel no es un advenedizo ni un improvisado. Su trayectoria laboral acumula casi 30 años, comenzando en la base, en la profesión que estudió, y tras haber cumplido el Servicio Militar en unidades coheteriles antiaéreas de las FAR, impartió docencia en la Facultad de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Central de Las Villas, donde se le propuso como cuadro profesional de la Unión de Jóvenes Comunistas y más adelante, considerando los resultados alcanzados, fue promovido al Partido, ascendiendo gradualmente a mayores responsabilidades, entre ellas, Primer Secretario del Comité Provincial en Villa Clara, por espacio de casi una década y después en Holguín durante seis años.

Es miembro del Comité Central del Partido desde 1991 y del Buró Político en el 2003. Cumplió misión internacionalista en Nicaragua. Es graduado del Colegio de Defensa Nacional.

En el año 2009 pasó a desempeñar funciones gubernamentales, primero como Ministro de Educación Superior y a partir del 2012, Vicepresidente del Consejo de Ministros a cargo de la atención de diferentes organismos vinculados a la educación, la ciencia, el deporte y la cultura. Por otra parte, participa semanalmente en la Comisión Económico Financiera del Gobierno y en la Comisión del Buró Político para el control de la implementación de los acuerdos del 6to Congreso.

Mención aparte merece la conducta de los compañeros Machado Ventura y Colomé Ibarra, quienes tuvieron la iniciativa de ofrecer sus cargos en el Consejo de Estado en favor de la promoción de la nueva generación.

En el caso de Machado Ventura, con excepcionales cualidades como dirigente y ser humano, modestia y consagración al trabajo, destacada trayectoria revolucionaria por cerca de 60 años, combatiente de la Sierra Maestra y fundador del Segundo Frente Oriental “Frank País”, donde creó y desarrolló 20 hospitales de campaña y 11 dispensarios distribuidos en zonas montañosas en toda la provincia de Guantánamo y en parte de las de Santiago de Cuba y Holguín que abarcaba este frente guerrillero. Participó en múltiples acciones combativas, siendo herido en una de ellas; partiendo también del prestigio, preparación, experiencia y la vitalidad que conserva, así como su capacidad real de continuar aportando en la dirección de decisivas actividades, la Asamblea Nacional lo eligió para ocupar una de las vicepresidencias del Consejo de Estado.

Asimismo, se mantiene como miembro del Consejo de Estado el compañero Abelardo Colomé Ibarra, quien desde muy joven se sumó a la lucha revolucionaria en su natal Santiago de Cuba, participando en la sublevación del 30 de noviembre de 1956, bajo las órdenes de Frank País, que lo seleccionó para integrar el primer refuerzo al naciente Ejército Rebelde en la Sierra Maestra.

Al igual que Machado Ventura es fundador del Segundo Frente Oriental “Frank País”, herido en dos ocasiones en combate contra las tropas de la tiranía, destacándose por su valor, lo que le mereció ascender desde soldado hasta el grado de Comandante.

Luego del triunfo de la Revolución ha ejecutado con éxito, humildad y lealtad las tareas encomendadas, entre las cuales debo resaltar el cumplimiento de delicadas misiones internacionalistas, posteriormente llevó a cabo el desarrollo de la siempre competente Contrainteligencia Militar, contribuyó de manera decisiva a la primera victoria sobre las fuerzas invasoras en Angola, al frente de la Misión Militar Cubana, de 1975 al 1977 y ha desempeñado, entre otros, los cargos de Viceministro Primero del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y Ministro del Interior.

La actitud de Machado Ventura y Colomé Ibarra no es casual ni debe sorprender a nadie, es una demostración concreta de su genuina fibra revolucionaria, en la que no hay cabida a la vanidad y el interés personal, ni mucho menos el aferramiento a cargo alguno. Esa es la esencia de la generación fundadora de esta Revolución. Así actuó Fidel hace cinco años, dando un ejemplo enaltecedor. Así confiamos que también sean las nuevas generaciones.

Al hablar de estos temas es oportuno recordar lo expresado por Fidel, hace exactamente 15 años, ante la Asamblea Nacional el 24 de febrero de 1998, en cuanto a la primera regla o rasgo que debe caracterizar a un cuadro revolucionario, cito: “No ambicionar nunca cargos, que los hombres lleguen a los cargos que les correspondan por sus méritos, por su trabajo, por sus virtudes, por su patriotismo…”.

El Consejo de Estado elegido en esta sesión de nuestro Parlamento es un reflejo de cómo comenzamos a hacer realidad los acuerdos del 6to Congreso del Partido en materia de la política de cuadros. De sus 31 miembros el 41,9 por ciento son mujeres y el 38,6 por ciento son negros y mestizos. La edad promedio es de 57 años y el 61.3 por ciento nació después del triunfo de la Revolución.

Ya son dos las vicepresidentas del Consejo de Estado y persistiremos en la voluntad de que siga creciendo la representación femenina en este órgano y en todas las instituciones del país.

De igual forma, la Asamblea Nacional fue renovada en un 67,26 por ciento, las mujeres elevaron su participación hasta el 48,86 por ciento y los negros y mestizos al 37.9. El 82,68 por ciento de nuestros diputados posee nivel superior de educación y la edad promedio es de 48 años.

De las 15 provincias del país, en 10 resultaron electas mujeres para presidir las Asambleas Provinciales del Poder Popular, el promedio de edad en estos cargos es de 47 años y todos poseen nivel universitario.

Estos datos corroboran la calidad del proceso electoral cubano y las potencialidades que tienen los órganos del Poder Popular y esta Asamblea como órgano supremo de poder del Estado, para ejecutar las importantes potestades fijadas en la Constitución.

Precisamente a esta legislatura le corresponde una fecunda e intensa labor legislativa en el fortalecimiento de nuestra institucionalidad, en especial de cara a la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, proceso que tiene la primera de las prioridades y en el cual, como expliqué en la pasada sesión de la Asamblea Nacional, nos comenzamos a adentrar en cuestiones de mayor alcance, complejidad y profundidad.

Nos llena de sano orgullo y satisfacción que el Parlamento cubano sea encabezado, a partir de hoy, por el compañero Esteban Lazo Hernández, miembro del Buró Político, un negro de origen humilde, cortador de caña desde muy joven, obrero en el molino y secadero de arroz de Jovellanos, municipio donde integró el Comité Municipal del Partido. Con enorme esfuerzo y sin abandonar sus responsabilidades partidistas obtuvo el título de Licenciado en Economía.

Posteriormente ocupó el cargo de Primer Secretario del Comité Provincial del PCC en Matanzas y luego en Santiago de Cuba y Ciudad de La Habana.

Lo mismo podemos decir en los casos de los nuevos vicepresidentes del Consejo de Estado, Díaz-Canel, de Mercedes López Acea, la eficiente primera secretaria del Partido en la capital y de Salvador Valdés Mesa, representante directo de la clase obrera, quien en su condición de miembro del Buró Político, pasará a atender a la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), además de otras funciones que se le asignarán por la vía partidista.

Todos ellos surgieron del pueblo y como el resto de los miembros del Consejo de Estado constituyen un ejemplo fehaciente de cómo se han llevado a la práctica las palabras de Fidel el 16 de abril de 1961, en vísperas de la invasión mercenaria por Playa Girón, cuando dijo: “esta es la Revolución socialista y democrática de los humildes, por los humildes y para los humildes”. Hoy estamos demostrando que así lo seguirá siendo para siempre.

Es asimismo motivo de legítima felicidad contar con una juventud identificada con los valores éticos y los principios de justicia social, que está preparada en todos los sentidos, inclusive militarmente, para defender y mantener en alto las banderas de la Revolución y el Socialismo.

Ciertamente quienes tuvimos el honor de acompañar a Fidel en los inicios de la gesta revolucionaria y en la lucha insurreccional contra la tiranía, hemos tenido el privilegio, junto al pueblo heroico, de ver con nuestros propios ojos la obra consolidada de la Revolución; sin embargo la mayor satisfacción es la tranquilidad y serena confianza que sentimos al ir entregando a las nuevas generaciones la responsabilidad de continuar construyendo el socialismo y con ello asegurar la independencia y la soberanía nacional.

Lo hacemos teniendo definido por el Congreso del Partido el rumbo para actualizar el modelo económico cubano y alcanzar una sociedad socialista próspera y sostenible, una sociedad menos igualitaria, pero más justa, principios estos que sirven de fundamento para la conformación del programa de desarrollo hasta el año 2030, en fase de elaboración.

Ello será posible porque los Lineamientos de la Política Económica y Social son fruto, en primer lugar, de los amplios y democráticos intercambios con el pueblo, que los hizo suyos, reformulándose el 68 por ciento de la propuesta inicial como resultado de la consulta popular.

De la misma forma fueron respaldados por el Parlamento, en cuyas sesiones ordinarias se rinde cuenta, dos veces al año, sobre la marcha del plan de la economía y del proceso de implementación de los citados lineamientos.

Similar análisis se efectúa sistemáticamente en los plenos del Comité Central y de los comités provinciales y municipales del Partido, con la participación de dirigentes administrativos locales.

Estos métodos de consulta directa con la población que se han desarrollado en más de 50 años del proceso revolucionario y que proseguirán perfeccionándose antes, durante y después de adoptar las decisiones más trascendentales para el futuro del país, constituyen un factor adicional para la tranquilidad y esperanza hacia el futuro que experimentamos los integrantes de la dirección histórica de la Revolución, ya que además de fortalecer de manera permanente la unidad y apoyo del pueblo, garantizará rectificar oportunamente los errores que podamos cometer.

En Cuba nunca a nadie se le permitirá soslayar que tal y como expresa la Constitución en su artículo No. 3,cito: “la soberanía reside en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado”.

En virtud de ello, previo a la celebración de los futuros congresos del Partido, deberá llevarse a cabo un proceso de consulta popular, cada vez más profundo y organizado, de modo que el Programa actualizado de la Revolución que se apruebe refleje siempre, en todos los asuntos vitales de la sociedad, la opinión de la población.

A aquellos que dentro o fuera del país, con buenas o malas intenciones, nos alientan a ir más rápido, les decimos que continuaremos sin prisa, pero sin pausa, con los pies y los oídos bien pegados a la tierra, sin terapias de choque contra el pueblo y sin dejar a ningún ciudadano desamparado, superando la barrera del inmovilismo y la mentalidad obsoleta en favor de desatar los nudos que frenan el desarrollo de las fuerzas productivas, o sea, el avance de la economía, como cimiento imprescindible para afianzar, entre otras esferas, los logros sociales de la Revolución en la educación, la salud pública, la cultura y el deporte, que debieran ser derechos humanos fundamentales y no un negocio particular.

Al mismo tiempo, nos proponemos mantener el enfrentamiento a las indisciplinas e ilegalidades de todo tipo, incluyendo el combate a las manifestaciones de corrupción que atentan contra las bases mismas  de nuestro sistema social, partiendo de que sin la conformación de un ambiente de ORDEN, DISCIPLINA Y EXIGENCIA en la sociedad, cualquier resultado será efímero. En la reunión de este Parlamento, en la primera quincena del mes de julio, trataremos a profundidad este bochornoso asunto de las indisciplinas e ilegalidades.

Pasando a temas de carácter internacional, no puedo dejar de mencionar que el pasado 28 de enero, en el 160 aniversario del natalicio de José Martí, Cuba asumió la Presidencia de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y tendrá la responsabilidad de organizar en nuestro país su próxima Cumbre en el año 2014.

Este es un hecho de particular relevancia que reivindica la lucha del pueblo cubano por su soberanía y autodeterminación, demuestra cuánto han avanzado América Latina y el Caribe hacia la definitiva independencia y expone el aislamiento y fracaso de la política de bloqueo económico y mediático de  Estados Unidos contra nuestra nación.

La Presidencia Cubana de la CELAC actuará con prudencia y determinación para potenciar lo que nos une en el camino común de paz, desarrollo, justicia social, democracia con participación verdadera del pueblo, garantía para el ejercicio de TODOS los derechos humanos por TODAS las personas, soberanía sobre los recursos naturales y disminución de la desigualdad social y la pobreza.

Tendremos que cuidar nuestra unidad dentro de la diversidad e impedir que se nos divida. Sabemos que la consolidación de esta organización enfrentará recios obstáculos, derivados del injusto e insostenible orden internacional, la crisis económica global, la agresiva política de la OTAN, las amenazas y consecuencias de sus guerras no convencionales y el intento de un nuevo reparto del mundo; la existencia de enormes arsenales nucleares y novedosas armas, así como el cambio climático.

La inequidad en la distribución de la riqueza en el continente es la principal debilidad y a la vez el mayor desafío que enfrentamos. En la América Nuestra con más unidad, integración y justicia social, nada podrá detenernos.

Aprovecho la ocasión para reiterar, en nombre de esta Asamblea y del pueblo cubano, la felicitación al Presidente Rafael Correa y la Revolución Ciudadana, que él encabeza, por su resonante victoria electoral el pasado domingo.

Llegue al Presidente Hugo Chávez Frías el abrazo fraternal y deseos de recuperación de su salud. A la Revolución Bolivariana, al pueblo venezolano y a sus dirigentes ratificamos toda la solidaridad de esta Asamblea Nacional y de nuestros compatriotas.

A más de un mes de su entrada en vigor, las nuevas regulaciones migratorias están en completa aplicación sin contratiempos, con una favorable acogida por parte de la población y la abrumadora mayoría de la emigración cubana.

Proseguiremos demandando la liberación y el regreso a la Patria de nuestros Cinco Héroes, a quienes trasmitimos el fraterno saludo, reconocimiento y compromiso de este Parlamento y de todo el pueblo.

Para terminar mis palabras y sobre todo pensando en el porvenir de la Patria, creo que la mejor manera de hacerlo es con la brillante definición del concepto Revolución formulado por su Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el 1º de mayo del año 2000 en la Plaza de la Revolución, cito:

“Revolución es sentido del momento histórico;

es cambiar todo lo que debe ser cambiado;

es igualdad y libertad plenas;

es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos;

es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos;

es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional;

es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio;

es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo;

es luchar con audacia, inteligencia y realismo;

es no mentir jamás ni violar principios éticos;

es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas.

Revolución es unidad, es independencia,

es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo” (fin de la cita).

¡Que esta magistral definición sirva para siempre de guía a todas las generaciones de patriotas y revolucionarios cubanos!

Muchas gracias.

Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

 

 

 

(Tomado de Cubadebate)

 

 

Una herramienta para construir el socialismo

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construccion-socialismoPor: Roberto G. Peralo (La Joven Cuba)

El 1ro de enero del 2013 constituye una fecha histórica; la puesta en funcionamiento de la nueva Ley 113 del sistema tributario aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular, marcará un antes y un después en el proceso de construcción del socialismo cubano.

Uno de los problemas aún sin solución y que debe enfrentar nuestra generación, es la “teoría económica del socialismo”. ¿Cómo a través de las estructuras sociales y de la organización del sistema político se puede dar cumplimiento a la ley fundamental del socialismo “de cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades”? Buscando respuestas en los manuales (que el Che caracterizara como “ladrillos soviéticos que tienen de inconveniente no dejarte pensar”), la solución que se brinda es utilizar los instrumentos económicos como la dirección planificada de la economía nacional por un estado que centraliza todas las decisiones, vinculándola con la Ley del Valor, tales como el dinero, el crédito, el comercio y el cálculo económico.

Está más que demostrado, la utilización de estos métodos destruye las bases económicas de cualquier país y lo alejan de cualquier intento de construir una sociedad justa, aunque esas sean las intenciones.

También es evidente que una ley tributaria por si sola no garantiza el desarrollo sostenible de la economía, ni una distribución equitativa de la riqueza. Ejemplo de esto los tenemos de sobra: Bush con sus políticas fiscales, ha llevado a la quiebra al Estado más poderoso del mundo. Cuando vemos las estadísticas de los países de America Latina después de 20 años de gobiernos neoliberales, contamos con la región más desigual del planeta, el 5 porciento de la población es dueña del 80 porciento de las riquezas.

Al estudiar la ley tributaria cubana, me percato que va en busca de establecer los principios para el reordenamiento de la economía. Si se aplica bien este instrumento puede garantizar los niveles suficientes de ingresos para respaldar los gastos sociales del país. Era una práctica habitual del Ministerio de Finanzas pedir una modificación al presupuesto del Estado por quedarse sin financiamiento, provocando un déficit no planificado, causa fundamental de la inflación de los precios. Ahora se puede controlar el déficit en rangos sostenibles para la economía.

También busca garantizar la redistribución de los ingresos percibidos por sectores con mayor capacidad económica, protegiendo a las personas de más bajos ingresos. Algo muy importante en este aspecto es que tiene como base el principio de generalidad, combinando este con regímenes especiales y beneficios fiscales. Con estos mecanismos económicos se puede incentivar una cultura ecológica en el sector empresarial, además de ir estimulando que predominen las relaciones de propiedad colectiva y la distribución de la riqueza que se genera del trabajo en colectivo por encima de la propiedad individual.

Lo más significativo e importante a mi entender y que marca un antecedente para el resto de la leyes que están por venir es que las medidas tributarias serán aplicadas de manera gradual, tendrán un carácter activo y flexible que permiten cambiar las bases imponibles, tipos impositivos, formas y plazos de pago, según las particularidades de un sector o territorio. Esto a su vez de ser una gran oportunidad para los gobiernos municipales y provinciales se convierte en un gran reto. ¿Estarán preparados nuestros dirigentes para aplicar una herramienta tan compleja?

¿Serán capaces, sin violar leyes económicas, ir ubicando el capital que genere la sociedad en el lugar, el momento y la cantidad adecuada, garantizando el desarrollo sostenible de la sociedad en su conjunto y no de un sector o parte de ella?

Las políticas fiscales pueden ser el timón que conduzcan a la sociedad por la senda de la construcción del socialismo. Pero alerto que no pueden ser los incentivos económicos el motor impulsor, vuelvo a recurrir al Che El Socialismo es un fenómeno de conciencia y hay que desarrollar esa conciencia en el hombre, de donde la educación individual y colectiva para el comunismo es una parte consustancial a él…” por lo que a la ley tributaria se le debe de dar un enfoque educativo y a través de los incentivos económicos ir educando y transformando la conciencia del hombre para poder construir esa sociedad mejor.