UPEC

Sí agredieron a Ramón Pacheco y sí hubo violencia policial

Posted on

jonron_jose

No sé qué le habrán dicho a algunos de mis colegas, pero revienta que en tiempos que se exige transparencia y apego irrestricto a la veracidad, se silencie un acontecimiento, e incluso se demonice a quien intente ir en busca de la verdad.

Desde horas tempranas no se habla de otra cosa en Matanzas, incluso la radio provincial emitió una información de un hecho lamentable, ocurrido en el Sandino tras la culminación del juego de ayer entre Villa Clara y Matanzas, cuando fuerzas del orden agredieron a un grupo de matanceros que se encontraba en las gradas vitoreando a su equipo. Es decir, donde primero se corrió la noticia fue en la radio provincial.

Fue a media mañana cuando llegó a este reportero la noticia de lo acaecido en el parque beisbolero santaclareño, y grande fue mi insultó al saber que mi colega y amigo Ramón Pacheco había sido víctima de una cobarde agresión.

Sin pesarlo mucho y sin contrastar fuentes, publiqué en Facebook lo que había escuchado porque sé cuando un suceso es verídico y cuando no. Después, con el tiempo, los detalles y pormenores aflorarán. Lo que más me llamó la atención fue el silencio en los medios de esa hermana provincia.

De más está decir que me convertí en el blanco de mucho colegas que vieron en mí el enemigo, el mercenario, el contrarrevolucionario, por el delito de intentar buscar la verdad. Nada, que al parecer el embullo que siento cuando escucho hablar a Raúl o a Díaz Canel sobre el papel de la prensa es puro espejismo.

Hablé con varios periodistas de esa hermana provincia, y extrañamente todos negaron lo ocurrido.

Uno que otro refirió algo sobre un incidente, pero nada más. También supe que le arreglaron la cámara a Ramón Pacheco, que al parecer se desajustó sola, que tomaron café, mucho café, y nada más. El malo era yo, con esa conducta negativa de querer ver fantasma donde no los hay.

Pues para que vean que entre cielo y tierra no hay nada oculto, una colega me hizo llegar el audio de una llamada que realizó un oyente a Radio 26  en horas de la mañana.

El compañero, que se llama Jesús Sánchez, y es entrenador de béisbol en el municipio de Perico, sin pelos en la lengua, sin titubear, como los verdaderos revolucionarios, denunció lo ocurrido ayer en el Sandino.

Con gran indignación denunció el oprobioso obrar de las fuerzas del orden una vez culminado el juego.

“¡Eso fue un abuso lo que hicieron! Un policía agredió con un bastón a un joven de mi municipio, mientras le decía: esto es por Lunar”, relata Jesús con pesar.

“A Pacheco, el fotógrafo de Girón, cuando iba saliendo lo cogieron por el cuello y lo metieron contra la patrulla. Yo creo que le rompieron la cabeza al pobre hombre”.

La razón del desaguisado Jesús aún no la comprende. “Cuando terminó el juego los parciales matanceros se quedaron vitoreando a su equipo, y a Víctor Mesa, entonces los policías les ordenaron que desalojaran el Estadio. Los yumurinos trataron de obtener una explicación, en cambio recibieron golpes y maltratos”, asegura Sánchez con un nudo en la garganta.

El entrevistado aún no se explica la actuación desmedida de la policía. Cuenta que ellos solo vitorearon el nombre de Víctor, y las fuerzas del orden sin mediar palabras los inmovilizaban contra el piso, y después eran dirigidos hacia la perseguidora.

El entrevistado, que valientemente hizo su denuncia a la radio matancera, relata como el fotorreportero preguntaba por qué lo agredían así.

Hasta aquí una parte de la historia. A pesar del silencio de los medios de Villa Clara, la verdad se abrió paso por sí sola. Pronto tendremos más detalles.

Las enseñanzas son varias, desde hace algún tiempo me preocupa el accionar de algunos policías. Y debe entenderse que si bien a diferencia de otras fuerzas del orbe las nuestras son las más pacíficas, no temamos reconocer que cometen errores, y que tienen que pagar por ellos.

Otra cosa, por fin qué,  ¿hacemos periodismo o no hacemos periodismo? Seguiremos escudándonos tras la vieja matraca de que así le damos armas al enemigo.

 

Fuente: Revolución.

Anuncios

Viñales (o cuando el miedo no me abochorna)

Posted on

¡Ñoooo Asereee! ¡Qué alto!

¡Ñoooo Asereee! ¡Qué alto!

Para mí cada uno de estos encuentros de blogueros siempre es como la primera vez. Creo que todo comenzó en julio de 2012. No éramos más que un buchito de soñadores decididos a burlar las penurias de un largo viaje rumbo a Oriente, por el mero hecho de subir la montaña más alta de Cuba.

Cuando uno se pone a sacar cuentas descubre que solo han pasado dos años, sin embargo, estos encuentros han sido tan intensos, que cuando los pienso siempre me cubre la nostalgia. Siento entonces que la Sierra Maestra, Topes de Collantes o El Nicho son de esos lugares remotos adonde debo regresar algún día, deshaciendo aquella frase de Sabina que sentencia categóricamente que al lugar donde has sido feliz no debieras volver. Si es con las mismas personas, sí, nadie lo dude.

Porque sin discusión de ningún tipo, lo mejor de estas citas, más allá de las bellezas naturales, y los habitantes e historias de los lugares visitados, son la gente tan singular que asiste.

Y aquí las menciones harían interminable este post, solo mencionaré la  caballerosidad sin parangón de Camilo, capaz de caminar descalzo sobre todas las piedras de los ríos de la Sierra, porque a Carmen Luisa la fuerte corriente de agua le arrebató sus chancletas. Esa hazaña anónima que nadie olvida fue solo el alumbramiento de la gran amistad de un piquete, que cada encuentro suma más fieles a la causa.

Desde que me alisté al primer convite, he tratado de no ausentarme a ninguno, consciente como estoy de que la felicidad en casa del pobre dura poco; más si se es periodista, y con un ínfimo salario decide aventurarse a cualquier rincón mágico de la isla. Pero como también dicen los viejos, a un gustazo un trancazo, porque después de cada reencuentro entra como una ensoñación, que durará días y hasta meses.

Vaya, lo difícil resulta superar las primeras horas tras el regreso, cuando uno vuelve a la anormalidad y la bobería, y se siente medio atontado por el silencio y la calma. Ya después irás recuperando la sensación de felicidad por los días vividos, y hasta recordarás cada frase ingeniosa, cada chiste, cada minuto transcurrido y gozado.

Blogueros en Viñales

Blogueros en Viñales

De mis adicciones, la más sana sin dudas consiste en tomar el salario de un mes, y sin pensarlo mucho agarrar la mochila, dos o tres gorras-por el sol pienso yo, por las entradas dirán algunos-, una caja de cigarro, y enrumbar hacia lo desconocido donde aguardan amigos de siempre, y otros nuevos que engrosarán la lista.

A la verdad que la vida se hace más llevadera en esos tres o cuatro días, atrás quedan todas las preocupaciones inherentes al ajetreo cotidiano de todo cubano. Disfrutar, compartir, bailar, y mortales al fin no puede faltar la polémica, un que otro desaguisado, pero al final retornará el barullo, la carcajada, la más grata alegría, que aterrizará vivaracha durante estas jornadas.

Cuando se va acercando el final, un final ficticio, porque después el avispero salta a la redes, pero cuando ya se anuncia el retorno el día amanece cansón, y las palabras se hacen escasas.

En la mente de muchos solo hay una idea fija y una frase recurrente: ¡nos veremos pronto en el próximo encuentro! Aunque aquí pronto signifique esperar medio año, la alegría que acompaña cada reencuentro bien vale el tiempo y la espera.

De cuando fui un potro salvaje

De cuando fui un potro salvaje

Y es que al final se ha convertido en una agradable costumbre esto de reunirnos, y para mí en una necesidad. A ese piquete, que cada día crece, me le presento como realmente soy. No significa esto que yo sea un hipócrita, y en otros eventos muestre una versión más acabada de Arnaldo.

No se trata de eso, es que cuando suena la corneta que anuncia la próxima carga de la guerrilla, dejo en casa atuendos y sonrisas falsas, porque solo allí me asumen como realmente soy. Porque desde el inicio decidimos no abonar prejuicios, ya que los defectos de cada quien, al menos para nosotros es solo la diversidad de caracteres que enriquece nuestro grupo, nunca estigmas que te otrifican.

Por eso desde el primer momento no temí mostrar mis miedos; nunca oculté mis vértigos a las alturas, no vacilé en mostrar hasta mis lágrimas al sentir esa irremediable sensación de que te puedes despetroncar hacia abajo, que te hiela el cuerpo y la sangre, que te impide moverte por más que quieras, y solo consigues cerrar los ojos, y decirte que todo es un sueño, que nunca subiste tan alto porque le temes a las alturas, aún así quieres llegar allá arriba donde están tus amigos, entonces entiendes que de nada valen las arengas entusiastas de Camilo, o el abrazo de La Tuni. El miedo no se irá, crece.

Pero lo mejor viene después, el mayor premio de todos, cuando más de uno te felicita sinceramente porque fuiste valiente y enfrentaste tus miedos. En esas cosas pienso en este minuto, y en las que nos aguardan en Camagüey, con la seguridad de que el tiempo pasará volando, para intentar vivir de verdad tres o cuatro días, cuando llegué noviembre.

 

Fuente: El blog de Arnaldo Mirabal. (Revolución)

Mis sospechas sobre Granma

Posted on

Nuevos internautas cubanos

La cobertura de este suceso en Granma deja mucho que desear, ¿o cuestionar?

Cuando salgo de la red y aterrizo en el periódico Granma, normalmente una molestia me descompensa el pulso –para no decir otras cosas. Pero lo de estos días ha sido el colmo. Si quieren esconder información, está bien; si no quieren llamar a las cosas por su nombre, igual me da: ya el pueblo les está pasando la cuenta hace rato; pero con lo ocurrido recientemente con internet sobrepasa ya todos los límites: ¡viola los principios básicos del periodismo!

El pasado lunes 27 de mayo “circuló” la noticia de que –como dice mi amigo Alejo– “la American Telephone Company (ETECSA, por sus siglas en español)” ampliaría el acceso a internet  para cubanos “con la activación de 118 salas navegación” en el país que comenzarían a funcionar este martes 4 de junio.

Granma, ni una palabra.

El martes 28, por el estilo: el tema brillaba por su ausencia. Pero que se retrasen en dar una noticia es algo bastante común: es Granma, a fin de cuentas.

Ya el miércoles 29 –¡al fin!–, la primera plana anunciaba que “Cuba amplía el acceso a Internet”, con una lastimera incidental: “a pesar de las limitaciones”, bastante contraria a los precios del servicio –pero eso no viene al caso ahora.

En páginas interiores (4 y 5) de ese mismo número, la conferencia de prensa de ETECSA  anunciando los servicios y una “controvertida” entrevista al Viceministro de Comunicaciones, ocupaban todo el espacio ofreciendo información al respecto. Sobre el tratamiento al tema –que no es mi objetivo ahora– suscribo completamente el artículo de Alejo: Internet para mongo-nautas.

Pero, y aquí viene el motivo de mi “insulto” con Granma: ¿para quién trabaja este diario?, ¿para políticas informativas o para el pueblo?, ¿existen conceptos periodísticos de lo que es seguimiento informativo a una noticia en este tan vapuleado medio de prensa? No sé, y ya ni sé si quiero saber.

Y les confieso que vengo pensando este post desde el sábado 1ro; pero me aguanté, me dije que Granma no es tan malo, que seguro haría algo en estos días, que si comenzaban a funcionar las salas de navegación el martes, de seguramente el miércoles me sorprendería con un buen reportaje donde la gente dijera sus criterios, y se analizaría entonces su impacto… pero iluso yo. Nunca llegó.

El jueves 30, “La oftalmología cubana lleva la luz a diversos países”, pero no a Granma, y nada se publicó sobre el tema.

Y el viernes 31, ah, el viernes 31… miren la foto con que se me baja Granma en su última página –la que dedica a reportajes y trabajos especiales:

foto de artículo de Granma

En el trabajo, de un Ingeniero del Ministerio de Comunicaciones, como se han de imaginar, alerta sobre la guerra en Internet, o miren nada más el párrafo inicial: “En el arsenal imperial hoy es más rentable invertir grandes capitales para adormecer conciencias que para desatar guerras de rapiña, aunque esto último no esté totalmente descartado”.

Y ni un artículo más; ni en “Cartas a la Dirección”.

Entonces: ¿qué me quiere decir Granma con esta cobertura?: ¿que al pueblo cubano no le interesa Internet, y por eso no opina?, ¿que Internet es “malo” y hay que alertar constantemente sobre “la guerra” que allí se hace? ¿O acaso pretende Granma “silenciar” informativamente este hecho?

Yo no sé, pero a mí me enseñaron durante 5 años que una noticia –e Internet en Cuba, con todo lo caro y privativo que sea, es NOTICIA– lleva seguimiento: entrevistas, reportajes, comentarios, artículos, crónicas; requiere de explotar las mayor cantidad de aristas posibles con el objetivo de que “la gente” –esa que obvia ofensivamente el diario Granma– pueda comprender lo más profundamente posible cualquier hecho noticiado. Pero parece que a Granma no le interesa nada de esto…

Este martes 4 de junio, las salas de navegación abrieron sus puertas y muchos cubanos –con el suficiente dinero para pagar: sigo yo siendo olvidado por las medidas que se toman en mi país– pudieron ver lo que es conectarse a 2Mb de velocidad, gracias al tan traído y llevado cable ALBA1 entre Venezuela y Cuba.

En el mundo, incluso en los medios digitales y blogs que inundan la red cubana, desde hace días llueven análisis sobre el tema, seguimientos informativos, toda una marea de contenidos que mis desconectados habitantes de esta isla, gracias a Granma, hoy, todavía, desconocen.

Les confieso, tengo grandes sospechas de para quién trabaja Granma.

 

Fuente: Esquinas.

La prensa y los periodistas

Posted on

Un buen amigo me dice que me sumo yo al nuevo deporte nacional de Cuba, que es criticar a los periodistas, y entonces creo imprescindible entrar en el asunto porque, básicamente, me ha picado esa apreciación. Según la mía, nunca se juzgó en este blog el papel individual que desempeñan los periodistas cubanos en el estado actual de cosas asociadas a la prensa. Y no lo he hecho porque no me creo con ese derecho, que sí tendría, en cierta medida, si permaneciera dentro del potaje.

Hablando en buen cubano diría también que los periodistas que trabajan en los medios fueron, son y serán mi gente, mis socios, y que no me da mi reverendísima gana hablar mal de ellos. Pero que no los juzgue no significa que no tenga criterio sobre lo que hacen o dejan de hacer, sí lo tengo, solo que lo humano, humano es, y humanamente debe tratarse.

La prensa, en cambio, no es cosa humana. A la prensa entonces y siempre ejerciendo mi simple derecho de consumidor, no sentando cátedras de nada sí la critico, y por lo claro, eludiendo el bosque y las tangentes. He dicho de ella (entre muchas otras cosas seguro) que es aburridísima, irresponsable, huérfana de periodismo, facilista, despersonalizada, pretenciosa, repleta de los vicios más viejos del oficio, falta de ética, e irrespetuosa del ciudadano que quiere y merece saber más y saber mejor de lo que pasa en su país y en el mundo. Todo esto lo firmaría yo de nuevo en cualquier momento, aunque puesto así, de bloque en un solo párrafo, suene muy duro y sobredimensionado…

Del mismo modo he de reconocer que alguna vez se me fue la catalina completa y me extralimité con el calificativo, atribuyéndole a este dimensiones dramáticas, que no son sino reflejos de la subjetividad que nos hace personas y no cerebros con patas… Pero una imprecisión, hipérbole literaria o exageración de cubano, llámese comoquiera, nunca es una falacia, por tanto vale; a mí me vale.

En el otro extremo del cachumbambé pongo a los periodistas, que como grupo profesional, clasifican entre lo mejor que tenemos en Cuba. Se involucran en lo que hacen, y son capaces de asumir coberturas dificilísimas y cada vez más imposibles,y no de huracanes tropicales, sino del típico acto en saludo a del diplomita y el aplauso. Hay que tener talento para sacar noticia, año tras año, de situaciones absolutamente anti-noticiosas. Otra cosa que eleva el nivel del grupo es que en él confluyen el periodista de oficio y el de academia: el que se huele las noticias por instinto, y el que las fabrica estudiando los públicos y las agendas.

Es cierto 100 % que criticar a los periodistas se ha convertido en deporte nacional desde que el Presidente del país, Raúl Castro Ruz, lanzara la primera bola del torneo, y también que luego de esto la cosa fue cogiendo alas hasta llegar al punto indignante en que funcionarios y jefes de todas las clases, amparando los discursos propios en discursos de poder como siempre, se creyeron con el derecho a decirle al reportero hasta qué debía preguntar y qué no. Sin embargo mi opinión al respecto siempre ha sido que los periodistas son los que menos culpas llevan en el estado lamentable en que se encuentra hoy la prensa de este país, y que si algo bueno se puede hacer por ella es darle el trastazo donde mismo patina para ver si alguien se conmueve y rectifica.

No es posible con/fundir en uno solo los roles del reportero y los de una organización informativa. O sea, siempre habrá un grado de emulsión y complicidad que se siente sí o sí, pero las funciones de cada uno están notablemente separadas…, tiene que ser así: no puede una persona cargar con el peso de todo un mecanismo oxidado, y eso lo sabe la gente porque te lo dicen en la calle, y los saben los periodistas, que aprietan los labios y suben las cejas como diciendo ¡qué es esto caballero!, y lo sabe también la prensa, porque su aparente desenfado solo trasluce que está bien al tanto de su gravedad… algo así como en fase de aceptación.

 

Fuente: Alejo 3399.

Crónica de una periodista

Posted on

 

Lizet Fundora Villegas

 

¨Mimi, papi quiero ser periodista¨, todavía recuerdo la cara de satisfacción de mis padres cuando le di la noticia. Creo que desde niña quise serlo, creo que esa vocación surgió en mí desde que tengo uso de razón. Alguien me preguntó un día, que si tuviera la posibilidad de volver a escoger mi carrera si estudiaría la misma. Aunque confieso que me encanta el arte y el cine, el periodismo es mi gran pasión, no me veo haciendo otra cosa.

 

Los periodistas somos artistas, somos creadores, somos hacedores, somos soldados, somos la realidad misma de nuestro país, de nuestro pueblo de nuestra gente. Cada día le agradezco a la vida esta posibilidad infinita que me ha dado de poder comunicar, de saber trasmitir, de llegar y trascender.

 

Disímiles son las personas que han ayudado a mi formación, a la formación de la primera graduación de periodistas en Camaguey, a la historia de la prensa camagüeyana. Para todos ellos un gracias no es necesario porque el agradecimiento se lo damos cada día, con nuestro trabajo, con nuestro esfuerzo y hasta con nuestras propias dudas e inquietudes.

 

Cuando el decano de mi facultad puso el título de graduada en mis manos y en las manos de mis otras compañeras, fue la aurora de mis sueños. Pero ¿saben qué? Yo no necesitaba ese diploma para saber que ya era periodista. Yo llevaba mi vocación muy dentro, en alma, en mi espíritu, en mi forma de soñar, de anhelar.

 

 

Desde el momento en el cual una persona que ni siquiera conocía en aquel entonces, me preguntó, cuando solo tenía 15 años, que quién fue el primer presidente negro de Sudáfrica, yo ya sabía que quería ser hacedora de la noticia, de la realidad.

Esa simple pregunta me introdujo en el fascinante mundo de la pluma y el papel, ese solo planteamiento me movió a investigar y colmarme de cultura, de conocimientos como una fuente insaciable.

 

 

Este chico que una vez me planteó la famosa interrogante, hoy no se por que parajes del mundo anda, pero le puedo decir dondequiera que se encuentre, que la vida me ha ofrecido un regalo increíble, porque soy periodista de oficio, de profesión y de corazón.

 

 

Fuente: Facebook / Lizet Fundora Villegas

 

 

 

 

 

 

Mis candidatos a la presidencia de la UPEC

Posted on Actualizado enn

Por: 

 

Este es un post breve. Se acerca el Congreso de la UPEC y como probablemente se hagan elecciones, me anticipo y propongo a tres jóvenes periodistas que creo, seriamente, podrían desempeñar el cargo con total eficiencia y seriedad. Ellos son:
Leidy Torres AriasLeidy Torres. Villa Clara. Soñadora empedernida. Muchacha detallista. Amiga de cuanto periodista decente y bueno habita en Cuba. Le ha escrito a todas y a todos. Fiel comentarista de la blogosfera cubana. Periodista del periódico Vanguardia. Profesora de la universidad villaclareña. Lanza botellas al mar y celebra cumpleaños. Cronista. Admiradora y seguidora de Julio García Luis, Luis Sexto, Pepe Alejandro, la profe Miriam… y otros grandes.

 

 

 

daniel urbinoDaniel Urbino. Periodista de Trabajadores. Militante del Partido y secretario general de su Comité de Base de la UJC. Acumula 37 créditos en cursos y posgrados de superación política. Amigo de gente humilde (Atila, el chino….) y también comparte espacios festivos con sus compañeros de aula (Abdul, Lima, Pedro…).  Resuelve de todo. Siempre dispuesto a ayudar. Tiene secretaria, celular particular y licencia de conducción. Es serio en su trabajo y ejemplo ante los estudiantes de periodismo que han hecho prácticas en el periódico.

 

 

Karina MarrónKarina Marrón. Subdirectora del periódico “Ahora” en Holguín. Profesora universitaria. Líder espiritual y real en el piquete de “Blogueros guerrilleros”. Tiene una amplia trayectoria como dirigente estudiantil y política. Incuestionable capacidad de organización. Una persona de buenos sentimientos, humilde y con una sensibilidad para escribir impresionante. Se preocupa por su país y por su futuro. Critica las cosas mal hechas y se autocritica con la misma sinceridad.

En pocas palabras he intentado resumir las amplias biografías de estos tres jóvenes periodistas. Todo lo que he escrito de ellos es cierto. Creo que si mezclamos bien sus cualidades, daríamos con un presidente de la UPEC ideal. Con la responsabilidad de Karina, el empeño y los recursos de Urbino, y esa ternura que le pone Leidy a los cosas, todo saldría mucho mejor. Además, ninguno pasa los 30 años, algo difícil de encontrar entre los cuadros de esta organización. Estas son mis propuestas, ojalá salieran electos. Solo hay una dificultad y es que yo no soy miembro de la UPEC (que conste que es porque en mi trabajo no hay delegación de base, ellos no ha querido tramitarme de otra manera y yo no he insistido tanto tampoco) por tanto no puedo proponerlos a ninguno.

Tengo la esperanza de que alguno llegue aunque sea a vicepresidente, así quizás se agilicen mis papeles y pueda asistir de invitado al próximo congreso.

Fuente: Letra Joven