Prensa Extranjera

Muere Juan Gabriel, el ‘Divo de Juárez’

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El cantautor mexicano falleció de un infarto en Santa Mónica, California la mañana de este domingo

Juan Gabriel, en 2009 en Las Vegas. REUTERS EFE

México ha perdido a su Divo de Juárez, al compositor que ha llenado la historia sentimental del país y de buena parte de Latinoamérica a lo largo de las últimas cuatro décadas. Juan Gabriel, el nombre con el que triunfó y que convirtió en leyenda a Alberto Aguilera Valadez, falleció en torno a las 11.40 del domingo (20.40 en la España peninsular) tras sufrir un infarto en Santa Mónica (California). El cantante, de 66 años, había viajado a Estados Unidos para ofrecer en Los Ángeles una serie de conciertos dentro de su gira MeXXIco es todo. Ofreció el último de ellos, que se ha convertido en su recital final, el pasado viernes en el Fórum angelino. Fueron dos horas seguidas de energía sobre el escenario, según lo saludó la crítica. Estaba previsto que siguiese el periplo con una nueva actuación en El Paso (Texas).

Juan Gabriel ha sido todo un símbolo de la cultura popular mexicana con uno de los repertorios más abundantes de composiciones en español. Su origen humilde y su difícil ascenso a la fama inspiraron sus canciones más conocidas. Aguilera Valadez nació en Parácuaro (Estado de Michoacán) el 7 de enero de 1950. El menor de 10 hijos, vivió sus primeros años en la pobreza y tras la muerte de su padre marchó con su madre a Ciudad Juárez (Estado de Chihuahua). Allí, ingresó en una institución de cuidado para menores de donde escapó a los 13 años. A partir de entonces comenzó un periplo por las calles: vendió productos de madera y cantó en bares de la frontera con Estados Unidos.

Unas 1.500 canciones

Su vida pudo estar destinada al naufragio en las calles, pero logró impulsar su carrera artística en centros nocturnos. A los 21 años, consiguió su primer contrato con la discográfica RCA y despegó desde el éxito de su tema No tengo dinero hasta labrar una trayectoria en la que consiguió vender más de 100 millones de álbumes en todo el mundo. Canciones de Juan Gabriel —eligió ese nombre como homenaje a su maestro de escuela Juan Contreras y a su padre, de nombre Gabriel— forman parte del repertorio de numerosos artistas españoles y latinoamericanos.

En 1990, fue el primer cantante de música popular que se presentó en el Palacio de Bellas Artes, el recinto artístico más importante de todo México, al lado de la Orquesta Sinfónica Nacional. Entre su repertorio están melodías como Hasta que te conocí, Así fue, Querida, El Noa Noa o Se me olvidó otra vez.

Sus canciones abordan numerosos géneros musicales que van desde la ranchera a los boleros, pasando por el pop, la salsa o el mariachi. Su mayor éxito fue Amor eterno, una ranchera que el cantautor compuso tras la muerte de su madre en 1974 y que grabó en 1990 en un dueto con la española Rocío Durcal. Una canción que se escucha en funerales en México.

Juan Gabriel es el compositor mexicano con el mayor número de temas musicales registradas —unas 1.500 canciones—. Sus conciertos suponen todo un carnaval de música y recuerdos: la pareja que se enamora con sus canciones, la pareja que se deja con ellas… El año pasado, presentó una serie de 16 recitales en la Ciudad de México en los que diseñó espectáculos de más de dos horas de duración en lo que además de interpretar sus canciones más famosas también bailaba.

El último recital

Su vida personal fue siempre objeto de polémica en la prensa del corazón. Padre de cuatro hijos, fue uno de los primeros cantantes mexicanos en admitir públicamente su homosexualidad. Ante la pregunta que el periodista Fernando del Rincón le hizo en 2002 sobre su orientación sexual, Juan Gabriel dio carpetazo a la especulación con su respuesta: “Dicen que lo que se ve no se pregunta mijo”.

El cantante ofreció su último concierto el pasado viernes en el Fórum de Los Ángeles. En la presentación de más de dos horas se le vio emocionado y rindió un homenaje a Durcal, con quien cantó una serie de duetos en la década de los ochenta. Las crónicas de su última presentación hablan de un Divo de Juárez “feliz, emocionado, radiante”.

El registro más fiel de su vida ha quedado en la serie de televisión Hasta que te conocí, donde le encarna el actor colombiano Julián Román, quien contaba en julio a EL PAÍS que el intérprete reunió a los productores en su casa de Cancún para contarles su vida. Paradójicamente, el último episodio de la serie fue emitido anoche mismo en la televisión mexicana.

Fuente: El País.

El problema de la cubanía

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El problema de la cubanía

LA HABANA. La formación de la identidad nacional es un proceso histórico largo y complejo, donde en la cultura, y quizá solo en ella, se concreta cierto grado de unidad entre personas de diversos orígenes sociales y experiencias de vida diferentes.

En realidad, siempre dentro de una nación conviven o confrontan muchas culturas, por lo que la identidad nacional cuaja a partir del establecimiento de factores comunes que distinguen a estos individuos del resto de los habitantes del planeta.

Por esos misterios de la naturaleza humana, la identidad nacional actúa como un sello genético que singulariza a un grupo de personas y los acompaña de manera inevitable el resto de sus vidas, transmitiéndose con mayor o menor intensidad a sus descendientes, incluso cuando viven fuera de sus países de origen.

La cultura constituye uno de los escenarios fundamentales de las luchas nacionales, toda vez que define al sujeto social que debe llevarlas a cabo y las contradicciones políticas implícitas en este proceso.

Cuba es un buen ejemplo de ello. A pesar de la gran diversidad de sus componentes, el tránsito hacia una identidad nacional, definida como la “cubanía”, ha estado marcado por la tendencia a la consolidación de expresiones culturales muy homogéneas, en contraposición con proyectos de nación no solo diversos, sino en ocasiones antagónicos.

Aunque la rápida extinción o asimilación de las culturas aborígenes limitó las diferencias étnicas y su condición insular los problemas territoriales presentes  en otros pueblos de América, la nacionalidad cubana tuvo que abrirse paso enfrentándose al colonialismo, la esclavitud y el anexionismo. Esta identidad, basada en la independencia, antecedió a la República y devino un sentimiento muy poderoso, aun cuando lo alcanzado estaba lejos de ser la patria “con todos y para el bien de todos”, que había soñado José Martí.

La influencia cultural norteamericana estuvo presente desde los primeros momentos en la formación de la nacionalidad cubana y devino un recurso hegemónico del modelo neocolonial implantado en el país a partir de 1902. Como resultado de esto, el triunfo de la Revolución Cubana en 1959 constituyó también una confrontación en el plano cultural, que tuvo implicaciones en la propia interpretación del concepto de la nacionalidad.

La aplicación de un “nacionalismo excluyente” desde el bando revolucionario, como lo definió el intelectual cubano Ambrosio Fornet, o la acusación de que Cuba se había convertido en un satélite soviético, por parte de sus contrarios, definieron los extremos cuestionadores de la nacionalidad de cada una de las partes, en los momentos más agudos del enfrentamiento.

En particular, los emigrados fueron víctimas de esta diferenciación. Bastaba emigrar del país para dejar de ser considerado cubano y en buena medida el discurso político revolucionario se articuló a partir de este presupuesto. La ideología de la contrarrevolución también contribuyó a esta percepción, debido a su vínculo orgánico con Estados Unidos, la promoción de proyectos antinacionales que incluían la invasión militar del país y el desprecio a una cultura popular que no identificaban como propia.

El surgimiento del cubanoamericano, resultado de la integración de los emigrados cubanos a la sociedad norteamericana, vino a complicar más las cosas. Para algunos, simplemente resultaba la confirmación de que habían dejado de ser cubanos, pero en realidad se trataba de un proceso mucho más complejo: la emergencia de una identidad cultural cubana que se expresaba en un entorno nacional distinto.

Tal parecía que estábamos en presencia de dos culturas cubanas separadas por la política, pero Fidel Castro, el más radical de los revolucionarios cubanos, se encargó de rectificar conceptos, esclarecer la problemática y establecer pautas para su análisis. Tan temprano como 1978, Fidel decía a un grupo de periodistas procedentes de Estados Unidos de visita en Cuba:

“La comunidad cubana, como todas las comunidades que están en otro medio, en otro medio nacional, digamos que trata de mantener su identidad nacional (…) No importa, no importa lo que sean, si es un millonario cubano en la emigración o es trabajador cubano en la emigración (…) no se trata aquí de una cuestión de clase, es un problema de tipo nacional (…) Y eso, lógicamente despierta la solidaridad nuestra (…) No importa que ellos no simpaticen con la Revolución, pero a nosotros nos satisface saber (…) que la comunidad cubana trata de mantener su idioma, sus costumbres, su identidad nacional cubana”.

Dicho unos meses antes de la convocatoria al “diálogo con figuras representativas de la comunidad cubana en el exterior”, algunos de los cuales habían combatido duramente a la Revolución, marcó un punto de inflexión de la política migratoria cubana. Con seguridad Fidel no era ajeno a la importancia política que tenía alimentar este sentimiento nacional para el futuro de la nación cubana.

Tal apreciación es mucho más actual ahora, donde las transformaciones ocurridas en la emigración alientan de manera natural la reafirmación de la identidad nacional cubana en ese escenario. En primer lugar, porque es una necesidad de los cubanoamericanos dentro del contexto multiétnico que le impone la sociedad norteamericana, lo que potencia el interés por el vínculo con su patria de origen, pero también porque ha cambiado la apreciación de la sociedad cubana respecto a la emigración y las condiciones políticas que determinaban las relaciones entre ambas partes.

Se dan así las condiciones para que la “cubanía” se imponga una vez más sobre otras diferencias, incluso entre personas que por una razón u otra adquieren otra nacionalidad o sean descendientes de cubanos nacidos en otros países, y ello tiene una importancia estratégica para Cuba, no solo en el plano político o económico, sino también en lo cultural, por todo lo que puede contribuir a su enriquecimiento.

Como dijo el sabio Fernando Ortiz, “cubano es quien quiere serlo”, y para el bien de Cuba, a todos nos conviene alentar el orgullo compartido de ser cubano.

Fuente: Progreso Semanal.

De nuevo el periodismo ¿La última carta de la baraja?

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Lo confieso. Soy una lectora fiel de Cartas desde Cuba. Lo leo para enterarme de lo que se mueve en Cuba, de lo que pasa en el mundo y nos puede afectar. A veces, para buscar una segunda voz, otro prisma de un asunto que siempre me resulta interesante, aunque no lo comparta.
Lo leo porque es balanceado, y además de los materiales de Fernando Ravsberg, se hacen excelentes selecciones de la prensa oficial de Cuba y de los blogs, de modo que de muchas maneras me hace más fácil el hecho de estar o por lo menos sentirme informada. Y como yo, muchísimos otros.
Ahora mismo hay olas contra ese blog, no sé si campaña o personas unidas por algún tipo de concatenación universal -para no ser tan paranoica-, pero en la práctica la gente, los cubanos de adentro con conectividad y de afuera, incluidos muchos periodistas, lo leen y lo siguen, y se dan por enterados en esa página de temas que deberían haber sido publicadas en los medios oficiales, y hablo ahora de Fernando, pero lo anterior se vale para Oncuba, Progreso Semanal, El Toque…., sino miren y verán.
En Cartas desde Cuba he leído el alcance de la vacuna cubana contra el cáncer de pulmón y lo de los indios importados como obreros en una obra de la construcción en la Isla. He encontrado lo bueno, lo malo y lo regular.
Ahora se le demoniza como si tuviéramos tiempo suficiente como para perderlo criticando el periodismo que hacen otros, cuando sería mucho más productivo -para adeptos y opositores- trabajar para hacer nosotros uno mejor, mejor que el que hacemos y mejor que el de Fernando, si es que la idea es “darle en la cabeza”.
La prensa cubana, la prensa oficial cubana, no está en desventaja con los medios digitales, o por lo menos no es una desventaja en principio.Ellos no son los reyes todopoderosos y nosotros los pobres vasallos a sus expensas. Estamos, en todo caso, al mismo nivel, con las mismas armas, si no es que las nuestras son mejores.
Los medios oficiales tienen periodistas trabajando exclusivamente o casi exclusivamente para ellos, y tienen los canales para que sus contenidos tengan un largo y fácil alcance. Los medios alternativos solo pueden ser vistos en internet, quizás en el paquete semanal, o sea que su alcance, al menos dentro de Cuba, es mínimo.
La existencia de unos no implica el descrédito obligado de los otros. El buen periodismo de unos, no implica el mal periodismo en los otros, y que conste que para mí el buen periodismo no es necesariamente el que se hace en los medios alternativos, como tampoco el malo se hace exclusivamente en los oficiales.
Pero digamos que, a pesar de todo, nos sintamos irremediablemente en guerra. Entonces, es lícito defenderse, esquivar, atacar…, pero con ética, con medida, con sentido de lo necesario y lo justo.
Yo, por ejemplo, no estuve de acuerdo con la expulsión del colega de Holguín, primero por simple solidaridad con alguien que comparte mi profesión, y segundo porque noté muchas cosas fuera de lugar, mucho de escarmiento…, pero incluso si la hubiera apoyado, no podría compartir, por ejemplo, lo que publicó en su perfil en facebook -un perfil que, acorde a su cargo, se considera institucional-la vicepresidenta primera de la UPEC, cuando acusó a Pantoja de querer buscarse un puesto en la prensa de Miami y, por si no fuera poco, insinuó que se debería expulsar a Ravsberg del país.
Nunca es buena la fórmula que para elevarnos requiere de hundir al otro. Si tenemos algo que decir, digámoslo y hagámoslo bien. Tenemos los medios, tenemos las fuentes, tenemos el tiempo, las computadoras, la internet que no es solo para colgar fotos de los nietos o replicar lo que escribe otro.
Yo creo en la libertad. Creo, por ejemplo, en la libertad de Cuba de querer ser libre, aunque sea a la sombra de la potencia militar y económica más grande del mundo, y que la ansía desde hace décadas.
Creo en la libertad del periodista o del cubano que vive en Cuba de creer y decir que vive en un país en el, a pesar de las carencias, hay educación gratuita, y salud gratuita, y que tiene muchas otras cosas buenas, y crece o eso intenta…, como también creo en la libertad de quien ve una Cuba diferente o con otros matices.
Y por tanto, me abstengo de buscar fantasmas y potencias malévolas detrás de cada palabra, aunque cada vez son menos los que tienen esa deferencia con los demás. Lo he vivido en carne propia: Si digo que creo en el socialismo, los de la esquina azul me dicen que soy una perra comunista obediente que escribe solo lo que le mandan. Si me atrevo a criticar demasiado, los de la esquina roja empiezan a cuestionar mis afectos. Masoquista que soy, al seguir insistiendo. Masoquistas que somos muchos, por suerte.
Dicho todo lo anterior, lo repito. Soy y seguiré siendo una lectora fiel de Cartas desde Cuba, creo en su derecho a ser, aunque le cambien el membrete.
PD. No quiero un puesto de nada en ninguna parte.

Fidel Castro: “No necesitamos que el Imperio nos regale nada”

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“Somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo”, escribe el expresidente cubano Fidel Castro.

En el marco del histórico viaje del presidente estadounidense a Cuba, el expresidente de este país Fidel Castro ha publicado un artículo, titulado ‘Hermano Obama’, en el portal Cuba Debate en que critica las palabras pronunciadas en la isla por Obama. “Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana”, se dirige Fidel Castro a Obama.

“Vine aquí para dejar atrás los últimos vestigios de la guerra fría en las Américas. Vine aquí extendiendo la mano de amistad al pueblo cubano”, cita las palabras de Obama en su artículo el líder de la Revolución Cubana. Castro vuelve a citar a Obama cuando este afirmó que “ambos [países] vivimos en un nuevo mundo colonizado por europeos” y que “Cuba, al igual que Estados Unidos, fue constituida por esclavos traídos de África; al igual que Estados Unidos, el pueblo cubano tiene herencias en esclavos y esclavistas”, lo cual, admite el exmandatario cubano, es “enteramente novedoso para la mayoría de nosotros [cubanos]”.

Sin embargo, concluye Fidel Castro, las poblaciones nativas no existen para Obama. “Tampoco dice que la discriminación racial fue barrida por la Revolución; que el retiro y el salario de todos los cubanos fueron decretados por esta antes de que el señor Barack Obama cumpliera 10 años”, sentencia el exlíder cubano.

“Nada podrá justificar aquel alevoso ataque”

En su artículo, Fidel Castro recuerda los trágicos sucesos sufridos por los cubanos el año 1961, cuando “apenas un año y tres meses después del Triunfo de la Revolución, una fuerza mercenaria con cañones e infantería blindada, equipada con aviones, fue entrenada y acompañada por buques de guerra y portaviones de Estados Unidos, atacando por sorpresa a nuestro país”. “Nada podrá justificar aquel alevoso ataque que costó a nuestro país cientos de bajas entre muertos y heridos”, opina el líder de la Revolución Cubana.

“Corríamos el riesgo de un infarto al escucharlo”

El expresidente cubano critica también uno de los llamamientos de Obama en Cuba: “Miremos el futuro, mirémoslo juntos, un futuro de esperanza”. “Se supone que cada uno de nosotros corría el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del Presidente de Estados Unidos”, escribe Fidel Castro.

El exmandatario cubano recuerda en su artículo a las víctimas de “los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, múltiples actos de violencia y de fuerza, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias”.

“No necesitamos que el imperio nos regale nada”, concluye Fidel Castro. El expresidente cubano remata afirmando que los cubanos “somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo”.

Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana

Hito histórico

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, estuvo en Cuba de visita oficial entre el 20 y el 22 de marzo. Se trata de un hito histórico, ya que es el primer mandatario norteamericano que acude a la isla en más de 80 años.

Leyes anticubanas

Pese a la suavización del régimen de sanciones que ha comenzado el presidente Obama, aún quedan varias leyes importantes que forman parte del embargo unilateral de EE.UU. contra Cuba, sin cuyo levantamiento será imposible alcanzar logros esenciales en el proceso de normalización.

Por ejemplo, en 1992 EE.UU. adoptó la llamada ley Torricelli que, además de establecer medidas para limitar el transporte marítimo a Cuba, prohíbe el comercio con el país caribeño a las empresas subsidiarias de compañías estadounidenses establecidas en terceros países.

Fuente: RT Actualidad.

Cubanos en Costa Rica: Mi consejo, regresen a #Cuba

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EDMUNDO GARCIA – Durante años, y sin entender sus razones, Cuba fue criticada por la existencia de la llamada “tarjeta blanca” para salir al extranjero; luego de implementar una actualización migratoria que facilita a sus ciudadanos viajar al exterior, siguen criticándola.

Los cubanos pueden viajar a cualquier parte del mundo siempre y cuando dispongan de autorización por parte del país que recibe. Hay varios países que según acuerdos vigentes con Cuba no exigen visas a los cubanos para darles entradas, como es el caso de Ecuador. País que después de un tiempo de libre entrada ha tenido que implementar una cuidadosa revisión de requisitos y razones de los viajes, porque algunas personas inescrupulosas han aprovechado el estímulo que crea la Ley de Ajuste Cubano para montar un negocio de tráfico humano que conduce a estos viajeros ilegalmente desde Ecuador, a través de Centroamérica, hacia los Estados Unidos.

Alrededor de esto se creó recientemente una situación difícil en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua, donde un grupo de cubanos pasó ilegalmente la línea entre los dos países, y luego de llegar a Peñas Blancas fueron regresados a Costa Rica por autoridades nicaragüenses. Más adelante daré detalles sobre esto

No quiero hablar de cifras. Unos hablaron de miles, otros de centenares o de decenas. Un hecho que llama la atención, y es algo que la prensa del sur de la Florida no ha hecho esfuerzo por aclarar, es por qué se produjo esta vez tal embotellamiento de cubanos en el paso de Costa Rica hacia Nicaragua, si como se ha denunciado desde hace tiempo el contrabando humano a través de Centroamérica se ha convertido en una actividad regular. Como declaró el canciller de Costa Rica Manuel González a medios de prensa de su país, esta infracción es algo que se ha venido consintiendo por varios gobiernos centroamericanos que “miraban hacia otro lado”; sin excluir por supuesto al propio gobierno costarricense.

Sobre lo que sucedió en esta ocasión provocando la aglomeración de emigrantes ilegales en la citada frontera, ofrece luz un editorial del periódico La Nación de Costa Rica, publicado este martes 17 de noviembre. El medio destaca en primer lugar que el tráfico humano a través del país ha alcanzado proporciones anteriormente desconocidas. Dice La Nación que “Hasta hace pocos días, el negocio se mantenía activo y nadie parecía percatarse, o prefería no hacerlo, de su enorme crecimiento”. Entre las causas de ese auge puede señalarse la ambición de los inescrupulosos traficantes, conocidos como coyotes; y la también creciente propaganda, hecha principalmente por la prensa de Miami, encaminada a atemorizar a los cubanos con que la Ley de Ajuste Cubano está a punto de ser abolida, por lo que deben apurarse quienes deseen emigrar al “paraíso terrenal” de los Estados Unidos.

Pero el editorial del periódico La Nación revela un dato fundamental, desatendido por los medios, que esclarece bastante la situación creada: “Bastó con que una de las más poderosas y eficientes bandas de coyotes fuera desarticulada en nuestro país (Costa Rica) para que el drama saliera a la superficie e hiciera crisis.” Lo que puede concluirse de esta información es que al ser detenidos los traficantes, las operaciones ilegales abortaron temporalmente y los emigrantes cubanos quedaron a su suerte, varados y desorientados, en la parada costarricense de su ruta ilegal hacia los Estados Unidos. De otro modo podía estacionarse un grupo, dos, tres…; pero no “cientos” o “miles” de personas.

¿Qué hizo Costa Rica cuando esta papa caliente le cayó entre las manos? Pues que el viernes 13 le otorgó visas temporales por 7 días a una parte de esos cubanos, facilitándoles la entrada a Nicaragua, donde les fue cerrado el paso el domingo 15. ¿Avisó el gobierno de Costa Rica a las autoridades de Nicaragua que había decidido apoyar el paso de los emigrantes a través de su territorio? No lo hizo. Como, por cierto, tampoco hizo Panamá con las autoridades costarricenses; de lo que estas ahora también se quejan demostrando lo relativo del “humanismo” que dicen profesar.

Así que Nicaragua lo tomó como una violación de su territorio nacional y empezó a regresar a los recién llegados; una porción de los cuales se resistió, provocándose el cierre temporal (ya restablecido) del tráfico vehicular y algunos desórdenes.

Quiero decir que no me gusta nada ver a compatriotas cubanos en escenas donde se usa la fuerza; sobre todo si hay niños y ancianos que a lo mejor fueron puestos en esa situación sin su consentimiento; aunque tampoco me gusta que negociantes y periodistas inescrupulosos les den cuerda para que desafíen las autoridades de otros países.

Si de verdad las autoridades costarricenses fueran tan “humanitarias” como se dice, muy bien podían haberles otorgado una visa de permanencia de mayor duración; o solicitar al gobierno de los Estados Unidos, a donde quieren llegar, que les dé el visado directamente.

Pero digo más. Si Costa Rica, los legisladores cubanoamericanos y otras personas que han estado clamando “justicia” por estas personas quieren que esta situación de ahora y otras similares en el futuro se solucionen, deben cesar de promover la emigración ilegal y pedir a Estados Unidos que si de todas formas les va a dar entrada en su territorio, les entregue la visa en La Habana a todos los que la soliciten; o de lo contrario que elimine la Ley de Ajuste Cubano y la condición de “pies secos pies mojados”, y converse seriamente con las autoridades cubanas la forma de establecer una emigración totalmente legal.

Mientras todo esto sucede; y si no se encuentra otra salida, yo me atrevo a darles un consejo a esos compatriotas atrapados entre tantos intereses extraños: regresen a Cuba. Nadie se los impide. Salieron legalmente; no tienen que renovar sus papeles hasta dentro de aproximadamente dos años; no han perdido nada de lo que dejaron atrás. Para más seguridad, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba publicó una declaración que garantiza: “los ciudadanos  cubanos que hayan salido legalmente del país y cumplan con la legislación migratoria vigente tienen derecho a retornar a Cuba, sí así lo desean.”

Digo esto porque las cosas se pueden complicar. Alrededor del infortunio de estos cubanos están apareciendo buitres que los pretenden aprovechar. Como dijo el colega Eddie Levy en nuestro programa La Tarde se Mueve del martes, no por gusto los mismos que hace unos días declaraban que deseaban llegar a Estados Unidos para mejorar económicamente, han empezado a decir, quizás aconsejados por algunos abogados y políticos oportunistas, que están huyendo del comunismo, de la represión, de la falta de democracia, etc. Incluso se pudo ver en televisión a un inescrupuloso periodista de Miami que les pedía que corearan “Libertad, libertad”; lo que además de ser humanamente miserable es muy poco profesional.

Este martes en Miami un grupo de personas entre las que se encontraba Ramón Saúl Sánchez, un violento personaje que se les da ahora de luchador pacífico, se presentó ante el Consulado de Nicaragua para entregar una queja. Las autoridades consulares no lo recibieron por precaución; pues estimaron que este asunto ya venía enfocándose con manifiesta violencia.

La mayoría de las pancartas que portaban estos manifestantes no tenían que ver con reclamos “humanitarios”. Tomaban claro partido en el diferendo bilateral al proclamar por un lado “Gracias Costa Rica por respetar los derechos humanos”; mientras que en otros cartones habían escrito: “Nicaragua, paren el abuso”. Había también señas de una utilización partidista del incidente; en defensa de la oposición y una crítica al actual gobierno de Nicaragua que nada tiene que ver con el problema migratorio. Unos carteles decían: “No a Daniel”, “No al canal”, “No al fraude”, “No a los crímenes”.

Los medios de Miami se han empeñado en presentar esto como una “crisis humanitaria”; cuando en verdad es una cuestión de soberanía territorial de cada país por donde se trate de cruzar ilegalmente. Por otra parte se quiere convertir en un problema internacional que perjudique las relaciones entre Cuba y Estados Unidos; el proceso hacia la normalización que la extrema derecha miamense no acaba de entender, ni de aceptar. Todos esos senadores y congresistas que quieren construir un muro infranqueable en la frontera para que no entre ni un emigrante más a los Estados Unidos, cambian de criterio si se trata de cubanos porque eso les permite difamar a la Revolución.

La verdad que no tienen remedio. En lugar de improvisar políticas y manipular la información, deberían defender principios acorde con la realidad. Cuba tiene su política definida; es la misma de siempre y la ratifica ahora, una vez más, la declaración de la cancillería cuando dice: “El Ministerio de Relaciones Exteriores reafirma el compromiso del gobierno de Cuba con una emigración legal, segura y ordenada.”

Fuente: Contrainjerencia.

Causas y azares de la emigración cubana. Por @JimmydeCuba

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Causas y azares de la emigración cubana

Por: Osmany Sánchez (jimmy@umcc.cu) @JimmydeCuba
A punto de publicar un artículo sobre el salario en Cuba –relacionado con otro publicado antes– nos escribe un amigo preocupado porque La Joven Cuba no ha escrito algo sobre los cubanos embarcados en una crisis migratoria en Centroamérica. Otro hace un comentario irónico en su muro de Facebook preguntándose si LJC estaba de vacaciones por estos días.

Aprendí del Che a sentir en carne propia el sufrimiento ajeno y si es cubano, mucho más. Lamento que los jóvenes –sobre todo los jóvenes- no vean su futuro en Cuba y salgan a buscarlo en otro país, y también que esa migración haya sido utilizada como arma política. Nadie en su sano juicio se opondría a que sus compatriotas puedan obtener el permiso de trabajo en cuanto ponga un pie en los Estados Unidos, la residencia al año, además de otras ayudas, pero esos privilegios falsean la realidad de la migración cubana.

Cuba es el único caso en la historia de la humanidad donde los exiliados políticos regresan luego de vacaciones con su familia, juegan dominó en el barrio, y caminan por sus calles sin el más mínimo peligro. Por obra y gracia de la política migratoria de los Estados Unidos y de su Ley de Ajuste Cubano, los inmigrantes económicos se convierten en exiliados políticos. Los mismos que han hecho carrera política con este tema, ahora piden revisarlo.

Resultado: La Ley de Ajuste tiene sus días contados.

El incremento de emigrantes cubanos en los últimos tiempos tiene una relación directa con la extinción de la Ley de Ajuste. Ser residente en los Estados Unidos y tener la posibilidad de viajar, tener negocios e incluso vivir en Cuba tiene enormes ventajas.

Todos los días se generan en el mundo crisis migratorias, sin embargo el único caso donde se vincula la migración con el sistema político vigente en el país es con Cuba. Los migrantes cubanos “votan con los pies” dicen. Siempre he pensado que si los demás tuvieran las ventajas que tienen los cubanos, regiones enteras se quedarían despobladas.

El gobierno cubano no debe estar ajeno a la situación de nuestros compatriotas en Centroamérica, pues si bien ellos eligieron su camino, eso no significa que rompieran con su país, además, al hacerlo arrastraron con ellos a menores que no tienen la culpa de la irresponsabilidad de sus padres. Los medios se encargan de darle un matiz político al asunto, si los abandonamos les estaríamos dando la razón.

Son muchos los que hoy se solidarizan con la situación de esos cubanos y me uno a ellos. Pero me aparto de los oportunistas que se preocupan de las vicisitudes de los cubanos solo cuando estas les permitan atacar a su gobierno.

Tomado del Blog La Joven Cuba.

Fallece la mujer protagonista de una de las fotos más icónicas del 11-S

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Marcy Borders, una mujer que sobrevivió a los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas en Nueva York, en una imagen de aquel día en la que aparece cubierta de ceniza
AFP/AFP/Archivos – Marcy Borders, una mujer que sobrevivió a los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas en Nueva York, en una imagen de aquel día en la que aparece cubierta de ceniza.

Marcy Borders, una mujer que sobrevivió a los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas en Nueva York y que fue fotografiada en una de las imágenes más icónicas de aquellos ataques, murió de cáncer de estómago a los 42 años, anunció su familia.

En el momento de los atentados, Borders, que tenía entonces 28 años, acababa de ingresar a trabajar hacía un mes en las oficinas del Bank of América en las Torres Gemelas.

Al desplomarse una de las torres, Borders se refugió en un edificio cercano, donde el fotógrafo de AFP Stan Honda le tomó una inolvidable fotografía en la que aparece cubierta por una espesa capa de ceniza, que le granjeó el apodo de ‘The dust lady’ (‘La dama de polvo’).

En la imagen, el aire luce espeso y una consternada Borders aparece como un espectro en medio de una nube de polvo e iluminada por una inquietante luminosidad amarillenta.

“No puedo creer que mi hermana haya muerto”, escribió su hermano Michael Borders en Facebook.

Su primo Elnardo Borders afirmó en las redes sociales: “Ella descansa en paz ahora!!!”.

Tras los atentados, Borders ingresó en una profunda depresión que incluyó abuso de drogas y alcohol, aunque logró recuperarse tras más de una década. Perdió su trabajo en el Bank of America, ignorando reiteradas ofertas para ser transferida. Pasaba la mayor parte del tiempo recluida en su piso de dos habitaciones en una de las zonas más pobres de Bayonne, ciudad de Nueva Jersey al otro lado del puente de Manhattan.

– “Todavía vivo con miedo” –

Algo dentro de ella murió aquel terrible día: “Todavía vivo con miedo. No puedo pensar en estar allí, en esos objetivos, esos puentes, esos túneles, esas estaciones (de metro)”, afirmó a AFP con voz baja en una entrevista en marzo de 2012.

“El padre de mi hija se la llevó. No puedo ocuparme de mí, así que no puedo ocuparme de ella”, confesó.

Su nevera estaba vacía y su televisión apagada. “Solía ver mucho la televisión, pero ahora tengo miedo de que lo que pasa en Jerusalén pase aquí. Toda esa violencia. Así que la dejo apagada”, explicó.

En aquel momento, Borders era ayudada por su madre para conseguir comida y decía que nadie había contactado con ella en los meses que siguieron a los ataques, que dejaron un balance de unos 3.000 muertos. Ninguna organización la ayudó ni nadie le dijo que los supervivientes del 11-S podían contar con tratamientos psicológicos gratuitos.

“Básicamente no hago nada. Me quedo en casa. Me siento segura dentro”, dijo. “Siento que tendría que haber muerto para que mi hija tuviese algo. A veces pienso que hay que ser la esposa de un bombero o policía para recibir dinero. Es tan deprimente. A veces estás listo para suicidarte”, agregó.

Tras ser diagnosticada con la enfermedad, Borders dio a entender que la exposición a sustancias químicas contaminantes emitidas por la caída de las Torres Gemelas pudo haber tenido un papel en su salud.

Fuente: Yahoo Noticias.