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Naciones Unidas declara el acceso a Internet como un derecho humano

La Asamblea General de las Naciones Unidas ha declarado el acceso aInternet como un derecho humano por ser una herramienta que favorece el crecimiento y el progreso de la sociedad en su conjunto.

El uso de Internet se está convirtiendo en una herramienta imprescindible para la libertad de expresión. Más que una posibilidad de comunicación, se está convirtiendo en una necesidad debido al periodo de globalización que hoy se vive.

Por ello, la ONU considera también que debería ser un derecho universal de fácil acceso para cualquier individuo y exhorta a los gobiernos a facilitar su acceso.

“La única y cambiante naturaleza de Internet no sólo permite a los individuos ejercer su derecho de opinión y expresión, sino que tambiénforma parte de sus derechos humanos y promueve el progreso de la sociedad en su conjunto”, indicó el Relator Especial de la ONU, Frank La Rue, en un comunicado de prensa recogido por la CNN.

Según La Rue, los gobiernos “deben esforzarse” para hacer Internet “ampliamente disponible, accesible y costeable para todos”. Asegurar el acceso universal Internet “debe ser una prioridad de todos los estados”.

Por otro lado, la organización se ha mostrado contrariada por lasmedidas opresoras de algunos gobiernos que violan el acceso a Internet. Desde gobiernos occidentales como Francia con su ley Hadopi hasta países con dictaduras como modelo de poder, aplican hoy en día medidas restrictivas al acceso a Internet.

El gobierno chino ha bloqueado el acceso a páginas como Facebook, Twitter, Youtube y LinkedIn e incluso ha creado su propio buscador que filtra y censura la búsqueda de palabras como: revolución jazmín, democracia, entre muchas otras.

Son muchos los gobiernos que han bloqueado el acceso a Internet.Egipto lo hizo durante las revueltas sociales que terminaron con la dictadura de Hosni Mubarak. Irán bloqueó algunas páginas de activistas que llamaban a una manifestación y muchos otros países han seguido este ejemplo.

La ONU afirma que el acceso a la web debe mantenerse y es especialmente valioso “en momentos políticos clave como elecciones, tiempos de intranquilidad social o aniversarios históricos y políticos”, según recoge la CNN.

Por último, la ONU señala que Internet, como un medio para ejercer el derecho a la libertad de expresión, sólo puede servir a estos propósitos si los estados asumen su compromiso por desarrollar políticas efectivas para lograr el acceso universal”.

Fuente: El Mundo.

El cielo se va a caer

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apagon_cubaPor: Javier Gómez Sánchez

Diariamente uno participa en disímiles conversaciones, dónde se habla de los temas más diversos e inesperados, y si además uno tiene el privilegio de relacionarse con todo tipo de personas, puede llegar a escuchar las declaraciones más peregrinas.

Pero ha sido últimamente cuando he sentido durante algunas conversaciones ese sentimiento amargo que llaman vergüenza ajena.

En los días más recientes he escuchado a tanta gente hacerse eco irracional de los más estrambóticos rumores. ¨Que si vamos a vivir otro Periodo Especial¨. ¨Que si tendremos apagones de 25 horas al día¨. ¨Que si volveremos a 1994 pero en vez de salsa con reguetón¨

En fin, las bolas más exageradas y disparatadas que un grupo humano puede echar a correr siendo solo superadas por Apocalipsis Maya del 2012.

Todo motivado por las medidas de austeridad, término europeo de moda, que el gobierno cubano ha comenzado a tomar luego de una sostenida bajada en los precios del petróleo.

Es necesario entender la paradoja de que el hecho de que los precios del petróleo en el mercado mundial estén desplomados afecta el consumo de hidrocarburos en Cuba.

Como una buena cantidad de países del Caribe y Centroamérica, Cuba importa petróleo a través del programa Petrocaribe. Dicho programa, creado en el 2005 por Hugo Chávez, devino más que un alivio económico en una plataforma de desarrollo, especialmente para aquellos países que han sabido aprovecharlo.

Petrocaribe ofrece créditos a largo plazo y a muy pajo interés, por la compra de petróleo crudo venezolano. No todo el petróleo que importan y consumen sus estados miembros proviene de él, pero por sus ventajas sí su mayor parte. El programa solo está abierto a empresas estatales. Unos 16 países se benefician y en la práctica dependen de su funcionamiento.

Con el tiempo el pago de Petrocaribe se perfilaba no como una mera deuda de los miembros, si no en un fondo de inversión regional similar al que recientemente crearon varios países con China a la cabeza, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras. Como es entendible la muerte en el 2013 de su principal impulsor, el presidente Hugo Chávez y la compleja situación política posterior en Venezuela afectaron el avance del proceso.

La exportación petrolera es por mucho el primer renglón económico de Venezuela y por lo tanto su principal fuente de divisas. Los altos precios del petróleo en años anteriores permitieron no solo la creación y expansión de Petrocaribe, sino múltiples inversiones en materia social además del lógico sostenimiento de la vida en el país.

La caída de los precios ha disminuido drásticamente la adquisición de dividas para Venezuela así como la existencia de sus reservas nacionales.

Aunque Petrocaribe es un proyecto del gobierno bolivariano, con una fuerte inspiración latinoamericanista y de colaboración regional basada en el principio de Patria Grande, por lo que es lógico que un cambio político en Venezuela amenace su existencia, es muy poco probable que desaparezca al menos en el futuro cercano.

Pero si debido a la coyuntura actual está disminuyendo obligatoriamente su funcionamiento.

Las consecuencias para pequeñas naciones como Nicaragua, Haití, República Dominicana, Jamaica, El Salvador, y por supuesto la propia Cuba, pueden ser muy serias.

Sin embargo, si se hace un análisis, tal vez el país que más condiciones tiene para sobrevivir de la mejor manera a esta situación es precisamente Cuba.

A diferencia de sus vecinos tiene una economía mayormente estatal, lo que amén de las diatribas cotidianas de los cubanos, le permite ser una economía planificada. En el país cada año se toman medidas de ahorro energético durante el verano. Se hizo una transformación de su sistema eléctrico nacional con la llamada Revolución Energética, que lo descentralizó para hacerlo más fragmentado y manejable, con menores afectaciones ante cualquier situación.

Cuba, a diferencia de la gran mayoría del resto de los miembros, produce buena parte del gas y le petróleo que consume. Es entendible que esta situación acelerará la inversión en la extracción nacional.

Según se ha anunciado el país está a las puertas de una segunda sustitución masiva de la tecnología de iluminación, sustituyendo próximamente todos los bombillos llamados ahorradores que reemplazaron una vez a los incandescentes, por bombillas led. Se ha hablado de unas 13 millones de bombillas a distribuir. Eso disminuirá notablemente el consumo energético, especialmente el doméstico.

En algunos países cercanos, incluso con Petrocaribe en su mejor momento, la situación energética es penosa. En República Dominicana los apagones diarios sin excepción en gran parte del país superan las 10 horas diarias.

Es posible que el temor de los cubanos sea mayor debido a que la mayoría no recuerda lo que es un apagón más allá de alguna rotura o evento climático y los más jóvenes ni siquiera vivieron el Período Especial.

Como todos los países, la ejecución del presupuesto disponible es anual, y por supuesto está comprometida de antemano y se evita echar mano a las reservas. En medio de un año fiscal es lógico que no sea fácil sacar cientos de millones de dólares para comprar petróleo fuera de Petrocaribe, ni esas compras se hacen de forma expedita.

Lo más probable es que el Estado cubano tenga que comprar durante lo que queda del 2016 y el 2017, el petróleo de otras fuentes para completar su consumo nacional. Claro, no sería con las ventajas de Petrocaribe por lo que significaría un notable impacto financiero. Además de las conocidas consecuencias del bloqueo estadounidense, donde aún no acaba de erradicarse en la práctica la prohibición del uso del dólar.

Pero como quiera que sea se trata de una crisis energética y no de otro tipo. Por supuesto el sector energético es el pilar del funcionamiento de toda la economía y muchos servicios y producciones se verán afectados. Pero no creo, por ejemplo, que los cubanos vayamos a tener por eso un desabastecimiento mucho mayor que el que ya padecemos cada día.

Puede ser que las tiendas incluso abran más tarde y como es habitual cada verano, apagarán el aire acondicionado para que usted pueda encender el de su casa. De hecho la medida de limitar la jornada de trabajo en muchas oficinas y ministerios a medio día, es reducirla al tiempo verdaderamente productivo. El resto de las horas de trabajo no son efectivas pues buena parte del personal se dedica a jugar en la PC o escaparse hacia las tiendas.

La economía cubana y su comercio internacional se encuentran enormemente más diversificadas y con mayores fuentes de financiamiento que en la década del 90. La Cuba de 1994 y la del 2016 no tienen comparación.

Lo que sí es indudable es que la necesidad de desembolsar un mayor capital para el sostén energético del país, llega en un momento en que ese dinero es necesario para acoger inversiones extranjeras, impulsar industrias en expansión como la turística y la minera. También cubrir enormes lagunas en el desarrollo del país como las telecomunicaciones e Internet. Además de satisfacer la cada vez mayor exigencia popular de inversión en los servicios públicos.

La crisis energética será una afectación real además de una nueva y útil excusa en boca de la ineficiencia.

Pero también acelerará la búsqueda de una mayor independencia energética. Nuestra alianza con Venezuela como todas las cosas terrenales tendrá su término. Aunque duro, nos ayudará a hacernos más independientes y por lo tanto más desarrollados tal y como pasó con el padrinazgo soviético o con el fin de la industria azucarera.

En cuanto a la política interna, se cumpliría el más interesante de los escenarios que se especularon cuando las reelecciones de Chávez y Obama – el trabalenguas ¨ (1) Cuba con Chávez y con Obama, (2) Con Chávez pero sin Obama, y (3) Sin Chávez pero con Obama¨- en la práctica, con el socio venezolano agobiado por su situación y una Casa Blanca con relaciones diplomáticas, la tercera opción es la que perece que tendremos por delante.

Esperemos pasar esta situación con la menor afectación posible ya que sin dudas traerá dificultades extras a nuestras vidas.

Mientras, el ser humano seguirá encontrado más placer en la locuacidad que en el análisis. Pero a veces, aunque sea a veces, uno debe poner la vista en el vacío y ocupar su mente en sacar algunas conclusiones. Puede parecer que está entretenido, pero no, esa persona simplemente está pensando.

Tomado del Blog La Joven Cuba

MIS VERDADES TIENEN QUE IR MÁS ALLÁ

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Camilo Santiesteban Torres, ingeniero químico.

Camilo Santiesteban Torres, ingeniero químico.

Por Yohana Lezcano y Rodolfo Romero

Con una mezcla confusa de desconcierto y libertad en su rostro, tras haber solicitado oficialmente la baja laboral de su centro de trabajo, donde se desempeña desde que se graduó de la CUJAE hace cinco años, Camilo habló con nosotros a camisa quitada. Agobiado por la situación económica actual, sus responsabilidades con sus padres y con la familia que quiere o pretende formar, con una visión romántica, casi en peligro de extinción, del proceso revolucionario en Cuba, este joven –que lleva su nombre en honor a Camilo Cienfuegos por haber nacido un 29 de octubre– nos habla acerca de cómo siente a Cuba hoy y cómo la pretende mañana.

El paso de la adolescencia a la juventud yo apenas lo percibí. Salí del preuniversitario directo para la universidad. En primer año de Ingeniería Química, con diecisiete años, me sentía todavía un adolescente. Creo que fue a finales de segundo cuando empecé a tener conciencia de que yo era joven y que estaba adquiriendo cierta adultez. Hasta ese entonces era como cualquier adolescente. Por tanto, casi nunca hacía reflexiones profundas acerca de nada.

Mi inteligencia emocional tampoco había crecido lo suficiente. Mi familia no tenía muchos recursos, vivíamos en una situación económica media tirando para mala. Mi «día cero» era graduarme, no tenía planes de futuro. Mi único objetivo era culminar la carrera. No fui ni un santurrón ni tampoco un parrandero. Por suerte, académicamente siempre me comporté bastante bien.

La vida universitaria, la beca y el hecho de convivir con personas de diferentes provincias, con distintas costumbres y modos de tratar a los demás, para mí fue una gran escuela. Yo nací en La Habana, y mi familia, que vive aquí desde los años ochentas, me dio una educación tradicional, al estilo oriental, pero a la vez, correcta, educada, profesando un gran respeto hacia la mujer. Entonces la universidad me hizo incorporar una visión distinta.

No creo que tenga que ver exclusivamente con una pérdida de valores, sino con las costumbres y las normas de comportamiento de diferentes provincias. Los pinareños eran de una forma, los habaneros de otra, los matanceros… Igual, todo aquello me era indiferente, mi plan era graduarme, incluso mis noviazgos no los veía como algo de larga duración.

Después que me gradué llegué a la vida laboral con un nivel de realismo enorme, con sueños, ideas, y estaba dispuesto sobre todo a escuchar. Me di cuenta que tenía que aprender, tanto en lo personal–emocional como en lo laboral–académico. Ahí surgió otra cosa. Uno de los problemas de los métodos de educación en Cuba es que los alumnos no llegan a visualizar el contenido y no le ven la aplicación práctica a lo que están haciendo.

Entonces, cuando empecé a trabajar, me di cuenta de que estaba perdido. No sabía llevar a la práctica mis conocimientos. Ese es uno de los problemas que tenemos los jóvenes una vez que nos graduamos.

Otro es la situación económica. Uno, como cualquier profesional que desea tener éxito, se propone por un lado la superación, pero la remuneración de aquellos que estudiamos no es buena a veces. Entonces algunos piensan: «¿Para qué voy a estudiar si de todas maneras no lograré ser exitoso?».

Ahora la entrada de información no es tan poca como solía ser antes. El acceso a diferentes materiales de factura extranjera, te permite ver lo mejor de cada industria y de cada rama. Así, es normal que las personas empiecen a hacer comparaciones. Y cuando uno se compara, pocas veces lo hace con la visión de que somos un país tercermundista.

Los jóvenes de nuestra generación tenemos padres con edades que oscilan entre los cuarenta y nueve y los cincuenta y cinco años. Personas adultas que a veces tienen achaques y problemas de salud. Hay algunos que se complican con los padres enfermos y tienen que mantener su casa económicamente. Entonces se ven obligados a postergar sus planes de formación profesional.

Existe también otra problemática muy seria: el fondo habitacional de la población está muy deteriorado. Entonces el poco dinero que uno se busca es para reparar la vivienda o para retribuir el sacrificio que hicieron nuestros padres.

En estas circunstancias resulta muy difícil, cuando se habla de planes futuros, pensar en crear una familia. El matrimonio es complicado, hasta las bodas son caras. Luego, te casas, y no tienes una vivienda para ti y tu pareja. El idilio juvenil que marcha muy rápido hasta los veintidós años, desaparece cuando tienes veinticinco o veintiséis, y estás insertado en el mundo del trabajador estatal.

Gracias precisamente a los logros que tenemos en Cuba, en materia de educación, en condiciones promedio, cualquiera que nazca en Cuba avanza muy rápido hasta los veintidós años: primaria, secundaria, pre y universidad. Tal es así que uno piensa que puede seguir avanzando de la misma manera. Entonces, cuando empiezas a trabajar, te das cuenta que eso no va a ser así.

Ante este escenario, ¿cuáles son las alternativas que hemos encontrado para forjar nuestro futuro?

Un grupo importante ha decidido irse del país y eso es muy triste. Actualmente ya no es que exista «robo de cerebro» sino una fuga voluntaria, lo cual es mucho peor. La mayoría son profesionales que tienen familia en el exterior, y otros se van a probar suerte o mediante contratos de trabajo. Salen, como se dice en la calle, «a lucharla». Generalmente, los profesionales buscan contratarse en lo que se formaron, aunque tengan que hacer algo temporal como trabajar en un bar o en determinado servicio público.

Con todas las nuevas leyes y aperturas, otros argumentan que ya no es factible irse definitivo del país. Lo mejor es trabajar fuera del país y hacer cierto capital para luego retornar. La idea es hacer un negocio o mantener un contrato de trabajo, estar fuera la mayor parte del tiempo posible, pero venir a Cuba de vacaciones y ayudar a la familia.
En los más jóvenes hay más ímpetu, por tanto, el impacto lo ven menos fuerte. Tienen tiempo para asimilar los contratiempos, y el espíritu para adaptarse. Es una pena que el Estado no sea más inteligente para aprovechar todo ese potencial en el desarrollo de lo que llamamos la empresa estatal socialista.

Si queremos socialismo tenemos que fortalecer la empresa socialista, pero es una pena que sea el sector privado el que utilice esa fuerza calificada de forma más eficaz y eficiente, y es increíble que tengan recursos para pagarle mejor que el Estado. Por eso, la motivación laboral para muchos está en el sector privado.

Ahora mismo acabo de pedir la baja de mi centro laboral. Aunque suene irrealizable, yo realmente creo en el proceso socialista y quisiera volverme un profesional exitoso, y más que eso, una persona exitosa. Tener una familia, tener una casa propia –no la de tus padres–. No tiene que ser una mansión, pero que te permita tener una familia funcional, con independencia y estabilidad económica. Es difícil ver cómo en una casa los problemas económicos se hacen tan acuciantes que hacen que se desestabilicen emocionalmente los que en ella viven. Es muy doloroso ver que no puedes darle a un hijo lo que él necesita desde el punto de vista material. Obviamente, quisiera ser competente, pero dentro de mi país.

Ahora, para eso estaría dispuesto a buscar ese éxito afuera y después volver. Como dice Nancy Morejón, «…la Patria no se lleva en la suela de los zapatos». A nuestra generación nos formaron como personas que debemos retribuir todo lo aprendido en la sociedad. Sin embargo, si en Cuba no puedo triunfar, me iré a buscar fortuna, pero para siempre volver.

Yo estoy con una muchacha con la que quiero formar una familia. Nuestras familias son normales, cada cual en su casa, cuatro personas en cada una, todos trabajan con un salario promedio y no se dan casi ningún lujo. Con lo que tenemos hoy no podemos ni siquiera arreglar nuestro cuarto, mucho menos soñar con casa propia. Así que si tuviera que escoger entre ejercer mi profesión y otro trabajo que me genere dividendos, escogería un trabajo que me remunere y me permita resolver al menos más del cincuenta por ciento de mis necesidades actuales. Lo haría por un espacio de tiempo determinado, y luego volvería a ejercer mi profesión, porque lo que no podría ser nunca es un profesional frustrado.

Tampoco quisiera frustrarme políticamente. Hace un tiempo atrás yo no tenía muy claro lo que era ser militante de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), mucho menos le metía cabeza al hecho de ser de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM) o la Federación Estudiantil Universitaria (FEU). Simplemente yo hacía y cumplía con lo que me habían dicho que estaba bien y era lo correcto. Yo reproducía determinada conducta, y no indagaba en el porqué de la militancia. Un día alguien me increpó: «¿Por qué tú defiendes la Revolución? ¿Por qué dices que eres un joven comunista?». Esa conversación fue en la CUJAE. No olvido sus dos últimas preguntas: «¿Tú sabes lo que es el comunismo? ¿Te has leído siquiera el Manifiesto Comunista?». Las dos respuestas fueron «No» y «No».

Yo tenía naturalizado que eso era lo que estaba bien, ser militante. Pero a partir de ese momento empecé a buscar otros argumentos más allá de la educación y la salud gratuitas, o la comparación «antes del 59 y después del 59». Me di cuenta que aquellos, aunque eran argumentos reales –que hay que tenerlos presentes y no se deben olvidar–, no eran mis verdades.

Hoy entiendo que esta sociedad, que se ha formado con el tiempo, es la mejor. Es cierto que fuimos malísimos aplicando estrategias económicas, pero en cambio hemos alcanzado un alto índice de instrucción y de justicia social. La voluntad política del gobierno siempre ha sido buena. Sí, porque un gobierno que te pone una computadora para tres niños en la punta de una loma, no puede ser un gobierno malo. Existen los errores y todo el mundo los conoce, pero hay que mirar un poco más allá. Uno habla sobre estos temas y mucha gente piensa que es «muela» o que uno está vacío y no tiene estos compromisos. Pero son realidades que nadie te puede negar.

Mis verdades, tienen que ir como las de mi generación, un poquito más allá. Un socialismo que se traduzca en oportunidades para todos. Yo quiero un país donde las personas puedan caminar con el orgullo de haber nacido en Cuba. Cubanos que se sientan identificados con sus valores, que vean la continuidad histórica de la Revolución en su día a día, que se les ericen los pelos cuando hablen y reconozcan el sacrificio de nuestros padres y abuelos. Yo quiero formar parte de un país que prospere, dentro de un sistema mucho más justo y donde la gente sea feliz.

Esta entrevista se publicó por vez primera en el libro «Narrar Cuba. Sueño joven de un país», que pertenece a la colección Juventudes en Cuba, de la editorial Ocean Sur.

Fuente: Juventudes en Cuba.

El adicto virtual

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Acostumbrados a asociar las adicciones con el consumo de sustancias nocivas para el organismo, la sociedad cubana comienza a enfrentar, sin antídotos eficaces, una nueva «enfermedad»: el juego patológico o ludopatía. El desboque obsesivo y compulsivo del deseo de consumir emociones

Sus manos, veloces, recorren el teclado y la derecha domina el ratón. Sus ojos no se apartan de la pantalla porque debe romper el récord, no puede fallar, tiene que superarse. Una barra de pan cortada en tres trozos y un vaso de agua ocupan una parte de la mesa, y en el resto se amontonan los apuntes de los niveles vencidos, los puntos acumulados, los errores cometidos.

Tocan a la puerta y le llaman desde afuera. No desvía la vista del monitor ni contesta.

—Juan Carlos, mijito, ¿no vas a comer?

La respuesta es el silencio y los clicks ininterrumpidos que le arranca al ratón. Se escucha el sonido de los autos… Está a punto de ganar la carrera.

—Mira, te traje el plato para que no tengas que levantarte.

La madre lo coloca con cuidado en la mesita y Juan Carlos no se distrae. Si lo logra, por quinta vez ganaría el juego y los demás, al otro día, volverían a aplaudirle sus triunfos. Arroz, frijoles colorados, plátanos fritos y hamburguesa. No le interesa perder el tiempo en comer. Prefiere seguir, y seguir, y seguir. No importa la hora. Lo importante es ganar.

La madre de Juan Carlos no encuentra peligro alguno en el apego de su hijo a la computadora. «Es muy bueno en eso, y está tranquilo, sin buscarse problemas en la calle como los hijos de algunas de mis amigas. Lo que no me gusta es que apenas hablamos».

Mientras, Juan Carlos sigue siendo uno de los más exitosos en los juegos de Dota, Call of Duty, League of Legends, Counter Strike y FIFA y entre sus conocidos «no hay quien le pase por arriba». Como él, otros adolescentes y jóvenes solo viven felices en ese mundo virtual.

Resultados preliminares de un estudio de caracterización del adolescente cubano actual muestran que el 78 por ciento de los casi 3 000 sujetos encuestados posee algún medio asociado a las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, tales como computadoras, móviles, acceso a Internet, reproductores de música y video. Son, entre todos, los de 12 y 13 años de edad quienes tienen más acceso a este tipo de medios.

Según la investigación del Centro de Estudios sobre Juventud, aplicada a partir de noviembre último en toda Cuba, ello evidencia que los adolescentes integran el grupo poblacional más familiarizado con este mundo. Así lo confirma Desde las ciencias sociales fiel reflejo del adolescente cubano, un reporte de la Agencia Cubana de Noticias.

¿Qué tiene de malo «jugar»?

Las adicciones reflejan comportamientos o conductas incontrolables de una persona dependiente física y sicológicamente de una sustancia o de la realización de una práctica determinada. Desde el punto de vista teórico y científico, ha sido más fácil definir la adicción a sustancias tales como el alcohol, la marihuana y la cocaína, entre otras, que aquellas que se refieren a una práctica específica como puede ser el juego.

Así explica a Juventud Rebelde el licenciado en Sicología de la Salud Carlos Javier Lavin Verdecia, terapeuta del Centro Provincial de Deshabituación de Adolescentes, en la capital, lo que ha sido hasta la fecha el principal problema para diagnosticar y tratar adicciones como las que se registran en el campo de la ludopatía, no comprendidas como tales a nivel familiar y social.

El juego patológico o ludopatía se incluye en esas prácticas adictivas que conllevan una dependencia sicológica, más que física, del individuo. «No hay un consumo de una sustancia nociva para el organismo en el caso de una persona adicta al juego, por lo que no existe una conciencia en la sociedad de que, en efecto, el deseo obsesivo y compulsivo por hacer esta actividad se traduce en una adicción que conlleva el consumo de emociones».

Según la Organización Mundial de la Salud, el juego patológico se define como un trastorno caracterizado por la presencia de reiterados episodios de participación en juegos de apuestas, los cuales dominan la vida de la persona enferma en perjuicio de sus valores y obligaciones sociales, laborales y familiares. Fue reconocido oficialmente en 1980 cuando la Sociedad Americana de Psicología lo incluyó por vez primera como trastorno en la tercera edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales.

Lavin Verdecia explica que, por lo general, la ludopatía se asocia de manera tradicional con los juegos de azar como las cartas, aunque los apostadores se vinculan a otras actividades también como las carreras de autos y las peleas entre animales. «No es común entonces que se asocie a otras áreas del juego como pueden ser los videojuegos, aunque ya existe cierta preocupación al respecto, en tanto se le considera una adicción emergente en el campo de las prácticas adictivas, a partir del auge y el incremento de la accesibilidad a las nuevas tecnologías.

«Querer estar todo el tiempo conectado a Internet para chatear o hacer cualquier otra cosa, no despegarse del teléfono móvil, la computadora, el televisor o cualquier otro aparato que permite el disfrute de un videojuego, son actitudes que alertan sobre posibles adicciones. Aunque es necesario el uso de las tecnologías en la sociedad, debe hacerse de ellas un uso razonable, con control y sanidad».

Agrega que con estas se potencian también actividades motivacionales y disfrutables como pueden ser los videojuegos, por lo que es necesario, sobre todo en niños y adolescentes, velar por su uso limitado y controlado para que no deje de ser un simple entretenimiento y no se convierta en el centro de su vida. Además, insiste en que en muchas ocasiones los padres prefieren que sus hijos jueguen en casa y que no estén en la calle fuera de su supervisión.

«Los muchachos que hacen del videojuego el centro de su vida disfrutan sentirse buenos en eso, ganar, imponerse retos, desarrollar sus habilidades, y su autoestima se eleva en la medida en la que se emocionan y disfrutan con cada uno de sus logros.

«Pierden el interés por realizar cualquier otra actividad y el funcionamiento sano de su vida se deteriora. Son muchachos que prefieren estar todo el tiempo frente a su computadora o televisor y su interrelación con los demás se debilita, no quieren hacer las tareas, rehúyen de la escuela, no se insertan en la dinámica familiar para comer juntos en la mesa, ver una película o salir una tarde.

«Estos individuos llegan a sufrir cuando no pueden jugar por tener que estudiar, salir con la familia o hacer determinadas actividades en la casa. No quieren perder el tiempo de jugar ni siquiera para bañarse, comer, arreglarse y dormir. El deterioro de sus hábitos de vida se comprueba fácilmente en el desorden de su tiempo de sueño», aclara Lavin Verdecia, quien comenta que al igual que sucede con otras adicciones, estos muchachos no toman en cuenta la importancia del descanso para su organismo.

«Es común que en la noche coincidan en el juego a través de la red con otros muchachos y el amanecer los sorprende inmersos en ese mundo, por lo que debido a un agotamiento físico y sicológico comprensible, duermen toda la mañana y se alejan del cumplimiento de actividades normales de su rutina como estudiantes y miembros de una familia», afirma.

Baja percepción de riesgo

Un sondeo realizado por este equipo de reporteros en La Habana y Artemisa con la participación de 35 padres y sus hijos, de entre siete y 18 años de edad, mostró la baja percepción de riesgo que tienen unos y otros en relación con el impacto negativo de los videojuegos en la vida de niños y adolescentes, si de ellos se hace una única opción de entretenimiento.

Gisela Montero, madre de un adolescente de 13 años, refirió que la compra de la computadora fue de las mejores ideas que ella y su esposo han tenido para el bienestar de su hijo. «En ella él hace todos los trabajos de la escuela, estudia los textos que le pasan sus profesores y compañeros de aula y cuando tiene una exposición, elabora unos Power Point muy dinámicos. También echa mano de unos videojuegos que copió en su memoria, pero cuando ya terminó con las tareas escolares, y eso me parece bien».

—¿Ha pensado que su hijo puede querer jugar todo el tiempo en la computadora?

—No creo que suceda, porque a él le interesa salir bien en las evaluaciones de la escuela, pero si en algún momento solo le interesa jugar, no creo que pase nada malo porque con todo lo que se haga en una computadora se puede aprender mucho.

Los padres de Álvaro, de nueve años, confesaron que están contentos cuando el niño juega con sus amigos en la computadora. «Antes quería salir a jugar en la calle todo el tiempo, pero desde que su hermano le trajo unos juegos de carros y de fútbol, los fines de semana dedica todo su tiempo a eso, y nos alegramos porque en la calle hay muchos peligros», comenta Álvaro Miguel, su padre.

Preguntarle a Mónica, de 12 años, si le gusta jugar en la computadora fue como apretarle un botón, con el que no paraba de hablar. «Tengo juegos de las Bratz, para vestirlas y peinarlas; juegos de cafeterías y restaurantes y algunos para construir casas y peluquerías. Me gusta jugar por las tardes, y siempre quiero llegar a otro nivel más avanzado para ver cómo lucirá todo. A veces me maquillo y me visto como en los juegos; me creo que estoy dentro».

La madre de Julio Alberto, de 17 años, sí reconoce que se le ha ido la mano a su hijo en el juego de la computadora. «Pasa las vacaciones enteras jugando ahí, como un robot, y apenas sale a jugar pelota como antes. Sé que está contento con eso y para mí es importante, pero a veces quisiera que tuviera novia y saliera con sus amigos, o que hablara más con su abuela y conmigo. La verdad es que a los muchachos de hoy les interesan más los equipos que cualquier otra cosa».

—¿Julio Alberto trabaja o estudia?

—Estudia para técnico de nivel medio, pero dice que no le gusta mucho. Estamos esperando que el tío le consiga trabajo en una fregadora de carros, aunque no sé si querrá, porque tendría que estar muchas horas allí y no podría ser campeón de no sé qué; eso que él juega todo el tiempo, según me dice».

No tiene nada de malo jugar en la computadora porque si no, no se inventaran tantos juegos para los muchachos, nos dice Estela Gutiérrez. «Me maravillo cuando veo que mi hijo con ocho años sabe andar en la máquina, y mueve el ratón y las teclas con agilidad. Es él quien me ayuda cuando quiero hacer algo en la computadora. Imagínate, estoy orgullosa».

El simple gusto por jugar videojuegos no tiene que conllevar a la ludopatía, pero los menores deben ser supervisados por los adultos.

Señales de alarma

La sintomatología de un paciente adicto a los videojuegos como los que han recibido tratamiento en el Centro Provincial de Deshabituación de Adolescentes por parte de Lavin Verdecia y su directora, la doctora Elizabeth Céspedes Lantigua, especialista de primer grado en Medicina General Integral y de primer grado en Siquiatría, se evidencia de manera particular en el aislamiento.

«Tomar agua, comer un pan, miccionar… son las necesidades básicas que pueden sacar del asiento al muchacho, y solo son capaces de relacionarse con otros que como él juegan los mismos juegos, pues es el único tema que les interesa. Por lo general son personas perezosas que tienden a la obesidad por el sedentarismo, aunque también podemos encontrarlos muy delgados, pues someten a su organismo a una inadecuada alimentación con tal de no separarse de la computadora o el televisor», explica Lavin Verdecia.

—¿Por qué y cómo llegan estos pacientes al centro? ¿Cómo es su tratamiento?

—A este Centro Provincial de Deshabituación de Adolescentes llegan los pacientes remitidos desde los centros comunitarios de Salud Mental, y es precisamente la familia la que visualiza el problema en un inicio, aunque en el caso de la adicción a los videojuegos no la identifique como una posible adicción.

«Con ellos al igual que con los que son remitidos en su condición de adictos a determinadas sustancias, establecemos un tratamiento terapéutico no basado en la prescripción de medicamentos. Mantenemos además las mismas modalidades de trabajo, en dependencia de las características del caso, sobre la base de un ingreso total, parcial o ambulatorio.

«El hecho de que no se contemple el descontrolado apego a los videojuegos como una adicción nos dificulta mucho el tratamiento, pues ni el muchacho ni la familia lo asumen como tal, y la resistencia de este es mayor. Es importante visualizar que estos pacientes sufren abstinencia como los adictos a las drogas, manifiestan los mismos síntomas y con intensidades similares. Son propensos a recaídas y más vulnerables a estas, pues el acceso a las tecnologías es mayor, es legal, y necesita el paciente mucho autocontrol».

Lavin Verdecia enfatiza en la necesidad de que la familia no sea tan permisiva en el «dejar hacer». «A nivel mundial el negocio de los videojuegos le conviene a muchos y se desarrollan campeonatos mundiales, incluso. La ola tecnológica llega a Cuba cada vez con más fuerza y los muchachos quieren sumergirse en ella. Por ello la familia debe velar por el control en frecuencia y horarios del consumo de videojuegos de sus niños y adolescentes.

«Como toda adicción, la ludopatía es crónica, progresiva y mortal, porque lleva al individuo a estados sicológicos y físicos que lo destruyen como ser humano, desentendido de todo aquello que se salga del mundo de su juego. Cuando la persona juega por dinero puede incurrir, incluso, en la comisión de delitos con tal de obtener lo que necesita para seguir jugando, y aunque el adicto al videojuego no llegue a ese punto, sí se autodestruye en la medida en la que su vida está al servicio total de un mundo virtual».

Juego sano y con control

El juego se define como una actividad libre de cualquier persona, socialmente condicionada, desprovista de interés material, abierta a la heterogeneidad de interrelaciones. Es campo de alegrías, de reafirmación de conocimientos y de obtención de otros nuevos, que está íntimamente ligado al desarrollo integral de la personalidad.

Keyla Estévez García, investigadora del Centro de Estudios sobre Juventud, apunta que a pesar de que se reconoce esa significación del juego desde el punto de vista educativo, terapéutico, recreativo y como elemento de socialización y de transmisión y apropiación de cultura, costumbres y tradiciones, se vulnera con frecuencia este derecho de los niños, ya que para la mayoría de las personas es algo secundario y sin importancia, lo que hace que quede relegado a segundas y terceras posiciones.

«El derecho al juego crea un estímulo para el desarrollo afectivo, físico, intelectual y social de la niñez y la adolescencia, además de ser un factor de equilibrio y autorrealización. Si los niños y niñas pudieran crecer en la alegría del juego devendrían adultos con mayor salud física y mental y la actitud lúdica les acompañaría siempre. Resulta una valiosa herramienta para generar una sociedad mejor, fomentando la comunicación entre las personas, profundizando en las relaciones de los individuos de una comunidad y reconciliando posturas antagónicas».

La también Presidenta de la Sección Juego y Sociedad, de la Asociación de Pedagogos de Cuba, refiere que el juego influye además en el desarrollo de la inteligencia emocional, en la capacidad de controlar las emociones, de motivarse uno mismo, en el reconocimiento de las emociones ajenas y en el control de las relaciones.

«Mediante el juego los educadores proporcionan los medios y actúan para favorecer el desarrollo del niño, y al mismo tiempo generan diversos sentimientos de afecto, amistad, compañerismo y ternura que, en general, contribuyen a una mayor sensibilidad hacia los otros y los facultan para otra serie de actividades, como la observación y comprensión de estímulos, lo que crea en ellos independencia y autonomía».

—Estudios realizados desde los años 90 destacaron los efectos negativos de los videojuegos, sobre todo en el comportamiento violento… Otros más recientes arrojan que estos tienen también efectos beneficiosos para nuestro organismo. ¿Frenamos o estimulamos los videojuegos?

—La sociedad actual está enmarcada en una época de transformaciones y en un período de adaptación a las nuevas tecnologías. Internet, móviles y videojuegos ocupan un espacio importante en el proceso de socialización, influyendo en comportamientos y actitudes.

«Hoy los juegos varían, pues los juegos tradicionales en calles y plazuelas con niños reunidos en grupos están siendo desplazados y afectados por los modernos juegos de vídeo, Internet y la televisión. Es por ello que los padres y la sociedad deben priorizar espacios y mejores condiciones para el juego de los niños, sin olvidar que el mejor escenario para jugar es el hogar mismo.

«Lo ideal es alcanzar un equilibrio entre sus prácticas y el desarrollo de otras actividades o dentro de la propia actividad de juego. Investigaciones muy recientes en nuestro país revelan que a través de los videojuegos se establecen patrones de camaradería, socialización, respeto a los compañeros e interacciones de aprendizajes. Sin embargo, es necesario supervisar esta práctica.

«El simple gusto por jugar no tiene que conllevar a la ludopatía o el juego patológico. Los más propensos a esto son los que presentan mucho gusto por jugar un tipo de juego muy específico y no alternan con otras actividades típicas de la edad. Los niños cuyos padres prefieren tenerlos frente a la computadora o el televisor para evitar que salgan a la calle o se reúnan con otros son los que se encuentran en una situación más vulnerable».

Según Estévez García, la vida moderna cada vez nos aleja más de los momentos de disfrute que podemos pasar jugando. «El ritmo de trabajo de los padres, la dedicación hacia actividades escolares o aquellos videojuegos que son considerados muchas veces por los alumnos como “más productivos”, hacen que se dificulte el espontáneo desarrollo de la actividad lúdica en la infancia. Un niño que juega es un niño que ama la vida, que entiende y tolera situaciones difíciles, que ama a quienes les rodean. Es un niño que sonríe y es feliz porque goza de un derecho».

¿Videojuegos cubanos?

Cuba también ha fomentado el desarrollo de videojuegos. Y no con contenidos vacíos sino que se puede apreciar mucho software cargado de fines educativos, aunque todavía la existencia de una industria en el país para estos propósitos es una quimera. Para los especialistas es esencial que prevalezca el concepto del videojuego como industria y arte para la comercialización y entretenimiento, pero no pierden de vista que son, además, vía para inculcar valores.

El camino recorrido no hubiese sido posible, desde sus comienzos en 2009, sin instituciones como los Joven Club de Computación, la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), los Estudios de Animación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos y otras, las cuales siguen sorteando enormes retos. Tampoco sin el personal calificado comprometido con este tipo de proyecto, aun cuando no existen muchos especialistas. En ello coincidieron expertos participantes en la Mesa RedondaLa producción de videojuegos en Cuba, el pasado 28 de junio.

Bojeo a Cuba, Energía para aprender, Rápido y curioso o La Familia son algunos de los ejemplos más destacados en los inicios de este mundo de los videojuegos en el país. A estos les siguieron otros como Pinta conmigo, La gata Mimi, Gesta final, Comando Pintura, Los Bumbots, El capitán Plin, Fernanda, Beisbolito, Sagua, la aldea embrujada,Chivichana, Cuatro rollos y una película, Especies invasoras y Aventuras en la manigua.

Estos videojuegos —algunos destinados a las computadoras y otros a sistemas operativos Android— obedecen a las categorías de juegos de aventuras, disparo, inteligencia, habilidad y para red… Mediante la interactividad, todos tienen el fin de estimular la curiosidad y motivación por el aprendizaje y la inteligencia. Los centros cubanos nunca harían un videojuego de acción, sangre o muerte, sino uno que deje una enseñanza y que sea a la vez entretenido.

Según los especialistas, aunque es un hecho que los videojuegos pueden causar adicción, entre otros males, si se les utiliza de forma adecuada sus beneficios son altos, pues se han convertido en un vehículo de comunicación efectivo hacia niños y jóvenes. Por ello es importante crear una cultura del videojuego, especialmente entre los adultos, para que sean capaces de discernir si los niños, adolescentes y jóvenes consumen productos adecuados, pues muchos de quienes disfrutan de videojuegos lo hacen sin una guía de los padres, y consumen cualquier título, aunque no sea apto para su edad.

Y es que como alertó Roberto Elías, arquitecto del Grupo de videojuegos de la UCI, todo tiene un límite y cada videojuego tiene una clasificación y un público meta. «No debe un niño de ocho años jugar un juego que está diseñado para mayores de 18, por ejemplo, y la frecuencia del juego y el tiempo que dedique a él tampoco puede ignorarse. Si son beneficiosos o no los videojuegos, eso depende del uso razonable que de ellos se haga como productos de entretenimiento interactivo que son».

Fuente: Juventud Rebelde.

Tras los mitos de doble moneda en #Cuba

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Tras los mitos de doble moneda en Cuba

LAS TUNAS. A Cassandra le tomó unos días pero al final aprendió a hacer lo mismo que la economía cubana actual: dividió su contabilidad en dos y mientras costeaba su dieta vegetariana  con la moneda nacional, reservó los pesos convertibles o CUC para los gastos de hospedaje e internet. Esos menesteres no los tenía previstos cuando partió de Brooklyn para conocer a Cuba a su manera, fue una cuestión de adaptarse más que de comprenderlo. “No es fácil”, me decía una y otra vez. Y es que explicar un asunto tan complejo como la doble moneda en Cuba ¡no es fácil! Probemos la ruta de derribar los mitos…

Mito 1: Es un invento cubano

Creer que este es el país más garciamarquiano del planeta por la existencia de dos monedas puede ser un pensamiento agradable, pero ¡alto! Aquí mismo en Cuba el dólar tuvo curso y uso legal hasta 1948. En la antigua Unión Soviética y en otras naciones ex socialistas de Europa del Este se imprimían dos monedas: una para uso interno y otra canjeable por divisas extranjeras. En América Latina durante la década de los 80, advierte la  doctora en Ciencias Económicas Vilma Hidalgo de los Santos, “se produjo una sustitución parcial, espontánea, de la moneda doméstica por el dólar, en casi todas sus funciones”.

Mito 2: Era la única solución ante la crisis

Visto desde la cómoda retrospectiva de saber qué ocurrió después, en la comunidad de economistas persiste el debate de sí en las condiciones de Cuba a inicios de los años 90 era la única solución, establecer la dualidad monetaria cuando la desaparición de la URSS provocó que hubiera mucho dinero en la calle y literalmente muy poco que comprar.

José Luis Rodríguez, ex ministro cubano de Economía en aquellos años ha aceptado que no era la salida ideal pero sí la menos traumática en términos de estabilidad social, opinión compartida incluso por analistas foráneos como Emily Morris. “Tuvimos que ajustar el sistema monetario, ha dicho. La alternativa era la siguiente: 1) devaluar, que hubiera sido un desastre total; o bien cambiar la moneda, que con todo respeto, considero inviable; y 2) la otra, que aunque tenía un costo, era controlable: crear dos sectores en la economía, uno que ganara la divisa necesaria, y que permitiera redistribuirla entre aquellos que no tenían acceso a ella”.

Así, la economía nacional se dividió en dos. Una parte mayormente enfocada a la exportación o a los servicios a los turistas manejaría las divisas; mientras otra se mantendría operando en pesos cubanos para conservar los servicios básicos a la población.

Todo estuvo bien mientras la interacción de los cubanos con las divisas era mucho menor que ahora. A medida que pasaron los años para los visitantes, incluyendo mi amiga Cassandra, se hizo evidente que un mismo producto o servicio se obtiene en las dos monedas; y la población, aún cuando no reciba divisas directamente sí tiene que acudir a ese mercado a obtener muchos de los productos que completan su canasta básica.

Mito 3: El problema son las dos monedas

Los titulares de prensa solo hablan de la existencia en Cuba de dos monedas: el peso cubano convertible (o CUC) en teoría cambiable por las monedas extranjeras y el peso cubano (o CUP). El Dr. en Ciencias Económicas Oscar González Fernández insiste en que el verdadero problema son los varios tipos de cambio existentes sin un sustento económico claro. “La población está en desventaja porque el poder adquisitivo del peso que tiene es más bajo dada la tasa de cambio que rige para esta”, señala el profesor de la Universidad de Las Tunas.

Al mismo tiempo el empresariado doméstico trabaja a ciegas en términos de eficiencia. Vilma Hidalgo lo resumió así: algunos con muchas importaciones parecen rentables, mientras otros que sí lo serían aparecen con pérdidas porque están subvalorados sus ingresos.

tasa-de-cambio-en-cubaMito 4: El final de la dualidad monetaria depende de la decisión de alguien

“Entramos en la dualidad monetaria mediante un Decreto-Ley, y al día siguiente todo el mundo podía tener dólares en la casa; pero salir de ella (…) no es tan fácil”, aclaró José Luis Rodríguez. A finales de 2013 parecía muy cerca la unificación monetaria y cambiaria al darse a conocer elacuerdo del Consejo de Ministros que anunció la existencia de un cronograma con ese propósito.

Empero bien rápido se notó que el proceso sería más lento y no tanto para el ciudadano común que desde el año pasado ya usa sus CUP en las tiendas recaudadoras de divisas, sino por las repercusiones en el empresariado estatal. Según el Dr. C Joaquín Infante Ugarte allí no será imposible no existan las reservas en divisas suficientes que respalden al peso cubano por sus homólogas extranjeras al tipo de cambio que se fije.

Tras quince días yendo de una provincia a otra en camión o en ocasiones sacando un cartel de “Viva Fidel” para que algún buen samaritano la recogiera, Casandra notó que en unas partes de la Isla el peso, a secas, predomina en el uso cotidiano de las personas, mientras en otras, como las zonas turísticas es el “chavito” quien marca la pauta. Sin quererlo había destruido el:

Mito 5: La transición será placentera

“La unificación monetaria y cambiaria no impactará sobre toda la población de cada territorio en igual magnitud”, responde el doctor Oscar González. “Ahora bien, aclara, los territorios tienen en mi criterio retos muy altos que asumir. Y es en que las decisiones y políticas macroeconómicas no van a resolver todos los problemas de todos por igual”.

El gobierno cubano está pensándose bien cada paso y se enfoca en corregir paulatinamente los precios y en aplicar sistemas de pago más justos. De manera que la desaparición del actual tipo de cambio un CUC por un CUP entre las empresas por otro más lógico sea lo menos traumática posible porque la devaluación que se evitó en los 90, sí vendrá ahora.  Al menos así lo piensa el Dr. González: “Será previsible, afirma, un efecto sobre el costo de las empresas y luego eso se transmitirá a los precios que paga la población”.

Sin embargo su colega el Dr. Ciencias Rafael Torres Rosales no está tan seguro: “El año anterior se hizo un intento en algunas empresas seleccionadas para trabajar con una tasa de cambio diferente para ver cuál era el resultado en sus estados financieros. No tengo información para decir cuando será efectivamente. Sí creo que el costo no es lo que se moverá, lo hará el inventario existente y a partir de ahí se aplicarán mecanismos; porque ni todas las empresas funcionan con CUC, ni todo el costo de producción de una empresa es en CUC. Por tanto no creo que el impacto será en los costos”.

¿Y entonces?

En sus declaraciones sobre el tema presidente Raúl Castro eludió plazos y por la magnitud del problema suena lógico que no lo haga. Detrás de los mitos está la realidad: veremos el famoso Día Cero  cuando las empresas estatales socialistas estén listas para dar ese paso, a fin de cuentas ellas son el núcleo duro de la economía cubana. Obviamente el Gobierno piensa que ese momento no ha llegado todavía, así que cuando Cassandra regrese a Cuba, retornará a un escenario conocido.

Fuente: Progreso Semanal

Caliente intervención en el VI Pleno Nacional de la #UPEC #Cuba

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Intervención de Karina Marrón el VI Pleno Nacional de la UPEC

Karina Marrón
Integrante del Comité Nacional de la Upec y subdirectora del periódico Granma

En un encuentro que hicimos en el Instituto de Periodismo con jóvenes de todas partes del país, si una cosa nos alegraba a nosotros fue identificar a otros jóvenes dentro del sector de la prensa que también tenían la intensión de transformar, de cambiar, que tenían las ganas de unir esfuerzos por transformar la realidad y en esa reunión se dijo que hay una intensión marcada en enemistar al Partido con la prensa y nosotros no podemos estar ajenos de ello, pero mientras el Partido y la prensa sigamos mirando para un lado y no para donde tenemos los problemas reales, sigamos viendo las cosas por separado y no como un todo, no vamos a resolver jamás los problemas que llevamos años discutiendo.

Y será Karina entonces la Rosa Miriam quizás de esa época, hablando lo mismo y habrá otras personas como Sergio, diciendo las cosas que viene diciendo Raúl Garcés durante tantos años y otros que tienen más edad que yo entonces serán los que hablarán, y seguiremos repitiendo el ciclo, si con suerte llegamos a repetir el ciclo, y lo que está pasando señores, es que no tenemos tiempo para repetir el ciclo.
(Aplausos)
Yo, sinceramente creo que nosotros lo que tenemos que ver cuando los jóvenes se nos van de los medios, es sencillamente que tenemos en los jóvenes la expresión de la sociedad que tenemos hoy, y es lo que decía Iramis; No podemos ver el asunto como un problema puramente económico, hay un problema profesional de fondo, porque esos jóvenes que eligieron la carrera de periodismo, no eligieron hacer propaganda, publicidad, no eligieron sencillamente quedarse callados y al margen porque si no hubieran escogido otra profesión. Pero también tenemos muchos jóvenes en las aulas que cuando se gradúan salen tan desencantados que llegan a los medios , no sé ni con qué intensión, porque a veces uno les da la oportunidad de hacer cosas, de transformar, de trabajar, y no les interesa, no les importa absolutamente nada. Por qué? Porque es de esa misma generación de jóvenes desconectados a los cuales sencillamente no les llegamos en otras etapas de su vida y ahora no podemos pretender que no les interese la ropa, los tacones, los zapatos, cómo acceder a internet o tener 50 o 70 CUC, no para mantener su casa como si sabemos que hay algunos en nuestros medios que colaboran con tal de poder pagar un alquiler.
Son jóvenes que lo hacen para mantener ciertos y determinados estándares de vida y que en el fondo usted puede ver que no está mal, pero ahí entra lo que decía Darío Machado, y es ese espíritu de consumo que hemos establecido en nuestra sociedad que es parte también de todas estas carencias materiales que hemos acumulado durante años.
Entonces yo lo que creo es que nosotros no podemos ver única y exclusivamente la cosa como que la Upec tiene que esforzarse porque los jóvenes se sientan atraídos por la organización, porque al final, si la Upec no tiene ningún poder de decisión, si la Upec no tiene ninguna fuerza, si se desgasta hablando los mismos problemas de congreso en congreso, entonces para qué yo quiero pertenecer a esa organización, para qué me interesa, para qué me importa, qué estoy cambiando, qué estoy transformando.
Al final lo único que uno tiene en la vida es su tiempo, lo que uno está poniendo en el frente de batalla es su vida, sus años, su dedicación y su sacrificio, y eso se hace por un ideal, se hace por amor, pero hay quien sencillamente decide que no está dispuesto a hacerlo porque no confía en ese futuro, porque no ve que haya posibilidades de cambiarlo y lo triste es que en ese bando de los que hoy están colaborando fuera hay jóvenes que apuestan por eso por diferentes razones, porque creen que ahí van a tener su realización profesional y nos duele que no la vean del lado nuestro o que no intenten cambiar las cosas del lado nuestro, o lo hacen por las motivaciones económicas que ya hablamos pero no es nunca un único motivo, y eso es lo que nosotros no podemos perder de vista, e insisto, si seguimos mirando para el lado no vamos a ver nunca la pedrada que nos va a dar en el justo lugar donde nos van a matar.
Respuestas no tengo. En Granma (periódico) hay un grupo de jóvenes que estamos haciendo lo posible por seguir remando, no sabemos si vamos a llegar realmente a puerto seguro en un momento determinado, pero hay jóvenes que quieren seguir echando a navegar el yate y yo estoy convencida, porque los conozco a muchos de ellos, que hay muchos en varios lugares del país que también están haciendo lo mismo.
Entonces, yo los invito a todos es a unir fuerzas para eso, pero sobre todo a que quienes deciden no den dobles discursos , a que quienes deciden cuando se enfrenten a este escenario de gente que sabe lo que vive cada día en las redacciones, en la radio, en la televisión, en el más mínimo lugar de este país donde hay un periodista intentando defender esta sociedad que somos todos, esa gente que quizás no tiene esa cultura excelsa para entender todos los escenarios de fenómenos pero hay un periodista que sencillamente sabe que defendiendo esa institucionalidad de la que hablaba Garcés, está defendiendo esta Revolución y puede quizás transformar la mente de alguien.
Eso nosotros tenemos que cuidarlo, tenemos que defenderlo y a esa gente nosotros no podemos irrespetarla, hablándole de cosas de las que uno sabe que no ocurren de esa manera y prometiéndole cosas que después no se van a cumplir, entonces, yo creo que este es un debate que no podemos seguir teniendo entre nosotros mismos y mirándonos las caras y diciéndonos lo mismo unos a los otros y engañándonos una y otra vez porque no hay tiempo.
Se está armando una tormenta tan perfecta y lo discutíamos ayer en la redacción, este fenómeno de la reducción del combustible, de la reducción de la energía, señores este país no aguanta otro 93´, otro 94´, si no queremos ver protestas en la calle, y no hay un Fidel para salir al malecón, o por lo menos hasta ahora no ha habido una figura en este país que le dé la cara a este pueblo para explicarle las cosas como están sucediendo hoy con esta situación, y va a ser muy difícil de enfrentar y con la prensa la situación en la que tenemos hoy nos vamos a quedar dados.
Ya Ravsberg (Fernando Ravsberg, periodista uruguayo radicado en Cuba, ex corresponsal de BBC Mundo en La Habana. Administrador del blog cartasdesdecuba.com) ayer estaba hablando de estas reducciones de combustible, como nos pasa muchas veces que hay quien sencillamente hace proyectos y cosas, acepta dinero y lo hace a veces queriendo mirar para otro lado.
Yo llamo la atención sobre esto porque estamos en una circunstancia en que el 2018 está a las puertas y todo se está apostando por esa fecha, y todo se está haciendo para que esa tormenta llegue allí en las peores circunstancias para este país, entonces no es un momento para dudar, no es un momento para titubear, no es un momento para prestarles nuestras fuerzas, nuestras ideas a algo que no funciona y por eso muchas veces nuestros jóvenes se van, y por eso muchas veces nuestros jóvenes no están en las redacciones aun cuando haya gente que todavía sigue confiando y sigue tratando de hacer el periodismo de todos los días. (Aplausos)
Tomado del Blog Verdad de Cuba.

La Guerrilla de Blogueros #GK #Cuba #BgC

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Blogueros cubanos en el río Toa, el más caudaloso de Cuba.

Blogueros cubanos en el río Toa, el más caudaloso de Cuba.

Por Yohana Lezcano y Rodolfo Romero

La siguiente entrevista tiene el ruido de las teclas, el sabor a selva y a río, un olor innegable a post. ¿Qué es un post? Preguntarían los que no son «nativos digitales». La respuesta más sencilla: todo lo que se publica en blogs y redes sociales en Internet. István Ojeda tiene una bitácora que lleva por nombre Cuba Izquierda. Hicimos un trato: como respuestas a nuestras preguntas, él escribiría un post. Si el libro finalmente se publica, es decir, si usted lo está leyendo ahora, este bloguero de Las Tunas publicaría estas líneas en su espacio digital, a disposición de miles de usuarios que quizás no puedan acceder a la versión impresa. Sería una manera más de mezclar estos mundos tan unidos irremediablemente: el virtual y el off line. En la «Guerrilla de Bloguer@s» participan, dos veces al año, alrededor de cuarenta jóvenes de diferentes provincias del país. A diario interactúan entre ellos virtualmente. En ocasiones organizan iniciativas en espacios físicos como «La suelta de libros» (para promover la lectura y el intercambio de volúmenes) y «Una ronda por Teresita» (en homenaje a Teresita Fernández). Después de subir el Turquino en julio de 2012, han realizado excursiones comunitarias a El Nicho, la Ciénaga de Zapata, el Valle de Viñales, Topes de Collantes, la ciudad de Camagüey y Baracoa, además de un encuentro–taller que celebraron en el Centro Memorial Martin Luther King Jr. Por eso, si usted no tiene acceso o no ha consultado todavía este blog, le adelantamos que se ve de la siguiente manera:

UNA HISTORIA CON MUCHOS CAMINOS

Por István Ojeda

Quizás lo mejor que tiene esta historia es que nadie puede adjudicarse absolutamente la autoría de un guión único. Así que, seguramente, cuando preguntas ¿cómo y cuándo surgió la guerrilla de blogueros?, te sorprenderán las diversas maneras de contarlo.

El consenso estaría en que, en el ascenso al Turquino, «esta cosa» ya se hizo material, pues hasta entonces había discurrido por las fibras ópticas o las líneas telefónicas que soportan la red en Cuba. Yo, como en muchas otras cosas de la vida, llegué sin tener una idea clara de qué era eso en lo que me estaba metiendo. Fue la fe en Karina (bloguera de Holguín) el motivo sufi ciente para enrolarme en la expedición que suponía era únicamente para vencer el reto de llegar hasta la montaña más alta de Cuba.

Con el tiempo, fui descubriendo el valor, hasta sentimental si se quiere, de tener un blog y de hacerlo con un sentido menos panfletario, pero definitivamente mejor. Eso lo comencé a aprender bajo las estrellas de la ruidosa y hasta agresiva playa de Río la Mula; andando los incógnitos senderos de Los Morones y hasta perdiendo el aliento, montaña arriba, hasta quedarme a solas con José Martí, a 1 974 metros sobre el nivel del mar.

Luego, la guerrilla comenzó a tener conciencia de sí misma en la red, en los intercambios en el chat que alimentaron las ganas de encontrarnos otra vez en algún lugar de la Isla. Porque ese es otro de los valores: hemos visto al país con otros ojos. Puedo asegurar que en los últimos tres años he recorrido más kilómetros que en el resto de mi vida y si hoy puedo dar fe de cómo viven los cubanos más allá de la patria chica, ha sido gracias a haberlos visto con la mirada de la gente que suda y casi siempre anda a pie.

Hay quien dice que solo somos un grupo de gente que «turistea » cada seis meses o más. Tal vez tengan razón, pero cada vez que cuento cómo lo hacemos: juntando los pesos uno a uno, durmiendo donde se pueda (unas veces mejor que otras), nacionales y foráneos se asombran de lo que hemos logrado.

Somos un grupo variopinto donde los periodistas somos unos pocos. Nos unen las ganas de contar lo que nos pasa y lo que le ocurre al país. Debatimos y nos damos el lujo de no estar de acuerdo los unos con los otros. Así que la organización a lo interno ha ido creciendo paulatinamente. Más de una vez, hay que decirlo, nos han acechado fantasmas que casi nos inmovilizan.

Si tuviera que establecer los principios, me guiaría por aquello que escribió la Tunie (se refiere a la bloguera camagüeyana María Antonieta Colunga) en un papelito allá en el Centro Martin Luther King Jr.:

“Somos una comunidad espiritualmente joven, conectada por lazos de amistad y por la pasión común de escribir de la Cuba que vivimos a diario, con sus luces y sombras. Somos, por tanto, diversos en materia de geografía, lenguajes, prioridades temáticas, tempos editoriales, tonos… Pero en esa diversidad feliz que resulta de la combinación de nuestras individualidades y que respetamos con celo y animamos con gozo, algo nos imanta y nuclea invariablemente: la intención de que nuestros mensajes respalden la soberanía y la justicia social de esta nación que ampara los sueños que nos mueven. Nos une por encima de todo el amor a Cuba, que es también a pequeña, pero imprescindible escala, el amor que existe entre nosotros, y un irrenunciable optimismo por los futuros individuales y colectivos hacia los que enrumba este país donde hemos elegido echar vida y letras.”

Aprendimos que las institucionalizaciones no son siempre necesarias, o al menos no al estilo que conocíamos, y que el antídoto para sobrevivir, creo, ha estado en que los liderazgos no han sido impuestos, sino sobre la base de confiar y compartir valores o principios, descubriéndole a cada cual sus capacidades. Igual, no hemos estado exentos de planes no declarados de hacerse con el control o el crédito de la obra común. Pero, al menos, siempre hemos conservado la lucidez suficiente para, no sin algunas heridas y exabruptos, seguir adelante.

El futuro de la guerrilla, como el de Cuba, es un enigma, porque está sujeto a muchas variables. Tal vez con los años, los hijos, los proyectos de vida individuales, llegue el día en que ya no podamos reunirnos como ahora. Pero con la misma fe en que seguí a Karina para subir al Turquino, seguiré creyendo que es posible mantenernos cerca al menos por la red y juntarnos de a poquitos y crear, entre todos, un país mejor, que pasa por ser también mejores cada uno de nosotros.

Esta entrevista se publicó por vez primera en el libro «Narrar Cuba. Sueño joven de un país», que pertenece a la colección Juventudes en Cuba, de la editorial Ocean Sur.

Fuente: Juventudes en Cuba.

ETECSA: Una banda de lobos #Cuba

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Para rematar los 20 años de internet en Cuba hoy me leo este muy buen articulo donde una vez más se manifiesta el comportamiento de la empresa MONOPOLIO de Cuba (ETECSA), dejando de cumplir su parte LEGAL en los contratos con cada cliente y eludiendo de responsabilidades. Es triste ver como una empresa socialista pierde su carácter porque es la único en su tipo en el país.
Como decía Pedro Urra ayer en el marco de la Sesión Abierta en la ACNU dedicada a los 20 años de nuestra conexión a Internet, en una de las charlas (que no me canso de escucharlo) hacia alusión a un filosofo donde manifestaba que cada hombre tiene su lobo por dentro y que estos como empresa de comunicación no dejan de serlo pero olvidan lo esencial: el ciudadano. “Todas las empresas de telecomunicación se manifiestan de igual manera” P.U.
Yo me quedo con lo ultimo porque es lo único que percibo de ellos (ETECSA), “son una banda de lobos”.
Julio C.M. editor de Kokacuba
Les dejo con algunas reflexiones del entrevistado antes de leerse el interesante articulo de Progreso Semanal.
“No hay que ‘acabar con los estafadores’: ellos surgen porque no se cubren las necesidades”, sentencia Camilo. A su juicio, la solución implica necesariamente firmar un Certificado de Seguridad correcto. Y se atreve a soñar: “Quizás parece un poco surrealista, pero #Cuba no lo pensó dos veces para implementar un montón de cosas gratuitas ¿Por qué la #wifi no puede ser una de ellas?”.
 Mario (el cazador cazado) comparte una opinión parecida: “Para mí la única salida está en bajar el precio de la conexión. En definitiva, Internet no es un lujo; es para aprender, comunicarse, resolver problemas… Es para mejorar la calidad de vida de la gente”.

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Hackers cubanos recorren la wifi

Hackers cubanos recorren la wifi

LA HABANA. El rumor –ese noticiero extraoficial- esta vez tiene razón: las cuentas Nauta de Internet están siendo atacadas en los puntos de acceso wifi. Para los usuarios es difícil percibirlo, y para los “piratas” resulta fácil robar tiempo de conexión. Muy fácil.

Una forma común de ataque radica en generar una señal falsa, que puede llamarse igual o parecido a la red de Etecsa. “El phishing consiste en simular algo con el objetivo de obtener información –explica Andy Velázquez (*), cibernético-.  Por ejemplo: cuando alguien se conecta al Nauta, tiene que pasar por una página de registro, en la cual pone su nombre de usuario y contraseña. Lo que la persona ve es puro diseño. Quiere decir que, con un poco de conocimiento de diseño web, se puede montar una página idéntica a la de Nauta, y engañar al usuario común”.

gráfico 1

Así, el malhechor conserva los datos de registro del cliente. Ante el fallo, este pensaría que el servicio está saturado, como suele ocurrir. La próxima ocasión que esa persona se conecte pueden suceder dos cosas: el temporizador muestra un número menor que el dejado por la persona la vez anterior; o el sistema responde que hay otro usuario conectado –con la misma identidad-, por lo tanto no se puede acceder.

En la segunda variante, si el usuario no se fijó cuánto tiempo le quedaba, apenas se da por enterado, hasta que simplemente no tiene saldo. “Tan sencillo como abrir una computadora en medio de un parque”, reafirma el informático Camilo Díaz (*).

Otra posibilidad, algo más elaborada, es el llamado Man in the middle, cuando el atacante se coloca como intermediario entre el portal de entrada y el usuario. En este caso también ocurre una suplantación de identidad: el “hacker” dice ser ETECSA y todo el tráfico del cliente pasa a través de él.

“De hecho, puedes llegar a navegar –describe Camilo-, porque tú me estás dando tu nombre de usuario y contraseña, y yo me voy a conectar con eso; y cuando lo haga voy a proporcionarte servicio a ti. Entonces te permito unos minutos de navegación, para que no sospeches, después te desconecto, y a ti te parece que hay dificultades en la red; lo normal. O puedo quedarme conectado, termino lo que necesito, y si pasa algo malo es culpa tuya, porque se conectaron desde esa dirección IP”.

gráfico 2Ante tal situación los usuarios permanecen vulnerables en extremo; apenas existen maneras individuales de protegerse contra un ataque. De todos modos, Andy recomienda evaluar siempre el saldo, antes y después de cada conexión, y si hubiera problemas, reportarlo a ETECSA, y cambiar el  nombre de usuario y contraseña.

Mario Carreras (*) no sabe cuándo ni dónde usurparon su identidad, solo que cuando volvía a navegar, tenía menos tiempo del que dejaba. Como quien llega a casa y nota que le falta algo. “No puede ser que se pierdan cinco horas”, anota. Sin embargo tampoco ha ido a reclamar a ninguna oficina de ETECSA. “Cuando me conecto gasto todo el saldo, así ya no pueden utilizar mi cuenta”.

En este ambiente donde unos devienen presas y otros cazadores, Mario ha sido las dos cosas. Sí, él también le ha quitado Internet al prójimo, y aunque reconoce esa contradicción “difícil de explicar”, no le remuerde demasiado la conciencia. “Yo estoy cogiendo la conexión de alguien, pero quizás esa persona se la puede estar robando a otro. Porque al final, lo que a mí me estafaron, ¿quién me lo repone?”.

Navegar… a la deriva

A nivel mundial resultan frecuentes los Brute Force attacks: un programa empieza a probar combinaciones de usuarios y contraseñas, hasta que logre entrar. “En realidad, a veces el hackeo a un cliente no es culpa del proveedor de servicio –señala Andy-. Si tú te llamas Fefa, y el password es 1234, un ataque de fuerza bruta tomaría poco en acceder a tu cuenta”. Aun así, la Empresa de Telecomunicaciones no debería cruzarse de brazos.

“¿Te has leído el contrato de Nauta?”, pregunta Camilo. La verdad, no. Pero, ¿quién lo lee? El documento tiene una letra diminuta, se obtiene después de esperar en una cola, y la ejecutiva de ventas observa (des)esperando por que uno acabe de firmar. Además, si la persona estuviera en desacuerdo, tampoco tiene otras opciones: firma o no firma; lo toma o lo deja.

Bueno, pues precisamente el contrato de cuenta Nauta establece entre las Obligaciones del usuario: “Informar a ETECSA de cualquier sospecha de acceso fraudulento al servicio mediante el uso de sus códigos personales y contraseñas. El costo por el tiempo utilizado de esta forma, será asumido por el usuario.”

Y más adelante: “ETECSA queda exonerada de responsabilidad civil por las limitaciones de acceso a los contenidos (…), así como por pérdida de datos por el actuar de terceros”. En suma, para estos ladrones no hay policía. “El texto es muy ambiguo –señala Camilo-, pero básicamente exime a ETECSA de toda responsabilidad, y te la transfiere a ti”.

En días recientes, la empresa desarrolla una campaña de Protección al Consumidor, que incluye su sitio web y sus cuentas de redes sociales. El correo atencion.usuarios@etecsa.cu está disponible para quejas, reclamos e información (el contrato también lo dice). Sin embargo, al escribirle como usuario averiguando por este fenómeno, ETECSA no responde. En Twitter tampoco.

tweets Etecsa_recorteSi preguntamos lo mismo en el 118, número de Información Comercial yProtección al Consumidor, atiende Daniela: “¿En la wifi? ¿Están robando las contraseñas?… No tenemos ninguna información de eso”. Volvemos a intentar y Deysi asegura: “No tenemos ninguna información de que eso esté pasando”.

Una vez más, y Anabel repite: “Nosotros como empresa no contamos con información alguna”. Insisto un poco, y la voz de mujer comienza a impacientarse: “A ver, señorita, usted sabe que en todo hay quien se dedica estafar”, y agrega que si me conecto “normal” con mi teléfono no pasa nada; la cuenta “se queda enganchada” cuando alguien se conecta a través de otra gente, y a lo mejor por ahí les estafan. “Pero la  señal de ETECSA no tiene problema ninguno”, remata, convencida de sus palabras.

No obstante, la empresa conoce lo que ocurre. En el programa Mesa Redonda del 30 de marzo, el ingeniero Eliécer Samada, alertaba sobre “personas inescrupulosas que están robando las credenciales de algunos usuarios”, y luego agotan la cuenta o la revenden. “Ese cliente, cuando logra darse cuenta de lo que pasó, no sabe a quién reclamarle, y el sistema no detecta ese proceder porque no hay anomalía en el acceso”.

El cliente –medio diezmado en su “tiene siempre la razón”- sí sabe a quién reclamar. En la unidad comercial del Edificio Focsa (en el Vedado), un custodio afirma que cada día muchas personas llegan con el mismo problema, y el procedimiento radica en modificar su nombre de usuario y contraseña. Solo eso. Y si les roban de nuevo, les vuelven a cambiar los datos. “No te sientes cercar de las laptops”, aconseja el hombre, en tono subrepticio.

mapa wifi CubaCamilo opina que la cuestión de fondo reside en el Certificado de Seguridad que utiliza ETECSA, el cual no está avalado por ninguna entidad pertinente a nivel internacional. Eso explica la advertencia que aparece cuando los usuarios se registran. “El navegador no puede comprobar matemáticamente que está conectado a ETECSA, porque no tiene ese certificado válido”. Por demás, las wifis constituyen ambientes colaborativos, no concebidos para resistir ataques.

La Resolución 127 / 2007, del Ministerio de Informática y Comunicaciones, establece el Reglamento de Seguridad para las Tecnologías de la Información. Esa normativa se centra principalmente en las instituciones, en detrimento de los usuarios individuales, y no hace referencia a la conexión wifi.

Claro, en aquel momento la penetración de Internet era menor y no existían puntos públicos de acceso. En materia de tecnología de la información y las comunicaciones, una normativa en vigor hace casi 10 años equivale a regirse por leyes del siglo pasado.

“No hay que ‘acabar con los estafadores’: ellos surgen porque no se cubren las necesidades”, sentencia Camilo. A su juicio, la solución implica necesariamente firmar un Certificado de Seguridad correcto. Y se atreve a soñar: “Quizás parece un poco surrealista, pero Cuba no lo pensó dos veces para implementar un montón de cosas gratuitas ¿Por qué la wifi no puede ser una de ellas?”.

Mario (el cazador cazado) comparte una opinión parecida: “Para mí la única salida está en bajar el precio de la conexión. En definitiva, Internet no es un lujo; es para aprender, comunicarse, resolver problemas… Es para mejorar la calidad de vida de la gente”.

(*) Los nombres han sido cambiados a solicitud de los entrevistados.

Ilustración de portada: J. Longo. Tomada de The Kernel Magazine.

Progreso Semanal

El interés de Estados Unidos por el mercado cubano

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El interés de Estados Unidos por el mercado cubano

LA HABANA. Cuba no es China, eso lo sabemos todos. ¿Qué explica entonces el inusitado interés de las empresas norteamericanas en el mercado cubano?

Una respuesta me la dio hace años un productor de trigo estadounidense: “Es el único país del mundo que entrega un pan diario a once millones de personas”. No obstante, con todo lo cierto que encierra esta afirmación, es insuficiente para explicar lo que acontece. El asunto es más complejo.

En un mundo donde el desarrollo del comercio dependía en buena medida del dominio militar de los territorios, durante su primer siglo de existencia, Estados Unidos trató de expandirse dentro de sus fronteras terrestres. Intentarlo más allá de los mares, se lo impedía el escaso desarrollo de su fuerza naval.

Cuba era la excepción. Tan temprano como 1802, Thomas Jefferson la incluía dentro del proyecto expansionista, pero, a falta de un poder militar suficiente para lograrlo, afirmaba que la manera era a través del control del comercio.

El mercado cubano era una prioridad para el desarrollo de ese país por tres razones: su potencial económico, su ubicación geográfica y su complementariedad con la economía norteamericana. A pesar del tiempo transcurrido y los enormes cambios que han tenido lugar en el mundo, estas condicionantes mantienen su vigencia.

Buena parte de los propósitos de Estados Unidos se materializaron bajo el colonialismo español y se concretaron a plenitud con el establecimiento del régimen neocolonial en Cuba en 1902. La Revolución Cubana alteró bruscamente este estado de dependencia, pero la recuperación del mercado cubano continuó siendo uno de los pilares de la política norteamericana hacia Cuba. Trató de hacerse de la peor manera, hasta que Obama reconoció el fracaso y cambió los métodos para lograrlo.

La importancia relativa del potencial económico de Cuba para los inversionistas norteamericanos ha disminuido sensiblemente en comparación con el siglo XIX, cuando Cuba era la principal productora de azúcar del mundo. Pero este fenómeno ya era apreciable a mediados de la primera mitad del siglo XX, cuando el mercado azucarero disminuía su importancia mundial y el capital norteamericano buscaba inversiones más rentables dentro y fuera de Cuba.

Aun así, no se trataba de un mercado despreciable para ciertos sectores empresariales estadounidenses y lo mismo ocurre en la actualidad, debido a que la “accesibilidad” determina altos niveles de competitividad y un mejor rendimiento de las inversiones. Por otro lado, Cuba continúa siendo el mayor mercado potencial de las Antillas.

Para muchas empresas norteamericanas el comercio con Cuba forma parte de su mercado natural, lo que implica que prácticamente la infraestructura existente sirve igual para vender o comprar a Cuba, que en cualquier otro lugar dentro de los propios Estados Unidos.

Como la Isla sigue estando donde siempre, su importancia geográfica para Estados Unidos continúa vigente. Ya no se trata de su importancia militar, como ocurría en el pasado. Aunque algunos insisten en la necesidad de mantener la Base Naval de Guantánamo con estos fines, la realidad es que la guerra moderna no requiere de “carboneras”.

Sin embargo, Cuba mantiene una importancia estratégica para el comercio de Estados Unidos en el Atlántico y la posibilidad de utilizar instalaciones, como el puerto del Mariel, pudiera aportar al rendimiento de las cadenas de valor que hoy día caracterizan el mercado mundial, como han enfatizado algunos economistas.

A ello se suma el potencial del turismo, con sus implicaciones para otras ramas de la economía estadounidense; la exploración petrolera en mares adyacentes; las necesidades de Cuba para modernizar su parque tecnológico y su infraestructura, así como el gran volumen de importaciones que requiere el consumo nacional y las redes de servicio social. Está claro que para todo esto hace falta dinero, pero en condiciones normales ello se resuelve mediante inversiones directas y créditos, como ocurre en todo el mundo.

Estas oportunidades justifican el criterio de que persiste la “complementariedad” de la economía cubana respecto a la norteamericana, pero existen otros componentes quizás aún más importantes.

Entre las líneas estratégicas de Estados Unidos está el desarrollo de la llamada “industria del conocimiento”, con el fin de mantener la supremacía de las empresas norteamericanas en esta esfera, lo que constituye una de las bases de su hegemonía mundial.

El límite a este desarrollo lo impone el capital humano disponible. De ahí la insistencia de ciertos sectores, incluyendo el presidente Obama, de la necesidad de mejorar los niveles de educación del país. En estos momentos, este déficit se resuelve, en parte, mediante el llamado “robo de cerebros” y la política inmigratoria de Estados Unidos es sumamente amplia para facilitarlo, ahorrándose el costo que implica su formación.

No obstante, una vez radicado en ese país, un científico extranjero vale lo mismo que un norteamericano, lo que explica que el 20 % de las inversiones de las transnacionales estadounidenses destinadas a la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías se realizan en el exterior, incluso en países competidores como China y la India.

Desde mi punto de vista, el mayor interés de las empresas norteamericanas en Cuba radica en poder aprovechar el capital humano existente en el país, para su encadenamiento a menor costo con producciones de alto valor agregado, en un clima de estabilidad política y social que difícilmente se encuentra en otros lugares.

Las áreas de oportunidades en este sentido son muy amplias, debido a la formación de cubanos en renglones estratégicos como las tecnologías de la información y las comunicaciones, la biotecnología, la farmacéutica y el desarrollo de energías renovables, entre otras.

Esta lógica se enfrenta a la tesis del promover el cambio de régimen en Cuba. No por las virtudes éticas de las transnacionales norteamericanas, muchas veces promotoras de guerras devastadoras en función de sus intereses, sino porque simplemente no les conviene subvertir un régimen que produce por sí mismo el capital humano que necesitan y pudieran utilizarlo en las mejores condiciones. Al menos, este debiera ser el criterio de los más inteligentes.

También se contradice con la actual política migratoria de Estados Unidos hacia Cuba. Toda vez que lo que conviene a estas empresas no es que los profesionales cubanos emigren, sino utilizarlos en el país, para bajar sus costos de producción. Por otra parte, pudiera ser beneficioso para Cuba, en la medida en que aumentaría las posibilidades de trabajo para estas personas y mejoraría sus condiciones de vida, disminuyendo las tensiones migratorias que hoy enfrenta la sociedad cubana.

Entonces, lo que ha cambiado respecto al pasado no son las condicionantes que explican el interés por el mercado cubano, sino las reglas bajo las cuales estas condicionantes históricas pueden materializarse.

En primer lugar, porque debido al bloqueo aún persiste la prohibición de que empresas norteamericanas inviertan o comercien con Cuba. Las escasas autorizaciones recientemente adoptadas, están viciadas de procedimientos y limitantes que impiden que puedan ejecutarse de manera normal, como ocurre en otros países. A lo que se suma la incertidumbre que genera la estabilidad de esta política, en medio de la polarización y disfuncionalidad existente en el cuerpo político norteamericano.

En segundo lugar, porque el mercado cubano tampoco es “normal” para la práctica acostumbrada de las empresas norteamericanas en el mundo. El gobierno norteamericano no está en la posición de imponer preferencias y condiciones, como ocurre en otras partes, sino que tendrá que consensuar sus intereses con los del país y funcionar en condiciones de igualdad con sus competidores.

A las normas que rigen la inversión extranjera en general -que algunos critican por excesivamente lentas y burocráticas-, especialmente en el caso de las empresas norteamericanas, se agrega el interés de no generar nuevas formas de dependencia, que limiten la soberanía del país. A ello se le suma la desconfianza originada en el conflicto histórico entre los dos países y la que provoca las intenciones declaradas de los objetivos de la nueva política hacia Cuba.

Estamos, por tanto, en una fase de estudios y tanteos, donde existen muchos escollos que salvar, lo que explica las dificultades existentes para concretar negocios, a pesar del interés manifiesto de ambas partes.

 

Fuente: Progreso Semanal.

La conflictiva relación entre periodismo y política en #Cuba

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Acostumbro a escribir desde la seguridad de la tercera persona, pero sería hipócrita entrar en el debate del periodismo y la política en Cuba sin aclarar desde un inicio que habla una parte implicada.

Desde hace varios años me levanto todos los días con ganas de hacer periodismo, aunque no pocas veces me acueste pensando si no habría sido más saludable estudiar una ingeniería. Kapuscinski desterró a los cínicos de este oficio, pero no dijo nada de los masoquistas.

En un acto de homenaje al diario Revolución en 1961, Fidel hizo un llamado a asumir posiciones ante el inminente enfrentamiento contra el imperialismo.

“Hay que tener siempre presente que antes que el periódico están los intereses de la Revolución. Primero la Revolución y después el periódico”. Luego aclara que no está pidiendo un sacrificio en “la variedad, el estilo y las características de los periódicos”.

Leí estas palabras por primera vez en la biblioteca de Granma, como contraportada de un libro de los ochenta sobre la profesión. Más tarde busqué el lugar y el contexto en que habían sido dichas, a solo unos días de la invasión por Playa Girón.

Creo que defender el proyecto colectivo de soberanía y justicia iniciado en 1959, y al mismo tiempo abordar con honestidad y de la forma más abarcadora posible los problemas de la sociedad, siguen siendo los principales objetivos de una prensa revolucionaria.

El conflicto surge cuando entran en aparente contradicción. La forma en que se ha zanjado el debate durante las últimas décadas, es quizás la causa principal de los tantos problemas con que carga la prensa cubana, criticada por igual en las calles que en el Consejo de Estado.

La visión que podríamos llamar “dogmática” asume la relación entre el espacio de lo político y el periodismo como de subordinación directa, sin margen para la dialéctica ni la negociación inteligente. Así, los intereses políticos (o peor aún, los intereses de los políticos) siempre estarían por encima del ejercicio consecuente del oficio, e incluso de la lógica. De ahí surgen los silencios, las verdades a medias y las preguntas que todo el mundo se hace, pero nunca se ven reflejadas en los medios.

Creo que, con contadas excepciones, esta es la posición dominante en el escenario actual, no solo de la prensa, sino de la comunicación en Cuba.

Algunos justifican que precisamente gracias a muchos de esos silencios y omisiones la Revolución ha llegado hasta aquí, en medio de una historia de adversidad difícil de resumir. Sin embargo, cada día estoy más convencido de lo contrario: la Revolución ha llegado hasta este punto “a pesar” de esos errores, porque tiene otras fortalezas, la primera de ellas el genio de Fidel Castro.

Pero las distorsiones acumuladas generan monstruos en uno y otro lado que pueden terminar por repetir el mito de Saturno, que devoraba a sus propios hijos.

Hay cada vez más periodistas que no saben preguntar y políticos incapaces de responder, las habilidades básicas de cada uno. Las situaciones llegan al punto de la comedia, como el ya mítico cuento del presidente que se bajó del avión y se acercó a un grupo de periodistas cubanos dispuesto a dar una entrevista, pero ninguno tenía una pregunta que hacerle.

Del otro lado, tratando de abolir los vicios de la politiquería, está tomando fuerza la figura de un tecnócrata de las sombras que es incapaz de rendir cuenta de su trabajo y, en verdad, no le importa hacerlo. Solo se preocupa de sus superiores y es incapaz de comunicarse con una persona normal. Cuando lo intenta utiliza la misma jerga que en una reunión de especialistas.

La reciente reducción de los precios de algunos productos terminó en confusión ante la incapacidad de los ministerios implicados para explicar la forma en que las personas se iban a beneficiar.

Si la atrofia es tal que cuesta trabajo dar buenas noticias, quizás se entienda mejor por qué ningún dirigente cubano ha salido a dar la cara por el precio astronómico de la venta liberada de carros.

Y lo peor es cuando se confunden los papeles. Se les pide a los medios que hagan el trabajo que no hacen los políticos mientras los políticos se dedican a hacer el trabajo de los periodistas.

La separación entre la agenda política, lo que dicen los medios, y lo que vive y piensa el ciudadano común, está pasando una cara factura a la prensa cubana, y por consiguiente a la Revolución.

Aunque es un tema recurrente en privado, resulta una y otra vez minimizado en el debate público. Contradictoriamente, somos la plataforma para la discusión de muchos problemas de la sociedad — no siempre con éxito y tino — , pero resulta casi imposible encontrar una reflexión sobre el ejercicio propio.

Las actas de los Congresos de la UPEC recogen nuestro profundo descontento con la forma en que se hace el trabajo, pero cuando el cónclave cierra las puertas, regresamos a las redacciones a hacer el noticiero o el periódico del día siguiente de la misma forma que ayer.

No creo sinceramente que el miedo a las consecuencias del debate sea la explicación, sino la fidelidad de un gremio que siempre ha estado convencido de que la solución llegará “desde arriba”, cuando alguien por fin escuche nuestros sólidos e incuestionables argumentos.

¿Cómo va ir en contra de la Revolución desenmascarar a un político corrupto? ¿Cómo va a ser contraproducente saber cuál fue la sentencia del que ya ha sido juzgado? ¿Por qué no tenemos derecho a conocer nuestra deuda externa y cuánto estamos pagando cada año por los préstamos anteriores? ¿Cómo puede un ciudadano valorar la gestión de un ministro si su presupuesto anual no está disponible de forma clara? ¿Quién puso la regulación que prohíbe tirar fotos dentro de una tienda, que en última instancia podría ayudar a quienes cometen delitos? La lista es dolorosamente larga.

La situación, lejos de mejorar, empeora cada día. Al igual que en “Palabras a los intelectuales”, tras lo dicho por Fidel queda algo flotando en el aire: quién o cómo se deciden los márgenes de lo revolucionario; qué queda dentro y qué queda fuera.

La respuesta no puede ser otra que una fórmula participativa, democrática, pues la Revolución somos todos, incluidos los periodistas.

Es necesario empoderar la visión “antidogmática”, que parte de asumir que entre lo político y el periodismo hay una relación indisoluble pero sujeta en cada caso a negociación y búsqueda de consensos; que entiende la información como un derecho ciudadano y no como un mero instrumento en función de determinados objetivos, por más altruistas que estos sean. La que surge tras interiorizar la revolución ocurrida en los últimos años en las formas de consumir información por parte de los públicos.

El televisor se puede apagar y el periódico terminar en la basura. Hace mucho tiempo está superada la idea de que tener los medios garantiza las audiencias. Además, las personas siempre tienen la opción de no creer. Y no hay nada más peligroso para un sistema que perder su credibilidad.

Tampoco se puede ser ingenuo. El mero acto del periodismo es una actividad política. Nadie habla por hablar. Pero intentar hacer política, por y para la política misma, en los medios de comunicación, termina matando la esencia de nuestra profesión.

El periodismo tiene primero que ser, para luego encauzar su intencionalidad, con mucha sagacidad e inteligencia, siempre bajo la lupa de los principios.

Y esta reflexión es más imperiosa ante la evidente emergencia de medios de comunicación privados que utilizan el periodismo — en la mayoría de los casos con calidad — a favor de sus intereses políticos.

No pretendo ser ambiguo al respecto. Creo en el derecho que cada cubano tiene de proponer un proyecto de país distinto al actual, siempre que actúen de manera ética y no al servicio de potencias extranjeras.

Lo que me preocupa es el derecho a defender el mío.

Fuente: Medium/@sergioalejandrogmezgallo.

Estas cosas son las que tu chica quiere que le hagas. Si no se las haces te odiara

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A3

Apagar el móvil: Lo cierto es que es muy molesto encontrarse en una reunión y ver que toda la gente presente está usando su teléfono, pues tan solo imagina que se encuentran solos y el ambiente da para que lo hagan pero tú no sueltas el teléfono. Puede ser de verdad muy molesto, que no se haga más, en ese momento lo importante son ustedes dos.

Creatividad: Puede ser que no se conozcan muy bien ahora pero siempre es bueno sacar ese lado ingenioso y creativo que ayudar a romper el hielo aunque sea difícil de creer esto puede ocurrir.

Nunca menciones a tus ex novias: Por ningún error, a menos que ella te pregunte y en el caso de que eso pase la respuesta tiene que ser corta porque si no podrías hundir el barco que ni siquiera comenzó su viaje.

Ve al baño y asegúrate de que todo esté bien: Si ves que la cosa empieza a ir por el lado de la cama entonces es bueno que vayas al baño y te asegures que todo está en orden, si huele bien y principalmente si tienes globito.

Siempre muestra simpatía: Este es uno de los puntos principales, si las cosas comienzan a ponerse divertidas eso quiere va a salir todo bien y quizás hasta sea mágico por eso tienes que mostrarte tal cual eres.

Fuente: Noticias Sound.

Rebajas pírricas #Cuba

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Rebajas pírricas

Ya he sacado la cuenta: suponiendo que en pagar el alquiler del apartamento donde vivo no gastara yo el 91.74 por ciento de mi sueldo —para subirme a la carroza de los porcentajes—, un pomo de aceite es, a todo reventar, lo que puedo comprar de más gracias a las recientes rebajas que han prometido aumentar la capacidad de compra del salario.

Aunque, para ser justa, las rebajas por sí mismas no obrarán el milagro, ni el tope de los precios de los productos agropecuarios, ni la apertura del mercado mayorista para el sector no estatal que se ve allá, en el horizonte. Para que el salario llegue a fin de mes no hay medida unilateral que valga.

Y no es que me esté poniendo como el hombre del gato. Aplaudo “la voluntad política del Partido y el Gobierno de beneficiar a la población, en especial a niños y adultos mayores y brindar particular atención a la implementación de estrategias en la sociedad para enfrentar los efectos de la dinámica demográfica actual”; aplaudo todo eso, pero me cuestiono hasta qué punto una rebaja de quilos en CUC puede aliviar los bolsillos más menguados. En casos como este, no puede decirse que únicamente la intención es lo que vale.

Valen, y mucho más de lo que debieran, la leche en polvo, aun después de rebajada; las sardinas en conservas, sobre todo si vivimos como dijo Virgilio, con la maldita circunstancia del agua por todas partes; el refresco de lata, al que según la vox populi le pusieron el precio los custodios de La Habana. Valen, y demasiado, los rollos de papel sanitario que desaparecen de un día para otro y que los especialistas del Ministerio de Finanzas y Precios todavía no han considerado dignos de rebajas.

Como principio —por algo había que empezar— me entusiasma que el país reconozca lo que la gente viene diciendo desde hace décadas: que a fuerza de disminuir una y otra vez su capacidad de compra, el salario está lejos, a años-luz, de satisfacer las necesidad más perentorias de los trabajadores cubanos, al menos, de los trabajadores como yo, que ni gestiono un negocio particular, ni formo parte de cooperativa alguna, ni me incluyo entre los favorecidos con la Resolución 6 (otrora 17), ni brindo un servicio que pueda ser vendido fuera de fronteras. Ubicada orgullosamente en el pelotón de los que ganan al mes poco más de 500 pesos, no me queda sino esperar por medidas que se salten la fase de curitas y enderecen de una vez la ya célebre pirámide invertida de los ingresos en Cuba.

De la ambigüedad de las notas de prensa emitidas y la desinformación que cuelga de los anaqueles en las tiendas, mejor ni hablar. No es tampoco que sorprenda tratándose de las llamadas shoppings, donde los precios de las mercancías no se multiplican por el índice de valor agregado que medio mundo conoce como IVA, sino que se colocan a discreción, sin que nadie sepa si es cierta o no la leyenda urbana de que los productos llegan a costar el doble y hasta el triple de su valor. Es lo que pasa cuando no se tienen las cuentas claras y el chocolate espeso, que la gente habla.

Confío —a riesgo de parecer naif— en que la estrategia diseñada para aumentar la capacidad de compra del salario incluya en alguno de sus acápites aumentar, a secas, el salario; y derive en la tan anunciada unificación monetaria, esa talanquera que gravita sobre la economía doméstica y me pone a multiplicar o dividir por 25, según sea el caso.

Con todo y lo mala que me reconozco en matemáticas, calculo lo suficiente como para saber que no es un descuento del 6 por ciento a la ropa y los zapatos de niños lo que va a convencer de parir a las mujeres cubanas.

Tomado del Blog Cuba Profunda.

Una historia de tíos y guerrillas. #GKHolguin2016

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Cumpleaños de Isabella con cake

Un soplo de aire fresco. Eso es la guerrilla de blogueros, no importa quiénes vayan o cuán importantes sean quienes faltaron -Karina, Alba, Kmilo, Kike, Darío, Rodolfo, Carlos, Chely-, uno va y camina, y te pican los mosquitos, y te azota al sol, pero regresas con las pilas recargadas, con un optimismo que te alcanza, por lo menos, hasta los próximos seis meses.

Pero esta guerrilla, además, lleva el nombre de mi hija. Isabella colonizó los espacios, me transformó en cuestion de nada en una guerrillera preocupada, formal y abstemia, solo por la inmensa responsabilidad de cuidarla.

Isabella cumplió cinco años y fue en la guerrilla. Le faltaron, a juzgar por sus otros cumpleaños, muchas cosas. Velas y globos de muchos colores. Servilletas rosadas. Manteles. Poses. Amigos de su edad. Pero nadó en amores, amores de tíos grandes, que suelen ser tiernos y transigentes. Fue la niña del grupo, además de literalmente.

Su nombre en la maleta super pesada en la que faltaron muchas cosas, desde un pulover para la playa hasta el protector solar y el repelente, en las noches tranquilas para velar su sueño, sin escapadas, sin rones, sin enderezar las estrellas de tanto mirar, de tanto soñar desde tierra.

Por ella, vencí en parte mi miedo a los bichos solo para decirle, con toda la seriedad de la que soy capaz, que no hacen nada, ni los cocuyos, ni las lagartijas, ni el resto de los insectos que cada noche, en el campismo de Río Cabonico, acudían a venerar, en una danza de círculos hambrientos, la luz de la cabaña.

Por ella, subí la Loma de la Cruz. De descanso en descanso. Aguantando el resuello y las piernas. Por no dejarla sola, por no defraudarla cuando, varios escalones más arriba, me decía a modo de reproche y de ánimo. !Dale, mami, sube! Yo la miraba desde mi sima con orgullo, y un poquito de envidia. Y por fin, nos tiramos la foto detrás de la cruz, debajo de la bandera, con la ciudad casi anocheciendo a nuestros pies.

Por ella, llegaban hasta mi mesa el helado que Gretchen  no se pudo comer y al que Harold renunció para congratular a la cumpleañera, los dulces comprados por los “tíos” de manigua, Edel, Mayra, el Koka.

Por ella, recibí regaños y cocotazos. Porque no la supe peinar. Porque le corto las uñas al revés. Porque le dije que si no se portaba bien le bajaba un avión, con tripulación y todo. Porque no quise complacerla. Porque no quiso comer. Porque toma mucho refresco. Porque es tarde. Porque es temprano.

Con ella, conocí esa otra Cuba a la que nos invita cada encuentro. La que no sale en los lemas turísticos, y la que sale en los lemas turísticos.

En la ciudad de Holguín me marcó la Casa de Abuelos. Céntrica. Señorial. Limpia. Iluminada. Allí, además de libros y revistas, entregamos dos folletos con una brevísima selección de textos escritos por la Polilla Cubana. Ellos nos retribuyeron en atención y cariño. Una de ellas, hija de uno de los mártires de la provincia, nos pidió una dedicatoria que alguna mano escribió en azul. Otra le regaló a mi hija una jirafa de trapo, que un bloguero se apuró en bautizar como Koka y que mi pequeñuela todavía exige.

Me marcó el paisaje, en las vueltas de Mayarí. Los horizontes sembrados, la gente trabajando. Sacando yuca. Regando abonos. Los tractores. La vida. El Salto del Guayabo, magnífico y noble. Y allí, el cumpleaños con un cake enorme que no sabía por la puerta de aquel camión que nos llevó hasta allí.

Todo lo recuerdo. Todo lo vivo. Deberé contar más. Deberé.

Tomado del Blog La esquina de Lilith.

Por un partido más Comunista…por un socialismo de Caliban… #Cuba

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Por: Josué Veloz Serrade

DESGRACIADAMENTE, NADA HACE PENSAR QUE LA DOLOROSA AUNQUE FIERA IMAGEN DE CALIBAN TIENDA A SER INNECESARIA, PORQUE SE HUBIESE DESVANECIDO LA TEMIBLE IMAGEN DE PRÓSPERO.

ROBERTO FERNÁNDEZ RETAMAR

Nuestro presidente habla con frecuencia de un socialismo próspero y sostenible y muchos tomamos esa expresión como referencia; mucha prosperidad hace falta en Cuba y sobre todo una prosperidad que sea duradera y sustentable. Ante la recurrencia de la palabra “próspero”, y su muy extendido uso – indiscriminado uso por cierto, y no casual – recordaba ese texto grandioso de nuestra cultura que es Caliban escrito por Fernández Retamar, tomando como punto de referencia la obra La Tempestad de Shakespeare. Próspero sigue vivo y con los mismos propósitos, la disyuntiva sigue siendo si tomaremos los caminos dictados por Próspero o asumiremos el socialismo como la alternativa cultural que nos liberará de todas las dominaciones a los que seguimos siendo Caliban.

Hay quien quiere pluripartidismo en Cuba como si nunca lo hubiéramos tenido…hay quien dice que lo tuvimos pero que del pluripartidismo salieron también algunos de los gobiernos progresistas – algo discutible cada vez más, todas las experiencias no fueron iguales, tienen incontables límites así como no pocos aspectos positivos – de América Latina en los últimos tiempos…y otros, entre los que me incluyo, mantenemos la propuesta de un partido único como garantía de la unidad y de la Revolución. ¿Pero cuál Unidad y cuál Revolución? Si ambas no son campos en discusión permanente entonces no garantizan la unión de la mayoría de los cubanos ni las revoluciones permanentes hacia el Socialismo.

Un partido político revolucionario como el nuestro no tiene que representar a todos los cubanos, sino que tiene que representar a la mayoría de los cubanos. No es posible un partido político comunista que represente a la burguesía y al proletariado a la vez; a riesgo de parecer lapidario si representa a ambas, entonces deja de serlo. Un partido comunista no puede dejar de lado su definición clasista porque intenta representar a todos los individuos de un país. En Cuba, es el partido del proletariado, pero del proletariado en el poder; no podemos olvidar aquel día luminoso en que declaramos el Socialismo y salieron nuestros padres y abuelos a morir por la patria.

Cuando decimos que el partido debe ser más democrático y participativo, podemos no darnos cuenta de que  el Partido Comunista cubano no tiene que ser ni democrático, ni participativo; tiene que ser más comunista y más socialista, entonces garantizará las dos cosas anteriores, no al revés. Lo mismo ocurre con el Socialismo: o es democrático y participativo o no es socialismo. En el fondo de esas definiciones está el intento de deslindarse de otras experiencias en las que algo, a lo que llamaban socialismo, no era ni democrático ni participativo.

Hay quien olvida que en Cuba los comunistas están en el poder y por ello critica al Partido, porque quisiera un espacio de varios partidos con ferias electorales cada cierto tiempo, y hay quien lo critica porque quiere que sea cada vez más revolucionario. Resulta tan peligroso creer que de la democracia burguesa vendrá la solución a nuestros males, como suponer que un socialismo estatista y nostálgico de mejores épocas señalará el camino necesario. En el centro siempre difuso de ambas posiciones se juega lo esencial. Si se van a relacionar el Socialismo y el mercado, entonces tenemos que discutir qué Socialismo y qué mercado, si vamos a discutir las relaciones entre el modelo económico cubano y las formas de participación política, entonces tenemos que ver de qué Economía hablamos y por cuál concepción política apostamos.

Posterior al Congreso tendremos un proceso de discusión sobre los destinos de la nación, y el Socialismo por el que optamos un día. El futuro no se determina en porcientos, es una invención cultural donde lo imposible se vuelve posible en las verdaderas revoluciones, y estas son verdaderas si son socialistas. No perdamos la oportunidad de hacer a nuestro Socialismo, el de Caliban. Si Mella fundó el Instituto Politécnico Ariel, fundemos nosotros la Universidad de Caliban.

Tomado del Blog El Punto Red.

La sinfonía inconclusa de las sobras III

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Foto: Lisandra de la Paz
Foto: Lisandra de la Paz

Después de aquel terrible suceso. Después de haber encontrado la bota; y haber halado y gritado. Después de ver el cuerpo abierto e inerte del joven… Dalia juró que no volvería nunca más a El Bote en la noche.

“Al operador del buldócer lo sancionaron uno o dos años –dice Dalia–. Pero él en realidad no tuvo la culpa. Está prohibido subir allí, y hacer lo que nosotros hacemos. Y a veces nos descuidamos, y nos desesperamos, y por eso pasan esos accidentes. Al andar como locos, y más de noche, nos podemos resbalar y caer. Y nadie se entera. Y cuando te mueres no pasa nada; vienen tus familiares, les dicen que te moriste en El Bote, y punto. Todo el mundo en Los Pocitos sabe lo que puede ocurrir buceando allá arriba”.

Los Pocitos

Todos en Marianao saben dónde queda el barrio insalubre Los Pocitos. Insalubre y de ilegales, donde la gente roba electricidad y agua de los sistemas públicos, aunque les cobran precios simbólicos por esos servicios; y donde hay un CDR, con su presidente, y un delegado a la Asamblea Municipal del Poder Popular; y donde se vota por ese delegado, aunque no se tenga dirección en La Habana.

Desde la Avenida 51 se comienza a descender. La calle se va estrechando hasta que desaparece y deja de ser de asfalto; y los microvertederos aparecen en cada esquina porque escasean los contenedores de basura. Se sigue descendiendo, y bajan, con el camino mismo, las clases sociales, hasta llegar a lo último de ambas: de la calle y de la sociedad.

Arriba, el ruido de la avenida era abrumador. Pero ahora, al final, abruma el silencio. El tránsito de vehículos es prácticamente nulo. El camión de la basura pasa cada quince días o un mes. Ese es el único ruido diferente al de las broncas de abakuá o pandillas. La gente de Los Pocitos está acostumbrada al mal olor de la basura cuando el camión pasa, porque la mayoría vive de eso, de la basura. O si no,  del contrabando, del juego o del “negocio”.

En Los Pocitos conviven muchos inmigrantes ilegales del Oriente del país. No portan dirección de La Habana y, por tanto, no tienen un trabajo en el sector estatal o en el privado , no están registrados en la planilla de ningún centro laboral. Los niños asisten a la escuela hasta que se gradúan de algún técnico medio o de obrero calificado –porque el pre universitario también se otorga según la dirección del estudiante–; y más tarde, a la hora de ejercer, no pueden hacerlo en La Habana porque no residen oficialmente en ningún lugar de la ciudad, aunque nacieron allí.

Todos tienen derecho a la atención médica. Sobre todo las mujeres embarazadas; incluso cuando dan a luz. Pero a las madres, al nacer el niño o la niña, se les obliga a inscribirlos en su provincia de origen, donde su carné de identidad dice que reside. “Yo parí los míos en Maternidad Obrera y tuve que ir a registrarlos a Granma, recién nacidos –alega Dalia casi indignada, y continúa– Y mira, ¿tú ves a ese de ahí? –me increpa señalando a un muchacho que retozaba en el suelo gris con los niños de Dalia–, tiene dieciocho años y también nació aquí, pero la madre lo llevó a Bayamo a inscribirse cuando lo tuvo”. Dayron, el joven, se graduó el pasado año de panadero, pero no puede ejercer el oficio.

La salud es para todos, infiere Tití, primo del esposo de Dalia; no obstante, “sí, tú vas a un consultorio o a un policlínico y te atienden, pero por ejemplo, para sacarte una muela, tienes que presentar tu carné… ¿entonces nosotros no tenemos derecho a arreglarnos la boca? ¡Ah!, sin embargo, no falla si le das al estomatólogo cincuenta pesos. ¡Ahí sí te saca la muela que quieras, y no está viendo que soy oriental!”.

Vivir debajo del puente

Una gran parte de Los Pocitos –y de Hindaya, otro barrio contiguo–, que se extienden en un terreno bastante amplio, no cuentan con servicio sanitario. Descargan los residuales líquidos al río Quibú, y apilan los sólidos hasta que el camión de la basura pase, y deje parte de las inmundicias por tratarse ya de un microvertedero.

Existen casas en las mismas márgenes del río, a las que se llega cruzando un puente de hierro oxidado que no se ha caído por puro milagro, y luego, bajando por una loma de tierra y ladrillos que a veces deja ver los peldaños ahuecados de las antiguas escaleras del puente. A esas casas del primer piso no baja el camión de la basura. Entonces no les queda otra que hacer una pila, un microvertedero bastante grande y extenso, y de vez en cuando, prenderle fuego.

La suciedad, poco a poco, no solo se vuelve contra el medio ambiente, sino también contra ellos mismos. Cuentan algunos vecinos que el cólera y el dengue cayeron como “bomba” ahí, y que las intoxicaciones son frecuentes. Los vectores y roedores, como era de esperar, abundan. “Aquí una vez se murió uno porque comió azúcar embarrada de orine de ratón, que es el animal que más hay aquí en Los Pocitos –revela Tití–. Imagínate que cuando nosotros vivíamos allá –indicando la parte baja del barrio, debajo del puente–, nos sentábamos y si yo tenía un pedazo de pan en la mano, le decía a Dalia: `dale, sube los pies que vamos a contar los ratones`. Ponía el pan en el piso y calculábamos más de sesenta, la familia entera” –y ríe, como reconociendo que exageró un poco, pero que su cuenta no está muy distante de la realidad.

Frente al sumidero viven desde hace alrededor de quince años –en iguales condiciones que el resto de los habitantes del lugar: casa de madera y cartón, piso de tierra o de cemento pulido, un par de muebles donde sentarse–, dos pastores católicos extranjeros: uno mexicano, el otro, francés. Pero a la gente de Los Pocitos les gusta más Francia que México; entonces resumen y les dicen, a ambos, los pastores franceses. En Los Pocitos no hacen labor proselitista, “digamos que somos misioneros, porque no hacemos trabajo pastoral, aquí no tenemos una iglesia. Tratamos de fomentar la amistad, los lazos fraternos, el apoyo… para que la comunidad supere sus divisiones y pueda sobrevivir. Es trabajo comunitario, no nos metemos en la cuestión religiosa, respetamos las demás religiones. Intentamos infiltrarnos, adaptarnos, no que la gente cambie sus costumbres, sino que trabajamos para hacer reconocer los valores de las personas”, explica Cid el pastor mexicano.

“Gracias a ellos –sostiene Tití–, no han destruido este barrio y no han deportado a todo el mundo, como hicieron en El Husillo, donde vivía un tío mío. Ellos dicen que no se van de aquí hasta que esta situación se resuelva. Y mira, para que veas, no solo por los pastores, porque el Estado se ve que está haciendo cosas para aliviar la situación, ya han dado veinte viviendas un poco más arriba. Al darte las llaves de la casa nueva, estás forzado a destruir la tuya aquí abajo. Y ahí velan porque no se levante más nada”. O sea, los que viven ahora son ilegales legales, pero nuevos moradores serían ilegales ilegales.

Cid está consciente de que el problema de la basura afecta al medio ambiente. “No sabemos qué es más contaminante, si quemarla o echarla al río. Hemos hecho saneamiento aquí, estamos en contra, pero mientras no haya una solución concreta no se puede hacer más”.

“Si te percatas, de ahí para adelante –y Tití señala desde donde empieza el caserío hasta más allá del puente que está sobre el Quibú–, es donde está negro el río, y limpio más para atrás. Fíjate si está limpio, que la gente se baña y todo”.

Puede que el bajo Quibú en tiempos de sequía “resuelva” los apuros albañales de Los Pocitos, y de Hindaya. Pero el Quibú se venga, tarde o temprano se venga: cuando llueve mucho el río crece y arrastra con todo. Y pueden verse los televisores y los puercos, juntos, nadando allí.

“Crece tanto –cuentan Dalia y Tití–, que la gente se tira de cabeza desde el puente; y para cruzar tiene que hacerlo con sogas desde los extremos, porque puede llevarte encantado de la vida. Los pastores tiraron fotos a su casa, que queda frente al río, y hasta casi dos metros puede subir el agua. Imagínate que hay que evacuar a la gente para la escuela primaria que queda por aquí cerca”.

Dalia

Dalia tiene veintiséis años, parece mucho mayor, y es maestra. Se graduó de técnico medio en Bibliotecología y Maestra General Integral en la Ciudad Escolar Libertad, localizada en Marianao. Dalia también vive en Marianao, pero su carné de identidad dice que es natural y residente de Manzanillo, en la provincia de Granma. Un trabalenguas que los inmigrantes orientales en La Habana conocen muy bien.

Desde los quince años Dalia vino para La Habana, y desde esa edad se puso a “luchar”. Al no poder trabajar, ni siquiera en una escuela, donde tanto bien haría, va al vertedero y recoge y vende, o deja para sí y su familia.

Con veintiséis años, Dalia, a quien se le escapa una voz de niña y una mirada triste que enternece por ojos tan negros, tiene dos hijos: Abraham, de cinco, y Ruth Esther, de tres. Su segundo marido, El Coco, mayor que ella –pero no tanto como hace creer–, un día la llevó a vivir sobre un microvertedero de Los Pocitos que pertenecía a un hombre –solo en los términos en los que pertenecer significa “este pedazo de aquí es mío, y a ver quién me lo quita”; en los términos “yo llegué primero” –. En Los Pocitos las cosas funcionan así; la legalidad es un concepto ambiguo.

“Y aquí hay que tener cuidado con la gente, porque mira, cuando estaba embarazada de la niña pasé tremendo susto porque vinieron vendiéndome un colchón de cuna, de espuma, nuevecito que estaba… Yo no lo compré porque todavía tenía el del niño, que ya dormía en una camita. Y esa fue la suerte, porque después me hicieron el cuento de que era recogido del vertedero, y que tenía un cartel grande que decía: «Infectado. No tocar». Pero lo recogieron y se lo vendieron a otra mujer que estaba embarazada, como yo. ¡De verdad que la gente no tiene compasión cuando se trata de dinero!”–condena Dalia.

El terreno  le costó mil quinientos pesos cubanos a El Coco, y sobre ese pedazo de tierra construyeron su hogar con cartones, tablas y tanques plásticos abiertos que encontraron en el Vertedero de la Calle 100, lugar que, relativamente, les queda cerca.

La casa tiene una salita y una cocina el doble de chica. Y dos cuartos laterales. El piso, de cemento pulido, lo vuelve todo más gris. Una silla y un sofá de maderas enclenques son los únicos muebles; un San Lázaro en el suelo con un vaso con flores, y algún que otro búcaro vacío, constituyen el decorado. Aunque un equipo de música, de los pequeños, pero muy moderno, muy nuevo, es lo primero que recibe al visitante desde un entrepaño.

El equipo de música no encaja con el resto. Como si ese resto no pudiera seguirle el ritmo; como si fuera a derrumbarse todo por las vibraciones de las ondas sonoras de una canción a mucho volumen, y se mantuviera al margen de lo que pudiera significar un lujo.

La silla y el sofá de madera también los hallaron en el vertedero. Los muebles y los equipos electrodomésticos que se utilizan en las casas de Los Pocitos, se sacan del vertedero: “camas, televisores, ollas, cocinas, batidoras… cuando cambiaron los refrigeradores por la Revolución Energética, los tiraban y la gente los recogía. Hasta computadoras ha ido armando la gente. Este barrio se mantiene de El Bote. Todo el mundo trabaja ahí –asegura Dalia–. Bien para vender, o bien para comer, porque hasta el sancocho de los puercos se saca del vertedero. Esto aquí es la “mismitica” novela Avenida Brasil, la del tiradero”.

– ¿Y por qué vinieron para La Habana?

– Aquello está muy malo, mi vida… –manifiesta Dalia refiriéndose al Oriente del país– Hay que venir para acá a luchar, porque todo eso que se vende aquí, allá no se puede, porque no hay negocios ni fábricas privadas como en La Habana, y te sale mejor negociar con los particulares que con el Estado, porque ellos te pagan casi el doble de lo que las Casas de Cambio te dan. Los trescientos pesos que me gano allá de maestra en una escuela, me los busco aquí en cuatro horas. En una noche puedes hacer mil pesos, porque del vertedero se vende todo. Y gracias que no tenemos mente mala y luchamos para ganarnos la vida, y no hacemos como otra gente que se va por mal camino. Nosotros le enseñamos a nuestros hijos buenos valores.

Dalia, aunque ha tenido la necesidad, nunca ha querido llevar a sus hijos a El Bote, “porque hay mujeres que no tienen quien se los cuide y no pueden hacer otra cosa que llevarlos. E imagínate, mientras ellas recogen, los niños están en el suelo, cogiendo y comiendo cosas”. Por sus hijos dejó de ir al vertedero, “porque cuando llegaba toda sucia ellos me saltaban arriba y eso podía enfermarlos. Después me tenía que raspar la piel para quitarme el olor a podrido de arriba”. La camisa, los pantalones, y las botas o tenis viejos que usan para trabajar en El Bote, no los protegen contra nada.

Ahora Dalia, El Coco y Tití, se dedican a comprar por todo el país pomos vacíos de perfume para después reenvasarlos con fragancias elaboradas a través de extractos, que un contacto trae de “afuera”. “Cogemos tremendo sol, y caminamos como locos durante doce horas al día, pero al menos ahora olemos riquísimo”.

Al vertedero no han ido nunca los niños, pero a la madre no le ha quedado más remedio que llevarlos consigo, todavía siendo muy pequeños, a vender cloro, salfumán y ambientador. Y estando embarazada, “hasta el día en que parí”, estaba en la calle vendiendo de manera ilegal la pesada carga de productos de limpieza, y huyendo de la policía.

Pero no solo de varias detenciones Dalia ha salido indemne. Una vez se pasó una semana entera comiendo solamente boniatos recogidos del vertedero. Sin sal o azúcar, sin aceite… solo pasados por agua. El Coco había subido a buscar sancocho para los puercos y se encontró todo un saco de boniatos.

– La cosa estaba tan mala que no tenía ni para comprarle una bolsa de leche al niño que estaba más chiquito, porque tú sabes que nosotros no tenemos libreta y no nos dan nada por la bodega… Bueno, por leche tenía que darle agua con azúcar o hervir una mata que le dicen mentis, y hacer que tomara eso.

– Eso debe ser lo más difícil: no tener qué darle a tus hijos de comer– le digo. Dalia me mira a los ojos con sus ojos brillantes y me siento casi cínica. Yo, con aquella grabadora que bien pudiera venderse para comprar veinte bolsas de leche.

Tití

Gilberto es el nombre de pila de Tití. Pero Gilberto no es nombre para Tití, no le pega en absoluto a su complexión física ni a sus maneras. Tití le dicen porque es homosexual; quisieron quitarle el Gilberto porque es demasiado masculino, demasiado convencional. Y Tití, que duerme sobre una almohada recogida del vertedero, prefiere el apodo.

Nació en Santiago, y aún vive en Santiago, pero se pasa en La Habana temporadas en busca de dinero. A los trece años Tití vino a la capital a vender cosas en la calle porque “no tenía ni un short que ponerme. Al principio me daba pena, pero después uno se acostumbra; como también se acostumbra la nariz a la peste de El Bote. Al principio todo es insoportable, pero a todo uno se adapta –afirma–. Estaba estudiando en un politécnico en Santiago, pero qué va, lo tuve que dejar”.

Tití se va a la misma cocina la mitad de pequeña que la sala, y se pone a preparar un té.

– ¿Quieres un té? –me invita–. Recogí este paquete de El Bote, llevo un mes tomándolo y no me ha pasado nada. Yo no había probado nunca este sabor.

Sonrío y hago un gesto de negación con la cabeza.

– ¿Has encontrado otras cosas en el vertedero que no habías comido?

– ¡Ay, hija! Todo lo exótico que se come en este barrio es de El Bote. A ver, para ponerte un ejemplo: una vez se encontraron un pavo congelado, que aquí nadie había comido nunca eso… vaya, sabíamos que era pavo porque estaba grande y se parecía a un pollo, y alguien dijo: ¡ “eso” es pavo! Estuvimos comiendo el “eso” tres días. Otro día se encontraron tres sacos de helado. ¡Uy!, ¡qué rico, por tu madre! A ver… qué más… ¡Ah!, una botella de vino blanco, pasitas, el “wake” ese que se ve en las películas….

– ¿Cereal?

– Sí, eso mismo. Una noche botaron un frigorífico lleno de carne de res, de pescado, de jabas con camarones congelados… Y cuando se encuentran latas de cerveza y de refresco eso es una fiesta aquí.

– ¿Y en este barrio se comparte todo lo que se encuentra?

– Nada más entre parientes. Nosotros somos bastantes, la verdad, y todos hemos ido al vertedero.

– ¿Sí? ¿Desde hace cuánto tiempo?

– ¡Ay, niña! ¿Quién se acuerda de eso? Imagínate que mi tía, la mamá de El Coco, lleva en eso veintidós años; y cuando ella llegó la cosa funcionaba así desde hacía siglos, con los mismos negocios. Y cada día El Bote crece un poquito más. Ahorita se puede poner allá arriba un mirador –Se burla de su propio chiste–. Y en los tres vertederos de La Habana pasa lo mismo, pero el de Campo Florido y el de la Ocho Vía no resuelven igual porque en este de 100 es donde termina la basura de la ciudad, que es la mejor.

“Eso es lo que nos duele a nosotros, porque ahí hacen decomiso de cosas nuevas, que en lugar de botar pudieran donárselas a barrios como este. Ropa, juguetes, adornos de porcelana… balsas, piscinas y pelotas inflables, que nada más por tener un pinchacito, las desechaban”.

– ¿Y pasan muchas cosas malas en el vertedero? –les pregunto a Tití y a Dalia, que están sentados juntos en el sofá de madera.

– Si empezamos a contarte, esto se va a alargar un buen rato.

– Yo tengo todo el día.

Fuente: Juventud Técnica.

Coge tu secretismo aquí!!! Modifican precios en tiendas en #Cuba

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PRECIOS NUEVOS

Hace apenas unas horas informábamos de una buena y esperada noticia: mañana viernes 22 de abril bajarán todos los precios de la canasta básica en todas las tiendas que operan en divisas en Cuba.

Adelantábamos que productos como el aceite, el papel sanitario, la leche, el jabón, la pasta de dientes y otros, serían los más beneficiados con la rebaja, ya que son indispensables en el consumo hogareño.

Según ha podido comprobarse en el lista que presentamos a continuación, algunas de las reducciones en los precios contempladas serán de un 30% con respecto al importe original.

Dentro de los productos cuyos precios serán reducidos están el pollo, que pasará de 2.30 CUC el kg a 1.60 CUC y el aceite que de 2.40 CUC pasará a costar 1.96 CUC.

A continuación, reproducimos los precios que que regirán a partir de mañana 22 de abril.

CiberCuba ha tenido acceso directo al documento que al final se puede consultar en formato pdf.

Anexo 1. LISTADO DE NUEVOS PRECIOS MINORISTAS EN PESOS CONVERTIBLES (CUC) CENTRALIZADOS EN EL MINISTERIO DE FINANZAS Y PRECIOS (MFP), A APLICAR A PARTIR DEL 22 DE ABRIL DE 2016

Picadilllo de AveCondimentado ya curado Paquete de 460 gramos Unidad PRECIO ACTUAL: 1.10 PRECIO NUEVO: 0.90
Picadillo de pavo en paquete de 400 grs, con componente de grasa inferior y hasta el 10% (Base para correlacionar resto de los formatos con componente de grasa inferior y hasta el 10%) Unidad PRECIO ACTUAL: 1.70 PRECIO NUEVO: 1.40
Picadillo de Pavo en paquete de 400 grs, con componente de grasa superior al 10% (base para correlacionar resto de los formatos con componente de grasa superior al 10%) Unidad PRECIO ACTUAL: 1.00 PRECIO NUEVO: 0.80
Muslo con contramuslo (cuartos) Caja de 23 kg Caja PRECIO NUEVO: 36.80
Muslo con contramuslo (cuartos) Caja de 22 kg Caja PRECIO NUEVO: 35.20
Muslo con contramuslo (cuartos) Caja de 20 kg Caja PRECIO NUEVO: 32.00
Muslo con contramuslo (cuartos) Caja de 18 kg Caja PRECIO NUEVO: 28.80
Muslo con contramuslo (cuartos) Caja de 15 kg Caja PRECIO NUEVO: 24.80
Muslo con contramuslo (cuartos) Caja de 10 kg Caja PRECIO NUEVO: 15.00
Muslo con contramuslo (octavos) Caja de 23 kg Caja PRECIO NUEVO: 39.10
Muslo con contramuslo (octavos) Caja de 22 kg Caja PRECIO NUEVO: 37.40
Muslo con contramuslo (octavos) Caja de 20 kg Caja PRECIO NUEVO: 34.00
Muslo con contramuslo (octavos) Caja de 18 kg Caja PRECIO NUEVO: 30.00
Muslo con contramuslo (octavos) Caja de 15 kg Caja PRECIO NUEVO: 25.50
Muslo con contramuslo (octavos) Caja de 10 kg Caja PRECIO NUEVO: 17.00
Alas Precio/Kg PRECIO NUEVO: 3.00
Patas Precio/Kg PRECIO NUEVO: 0.75
Corazón Precio/Kg PRECIO NUEVO:1.55
Molleja de Pollo Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 1.95 PRECIO NUEVO: 1.55
Hígado de Pollo Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 1.90 PRECIO NUEVO: 1.50
Carapacho con pescuezo Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 1.05 PRECIO NUEVO: 0.80
Carapacho de pollo Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 1.00 PRECIO NUEVO: 0.75
Pescuezo de pollo Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 1.10 PRECIO NUEVO:1.00
Pechuga de pollo marinada Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 5.50 PRECIO NUEVO: 5.25
Pechuga de pollo sin piel y sin hueso Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 4.50 PRECIO NUEVO: 4.30
Pechuga de pollo con piel y con hueso Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 4.50 PRECIO NUEVO: 3.80
Muslo y contramuslo de pollo curado y/o criollo Precio/Kg PRECIO ACTUAL 2.50 PRECIO NUEVO: 2.00
Muslo y contramuslo de Pollo Precio/Kg PRECIO ACTUAL 2.30 PRECIO NUEVO: 1.70
Contramuslo de Pollo Precio/Kg PRECIO ACTUAL 2.40 PRECIO NUEVO: 1.50
Pollo entero Precio/Kg PRECIO ACTUAL 2.90 PRECIO NUEVO: 2.35
Aceite de Canola 1L (base para correlacionar el resto de los formatos) Unidad PRECIO ACTUAL: 2.50 PRECIO NUEVO: 2.00
Aceite de Girasol Refinado 1L (base para correlacionar el resto de los formatos) Unidad PRECIO ACTUAL: 2.60 PRECIO NUEVO: 2.10
Aceite de Soya Refinado 1L base para correlacionar el resto de los formatos) Unidad PRECIO ACTUAL: 2.40 PRECIO NUEVO: 1.95
Aceite de Soya Refinado, bolsa de 500 ml Unidad PRECIO ACTUAL: 1.15 PRECIO NUEVO: 0.95
Picadillo de res 250 grs segunda calidad Unidad PRECIO ACTUAL: 1.30 PRECIO NUEVO: 1.05
Picadillo de res 450 grs segunda calidad Unidad PRECIO ACTUAL: 2.30 PRECIO NUEVO: 1.90
Picadillo de res 454 grs segunda calidad Unidad PRECIO ACTUAL: 2.40 PRECIO NUEVO: 1.90
Picadillo de res 500 grs segunda calidad Unidad PRECIO ACTUAL: 2.55 – 2.60 PRECIO NUEVO: 2.10
Picadillo de res 1000 grs primera calidadUnidad PRECIO ACTUAL: 5.95 PRECIO NUEVO: 4.75
Picadillo de res 1000 grs segunda calidad Unidad PRECIO ACTUAL: 5.05 – 5.20 PRECIO NUEVO: 4.05
Hígado de Res Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 2.30 PRECIO NUEVO: 1.85
Hígado de cerdo Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 1.90 PRECIO NUEVO: 1.55
Frazada de Piso 60×80 centímetros (base para correlacionar según medida) Unidad PRECIO ACTUAL: 0.80* PRECIO NUEVO: 0.60
Tubo fluorescente de 18 – 20W de Programas Ahorro Energético Unidad PRECIO ACTUAL: 1.00 PRECIO NUEVO: 0.60
Galleta Soda cracker 40gr PRECIO NUEVO: 0.10
Galleta Guaní/dulces 230gr PRECIO NUEVO: 0.20
Galletas de Sal Carola 500gr PRECIO NUEVO: 0.50
Sorbeto litografiado 45gr PRECIO NUEVO: 0.10
Bombón sólido 10g PRECIO NUEVO: 0.05
Africanas o figuras 11.5g PRECIO NUEVO: 0.05
Peter fundente 100g PRECIO NUEVO: 0.40
Caramelos duros bolsa La Estrella 1000g PRECIO NUEVO: 0.80
Desayuno de chocolate 500g PRECIO NUEVO: 0.60
Confituras (huevitos) 30g PRECIO NUEVO: 0.20
Extrusos de maíz 30g PRECIO NUEVO: 0.20
Bolitas de queso 120g PRECIO NUEVO: 0.80
Chicotico de ajo 120g PRECIO NUEVO: 0.80
Chicotico de ajo 90g PRECIO NUEVO: 0.50
Chicotico de queso 40g PRECIO NUEVO: 0.40
Caldo de bacon con bijol Unidad PRECIO NUEVO: 0.10
Caldo de pollo con tomate Unidad 11.5g PRECIO NUEVO: 0.10
Sazón completo de naranja agria 5g PRECIO NUEVO: 0.10
Canela molida Findy 4g PRECIO NUEVO: 0.10
Orégano molido Findy 4g PRECIO NUEVO: 0.10
Refresco instantáneo Piñata 200g PRECIO NUEVO: 0.85

*Este precio se encuentra regulado por la Resolución 57/16 del MFP

En este enlace se puede consultar el documento oficial en pdf

Nota: Los primeros precios son los actuales, los segundos precios son lo que regirán a partir de mañana.

Aunque los trabajadores aun desconocen los detalles y nuevos precios están avisados de los cambios, estas son los testimonios de algunos de ellos.

Mercadito TRD Tulipán entre Panorama y Oeste: Es seguro que bajarán los precios de algunos productos, aunque el tendero desconoce cuándo, me adelantó que el aceite será rebajado.

Mercado Tiendas Panamericanas (Curvita de Tulipán): Confirmado, mañana bajarán los precios pero sólo de algunos pocos productos. Esta tarde comienzan con el cambio de precios en caja.

Mercado TRD “La Mariposa” 24 y 41: Cuando cierren la tienda a las 6:00 pm el personal de la tienda se reunirá para explicar la rebaja y comenzar a cambiar los precios y configurar la caja.

 

Tomado del Blog La esquina de Lilith.

Habrán muchos viejitos socialistas

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Terapia de congreso

realidad_cubanaPor: Harold Cárdenas Lema

Este post es para mí. Para leerle a mis nietos cuando nadie se acuerde de la coyuntura actual y los grandes nombres, los grandes congresos sean historia. Es un lujo que me doy a los 30, sin hijos, esposa ni nada que perder. Un arrebato de esa libertad que no te da nadie porque nace con uno y va guardada bien dentro junto a Martí y Mandela.

En la Cuba del 2016 todavía algunos insisten en reglas no escritas que rigen los tabúes nacionales. Tonterías tales como que no se debe escribir sobre el Partido o los dirigentes. Políticas suicidas que solo han logrado callar a los revolucionarios y darle voz a los que no lo son. Por esas y otras razones me hice un blog a los 24 años donde violé a conciencia cada tabú político. Y hasta hoy, entre los artículos que me hacen sentir más orgulloso está uno sobre Fidel y dos o tres sobre el Partido.

Sigo sin creer en las reglas no escritas, si han de susurrarse es porque les falta sustento.

Ojalá hubiera llegado hasta aquí libre de traumas, pero no es así. El primero fue en 9º grado cuando quise ser miembro de la UJC y me negaron la entrada dos chicas que hoy viven en Miami. El trauma más reciente ha sido morderme la lengua en muchos temas nacionales por complejo o vergüenza. Este país hoy necesita tanto luchar por su soberanía y sus verdades en el extranjero como enfrentar asuntos internos y algo me decía que hacer lo primero me inhabilita en lo segundo. Pero no más.

Cuba ha sido lo que es hoy por su circunstancia. Ser vecino de Estados Unidos en condiciones de hostilidad ha condicionado todo lo que somos y pudimos ser como país, pero no es solo eso. El proyecto político actual primero fue nacionalista, luego se vistió de ideologías y geopolíticas. Nos tocó la Guerra Fría, nos tocó la influencia estalinista y bastante que nos pusimos duros en ocasiones en que todos los rojos del mundo iban por la canalita soviética. Aprendimos a vivir bajo el bombardeo de la hostilidad abierta, construimos nuestras vidas de esa manera y hoy que comienzan a detenerse las bombas visibles, cuesta vivir de otra manera.

Y estamos listos para ello. Como siempre estuvimos listos para tener un celular o entrar a un hotel, viajar o vender un carro. Siempre hemos estado listos, cuando tengamos Internet no pasará nada, o sí, quizás la tengamos demasiado tarde y hayamos perdido la iniciativa de traerla a tiempo. Hoy el miedo es el peor enemigo, porque nos paraliza y pone a la defensiva, impide que nos movamos o siquiera que decidamos nosotros el rumbo.

Y cuesta mucho vivir en la inercia cuando la vida es una sola.

Las revoluciones deben ser siempre valientes. Si se hace algo asumir el éxito o la derrota, y explicar razones. Esas decisiones sin nombre son las peores, porque los platos rotos siempre los paga el proyecto, y tras él se esconden todos los que tienen errores que ocultar.

Son tiempos confusos en Cuba. Acaba de irse un presidente estadounidense y casi me da vergüenza haber escrito sobre su visita. En cuanto puso el pie en el avión comenzó una estampida de comentarios que se nos fue de las manos. De la opinión y las valoraciones necesarias sobre su discurso se pasó a la papilla ideológica. Y los cubanos estamos cansados que se nos trate como ingenuos manipulables después de medio siglo de alfabetización. Las sutilezas de la política le son ajenas a muchas de las personas que influyen en la vida pública del país, incluso con responsabilidades políticas.

Lo más triste es que no es tan difícil. En muchos casos nos ponemos la soga al cuello innecesariamente. Porque no hay nadie que comente sobre la última conferencia de prensa donde apareció nuestro presidente y hubo una parte en que no lució bien. Nadie dice por qué, si fue porque no sabía que harían preguntas en el lugar, si le tomó de sorpresa. Nadie se cuestiona en el periódico o la televisión si estaba bien asesorado o no en algo que repercute en los que todavía apoyamos el proyecto. Nadie sabe que entre la prensa ahí presente apenas había periodistas cubanos. Esas y muchas otras cosas los cubanos las podemos entender, podemos sentir empatía, podemos comulgar.

Lo que no sabemos hacer es sentirnos al margen, que no den explicaciones al pueblo, el soberano.

Ya llegó la época de explicarse, de generar nuevos consensos. El contrato social establecido en 1959 fue con la generación de ese momento, las actuales necesitan otras metas, tienen otros sueños. Seguirle hablando a los del 59 e ignorar que la mayoría de los cubanos no vivió en esa época sería un error fatal. Y en el fondo de las insatisfacciones este sigue siendo un pueblo revolucionario, pero necesita razones urgentes para seguirlo siendo porque sin sueños posibles no se puede hacer sacrificios.

Somos un país traumatizado por lo que no ha podido ser, por hacer tan buenos profesionales y no tener cómo pagarles después, por crear expectativas y sueños que la realidad nos robó. Porque la crisis cuando se hace permanente genera incertidumbre.

Este post es para mí. Lo escribo el día antes que comience un congreso partidista y quizás lo lea en un futuro cuando vayamos por el congreso 18 o no haya ninguno más. Los cambios que se ven en el horizonte de las próximas 24 horas no valdrán de nada si en ellos no se ven reflejados los 11 millones de cubanos que habitamos esta isla. De nada valen todas las buenas intenciones si no hay resultados concretos, si los ingresos que genera el creciente interés en Cuba no se reflejan en la mesa del cubano, si cuanto menos no se caza ratón.

Mientras este proceso ocurre les prometo ser consecuente y seguir acompañándolos en este blog. Si por un triste giro del destino Cuba se mueve a la derecha, yo seré el abuelo, el viejito socialista que vote por un partido de izquierda. Y esa es la razón principal de estas líneas, mirar atrás con el paso de los años y poder estar orgulloso (o no) de lo construido.

Esta es la línea que dibujo en la arena para medirme yo mismo mirando a un futuro con canas. Ojalá en ese entonces sigamos siendo el país que sueña imposibles… y logre alcanzarlos con más frecuencia.

Tomado del Blog La Joven Cuba.

Transparencia de cara al VII Congreso del Partido

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No hay nada como una sociedad civil comprometida y colaborativa con su futuro. Comparto plenamente la opinión de mi amigo y militante Francisco (Paquito).

Julio César M. editor de Kokacuba

 

Carta abierta a Raúl Castro o Aplazar hasta julio el VII Congreso del Partido

La Habana, 27 de marzo de 2016
Año 58 de la Revolución

 

A: Compañero Raúl Castro Ruz,
Primer Secretario del Comité Central
del Partido Comunista de Cuba

 

Desde hace ya dos meses comencé a trasmitir mi preocupación, principalmente en el espacio de participación que me corresponde como militante, a propósito de la organización previa del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, cuyas sesiones están previstas del 16 al 19 de abril próximo.

En lo esencial, mi insatisfacción radica en la falta de discusión de sus documentos centrales —hasta hoy secretos—, tanto en las organizaciones de base del Partido, como con el resto de la ciudadanía, lo cual califiqué también públicamente como un retroceso en relación con anteriores procesos políticos.

Hasta el momento, no solo nunca obtuve ninguna respuesta directa o convincente a mi inquietud, sino que recibí por las más diversas vías las opiniones y el respaldo de otras personas, militantes y no militantes, que tienen la misma apreciación negativa sobre este procedimiento.

Además, conozco al menos de un municipio en esta capital donde el tema fue objeto de una seria discusión de sus secretarios generales. No obstante, mi intención no es asumir la representación de nadie, porque no domino en realidad en qué medida este pueda ser o no un planteamiento colectivo.

De cualquier forma, el Partido y usted nos enseñaron que una preocupación ciudadana, aunque sea la de una sola persona, puede, debe y tiene que recibir toda la atención y análisis que merezca.

Por tal motivo, en fecha reciente hice —donde me correspondía— una propuesta concreta: aplazar la realización del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba para el 24, 25, 26 y 27 de julio del 2016.

Esta postergación de solo tres meses podría permitir dedicar los meses de abril y mayo a discutir los documentos centrales del Congreso con toda la militancia del Partido, y también con el resto de la población cubana. Quedaría todavía el mes de junio para procesar, estudiar, mejorar e incorporar planteamientos.

Como ventaja estratégica, ya conocen los documentos las mil personas que son delegadas y delegados, además de las diputadas y los diputados a nuestro Parlamento, así como cientos de dirigentes del Partido en sus diferentes estructuras intermedias de dirección, quienes podrían preparar y conducir con rapidez y profundidad este análisis en la base.

Sin dudas, un debate como este, amplio y participativo, permitiría perfeccionar tales documentos programáticos y les conferiría más legitimidad aún al próximo Congreso y sus acuerdos, a partir de un mayor consenso social.

Entiendo que esto podría resultar complicado desde el punto de vista práctico, pero usted mismo nos insiste con frecuencia en que debemos ir “sin prisa, pero sin pausa”.  Es cierto que no poseo toda la información que la dirección de la Revolución maneja, pero ahora mismo no veo motivo para apresurar un proceso político tan decisivo para el futuro de nuestra patria, si todavía sus preparativos no maduraron lo suficiente.

Por último les pido a usted y a la dirección del Partido que disculpen si hay alguna incorrección de método en el modo que ahora empleo para también hacer pública esta sugerencia. Si lo consideran una indisciplina imperdonable, estoy dispuesto a responder por ella.

Mi humilde intención es tratar que esta inquietud les llegue sin intermediarios, y tal vez contribuir a motivar un debate al respecto entre el resto de la militancia y de la sociedad cubana, cuando resta tan poco tiempo —menos de un mes— para la fecha en principio prevista para la realización del Congreso.

Cumplo así, además, con mi palabra de hacer todo lo que esté a mi alcance para trasmitirles esta grave preocupación, compromiso que asumí ante un colega militante de larga data y hermosa trayectoria, quien con sentidas palabras y golpes de puño sobre su pecho, hace poco echaba de menos un Congreso más cercano, de su Partido de toda la vida.

Revolucionariamente,

Francisco Rodríguez Cruz
Militante

Tomado del Blog Paquito el de Cuba.

Fidel Castro: “No necesitamos que el Imperio nos regale nada”

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“Somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo”, escribe el expresidente cubano Fidel Castro.

En el marco del histórico viaje del presidente estadounidense a Cuba, el expresidente de este país Fidel Castro ha publicado un artículo, titulado ‘Hermano Obama’, en el portal Cuba Debate en que critica las palabras pronunciadas en la isla por Obama. “Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana”, se dirige Fidel Castro a Obama.

“Vine aquí para dejar atrás los últimos vestigios de la guerra fría en las Américas. Vine aquí extendiendo la mano de amistad al pueblo cubano”, cita las palabras de Obama en su artículo el líder de la Revolución Cubana. Castro vuelve a citar a Obama cuando este afirmó que “ambos [países] vivimos en un nuevo mundo colonizado por europeos” y que “Cuba, al igual que Estados Unidos, fue constituida por esclavos traídos de África; al igual que Estados Unidos, el pueblo cubano tiene herencias en esclavos y esclavistas”, lo cual, admite el exmandatario cubano, es “enteramente novedoso para la mayoría de nosotros [cubanos]”.

Sin embargo, concluye Fidel Castro, las poblaciones nativas no existen para Obama. “Tampoco dice que la discriminación racial fue barrida por la Revolución; que el retiro y el salario de todos los cubanos fueron decretados por esta antes de que el señor Barack Obama cumpliera 10 años”, sentencia el exlíder cubano.

“Nada podrá justificar aquel alevoso ataque”

En su artículo, Fidel Castro recuerda los trágicos sucesos sufridos por los cubanos el año 1961, cuando “apenas un año y tres meses después del Triunfo de la Revolución, una fuerza mercenaria con cañones e infantería blindada, equipada con aviones, fue entrenada y acompañada por buques de guerra y portaviones de Estados Unidos, atacando por sorpresa a nuestro país”. “Nada podrá justificar aquel alevoso ataque que costó a nuestro país cientos de bajas entre muertos y heridos”, opina el líder de la Revolución Cubana.

“Corríamos el riesgo de un infarto al escucharlo”

El expresidente cubano critica también uno de los llamamientos de Obama en Cuba: “Miremos el futuro, mirémoslo juntos, un futuro de esperanza”. “Se supone que cada uno de nosotros corría el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del Presidente de Estados Unidos”, escribe Fidel Castro.

El exmandatario cubano recuerda en su artículo a las víctimas de “los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, múltiples actos de violencia y de fuerza, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias”.

“No necesitamos que el imperio nos regale nada”, concluye Fidel Castro. El expresidente cubano remata afirmando que los cubanos “somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo”.

Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana

Hito histórico

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, estuvo en Cuba de visita oficial entre el 20 y el 22 de marzo. Se trata de un hito histórico, ya que es el primer mandatario norteamericano que acude a la isla en más de 80 años.

Leyes anticubanas

Pese a la suavización del régimen de sanciones que ha comenzado el presidente Obama, aún quedan varias leyes importantes que forman parte del embargo unilateral de EE.UU. contra Cuba, sin cuyo levantamiento será imposible alcanzar logros esenciales en el proceso de normalización.

Por ejemplo, en 1992 EE.UU. adoptó la llamada ley Torricelli que, además de establecer medidas para limitar el transporte marítimo a Cuba, prohíbe el comercio con el país caribeño a las empresas subsidiarias de compañías estadounidenses establecidas en terceros países.

Fuente: RT Actualidad.

Infraestructura de internet en #Cuba y soberanía #tecnológica

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Mapa de los cables submarinos en América Latina. Infografía: Nick Browning, Markus Krisetya, Larry Lairson, Alan Mauldin / TeleGeography

Los cubanos queremos –necesitamos– internet. Y pronto. Como para ayer. Para mejorar nuestras conexiones comerciales, económicas, culturales; para estar un poco menos anclados en el siglo XX. Y eso es imposible mientras no exista una infraestructura de telecomunicaciones que permita un acceso amplio de las grandes mayorías, lo cual no lograremos aunque convirtamos hasta el último parque de nuestro país en un punto de acceso wifi. Para ello hacen falta los miles de millones que el país no parece estar dispuesto a erogar por el momento, o buscarnos unos compañeros de travesía que puedan ayudarnos sin que el favor salga demasiado caro.

En el pasado reciente, directivos de Google, el omnipresente poder de la internet Occidental, han manifestado el interés de la compañía en convertirse en dicho compañero de ruta para Cuba. El pasado 21 de marzo, incluso, el presidente norteamericano Barack Obama, durante su visita a Cuba, declaró a la televisora ABC News que Google expandirá el acceso a Internet de nuestro país y que la empresa tiene una propuesta concreta para comenzar a establecer más acceso a Wifi y banda ancha en la isla (anuncio que hasta el momento no ha provocado ningún pronunciamiento por parte del gobierno cubano. Según fuentes consultadas –que pidieron no revelar su nombre– el gobierno no ha firmado ningún acuerdo). Con o sin él, nos parece un asunto de vital importancia cómo se diseñará el desarrollo de la infraestructura de telecomunicaciones en nuestro país. Es por eso que decidimos lanzar un cuestionario a Niv Sardi, hacker de software libre y fundador del proyecto Butter; Pedro Miguel, periodista y editorialista del periódico La Jornada, y Amauri Chamorro, Comunicador Social con experiencia en varios movimientos sociales del continente. Ellos, desde sus respectivas experticias, dan cuenta de cómo sería este proceso y cuáles son las trampas de camino al Santo Grial de nuestro tiempo.

1- ¿Qué implicaciones tiene para Cuba (en materia de soberanía tecnológica) poner su infraestructura de telecomunicaciones en manos de compañías como Google y Facebook?

Niv Sardi (NS): Primero debemos ver un poco de historia de las telecomunicaciones y cómo se hacen los negocios en ese ámbito. Históricamente, los “servicios de telecomunicaciones” se limitaban al teléfono. Toda la plata que se podía hacer era a partir de la llamada, no habían muchos más servicios agregados; analizaban la cantidad de llamadas y de conexiones que necesitaban, dividían eso entre la cantidad de personas que querían conectar, y tenían el precio por minuto viable,estableciendo un promedio de la duración de las llamadas de la gente. Ese era el modelo antiguo.

Después se agregaron informaciones y otros servicios de pago con lo que aumentó el valor de la llamada, y con ello la factura de fin de mes del abonado. Con el surgimiento de internet el valor se movió de la infraestructura hacia las aplicaciones que corren sobre esa infraestructura. Las aplicaciones necesitan de la infraestructura de las telecomunicaciones para funcionar, pero los que extraen el valor de esa infraestructura de telecomunicación son las empresas de contenido, de aplicaciones llamadas OTT (Over The Top).

Hoy en día compañías como Facebook, Google, Twitter y Amazon, no operan redes de telecomunicaciones al hogar de las personas. Ellos crean otros tipos de redes, con las que extraen cada vez más el valor no vinculado a lo que aparece en la factura del abonado. Finalmente, la gente contrata un operador porque el valor para ellos está en estas aplicaciones OTT, pero no hay conexión financiera entre el operador de red (que permite la conexión) y el proveedor OTT (que atrae el cliente al operador de red).

El abaratamiento de la tecnología de conectividad hace que hoy tenga mucho sentido para estos operadores patrocinar zero-rating (banda liberada) hacia sus servidores, y que traten incluso de conectar a las personas que se comprometen a usar sus servicios (el proyecto internet.org de Facebook es un claro ejemplo de esto).

Entonces uno tiene que entender por qué ahora esas empresas están interesadas en tener a Cuba conectada. Ahí yo me pregunté por qué no están interesadas en tener a Haití conectado. El sueldo promedio de Haití es 15 dólares por mes; el sueldo promedio indicado de Cuba son cerca de 30 dólares por persona. Pero eso es Cuba: allí las personas tienen garantizado un montón de servicios básicos, como salud, educación, comida, por lo que tienen una capacidad de gastos mucho más importante que en Haití. Eso nos hace entender bastante bien por qué, no solo ideológicamente sino también estratégica y comercialmente, Cuba es interesante para esas empresas: porque son un montón de gente que pueden gastar mucha plata para un contexto caribeño.

En lo que respecta a la cuestión de la independencia tecnológica, no sé cómo van a negociarlo. Probablemente ellos ofrezcan su infraestructura y pedirán que esta les pertenezca en suelo cubano; habrá que ver si dejan cláusulas que permitan a empresas cubanas competir y sacar una infraestructura propia. Otros temas a analizar son cómo será la gobernanza de precios, si van a traer un contrato pre-hecho; si van a tener libertad de poner el precio y luego controlarlo por el mercado; las restricciones a la interoperabilidad, es decir, si mañana Google viene y pone fibra alrededor de toda la Isla qué deber tienen ellos de garantizar la conexión con fibra de Etecsa, o una empresa brasilera o cualquier otra que quiera entrar a las redes cubanas.

Todas estas son cuestiones que se deben tener presente. El riesgo de esto es estar dependiente y atado a un solo proveedor, porque atenta contra la posibilidad de que, si mañana Cuba crece y se integra a la economía mundial –en el sentido de que crezca su capacidad de gasto internacional hoy limitado por el bloqueo–, pueda entonces hacer sus propias reglas sin desechar lo que se va a hacer ahora para salir del apuro. Un desafío de la Revolución es asegurar que las reglas de conectividad estén en acuerdo con su política de inclusión; esa inclusión no interesa a estas empresas, ellas solo miden retorno.

Resumiendo, todavía hay muchas incógnitas pero yo miraría con atención las cuestiones de quién regula el precio, quién regula el acceso, quién regula la cantidad de personas incluidas, cómo son las capacidades de interoperabilidad, con otros detalles técnicos menores. Cualquier empresa externa que tenga el control de esta infraestructura tendrá un gran poder político y económico. Si mañana Google se enoja y se quiere ir de la isla y cae toda la infraestructura, se genera un tremendo problema.

Pedro Miguel (PM): La decisión de permitir que transnacionales como Google y Facebook controlen y operen tramos importantes de la infraestructura de telecomunicaciones conlleva riesgos graves para la soberanía de cualquier país. Es fundamental considerar que los intereses de tales empresas están alineados con los de sus inversionistas y que estos, en caso de conflicto, siempre terminan por invocar la protección política, diplomática y económica del gobierno de Estados Unidos, lo que a su vez puede abrir un margen para presiones injerencistas de toda suerte. Toda cesión de control en áreas estratégicas (telecomunicaciones, industrias extractiva y energética, transporte, industria alimentaria, etcétera) conlleva un debilitamiento de la soberanía nacional.

Amauri Chamorro(AC):Hay que entender primeramente algunas cosas. ¿Quién será propietario de la infraestructura que ellos entregarán, entre software, middleware y hardware? ¿El pueblo cubano o Google y Facebook? ¿Será código abierto? ¿Habrá transferencia tecnológica para la soberanía en la infraestructura? Estas son cuestiones indispensables que deben ser respondidas para poder tomar una decisión.

Realmente, ni Facebook ni Google realizarán la transferencia de tecnología suficiente para que el pueblo cubano sea soberano. Es un riesgo incalculable para Cuba, que dependan de empresas norteamericanas para conectarse con el mundo. Quedan expuestos a las presiones de políticos de EE.UU. que podrán presionar fácilmente a estas empresas a cerrar la llave y boicotear la conectividad de Cuba con el mundo.

Por otro lado, en el momento que se utilice la infraestructura de empresas de este tipo, que han sido ampliamente denunciadas por Edward Snowden, Julian Assange y Chelsea Manning, como proveedoras de informaciones privadas de millones de ciudadanos a lo largo y ancho del planeta, Cuba deberá saber que los EE.UU. tendrán acceso al principal recurso construido a partir del triunfo de la Revolución: la cultura.

Más que datos de contactos, dónde viven, emails, etcétera; Facebook y Google van a proveer al imperio de un volumen incontable de datos (Big Data), que permitirá comprender por medio de parámetros numéricos la opinión, los gustos, lo que piensa y lo que deja de pensar el pueblo cubano. Será muy fácil, a partir de la recolección de este tipo de información, poder realizar acciones desestabilizadoras, como ya ocurre en otros países con gobiernos progresistas.

Esa es una forma de mantener subyugado al pueblo, a sus voluntades políticas. En un mundo donde la comunicación e información son al mismo tiempo un derecho, deben ser tomados también como un recurso inherente a la supervivencia de un Estado. Aún más un Estado tan transcendental a nivel mundial como Cuba. Darle acceso gratuito a Cuba a partir de empresas tan corruptas como Facebook y Google, es un premio simbólico que los norteamericanos quieren mostrar al mundo. Cuba no debería aceptarlo. Ni por tecnología, ni por cultura.

2- En caso de que no se hiciera esta conexión a través de una de esas compañías ¿podría Cuba mantener la soberanía en las comunicaciones digitales, teniendo en cuenta que, después de todo, los países de Latinoamérica se conectan por el nodo de Miami?

NS: Uno debe entender que hay una cuestión estratégica. Cuba está entrando a la internet, no se sabe muy bien cómo va a ser el patrón de uso, qué van a tener ellos de la tecnología. Siento que hay una gran oportunidad para desarrollar servicios cubanos que respondan mejor a las demandas y a las costumbres cubanas que servicios externos. Esa posibilidad puede llegar a ser limitada si no controlan su infraestructura, porque para Google puede ser preferible que el tráfico vaya a Miami.

El otro problema es que el control de las fibras permite crear políticas para defender la privacidad interna, como es el caso de responder de dónde viene el tráfico interno antes de salir al cable de Miami. Efectivamente, este tema es complejo para la libertad y soberanía de los pueblos, y requiere de desarrollo de aplicaciones locales.

PM: Sí, se podría mantener la soberanía dentro del territorio cubano, aunque sea acotada por la configuración internacional de las redes de telecomunicaciones. El riesgo principal de esa configuración se refiere a la posibilidad de una desconexión unilateral y al enorme margen de que disfruta Estados Unidos para interferir y espiar las conexiones internacionales en instalaciones situadas en su territorio. Pero ese riesgo se puede minimizar por lo que hace a los intercambios de información que tienen lugar dentro del territorio cubano, a condición de que la nación mantenga el control y la operación de las redes internas.

AC: América Latina no puede depender de los EE.UU. para conectarse. Hay que fijarse en la experiencia China, que mantiene su soberanía tecnológica. Por la posición geográfica de la Isla, así como su increíble potencial científico desarrollado, podrían convertirse en un centro de conectividad con América Latina y Europa, sin depender de los EE.UU.

3- Cuba es un país del Tercer Mundo que no cuenta con los recursos suficientes para desarrollar dicha infraestructura a corto plazo. ¿Cuál sería el mejor modelo para lograr ese desarrollo sin perder la soberanía? ¿Existe otro esquema en el que se pueda contar con inversión extranjera sin perder la independencia?

NS: El problema es siempre el mismo, ver el límite de lo que quieren las empresas extranjeras para poder invertir. Me parece muy inspirador el modelo chino. China dijo “nosotros tenemos un montón de personas que te proporcionan mano de obra barata, tú quieres implementar acá tus empresas; entonces tendrás que hacer una empresa china con el Estado chino”. En realidad, muchas empresas no vieron que ese acuerdo brindaba a los chinos 50% de participación de la propiedad intelectual de la empresa. Entonces ahí el intercambio era fuerza de trabajo barata contra propiedad intelectual, lo que le permitió después a China desarrollar clones de tecnología y absorberknow-how.

Para Cuba y toda América Latina uno de los negocios que habría que presentar es la opción de decir “no hay problema, trabajamos en conjunto, pero convengamos en que todos los equipamientos que van a meter a la Isla nos pertenecen a la mitad, o encontremos alguna otra fórmula que sea aceptable”, para que, si las compañías se van mañana, no se puedan llevar la infraestructura, y así se pueda garantizar la soberanía política.

También se debe tener un derecho a decir qué tecnologías se van a usar. Es importante tener un enfoque muy fuerte en la cuestión de la interoperabilidad; deben asegurarse que toda la tecnología que se introduzca en la instalación nueva sea interoperable, que cumpla con los estándares, que sea abierta, que cuente con garantías de acuerdo a los derechos internacionales del funcionamiento de interconexión. Eso permitirá que mañana se pueda cambiar de proveedor, asegurar otras tecnologías y que las reglas no tendrán círculos cerrados, sino se podrá extender de la manera que mejor funcione en ese momento.

El mundo de la tecnología y de las redes es muy cambiante, muy rápido; los costos están bajando vertiginosamente, sobre todo el material de fibra. Hay soluciones de software libre en comunicaciones, existen soluciones de 4G, completamente libres, usando tecnología de radio abierta y todo esto permite entrever en un futuro próximo la creación de esa red. De acuerdo a lo que Google está proponiendo, se podría hacer mucho con el software y hardwarelibre; incluso, el gobierno cubano puede pedirle a Google la liberación de mucha de su tecnología, una acción que pudiera ser coherente con la retórica de ambos.

PM: El argumento de la falta de recursos es cuestionable por el abaratamiento sostenido de los componentes físicos de las redes digitales. Un ejemplo es la tecnología inalámbrica (LTE, Wimax, etcétera), cuyos costos de instalación son mucho más reducidos que los tendidos alámbricos, sea de cobre o de fibra óptica. China ha desarrollado un modelo propio de Internet y podría explorarse la colaboración de ese país (gobierno y empresas) para desarrollar en Cuba un modelo similar. Pero el modelo más adecuado está por construir: es el de una red latinoamericana propia. Los procesos de integración regional impulsados en los últimos lustros dejaron pasar el momento ideal para un proyecto como el mencionado. La circunstancia actual, ante las dificultades de los gobiernos venezolano y brasileño y la derrota del kirchnerismo en Argentina, no es sin duda la óptima, pero no por ello se debe dejar de insistir en la pertinencia, la necesidad y hasta la urgencia de que América Latina cuente con una red digital soberana.

AC: Existen algunos países como China, Rusia e India que producen infraestructura tecnológica para esta interconexión y en lo político están mucho más alineados a los intereses del pueblo cubano. China es el gran financiador del mundo, creo que el camino es por ahí.

Fuente: Cachivache Media.