La Joven Cuba

El debate equivocado. Por @HaroldC4rdenas

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Por: Harold Cárdenas Lema

Los últimos días han sido una vergüenza. Tanto hemos luchado por alcanzar espacios de pensamiento en el mundo físico y virtual que nos ayuden a construir un país mejor. Ahora que los vamos logrando, lo empleamos en rencillas y ajustes de cuentas ante un público que se polariza o divierte como en el Coliseo romano.

Si el mejor tema de conversación que tenemos los cubanos es la bandera que abraza un deportista o el derecho a publicar una opinión que de por sí es compartida por la mayoría, muy mal andamos. Podemos convertir las redes sociales, la blogosfera y los medios de prensa en una universidad colectiva donde se coincida y discrepe a fuerza de pensamiento. O podemos promover linchamientos mediáticos que no tardarán en llegar al mundo físico.

En lo personal me parece sana una esfera pública donde se discutan abiertamente asuntos de relevancia nacional, mucho mejor que dejarlo a desconocidos que lo hagan tras puertas cerradas. Pero el actual es el debate equivocado. Y lo que estamos viendo ahora es una radiografía de lo que vendrá en los próximos tiempos. Dicho esto, voy a dar mi opinión sobre varios de estos debates descarriados. De una sola vez y sin ganas de seguir en ello:

Tenemos el mismo derecho que cualquiera de irnos a vivir a otra parte y jurar lealtad a otra bandera. Lo que nos hace cubanos va más allá de las leyes y lo que nos hace buenas personas va más allá de las nacionalidades. Conozco compatriotas deleznables y extranjeros sublimes, y por supuesto que viceversa. Nadie deja de ser cubano al competir por otro país, siempre que se siga sintiendo así.

Ahora, cuando un cubano deja por el piso mi bandera y pide otra por encima de ella, el mambí que llevo por dentro se rebela. Y no diría que deja de ser de la isla pero ciertamente no lo es tanto como Mijaín López o cualquiera que bajo otra bandera, siga llevando la nuestra en el corazón.

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Karina Marrón es de las mejores periodistas de nuestra generación

Karina Marrón habló por muchos en el pleno de la UPEC que nos sentimos orgullosos al leerla. Nunca debieron ser secretas sus palabras porque están respaldadas por el sentido común, ese que todavía es impublicable en ningún periódico o noticiero. La contradicción era de raíz, empezaba por ahí y se extendió como un cáncer de efecto dominó.

No debemos seguir poniendo a nuestros profesionales en la disyuntiva de publicar o silenciar hechos de interés público por secretismos que hasta el presidente ha criticado.

Agradezco que hayan transcrito sus palabras porque sin ellas nunca hubiera comprobado cuán bien Karina representa a los revolucionarios de nuestra generación. Yo hubiera consultado con ella antes de publicarlas, no sé si la ética profesional lo exige o no, pero cuando se habla a camisa quitada a veces omitimos matices y esto puede ser usado por quienes están a la caza de cualquier desliz con potencial de escándalo.

El periodista que distribuyó la información en Holguín cometió ese error inicial de lanzarse aventuradamente a una acción que pronto escapó de su control. Y podemos suponerle mil defectos o virtudes pero no los sabemos así que debemos concentrarnos solo en hacer justicia. ¿La sanción impuesta sobre él es acorde al hecho? En realidad parece más ejemplarizante que justa y debería revisarse seriamente. Pero el mayor perdedor en este asunto es la Unión de Periodistas de Cuba.

Su imagen se ve enturbiada cuando en pleno proceso de reclamación de la medida, uno de sus principales funcionarios se expresa contra el periodista holguinero. Puede ser criticable el hecho de divulgar las palabras de Karina sin su consentimiento pero también son lamentables las palabras de Aixa Hevia, precisamente por su larga trayectoria profesional. La UPEC es una organización no gubernamental que tiene como primer objetivodefender a los periodistas en el ejercicio legal y ético de su profesión, así como su derecho de acceso a las fuentes“. Y ciertamente dio la impresión de que la UPEC se lanzó con entusiasmo a la expulsión.

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Conocí a Ravsverg hace años, desde entonces hemos coincidido y discrepado juntos, pero siempre buscando lo primero y respetando lo segundo

Quizás esto ocurrió al calor de otro debate alrededor del periodista uruguayo Fernando Ravsberg. Lo conozco desde hace 5 años, lo he visitado en su casa y viceversa, lo he entrevistado y viceversa. Hemos discrepado tanto como un periodista extranjero y un militante de la juventud comunista cubana pueden hacerlo. Cuando veo la polémica alrededor de su persona y su trabajo, me parece también que es la discusión equivocada.

Desde que conocí a Fernando lo veo dar informaciones que deberían estar en nuestros periódicos y no las veo. Análisis que deberían salir en televisión con una mirada de izquierda y están ausentes. Iniciativas que deberían venir de nuestras organizaciones y nunca nacieron. Críticas que deberían ser nuestras para mejorarnos, y nunca llegan.

A diferencia de sus detractores no le pido un periodismo militante con nuestra causa porque esa es nuestra función, si no la hacemos bien es culpa nuestra, no suya. Le pido que sea responsable con sus lectores, que no se sume a sembrar el desaliento y la incertidumbre que generan otros medios, que sea profesional con sus colegas, incluso en momentos de tensión.

Si el tiempo que se emplea en criticar a otros se utilizara en mejorar la UPEC y terminar las mediaciones que aquejan a nuestra prensa, estaríamos mucho mejor.

iroel-sanchezSe puede coincidir o discrepar con Iroel Sánchez pero marginarlo o silenciarlo sería injusto. Es callar la voz de un sector que él representa.

Para nadie es un secreto el debate que desde hace un tiempo viene teniendo lugar entre Iroel Sánchez y Fernando Ravsberg, desde sus respectivas plataformas. Que en ocasiones es productivo porque genera pensamiento y alternativas, en otras solo provoca ofensas y ataques personales. Iroel representa a un sector de Cuba que respeto y me recuerda a mis tíos, que quiero un montón pero discutimos cantidad, porque teniendo los mismos objetivos vemos caminos distintos. Quizás sea la diferencia generacional.

Ravsberg me parece un profesional que escribe lo que piensa con honestidad, no convertirá a nadie en algo que no sea ni mucho menos lo convertiremos a él. Como diría Diego en Fresa y Chocolate, este país sin Iroel y Ravsberg, quizás le faltaría un pedazo. Intentar deslegitimar a uno u otro resulta un intento vano e injusto, es atacar el mensajero cuando esto es un debate en el campo del pensamiento. Más que polemizar sobre proyectos o personas, discutamos sobre las ideas que cada uno propone.

Ojalá el efecto final de todo esto no sea botar el sofá una vez más. Con reuniones de la UPEC a puertas cerradas donde pidan juramento de sangre a los miembros de no comentar lo que ocurre en el recinto. Con una mayor polarización del debate en Internet centrado en las personas que lo sostienen y no en sus ideas concretas. Ojalá esta incipiente Internet cubana no siga tomando la costumbre de generar escaramuzas y crear grupos polarizados que se linchen unos a otros, sino que exista una noción de construcción común utilizando el pensamiento.

Todavía puede imponerse el sentido común y aplicarse una sanción menor al periodista holguinero, Aixa Hevia puede hacer buen periodismo sin que este episodio empañe su carrera profesional, Ravsberg puede seguir informando en su blog y los cubanos pueden ganar medallas que nos enorgullezcan sin importar la bandera que lleve al podio. Podemos dedicarle entonces el tiempo a discutir cuál será el país que viviremos y dejaremos a nuestros hijos. Porque reconozcámoslo, somos mejores que esto.

Para contactar al autor: haroldcardenaslema@gmail.com

Tomado del Blog La Joven Cuba

Un ilusionista en el Palacio de las Convenciones

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palacio-convenciones-cubaPor: Javier Gómez Sánchez

¡!Ñooo, que clase de muela!! Era el segundo día de sesiones y ya ni se acordaba de cómo lo habían propuesto para ser delegado al congreso. Llevaba 3 horas sentado ahí y tenía la espalda hecha una w.

Por allá un tipo hablaba no sabía bien de qué. Y él ahí, haciendo como que atendía, hasta cara de serio ponía, mientras disimuladamente se rascaba debajo de la mesa. Y pensaba. Pensaba en lo que se piensa en esos casos: ¨ ¿Cuánto falta para el almuerzo? ¿Habrá pelota hoy? ¿Saldré por televisión?… Deja ver si hoy consigo un refresco de cola, ayer el que dieron era de limón. …Esta buena la carpetica esta, tiene el logotipo pero parece que con cepillo se le cae¨.

En fin esas cosas que se piensan en un congreso.

Sentía ganas de orinar, pero sería la segunda vez que saliera y tenía que pasarle por arriba como a cinco que estaban sentados en su fila. Además la gente lo miraba y eso lo ponía un poco nervioso. Pero bueno, había que estar ahí. Así pensaba mientras aguantaba las ganas de orinar, jugando con la esponjita del micrófono, de esos que tantas veces había visto por la televisión y nunca imaginó que llegaría a tocar. De los que decían Phillips. Se subían y se bajaban, hasta se encendía un bombillito rojo alrededor cuando uno hablaba.

Pero él no iba a hablar ahí. Le tocaba en una comisión, la número… Que iba a discutir el documento ese con el nombre larguísimo. Verdad que lo de hablar era del carajo, pero bueno no iba a quedarse sin pedir la palabra, porque en definitiva todo el mundo lo hacía y metía su muela. De eso había que salir rápido. Precisamente, así mismo como el dentista. Usted da su muela y sale de eso rápido.

A cada rato vigilaba la cámara de televisión ¨¿Lo estarán viendo en su casa?¨ Ah, no, claro si esto no es en vivo. Pero bueno lo graban y ahí a lo mejor sale. Estuvo tentado a saludar a la cámara cuándo hizo un paneo pero se contuvo, no fuera a ser que en el presidencia se confundieran y pensaran que estaba pidiendo la palabra.

Delante de él tenía el documento que se iba a discutir. Estaba duro. Al principio lo miró como Champollion miró la Piedra de Rosetta. Pero luego le fue entrando poco a poco, hasta que se lo leyó completo. Bueno, algunas partes por arribita. En definitiva a él le parecía bien. Había gentes que cuando metían su muela sugerían cosas, como cambiar una palabra por otra. Algunos hasta se tiraban pa´ lo hondo. Como el loco ese que habló de democracia. Que va, eso es una candela, así cualquiera se escacha y se va con la de trapo.

El no, él sabía lo que iba a decir. El sí estaba claro. Lo importante era no estar saliendo con ninguna cosa extraña. Ningún ruido en el sistema. Tu no ves que aquí te embullan para que tú hables y después allá te parten las patas. Que va. Clarísimo estaba él.

Así el tiempo fue transcurriendo, con misma lentitud con que pudo salir de la sala a la hora del almuerzo.

Ahora estaba aquí y después de ese que está hablando le toca él. Y le dan la palabra y él la coge, literalmente, junto con el micrófono. Arranca, y lo que dice va cogiendo forma, y forma y mas forma…Y el clarísimo en lo que está diciendo. Porque ya lo tenía pensado, en cómo iba a empezar. Verdad que una pila de gentes habían empezado igual, pero en definitiva él nunca había sido un tipo original. Y aquí no se trataba de eso si no de estar claro. Y así soltó: ¨Como dijo el Primer Secretario…¨ Y luego la parrafada.

Alguna gente lo miraba. Y él seguía, clarísimo en lo que decía. Algunos lo seguían mirando. O no, en realidad no lo miraban, veían a través de él la pared que estaba detrás. Porque por algún extraño fenómeno, mientras hablaba se había ido empastando. Casi diluyendo. Incluso las palabras se iban haciendo ininteligibles. Hasta que se volvió a la vista de todos, completamente transparente. Solo los espejuelos y la dentadura postiza permanecieron en el aire. Moviéndose. Como flotando. Cuando se movían, parecía como que hablaban.

Incluso parecían que decían algo. Como si él realmente existiera.

Para contactar al autor: javiergosanchez09@gmail.com

Tomado del Blog La Joven Cuba.

Habrán muchos viejitos socialistas

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Terapia de congreso

realidad_cubanaPor: Harold Cárdenas Lema

Este post es para mí. Para leerle a mis nietos cuando nadie se acuerde de la coyuntura actual y los grandes nombres, los grandes congresos sean historia. Es un lujo que me doy a los 30, sin hijos, esposa ni nada que perder. Un arrebato de esa libertad que no te da nadie porque nace con uno y va guardada bien dentro junto a Martí y Mandela.

En la Cuba del 2016 todavía algunos insisten en reglas no escritas que rigen los tabúes nacionales. Tonterías tales como que no se debe escribir sobre el Partido o los dirigentes. Políticas suicidas que solo han logrado callar a los revolucionarios y darle voz a los que no lo son. Por esas y otras razones me hice un blog a los 24 años donde violé a conciencia cada tabú político. Y hasta hoy, entre los artículos que me hacen sentir más orgulloso está uno sobre Fidel y dos o tres sobre el Partido.

Sigo sin creer en las reglas no escritas, si han de susurrarse es porque les falta sustento.

Ojalá hubiera llegado hasta aquí libre de traumas, pero no es así. El primero fue en 9º grado cuando quise ser miembro de la UJC y me negaron la entrada dos chicas que hoy viven en Miami. El trauma más reciente ha sido morderme la lengua en muchos temas nacionales por complejo o vergüenza. Este país hoy necesita tanto luchar por su soberanía y sus verdades en el extranjero como enfrentar asuntos internos y algo me decía que hacer lo primero me inhabilita en lo segundo. Pero no más.

Cuba ha sido lo que es hoy por su circunstancia. Ser vecino de Estados Unidos en condiciones de hostilidad ha condicionado todo lo que somos y pudimos ser como país, pero no es solo eso. El proyecto político actual primero fue nacionalista, luego se vistió de ideologías y geopolíticas. Nos tocó la Guerra Fría, nos tocó la influencia estalinista y bastante que nos pusimos duros en ocasiones en que todos los rojos del mundo iban por la canalita soviética. Aprendimos a vivir bajo el bombardeo de la hostilidad abierta, construimos nuestras vidas de esa manera y hoy que comienzan a detenerse las bombas visibles, cuesta vivir de otra manera.

Y estamos listos para ello. Como siempre estuvimos listos para tener un celular o entrar a un hotel, viajar o vender un carro. Siempre hemos estado listos, cuando tengamos Internet no pasará nada, o sí, quizás la tengamos demasiado tarde y hayamos perdido la iniciativa de traerla a tiempo. Hoy el miedo es el peor enemigo, porque nos paraliza y pone a la defensiva, impide que nos movamos o siquiera que decidamos nosotros el rumbo.

Y cuesta mucho vivir en la inercia cuando la vida es una sola.

Las revoluciones deben ser siempre valientes. Si se hace algo asumir el éxito o la derrota, y explicar razones. Esas decisiones sin nombre son las peores, porque los platos rotos siempre los paga el proyecto, y tras él se esconden todos los que tienen errores que ocultar.

Son tiempos confusos en Cuba. Acaba de irse un presidente estadounidense y casi me da vergüenza haber escrito sobre su visita. En cuanto puso el pie en el avión comenzó una estampida de comentarios que se nos fue de las manos. De la opinión y las valoraciones necesarias sobre su discurso se pasó a la papilla ideológica. Y los cubanos estamos cansados que se nos trate como ingenuos manipulables después de medio siglo de alfabetización. Las sutilezas de la política le son ajenas a muchas de las personas que influyen en la vida pública del país, incluso con responsabilidades políticas.

Lo más triste es que no es tan difícil. En muchos casos nos ponemos la soga al cuello innecesariamente. Porque no hay nadie que comente sobre la última conferencia de prensa donde apareció nuestro presidente y hubo una parte en que no lució bien. Nadie dice por qué, si fue porque no sabía que harían preguntas en el lugar, si le tomó de sorpresa. Nadie se cuestiona en el periódico o la televisión si estaba bien asesorado o no en algo que repercute en los que todavía apoyamos el proyecto. Nadie sabe que entre la prensa ahí presente apenas había periodistas cubanos. Esas y muchas otras cosas los cubanos las podemos entender, podemos sentir empatía, podemos comulgar.

Lo que no sabemos hacer es sentirnos al margen, que no den explicaciones al pueblo, el soberano.

Ya llegó la época de explicarse, de generar nuevos consensos. El contrato social establecido en 1959 fue con la generación de ese momento, las actuales necesitan otras metas, tienen otros sueños. Seguirle hablando a los del 59 e ignorar que la mayoría de los cubanos no vivió en esa época sería un error fatal. Y en el fondo de las insatisfacciones este sigue siendo un pueblo revolucionario, pero necesita razones urgentes para seguirlo siendo porque sin sueños posibles no se puede hacer sacrificios.

Somos un país traumatizado por lo que no ha podido ser, por hacer tan buenos profesionales y no tener cómo pagarles después, por crear expectativas y sueños que la realidad nos robó. Porque la crisis cuando se hace permanente genera incertidumbre.

Este post es para mí. Lo escribo el día antes que comience un congreso partidista y quizás lo lea en un futuro cuando vayamos por el congreso 18 o no haya ninguno más. Los cambios que se ven en el horizonte de las próximas 24 horas no valdrán de nada si en ellos no se ven reflejados los 11 millones de cubanos que habitamos esta isla. De nada valen todas las buenas intenciones si no hay resultados concretos, si los ingresos que genera el creciente interés en Cuba no se reflejan en la mesa del cubano, si cuanto menos no se caza ratón.

Mientras este proceso ocurre les prometo ser consecuente y seguir acompañándolos en este blog. Si por un triste giro del destino Cuba se mueve a la derecha, yo seré el abuelo, el viejito socialista que vote por un partido de izquierda. Y esa es la razón principal de estas líneas, mirar atrás con el paso de los años y poder estar orgulloso (o no) de lo construido.

Esta es la línea que dibujo en la arena para medirme yo mismo mirando a un futuro con canas. Ojalá en ese entonces sigamos siendo el país que sueña imposibles… y logre alcanzarlos con más frecuencia.

Tomado del Blog La Joven Cuba.

Entrevista a Harold Cardenas por Yadira Escobar (+VÍDEO) #Cuba

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Transcripción de entrevista a Harold Cardenas

BY YADIRA ESCOBAR

Hoy estamos con Harold Cardenas, que nos visita desde Cuba y se define como socialista, revolucionario y que realiza una serie de criticas al sistema cubano junto a otros jóvenes universitarios, para así perfeccionar el modelo, salvar el socialismo y ofrecerle a la ciudadanía mayor participación.

Ahora lo tenemos aquí, y le vamos a hacer unas cuantas preguntas, espero que lo disfruten.

Harold, ustedes escriben en la Joven Cuba, en la Internet, porque es un medio digital pero…mi pregunta es:

¿Quien exactamente esta leyendo todos esos escritos, esas buenas criticas, porque que yo sepa los jóvenes cubanos, e incluso la mayoría de la población cuando logra conectarse, yo diría que mas bien intenta comunicarse con sus parientes o amigos en el exterior. ¿Están escribiendo ustedes para algún funcionario que tiene privilegios a la conectividad o… para nosotros en la emigración, o hay un tercer público?

HC: Si Yadira, creo que estamos escribiendo para todo el mundo, lo estamos escribiendo para el que quiera leer y básicamente cuando uno escribe no lo hace pensando en la persona que lo va a leer, lo hace pensando en la idea que quiere transmitir y que sea un vehículo de transformación de algo para bien, entonces, básicamente sabemos que nos leen en muchas universidades del país, sabemos que nos leen mucho en la emigración, tenemos muchos emigrados que comentan todo el tiempo, sabemos que, la mayor parte de los cubanos que nos leen en la isla no pueden comentar en el blog, están–problemas de conectividad y esas cosas que no se nos permite, pero también sabemos que nos leen muchos funcionarios del país, y eso es interesante porque…porque es decir lo que se publica en un blog de repente ya no queda en un blog, ya Internet no es Las Vegas, que lo que ocurre en Internet queda en Internet, no, de repente ya un blog puede ser un vehículo de transformación y puede ser un espacio de negociación incluso con el estado no, puede ser una herramienta de la sociedad civil cubana para comunicarle ideas al estado, y tener esa interacción con el estado y que por ejemplo… congratular cosas que ocurran bien y criticar cosas que estén mal, y que sirva como un vehículo también para transformar esas cosas malas.

YE: yeah, y como dices, es cierto, lo que queda en Internet, está ahí, entonces estamos hablando que dentro de un año quizás no, pero dentro de dos o tres finalmente eso quedará y es para todos esos públicos juntos, no es para uno en particular, sino toditos, toditos los cubanos, o algún extranjero que sepa hablar español [suave risa] y está interesado igual, para conocer lo que está sucediendo, ahora…hay muchos cubanos jóvenes que están consumiendo bienes materiales producidos en el capitalismo. Estamos hablando que quieren teléfonos inteligentes, gafas de marca, automóviles, todo eso, ahora, yo creo que eso es un indicador de que cada vez más están cansados del discurso ideológico, de la-de la permanente movilización ¿No crees entonces… que mov– iniciativas estas como, que… que surgen dentro de la izquierda cubana, como la red de jóvenes anti-capitalistas creen[sic] que ellos van a poder lograr levantar un entusiasmo en esa juventud?…porque ¡es muy dificil! Estamos hablando que la hegemonía cultural la tienen los capitalistas del primer mundo ¿crees que va a ser posible… eso?

HC: Si, a ver la hegemonía de que cosa es la cultura correcta, en un mundo globalizado está claro cuál es, si, no han impuesto el código

YE: Exactamente

HC: de cual es la cultura correcta y que debemos asimilarla como objeto como persona

YE: El patrón

HC: si…yo creo que también eso depende de la capacidad nuestra de generar nuestra propia cultura. Cuba logró durante muchas décadas general una propia cultura…de resistencia, una cultura contestataria a lo que era lo correcto, que en realidad yo creo que no es, con muchas [sic] con muchos de los códigos de lo correcto en realidad no lo son, y logró crear el país esa cultura, pero la falta de códigos y la falta de símbolos en los últimos años…está perdiendo terreno esa cultura de izquierda ante los símbolos del capitalismo, y está perdiendo terreno ante los códigos correctos en el resto del mundo. Creo que tenemos—no sólo tenemos que verlo como una agresión cultural, tenemos que verlo también como nuestra incapacidad para generar nuestra propia cultura, hay que concentrarnos en hacerlo.

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Quizás estamos generando esa propia cultura desde lo políticamente correcto, desde la—desde, desde el esquema, y para generar una cultura revolucionaria no la puedes hacer siguiendo esquemas.

YE: si, si, no solamente que la hegemonía cultural es de[sic]sea muy potente y clara sino…un poco de auto crítica también, exacto, si curioso…ahora, vamos a saltar a otro tema muy polémico…matrimonio homosexual. Esto es una pregunta de si o no, porque no hay terreno aquí de titubeos ni algo intermedio. Si o no, ¿Estás a favor de ese matrimonio?

HC: si

YE: ok, me imaginé eso[risa]ahora…¿Cómo se lleva a cabo eso? ¿Vamos a hacerlo desde arriba, impuesto como un decreto ahí…incuestionable, obligado o lo llevamos a Referéndum y se le pregunta a todo el pueblo cubano, que se debe hacer al respecto.

HC: a ver, yo en lo personal creo que el matrimonio homosexual es una meta civilizatoria que tiene mi país, que debió haberla cumplido hace mucho tiempo…lo que, pero bueno, eso también…lo más importante en este proceso es respetar el proceso democrático de decisión del pueblo, es decir la decisión del matrimonio homosexual no puede quedar en un grupo de personas, aunque estén designados por el pueblo, tiene que quedar en el pueblo cubano, debería hacerse un Referéndum, debería hacerse…no consultarse, debería ponerse la decisión en manos del pueblo, y que él decida lo que va a hacer. Durante mucho tiempo el matrimonio homosexual ha estado en la asamblea nacional en Cuba, ha sido uno de los tópicos más calientes, ha sido uno de los tópicos en los que hay personas que le han puesto un gran freno, yo creo que hay personas que están frenando el matrimonio homosexual protegidos por la invisibilidad también, es decir, nosotros no sabemos quienes son los funcionarios que están deteniendo el código de la familia, con el matrimonio homosexual tod– una serie de leyes que están siendo detenidas y no sabemos cuales son los nombres de esos funcionarios. Si lo supiéramos, y si eso fuera público, quizás ellos no se atrevieran a detenerlo así.

YE: Entonces si, preguntemosle al pueblo. Ahora, sobre…la política, de nuevo [risas], estamos cambiando aquí, de bando en bando ¡vas a salir todo sacudido de esta![risas] Lo único que me falta ya preguntarte cuál es tu favorito…sabor de helado[risas]chocolate o fresa…y no estoy pensando en la película por cierto, no.

HC: pero eso después de la pregunta anterior es muy…[risas]

YE: ocurrió[risas] Mira, los disidentes ahora, estos que tenemos en la palestra pública, las celebridades como me gusta llamarles, muchos de ellos, bueno, algunos de ellos ya se han manifestado con cierto interés de llegar al más cargo—al cargo este de ejecutivo, a hacer gobierno ¿Quieres llegar allá arriba para transformar ese-el país básicamente, porque hacer gobierno te da ese poder. Entonces, mi pregunta para ti es: ya que está sucediendo esto, esta lucha, porque sabemos que ya Raúl Castro en el 2018 se va a salir del cargo, entonces si estos disidentes que conocemos están haciendo sus propuestas desde la derecha, ¿Te ha pasado por la mente que quizás tu desde la izquierda puedas tener esa ambición política?

HC: [pausa] Yadira[risa]…Yo creo que Cuba es un país con suficientes profesionales como para que ninguno pueda, tenga que, porque aspirar a un cargo, es decir Cuba tiene un ejercito de personas que pueden dirigir el país. A mi lo que me preocupa de la disidencia en Cuba es que…que no tienen otro plan político que no sea hacerse con el poder…y cualquiera…

YE: eso asusta ¿no? [risa]

HC: y eso a mi me preocupa muchísimo, es decir, tampoco se puede generalizar porque la disidencia no es una cosa homogénea

YE: Lógico

HC: Como tampoco lo es la izquierda, no es una cosa homogénea que, que todos son iguales y que todos son asi…

YE: Por eso te dije las celebridades, los que siempre están en el bombardeo, en las cámaras ahí, los tres o cuatro que conocemos.

HC: Pero a grandes rasgos yo diría que la disidencia tiene una obsesión por el poder sin un programa político, y han cometido muchos errores. Han cometido muchos errores como errores de patriotismo no, es decir han hecho concesiones…

YE:Exacto.

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HC:…a intereses foráneos, han cometido errores al creer que el pueblo cubano le interesa una primavera cubana, es decir eso, eso es no entender nada, no tomarle el pulso a la realidad cubana, y vivir dentro de Cuba y no tomarle el pulso a tu país en política es el error más grave que puedas hacer.

YE: Entonces estamos hablando que ellos pretenden hacer un gobierno fuera de contexto ¿no? [risa] fuera de comunicación con el pueblo realmente…

HC: Si Yadira…

YE: Es que yo creo se llevan tanto con el Departamento de Estado, con los reyes de Noruega, con toda esta gente, con las ONG, que yo creo que se han olvidado que están en Cuba ¿verdad?

HC: A mi me preocupa, porque hay reuniones que ha hecho la disidencia en Cuba con la bandera de Cuba y con la bandera de los Estados Unidos en la mesa, es decir, tu no puedes hacer un proyecto de país..

YE: ¡no!

HC: …con una bandera que no sea del tuyo, y no importa si es Estados Unidos, o si es no se Alemania, o si es Nueva Zelanda, no puedes hacer un proyecto de país pensando en otro país también o…¿Para que país tu quieres hacer el futuro?

YE: Claro, y no puedes hacer un proyecto de país encerrado ahí tras, en una casita bonita en Miramar, como lo hacen algunos, tu tienes que hacer realmente, los proyectos nacionales teniendo en cuenta a la población porque…¿para que? ¿Lo haces para entretenerte no?[risa]entonces…

HC: Tambien te digo, muchas de estas cosas que yo hago en la actualidad, las hago por una conciencia cívica de que es un momento propicio para empujar hacia el fin del bloqueo a Cuba, lo hago también, es decir, hay una batalla en varios frentes, la primera batalla es por la soberanía de Cuba con los Estados Unidos.

YE: Esa es sagrada

HC: Esa es una batalla importantisima. La segunda batalla tiene que ver también con…dentro de Cuba también hay un pensamiento ortodoxo que hay que romper porque sino la Revolución dejara de ser una Revolución.

YE: Claro

HC: Eso es gravisimo también, y hacer las dos batallas a la misma vez no es fácil, entonces, yo estoy consciente de que esta época para mi va a ser de desgaste político, es decir va a ser de desgaste y…pero para mi lo importante es poner a Cuba en un punto de no retorno hacia el fin del bloqueo y que después, mucha de la gente que conozco pueda hacer de Cuba un país mejor no…yo me contentaré con verlo desde el televisor de mi casa.

YE: Si eso que dices, que hablaste ahora del desgaste político, es verdad que ha sido muy difícil simplemente opinar, porque el pueblo cubano, nosotros tenemos una diversidad de pensamiento que se ve refleja en el hecho de que antes de la Revolución teníamos presidentes que duraban un par de días, eso te dice lo revoltoso que somos, y…pero yo creo que ahora con las relaciones, creo que ese desgaste cada vez va a ser menor, porque ya se…se ha impuesto una nueva dinámica. Yo creo que las reglas del juego han cambiado bastante, porque hoy en día opinar no es lo mismo que lo era hace cinco o diez años, osea el desgaste creo que cada vez va a ser menor y eso es bueno porque así no tiene uno que estar siempre a la defensiva, sino realmente generar ideas. ¡No estar defendiéndote siemp[sic]todo el tiempo!¿Verdad? Realmente ¿Quien puede sobrevivir eso? Ahora…manteniéndonos en el tema de los opositores estos, celebridades. ¿Tú crees…ya parece esto un game show (competencia televisiva) de farándula, ahora…ellos sabemos que en el contexto cubano viven unas vidas de privilegios, de confort material, todo tipo de placeres que no se lo puede dar el cubano promedio, porque claro, estas personas están recibiendo dinero desde afuera, desde las potencias, ahora, como mismo les exigimos a ellos transparencia, yo creo que como ya tú cada vez estás más—te has convertido en una persona, en una figura pública, nos debes un poco más de transparencia…te tengo que hacer la pregunta Harold:

-¿Quién paga tus viajes a Europa y a Estados Unidos?

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HC: Si,yo realmente te agradezco la pregunta, porque yo creo que ante los prejuicios de las personas no hay nada mejor que…el mejor desinfectante es la luz del sol. Un sol como este que estamos acá. Yo he venido este viaje a los Estados Unidos por invitación de la Universidad de la Florida (FIU), por la invitación de la Universidad de Columbia en New York, y eso es lo que me ha ayudado a costearme el viaje, entre parte y parte, porque venir a los Estados Unidos no es barato. Igual yo soy de la idea … yo soy de la idea que tú no puedes recibir dinero por tu trabajo político, ya. No es legitimo hacerlo o…no sé, quizás es legitimo, pero yo no lo hago, entonces para mi es muy importante, por ejemplo a mi lo que me sostiene, yo soy colaborador de BBC en Cuba, un programa de radio sobre cultura, no tiene nada que ver con política, soy colaborador de BBC, escribo también para otros medios internacionales, pero lo que hago ahí no tiene que ver con política. La parte de mi vida política la hago en mi blog, donde lo hago gratis. Es muy importante para mi diferenciar en que en la política no te pueden pagar por ella, porque sino dejas de ser creíble para mucha gente.

YE: ok…has llegado aquí a Miami aparentemente para empezar el debate, traer la discusión a esta orilla, más o menos en tus palabras si recuerdo bien…aquí en Miami más o menos está la idea de que personas como tú, aunque hayan hecho sus criticas al gobierno, están integradas más o menos al modelo. No eres un opositor. Ahora, estás haciendo política de cierta manera ya en este país ¿No crees que Cuba debería, aceptar el reto y ofrecer mayor espacio, mayor participación a cubanos que…como yo, han sido exiliados, pero reconocemos las reformas que están sacudiendo al país, y a la vez hemos promovido la reconciliación entre cubanos durante años desde la sociedad civil emigrada?

HC: Yo creo que hay heridas con la emigración cubana que no se han cerrado todavía, creo que hay prejuicios en ambas orillas, todavía… creo que… es necesario que hayan interlocutores que busquen san-cerrar esas orill- esas heridas, entonces es importante que exista gente que vaya a Cuba, no…lo que pasa es que hay que crear un espacio para ello, y lo primero es que haya conciencia, por parte de los dirigentes del país, en Cuba, de que eso es importante. Es decir tú no puedes priorizar algo que tú no conoces o que tú todavía no entiendes, y el primer paso para arreglar un problema es reconocerlo. No estoy seguro si reconocen esas heridas, o la importancia de arreglarlo.

YE: ¡Es que para curarse del alcoholismo primero tienes que admitir que tienes un problema! ¿Verdad? [risas] Sino no hay cura, primero aceptarlo. Entonces, vamos a finalizar esta entrevista, que se ha convertido en una agradable conversación, entre dos cubanos, más o menos de la misma edad, más o menos, pero con unas crianzas muy diferentes, pero que nos une ese amor…que no tiene fin para nuestra Patria, porque ¡aquí tenemos dos grandes patriotas!, y no es una falta de modestia, ¿Te consideras un patriota no?

HC: ¡Si claro!

YE: Claro, ¿Qué no hariamos por nuestra patria? Vamos a terminar esta agradable conversación con este clima maravilloso que tiene frio, pero tenemos el sol, esto ya es mediterráneo…finalmente¿Cuál es la virtud más bonita que tú crees que tienen los cubanoamericanos, y por qué no, ¿Cual es el peor defecto?

HC: Es una tremenda pregunta

YE: [risas]

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HC: A ver la respuesta más honesta sinceramente es la primera que te llega no, yo creo que la mejor virtud que he visto en los cubanoamericanos acá es que siguen siendo cubanos, gran parte de ellos. Es decir, los códigos de su país no los han perdido, se sienten orgullosos de ser cubanos no importa la ideología que profesen, y eso para mi es lo más importante, es decir, la patria primero sobre la mesa, y después hablamos del resto de las cosas eso me ha gustado muchísimo, y lo que menos me gusta…la polarización, no se, el… veo, veo que todavía quedan tantas heridas en la emigración, veo que quedan muchos prejuicios, veo que también hay un sector de los emigrados cubanos que nos están dispuestos al dialogo, o que no están dispuestos a ver las cosas de una manera distinta, ni siquiera a debatir, ni siquiera a dialogar, y eso si me preocupa, es decir…nuestro país no puede ser un país de polos políticos, tiene que ser un país de construcción entre todos. El gran problema en la historia de Cuba ha sido de que siempre alguien ha querido hacerse con el poder, quizás el desafio generacional nuestro es de aprender como gestionar el poder entre todos, sin presión extranjera, que es lo que muchas veces nos limita mucho no.

YE: Sin presión extranjera, pero… sin enemigos ¿verdad? Vamos a pen– vamos a ser idealistas, vamos a ser utópicos, y pensar que realmente vamos a lograr ese proyecto nacional donde tengamos esa soberanía pero que no sea a costa de llevarnos mal con el resto del mundo [risa]

HC: Si claro, claro. Mi aspiración realmente es a tener un país normal Yadira.

Ah Normal, eso es tan cómico, como yo escucho eso todo el tiempo “Quiero ser normal”, pero ¿porque no queremos ser extraordinarios Harold? ¿Por que no aspirar a algo maravilloso?

HC: Si a ver, que nos permitan ser normales como queremos nosotros, tampoco quiero la normalidad latinoamericana en la que hay drogas, hay violencia en las calles, hay un montón de cosas que…

YE: No ese tipo de status quo

HC: Me refiero al normal cubano, el normal cubano es: poder desarrollarnos con las cosas que tenemos buenas y ya, con las cosas buenas que tenemos que hemos logrado como país, y poder hacer las que hasta ahora estamos impedido. Cuba puede ser mucho más de lo que es ahora, pero tienen que, tienen que dejar de sabotearnos para poder hacerlo.

YE: Y tú estas consciente que a ti…a ti te va a tocar verlo, y a mi también.

HC: Si

YE: ¡Que maravilloso! ¿verdad?…ay ya, vamos a terminar esto, dame la mano, que esto ha sido un placer.

HC: Dale, un gusto!

 

Fuente: Yadira Escobar.

El periodismo ciudadano de la #Cuba actual

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Hace solo unos días completé un cuestionario para una joven colega que basaba sus preguntas en la hipótesis sobre la existencia en la actualidad de una presunta, creciente y sospechosa “tranquilidad” en la blogosfera de Cuba. No voy a adelantar todas mis respuestas, pero aprovecho para llamar la atención sobre esta percepción que comienzo a escuchar con cierta frecuencia y, de paso, darles una muy buena noticia.

En su encuesta la periodista planteaba que algunos estudiosos consideran que hoy en internet cobra mayor fuerza una modalidad de blog de blogs, con varias firmas y estilos, o la revista digital en formato blog, e inquiría mi opinión al respecto.

“No soy estudioso del tema, pero creo que todas las variantes comunicativas de participación ciudadana y del periodismo digital podrían coexistir sin que unas vayan en detrimento de las otras. Si alguna de ellas perdiera preponderancia de manera abrupta, podría ser una situación coyuntural, o habría que revisar si existen mecanismos coercitivos que la limitan o desestimulan”, respondí.

El tema merecería debate y seguimiento. Hay que estar alertas a cualquier señal de retroceso en los espacios de participación, y a todas sus posibles causas si así fuera. No debemos volver atrás en lo que ya parecía una victoria, que avalan incluso investigaciones teóricas dentro y fuera de Cuba.

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Portada de la tesis de Gretel.

Y aquí viene la noticia: precisamente ese fue el tema de la tesis de maestría con el título Participación política en red: La blogosfera y la toma de decisiones de la esfera pública en Cuba: cuatro casos de estudio entre 2010-2015, que en diciembre último la joven investigadora cubana Gretel Rafuls Trujillo defendió ante el Departamento de Periodismo de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, en la Universidad Autónoma de Barcelona.   

“A Carli chiringuero, Harold Joven Cuba, Ravsberg y Paquito el de Cuba; los protagonistas de esta fiesta por un periodismo ciudadano que nos haga crecer. (Quizás algún día, hasta yo me anime a “bloguear Cuba por cuenta propia”, inspirada en ustedes)”, esta es la frase que la autora —graduada de Licenciatura en Comunicación Social, en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, en 2012— nos regaló en la dedicatoria del trabajo a sus cuatro “objetos de estudio”.

Por mi parte, agradezco que seleccionara este blog para su tesis y todavía más hacerles compañía a otras tres iniciativas de comunicación que mucho respeto y admiro —La Chiringa de CubaLa Joven Cuba y Cartas desde Cuba—, y de cuyos autores soy amigo personal.

Precisa Rafuls Trujillo que el suyo es “un estudio de caso múltiple, centrado en la actividad desplegada por los autores de cuatro bitácoras monitoreadas por las instituciones de gobierno, que resultan representativas en el abordaje a problemáticas nacionales, durante el período 2010-2015”.

Como parte de su enfoque cualitativo, la autora ofrece una abarcadora investigación bibliográfico-documental; la entrevista en profundidad a expertos en participación política a través de la web, a decisores y a cuatro blogueros de la muestra.

Analiza también el contenido de decenas de post, su eco en los propios blogs investigados y en relevantes medios digitales independientes e internacionales seguidos por el gobierno cubano; y finalmente, las respuestas publicadas por este.

Sería imposible resumir aquí esto texto de casi 140 páginas y múltiples honduras conceptuales y apreciativas que le permitieron a Rafuls alcanzar el grado de Máster Internacional en Comunicación y Educación. Tampoco me resultaría cómodo hacerlo, al estar yo también bajo su lupa.

Pero aprovecharé una de las conclusiones de la tesis —muy conveniente para mí—, cuando Gretel escribe que “Paquito el de Cuba es el menos identificado por las autoridades como adversario, pues su autor trabaja como directivo en un medio de prensa oficial”, para enfatizar en tres de sus consideraciones:

“Los posts críticos publicados por los blogueros estudiados —dice en otra de sus 21 conclusiones— se pueden clasificar, como tendencia, en reflexiones generales, noticias o denuncias concretas, aunque suelen hallarse piezas híbridas. Las demandas específicas suelen ser las más efectivas en la obtención de respuestas estatales favorables, sobre todo si son acompañadas de acciones concretas de los blogueros, que trasciendan el ciberespacio”.

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Interesante ciclo de vida del post que la autora construyó, a partir también de las sugerencias y aportes en Facebook de blogueras y blogueros de Cuba.

Y dos recomendaciones de las 13 que realiza Gretel:

• “Cuidar la ética periodística en el lenguaje y el tratamiento de las fuentes, en todas las publicaciones de los blogueros, sobre todo aquellas, que puedan constituir respuestas a los intentos de desacreditación de las autoridades”.

• “Mantener la práctica de denunciar colectivamente cualquier acto de censura estatal que pueda intentarse contra las bitácoras; así como el reflejo en los blogs del ciclo íntegro del proceso de debate y deliberación según los eventos y posts relacionados, impulsados por los blogueros”.

En la investigación hay múltiples contribuciones más que pudieran ser de gran utilidad para las distintas partes involucradas en el proceso de deliberación pública en Cuba a través de los medios tradicionales y emergentes de comunicación, incluso aunque no las compartamos todas al 100%.

Solo seleccioné tres, a modo de ejemplo e incitación, que podrían — ¿por qué no?— servir como consejos para quienes lidiamos con una bitácora y contribuir a conseguir una mejor blogosfera, que cada día quisiéramos y tendría que ser, por el bien de la sociedad cubana, más “intranquila”.

Tomado del Blog Paquito el de Cuba

Los olvidados, los que se quedan #Cuba #AsíEstamos

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Por: Harold Cárdenas Lema

Son tiempos de fetichismo con el socialismo tropical cubano. Hay preguntas que hacen eco en todas las esquinas de esta isla y confieso que me tienen cansado. ¿Por qué se van los jóvenes cubanos? ¿Piensas irte también? ¿Qué pasará en un país sin juventud? Las respuestas son obvias: emigrar es su derecho, hay muchos que aspiran a hacerlo pero también otros que se quedan a conciencia. Aun así, molesta bastante que el protagonista hoy en día sea el emigrante y no quienes se quedan a construir el futuro de Cuba.

Los olvidados entonces somos los enraizados, los que quedamos aquí en este país cargado de contradicciones. Eso tiene que ver con otras actitudes, como aquella amiga de antaño que regresó el otro día y quería enseñarnos a utilizar Facebook porque “este país es un atraso”. O los que piensan que en Cuba quedan los que no tienen oportunidad de marcharse, reduciéndonos a una suerte de perdedores. Esos y otros mitos circulan todos los días, dando una visión simplificada de este país según la cual todos nos queremos marchar. Y no es así.

Conozco muchos jóvenes que les iría bien en otras tierras pero se quedan en Cuba porque los mueven fuerzas mayores. Muchos desconocidos que hacen bien anónimamente, muchísimos que trabajan cada día por un salario simbólico y son los héroes olvidados de este país. De esos no escribe casi nadie, es más fácil visibilizar a supuestos “ganadores” o preocuparse por el desangramiento migratorio y no por la solución para terminarlo.

¿Por qué se van los jóvenes? Muchas razones, entre ellas la ausencia de un paradigma del éxito que sí tuvieron nuestros padres y nosotros carecemos, que toca construir. Quizás la respuesta para esto sea precisamente visibilizar, ¿a quiénes? A los que se quedan.

Por otra parte, el éxodo del 2016 no es el mismo que la crisis de los balseros en 1994. Aquello fue una respuesta ante la escasez más cruda que hoy en día ya no es tan así. ¿Qué pasa entonces? Por alguna razón en los momentos más duros del Período Especial el consenso nacional soportó embates que hoy no podemos superar. ¿Por qué? Quizás porque el proyecto de nación estaba más claro en ese entonces, porque existía el liderazgo carismático de Fidel Castro como mecanismo de unidad o sencillamente porque creíamos que era posible un regreso a la estabilidad de los años 80.

El día que aceptamos que no había un regreso posible, desaparecieron los paradigmas y las certezas. Nuestra incapacidad de generar un consenso y enviar señales claras sobre el rumbo del país o sobre cuál es el plan gubernamental para nuestro futuro, provoca el desaliento y la mirada hacia alternativas foráneas. Parte de la emigración cubana es también responsabilidad nuestra entonces como proyecto de país incapaz de generar un mayor consenso.

En el extranjero tengo a todos mis amigos de la infancia menos uno, que quizás se marche pronto también. Allá están mis compañeros de aula, mis novias y si quisiera hacer una reunión de clase, sería más fácil hacerla en Miami que en mi ciudad natal. La empatía con el emigrado es inevitable porque con solo un par de giros en el destino cualquiera de nosotros pudo haber sido uno de ellos. Aun con su participación y apoyo, el futuro de esta isla tienen que decidirlo los que viven dentro. Irónico entonces que esos sean los grandes olvidados en esta historia, los que se quedan.

Fuente: La Joven Cuba.

La Revolución se hizo para evitar casos así! #Cuba @lajovencuba

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Familias colaterales

3 Hijo y nieta de Vlady y DianePor: Harold Cárdenas Lema

Hay historias que ponen a prueba todo lo que hemos construido en el último medio siglo, esta es una de ellas. Vladimir Rafuls es un mecánico de 43 años que vive en una zona rural con su familia y está a punto de perderlo todo. El terreno que le otorgó el Estado hace dos décadas está siendo impugnado en una lucha entre instituciones y la soga acaba de romperse por el lado más flojo. Vladimir no sabe explicar a los niños en casa qué es un daño colateral y por qué unos funcionarios le dieron ultimátum de desalojo. El hombre no sabe qué hacer, la única opción es la guardarraya y si algo han aprendido los pequeños en la escuela, es que la Revolución se hizo para evitar casos así.

En 1996 el presidente del Consejo Popular Guanabo orienta a varios inspectores de vivienda que marquen con estacas un pequeño terreno rural en Peñas Altas, a las afueras de La Habana. Le han otorgado el lugar a Vladimir y su incipiente familia, estos son tan humildes que pasarán dos décadas sin terminar de construir su casa. Aunque no imagina los caminos de la burocracia, paga puntualmente el terreno al banco y en 2001 recibe la Escritura Notarial que lo hace dueño del lugar. Sin razones para preocuparse por el documento de propiedad, ese será el hogar de hijos y nietos, hasta hoy.

Una casa sin terminar después de 20 años
Una casa sin terminar después de 20 años

Un día de octubre 2015 está trabajando en su garaje cuando llega una docena de policías e inspectores a su puerta. Le piden los documentos legales de la casa, los recibos de electricidad, licencia de cuentapropista y le inspeccionan totalmente el taller. Irónico que en un país donde cuesta tanto armar un equipo multidisciplinario para temas necesarios, se conformen fácilmente para tareas así. Desde entonces comienzan a llegar las visitas con frecuencia, a menudo dos en un día, en busca de irregularidades que les permita multar. El expediente en su contra va tomando forma sin que el hombre sepa responderle al niño cuando este le pregunta si les van a quitar la casa.

Un día le dicen que el muro que ha construido para defenderse en un lugar tan desolado, es demasiado alto y no permite mirar hacia dentro. El hombre rebajó el muro, como no se hace con los de Siboney, Cubanacán y otros barrios insignes a donde no llegan los inspectores, donde no hay familias colaterales. El caso es tan injusto que después de presentarle la demanda oficial de Fiscalía, uno de los inspectores le aconseja en confidencia que busque un abogado inmediatamente. Vladimir no es hombre de entregarse a la contrarrevolución para resolver su problema, ni de sobornar un funcionario, apela a la justicia pero con frecuencia esta también se equivoca.

4 La guardarraya...
La guardarraya

Esta situación forma parte de la campaña del momento: la lucha contra las indisciplinas sociales e ilegalidades. Algo necesario que debiera ser cotidiano y no campaña fugaz pero que en manos de funcionarios entusiastas por mostrar su carácter, termina en extremos. No es la primera vez que algo coyuntural se nos escapa de las manos. De igual forma se pudiera prestar más atención a la lucha contra los nuevos ricos y la corrupción, en vez de los ciudadanos más humildes sin capacidad de defensa. Cuba carece de un Tribunal de Garantías Constitucionales, la función de defender a los individuos recae en la Fiscalía, la misma institución que los acusa.

Construcción de edificios biplantas a 80 mts de casa Vladimir
Construcción de edificios a 80 mts de la casa

Podríamos suponer que esta medida drástica ocurra porque existe un interés en la zona que hasta el momento no es evidente. Lo que legisla la Constitución es que se les otorgue un hogar en otra parte si fuera que hay interés en despoblar el lugar, pero parece que no es así. Mientras Vladimir tiene fecha de desalojo, a unos metros de su casa se construye un edificio de 61 apartamentos para personal militar, contrastes así tienen más peso que cualquier acción contrarrevolucionaria.

Si en un inicio los querían desalojar bajo el supuesto de que estaban ilegales, al presentar la documentación los fiscales cambiaron de estrategia e impugnaron la Resolución 565 del 2000 en la Dirección Municipal de Vivienda, inhabilitando entonces la escritura de la casa. Los métodos de la burocracia son inescrutables, puede llegar a contradecirse ella misma con tal de salirse con la suya. Es un caso clásico de pugna entre instituciones donde el daño colateral lo pone el individuo desprotegido.

1 Vladimir Rafuls
Vladimir Rafuls, diciembre de 2015

Había escuchado esta historia dolorosa pero hoy conozco al protagonista. Vladimir está frente a mí, mientras habla no puedo evitar notar sus manos temblorosas y la voz que se quiebra en ocasiones. En el desenlace de su caso se juega la credibilidad de las instituciones cubanas, el futuro de una familia con tres generaciones y dos niños. La campaña actual es válida pero es solo una herramienta para hacer de este un país mejor, no se puede perder de vista el objetivo, que es la gente. Si no hay indisciplina mayor que la injusticia, sería imperdonable que los Rafuls se conviertan en una familia colateral.

 

Tomado del Blog La Joven Cuba

Causas y azares de la emigración cubana. Por @JimmydeCuba

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Causas y azares de la emigración cubana

Por: Osmany Sánchez (jimmy@umcc.cu) @JimmydeCuba
A punto de publicar un artículo sobre el salario en Cuba –relacionado con otro publicado antes– nos escribe un amigo preocupado porque La Joven Cuba no ha escrito algo sobre los cubanos embarcados en una crisis migratoria en Centroamérica. Otro hace un comentario irónico en su muro de Facebook preguntándose si LJC estaba de vacaciones por estos días.

Aprendí del Che a sentir en carne propia el sufrimiento ajeno y si es cubano, mucho más. Lamento que los jóvenes –sobre todo los jóvenes- no vean su futuro en Cuba y salgan a buscarlo en otro país, y también que esa migración haya sido utilizada como arma política. Nadie en su sano juicio se opondría a que sus compatriotas puedan obtener el permiso de trabajo en cuanto ponga un pie en los Estados Unidos, la residencia al año, además de otras ayudas, pero esos privilegios falsean la realidad de la migración cubana.

Cuba es el único caso en la historia de la humanidad donde los exiliados políticos regresan luego de vacaciones con su familia, juegan dominó en el barrio, y caminan por sus calles sin el más mínimo peligro. Por obra y gracia de la política migratoria de los Estados Unidos y de su Ley de Ajuste Cubano, los inmigrantes económicos se convierten en exiliados políticos. Los mismos que han hecho carrera política con este tema, ahora piden revisarlo.

Resultado: La Ley de Ajuste tiene sus días contados.

El incremento de emigrantes cubanos en los últimos tiempos tiene una relación directa con la extinción de la Ley de Ajuste. Ser residente en los Estados Unidos y tener la posibilidad de viajar, tener negocios e incluso vivir en Cuba tiene enormes ventajas.

Todos los días se generan en el mundo crisis migratorias, sin embargo el único caso donde se vincula la migración con el sistema político vigente en el país es con Cuba. Los migrantes cubanos “votan con los pies” dicen. Siempre he pensado que si los demás tuvieran las ventajas que tienen los cubanos, regiones enteras se quedarían despobladas.

El gobierno cubano no debe estar ajeno a la situación de nuestros compatriotas en Centroamérica, pues si bien ellos eligieron su camino, eso no significa que rompieran con su país, además, al hacerlo arrastraron con ellos a menores que no tienen la culpa de la irresponsabilidad de sus padres. Los medios se encargan de darle un matiz político al asunto, si los abandonamos les estaríamos dando la razón.

Son muchos los que hoy se solidarizan con la situación de esos cubanos y me uno a ellos. Pero me aparto de los oportunistas que se preocupan de las vicisitudes de los cubanos solo cuando estas les permitan atacar a su gobierno.

Tomado del Blog La Joven Cuba.

Control posesivo o Si no estas conmigo estas contra mi?

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En ocasiones me he visto frenado también y es por la habitual palabra de  “orientaciones”, hay que esperar no se puede hacer nada. De hacerlo,  es peligroso,  si te sale bien, no pasa nada y tampoco se entera nadie. Si sale mal…..

Bien, acá les dejo las palabras de Harold.

Julio C. Moreno editor de Kokacuba

 

La iniciativa

descargaPor: Harold Cárdenas Lema

No es lo mismo luchar por el poder que gestionarlo, no es lo mismo hacer una revolución que mantenerla así, sin que sus partes se vayan volviendo conservadoras. Dentro de los muchos desafíos que implica construir un país mejor, está la mirada que se tiene hacia el ímpetu de los jóvenes. Lamentablemente la iniciativa a menudo es mal vista, por espontánea, por cometer el pecado de no estar reflejada en el plan de trabajo mensual. Y si eso no cambia pronto, se perderán los corazones y las mentes de la juventud cubana.

Recuerdo perfectamente el 5 de marzo de 2013, estaba de viaje en otra universidad y había un sol infernal, ese día murió Hugo Chávez. En el momento que llega la noticia los profesores y estudiantes queríamos hacer algo, había que hacer algo, decir algo para sacarnos el dolor de dentro. Ahí recibimos el primer freno, la administración avisaba que no se podía hacer nada hasta recibir indicaciones, incluso mencionaron que debíamos esperar el noticiero de la noche en la TV para saber qué hacer. Como si no lo supiéramos.

Si Fidel y su grupo sabían qué hacer en 1953, medio siglo después esta juventud formada en la Revolución lo sabe también de sobra pero según las reglas del juego actuales, podemos hacer bien poco. Quizás la culpa sea nuestra, por pedir demasiado permiso para las cosas, por esperar que nos dejen hacer lo que en nuestras conciencias sabemos que toca. El caso es que en las ocasiones que ha surgido un grupo de jóvenes con ganas y capacidad para relanzar el proyecto nacional, por alguna razón termina cercenado. Una vez un funcionario me lo dijo a las claras, eso pasaba por “creer que ellos eran la vanguardia, cuando la vanguardia es el Partido”. Sobre esa idea tan suicida me reservo los comentarios.

Ese día que murió Chávez no se hizo actividad alguna, me daba pena con los estudiantes extranjeros presentes, me dolía la verticalidad del asunto. Cuando nos reunimos la mañana siguiente en el patio de la universidad, no estaba presente la dirección de la FEU ni de la administración, ese momento sensible no lo compartieron con aquellos que representaban, su presencia era requerida en otra reunión. Y el problema no eran esos dirigentes que me consta tienen valores positivos, solo estaban haciendo lo que se requería de ellos, el problema es más de raíz.

Hace unos días se hizo una manifestación de jóvenes en las calles de La Habana pidiendo justicia por lo ocurrido en Ayotzinapa. Lo ocurrido apenas si trascendió a un periódico provincial, era imposible publicarlo en nuestros grandes diarios porque al no existir otra prensa que no sea la oficial, hacerse eco del asunto podría provocar un problema diplomático. Esto además de señalar las deficiencias del sistema de prensa nacional, es una triste ironía porque entonces las actitudes más revolucionarias son impublicables. Para colmo, ¿cuándo la FEU o la UJC convocaron a la juventud cubana para hacer algo parecido? ¿Cuánta iniciativa puede tener un dirigente juvenil sin que le acusen de creerse la vanguardia?

Estas son algunas de las contradicciones de nuestra realidad. Me gustaría pensar que el sector partidista que trabaja con los jóvenes es el más revolucionario, por las características de no-subordinación que debe tener la relación Partido-Juventud, pero recibo señales mezcladas. Tenemos muchos cuadros “confiables”, con valores positivos y diríamos de ellos que son buenas personas, pero su trabajo no es ser simpáticos o nobles sino cumplir bien su función. Y a menudo para no violar el orden de las cosas, no darle armas al enemigo o lo que es peor, “por si acaso”, frenan la iniciativa de la juventud.

Ahora el Partido debe dejar las posiciones paternalistas y la manía controladora, o el relevo del futuro estará compuesto por lo que el Che tanto temía: “asalariados dóciles del pensamiento oficial”. Y mejor que estos cambios ocurran pronto, o nos veremos un día haciendo una manifestación en las calles pero desde la oposición, con represión incluida quizás. Ahí sí estamos fuera de práctica, mejor tener iniciativa ahora que improvisar en el futuro.

 

Tomado del Blog La Joven Cuba

Enemigo Público

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Tomado del Blog La Joven Cuba

CONTIGO EN LA DISTANCIA. @LaJovenCuba

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Por: La Joven Cuba (lajovencuba@umcc.cu)

El que siga buen camino, tendrá sillas peligrosas que lo inviten a parar…” Silvio Rodríguez

Hace cinco años tres jóvenes profesores universitarios hicimos un blog como mecanismo de participación política. No éramos francotiradores críticos sino la dirección de la juventud comunista en nuestro centro de altos estudios. Nacimos inconscientemente en la ilegalidad, varias resoluciones ministeriales prohibían hacernos un blog y sostener la militancia que nos propusimos desde un inicio. Años después, nuestra voluntad de acompañar al Partido y el Estado en esta compleja lucha ideológica, es reciprocada por algunos con la marginación o el reconocimiento incómodo.

Mucho de lo que hicimos al comienzo y se veía como pecado, ahora se considera “normal”. Existió una época en la que existían relaciones de reconocimiento y respeto con sectores amplios de la blogosfera hasta el 2012 que surgieron obstáculos en el camino. Pensamos que esas heridas habían sanado pero quienes apostaron públicamente a denostar a los blogueros y luego quedaron descolocados cuando se impuso el sentido común, persisten en tratar de probar su punto.

Ser revolucionario no es ser cuentapropista, no requiere una licencia o permiso para ejercerlo. Existen funcionarios que no aceptan la iniciativa, ven con malos ojos aquellos que participan en procesos que normalmente son asignados a nuestras instituciones. Estar fuera de su control y no formar parte de mecanismos verticales, es el pecado original de blogueros como nosotros. No obstante, estamos convencidos que también debe respetarse nuestro derecho a defender la Revolución y hacerlo a través de una voz crítica.

La lejanía que algunos provocan activamente entre nosotros y las instituciones, la marginación de eventos nacionales, el reclamo que se nos hace de jugar un papel responsable y profesional en nuestros escritos mientras estamos imposibilitados de recibir superación periodística o comunicativa dentro de nuestro país, todo eso a quien único favorece es a nuestros adversarios. Aunque algunos nos quieran ver como intrusos en una estrategia ya perfectamente organizada en alguna oficina climatizada, seguiremos insistiendo en participar desde espacios físicos y virtuales, en el acontecer nacional. Afortunadamente existen otras organizaciones nuestras y personas que nos abren nuevas puertas, nuestra tranquilidad es que estos son precisamente aquellos que no necesitan un cambio de mentalidad.

La falta de reconocimiento y la marginación de un sector crítico en la blogosfera revolucionaria, provoca que intereses foráneos se acerquen con más facilidad a estos. Comienza entonces una percepción errada de que esta blogosfera es objeto de interés y potenciada por ellos cuando el trasfondo real es la ceguera política de algunos funcionarios que no perciben el valor de este nuevo fenómeno y lo van regalando nuestros adversarios.

El contexto cambió desde que los presidentes de Cuba y Estados Unidos cambiaron las reglas un 17 de diciembre y comenzó un nuevo juego que implica proximidad. Los blogueros implicados en esta lucha negociadora tendremos el desafío entonces de establecer un contacto sin que esto implique hacer concesiones políticas. Lo triste es que en este momento tan importante y definitorio, en el momento en que surgen sillas peligrosas que nos invitan a parar, algunos de los nuestros nos cierran puertas cuando más los necesitamos.

Después de utilizar las vías institucionales para establecer un diálogo que nos permita explicarnos, nos aclare por qué se sabotean nuestros esfuerzos y se nos margina cuando más comunicación debería existir, no recibimos respuesta alguna. Seguimos siendo militantes comunistas y sirva esto como una llamada de atención de lo que no debería ocurrir. Fidel habló hace muchos años sobre los amagos de Saturno, el mito de que las revoluciones se alimentan de sus propios hijos y nos toca a nosotros desmentirlo.

Hace cinco años hicimos un blog para defender el proyecto político cubano acompañando a nuestras organizaciones políticas, hoy lo seguimos haciendo, aunque nos obliguen a hacerlo desde la distancia.

 

Fuente: La Joven Cuba.

¿De Patria o Muerte? #Cuba

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Venceremos, La Habana, Cuba
Foto: Harold Cárdenas Lema. Venceremos, La Habana, Cuba

Por: Harold Cárdenas Lema (haroldcardenaslema@gmail.com)

Este es el tipo de escritos que uno debe evitar a toda costa porque demanda una desnudez política que puede granjearte enemigos fácilmente. Pero indeterminarse, caer en ambigüedades y no referirse al asunto, es una cobardía peor. Entrar en esta polémica es como estar presente en el parque panameño en un escenario de confrontación, pero si no puedes escapar de la pelea, golpea lo más duro posible.

Lo ocurrido con el foro de la sociedad civil en la Cumbre de las Américas estaba sentenciado de antemano. Son muchos los compromisos creados por instituciones vinculadas a la Organización de Estados Americanos (OEA) que durante décadas han dado voz a sectores que militan contra nuestro Estado, desconociendo el resto (y mayoría) de la sociedad cubana.

El juego estaba amañado desde un inicio y acá lo sabíamos.

En un contexto así, necesitábamos tener la capacidad de trabajar en equipo ante cualquier situación, eso debe haber condicionado de alguna manera la composición de nuestros representantes. Se han publicado opiniones de que estos no representan el espíritu mayoritario de la sociedad y a su vez han surgido múltiples respuestas con sus razones. Un debate que comenzaba a tomar también espíritu de confrontación hasta que Silvio Rodríguez nos recordó quién es el verdadero enemigo. Aprender a dialogar sobre las diferencias sin la necesidad de gritar nuestra opinión, es una meta nacional que tenemos pendiente tanto en participaciones internacionales como dentro de la Isla.

La posibilidad real de una manipulación en Panamá, condicionó la conformación de una delegación con la que (a pesar del bajo perfil previo a la Cumbre) nos sentimos identificados, donde todos merecían ir y podían aportar algo pero que quizás no cubría todo el espectro de pensamiento en la sociedad cubana. ¿Acaso podía ser así? En nuestro país el término sociedad civil estaba proscrito hasta hace muy poco y secuestrado por la “disidencia”. Que ahora se debata abiertamente sobre actores políticos y sociales, es un terreno ganado en el que seguir profundizando.

Cuando los miembros de un blog de jóvenes intentamos participar en el foro de la discordia, recibimos la negativa de los organizadores porque la cuota estaba llena, ahora sabemos quiénes la completaban. La presencia de otra delegación “cubana” fue una provocación repudiable, algo así como llevar el equipo nacional a las Olimpiadas y encontrarse con que los organizadores inscribieron otro bajo los colores de tu bandera.

Patria o muerte, cartel en la ciudad de la Habana
Foto: Harold Cárdenas Lema. Cartel frente a la Oficina de Intereses de los Estados, La Habana, Cuba

Panamá terminó convertida en un Patria o Muerte, una situación de confrontación indeseada que le tocó a una delegación con más experiencia en marchas del pueblo combatiente y poca en escenarios internacionales. La lucha política en el exterior requiere una mayor sutileza, que no es sinónimo de hacer concesiones, que estuvo ausente a menudo salvo en boca de Eusebio Leal y otros que supieron mantener nuestros principios de manera ecuánime. Por muy provocador que sea tener a los terroristas y asesinos de nuestro pueblo cerca, era el momento de evidenciar quiénes son los violentos y los que necesitan gritar, por falta de argumentos. Quizás sin la presencia de terroristas con apoyo foráneo y sus constantes provocaciones nos hubiera ido mejor, estoy seguro de ello.

Nuestra delegación hizo lo que pudo dadas las circunstancias y su composición, pero sin dudas nuestro presidente fue el mejor de los colofones para la participación cubana.

Los sectores de “oposición” a la institucionalidad cubana necesitaban mostrar una imagen de lucha entre cubanos para justificar su existencia y salarios, para eso provocaron la trifulca en un parque. Han aprendido mejor que nosotros cuánto vale la imagen, más aun con los grandes medios internacionales de su parte, y lo utilizaron bien. Agradezco que Elier Ramírez Cañedo haya aclarado en su blog que la delegación cubana no era parte de ese intercambio de trompones, una suposición que hicimos todos acá en la Isla cuando los medios manipularon el asunto y nuestra prensa (como es habitual) en vez de desmentirlo lo ignoró olímpicamente. La manipulación funciona en la medida en que nosotros también contribuimos a ello.

Mi amigo Ariel Montenegro resumió hace unos días el sentimiento de muchos cubanos que les cuesta compartir espacios con quienes nos han agredido tanto tiempo, otros amigos argumentan también con razón la importancia de estar en los espacios y echar la pelea para no seguir regalando posiciones por falta de asistencia nuestra. Las opiniones son divididas en cuanto a si debíamos salir o no del foro sobre la sociedad civil, el manejo mediático de la Cumbre y el lenguaje político de la delegación. Lo que más me interesa luego de terminado el asunto es que logremos un consenso a través del diálogo, porque los escenarios de Patria o Muerte van quedando en el pasado y el futuro nos depara una lucha más sutil, para la que no estoy seguro si estaremos preparados.

Como la imagen que dieron los grandes medios en Panamá sobre los cubanos fue una trifulca en el parque, tenía una pregunta pendiente que hacerle a algún miembro de la delegación. Fue Fernando Martínez Heredia, la persona menos violenta del mundo y entre los que más respeto, quien me la respondió al regresar: “el problema del parque fue iniciado por ellos e inevitable”. Inevitable… era todo lo que necesitaba saber, la conciencia nacional descansa tranquila.

Fuente: El Toque.

El Blog de un espía cubano. bueno eso dicen de nuestro héroe @Rene4the5 #Freethefive

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Bienvenido a la redReneGonzalez. @rene4the

Kokacub@

Por qué me enredo en la red

Rene Gonzalez computadora

(Read english version)

Este post constituye mi presentación en el mundo de la blogosfera. Para él he contado con la gentileza de personas que me han precedido en este campo. No todos comparten el mismo pensamiento, pero les une el deseo de una Cuba mejor y una honestidad intelectual que respeto. También les une el apoyo a la causa de los Cinco. En este punto representan a millones de personas tanto en Cuba como en el resto del mundo.

He querido que este cuestionario responda a algunas de las interrogantes de esos millones de personas. Aspiro a que con el desarrollo del blog vayan apareciendo más respuestas, incluso para muchos otros que no conocen del caso o que conociéndolo, por razones diversas, no están hoy del lado de los Cinco.

Creo sinceramente en la verdad como valor. Creo que acceder a ella beneficia a todos, aun los que se rehúsen a escucharla. Confío en que se abrirá paso a través de esta bitácora.

1. Por Acerca de Cuba y Blogs Cubanos:  Josephcalvet

Cuando se abre un blog se tiene presente por qué se hace, qué se desea compartir. En tu caso, René, qué pretendes con el blog. Mucha suerte y seguro que será muy bien acogido.

Obviamente, todo lo que me mueve tiene relación con la causa de mis hermanos presos. Espero que el blog sea una contribución a la ruptura del muro de silencio que se ha tendido sobre el caso. Se trata de un juicio largo y complejo, viciado por la venganza y fragmentariamente divulgado. En mis contactos con las personas me doy cuenta de que esa fragmentación se refleja en el conocimiento sobre sus pormenores.

El blog ofrece una oportunidad de que la historia sea abordada directamente por nosotros Cinco, utilizando un formato que permite el diálogo personal, fluido y permanente con quienes deseen aproximarse a ella. Aspiro a una contraposición respetuosa de los diversos abordajes al caso y a través de ella a esclarecer los puntos oscuros del mismo. Espero que este formato sirva para extender el conocimiento del tema a audiencias que si bien no tienen que ser de izquierda, por un sentido de justicia elemental pudieran rechazar la burda revancha que motivó a los fiscales. Este rechazo desde fuera de la izquierda ya se ha dado, y si no se ha replicado más es precisamente debido a la poca exposición de las personas al proceso.

En ese sentido, el blog será también un repositorio de documentación original sobre el juicio y su zaga, de modo que el que lo desee pueda usarlo como referencia y –al decir de un amigo- “sacar sus propias conclusiones”.

2. Por La Joven Cuba: Harold, Osmany y Roberto.

En el proceso de cambios que atraviesa el país la blogosfera cubana participa activamente, según su opinión: ¿Resulta legítimo que medios alternativos como los blogs cubran los silencios que deja la prensa nacional? ¿Existen límites para la crítica en un bloguero revolucionario?

Creo que lo que legitima a un blog es el ser una manifestación de un derecho natural: El derecho a expresarse. Es normal y legítimo que si la prensa deja silencios estos sean llenados por otras manifestaciones de la expresión, y los blogs serán una de ellas; pero aun cuando se invente la prensa sin silencios –y este blog busca precisamente llenar uno de los más ensordecedores que pueda concebirse, erigido alrededor del caso de los Cinco- las personas seguirán ejerciendo el derecho legítimo a expresarse ya sea a través de blogs o de cualquier otra manera. Claro, luego estará la opinión del lector en cuanto a la legitimidad o no de lo que expresa el blog, pero eso es otra historia.

Yo pienso que el límite a la crítica en un bloguero revolucionario debe de ser autoimpuesto a partir de su sentido de la responsabilidad; lo que plantea sobre ese bloguero un reto más elevado que el que enfrentaría otro bloguero no comprometido con los fenómenos sociales. Las aseveraciones tienen impacto en el mundo real; y ese impacto debe de ser medido en todo lo posible por quien las va a emitir desde el compromiso con la suerte de sus semejantes. La verdad, la objetividad y el rigor son valores intrínsecamente revolucionarios y límite suficiente para el ejercicio de la crítica por quien lo sea.

3. Por La Pupila Insomne: Iroel Sánchez.

Desde que leí en la prensa fragmentos del diario que escribiste durante el juicio contra ti y tus compañeros, me impresionó tu facilidad para redactar de manera atractiva, con una gran capacidad de síntesis, aguda observación y el empleo hábil de recursos como la ironía. Pero hace alrededor de un año, en un encuentro con blogueros cubanos, en que evidenciaste un conocimiento profundo del fenómeno de los blogs en Cuba, dijiste “la blogosfera es una vocación, yo no tengo esa vocación” ¿Qué ha cambiado en ti, o en las circunstancias, para que te hayas decidido a dar este paso y abrir un blog? 

Gracias por los elogios, que espero merecer. En realidad lo único que cambió fue que me reuní con ustedes. Todo lo demás sigue igual.

Desde luego, compartía con ustedes el concepto de que hay que ir dando la batalla también en las redes, y de que es un campo como cualquier otro que no hay por qué ceder al adversario. Sólo que ustedes me convencieron de que yo debía de participar personalmente en él y eso fue lo que hice.

No sé si algún día desarrollaré la vocación por la blogosfera. Entre mis vocaciones está la de revolucionario, y como tal la del ejercicio del debate. Por lo pronto lo que me impulsa es la lealtad hacia mis tres hermanos injustamente presos y la urgencia de hacer algo para poner fin a tal injusticia. Entretanto, me alegra que haya tantos cubanos talentosos que tengan esa disposición. Ellos son los precursores de una blogosfera que espero algún día, bajo mejores condiciones, pueda aportar un rico y profundo contenido a unas redes que bien lo necesitan.

4- Por Paquito el de Cuba: Francisco Rodríguez Cruz.

Todavía retenido en los Estados Unidos después de salir de prisión, nos sorprendiste con tu apoyo a quienes en Cuba hacemos activismo por los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y trans, y fue tu participación en la Jornada Cubana contra la Homofobia una de tus primeras actividades públicas al regresar de manera definitiva a tu patria. ¿Cómo la blogosfera te permitió estar al tanto de las nuevas luchas revolucionarias en nuestro país y en qué medida piensas que este nuevo blog tuyo pueda contribuir a combinar la justa causa de la libertad de los Cinco con otras tantas aspiraciones de nuestra juventud y nuestro pueblo?

Aún en prisión pudimos tener cierto contacto con la blogosfera a través de los compañeros de la Sección de Intereses en Washington, que nos proveyeron sistemáticamente de contenidos diversos generados en ella. Así entramos en contacto con una pluralidad de opiniones que no habíamos experimentado en la época en que vivíamos en la isla. Luego aprovechamos la libertad supervisada para conectarnos y palpar “en vivo” esa pluralidad; reflejo natural de una realidad que demanda cambios más profundos de los que demandábamos entonces.

La causa de los Cinco y las aspiraciones de nuestra juventud y de nuestro pueblo están ligadas por su justicia inherente, más allá de la existencia de este blog. Nuestro pueblo y sus jóvenes nos manifiestan un cariño que sólo puede ser respondido por la adhesión con que nosotros decidimos un día arriesgarlo todo por ellos, y por el compromiso hacia todos en que ese cariño nos pone en lo adelante. Tan justo es luchar por la libertad de los Cinco como por la construcción de esa sociedad con todos y para el bien de todos que aspiramos heredar a nuestros hijos. No se pueden separar ambas causas.

Creo que esa comunión se manifestará espontáneamente en los intercambios que se produzcan en el blog; y aunque no debo de pecar de presuntuoso sería bueno si en alguna medida tales intercambios contribuyen al debate abierto y plural que necesitamos en el camino a la materialización de esas aspiraciones a que haces referencia.

5- Por Yadira Escobar:  Yadira Escobar:

René González, usted nació en los Estados Unidos, pero por razones particulares se vio en la necesidad de renunciar a su ciudadanía. También se relacionó e hizo amigos dentro de la comunidad cubano-americana. Es una comunidad donde viven muchos que rechazan el terrorismo, y que aunque no comparten los valores de la Revolución cubana, conservan lazos sentimentales con su país de origen ¿Cree usted que a pesar de las diferencias ideológicas vale la pena una gestión de acercamiento cultural con vistas a una reconciliación entre cubanos en el área política? 

Como bien dices dejé buenos amigos en la comunidad cubano-americana. También una familia que se portó muy bien conmigo, y que puso a un lado sus preferencias políticas para apoyarme cuando más lo necesité. Cada uno ha respetado los criterios políticos del otro sin necesidad de que intervenga un proceso de reconciliación, dado que nunca medió un conflicto personal entre nosotros.

Por eso me pregunto si el quid de la solución a nuestras separaciones radica en verdad en una reconciliación, o si es que reside en el fin de la política de agresiones contra Cuba desde el gobierno norteamericano. ¿Qué pasará cuando todos a ambos lados del Estrecho de la Florida dejemos de ser rehenes de tal política? Quizá en lugar de reconciliación lo que veremos será, en la inmensa mayoría de los casos, un reencuentro. Al menos eso es lo que ha demostrado la práctica. Por lo pronto, esa política sigue condicionando actitudes y conductas en ambas orillas que me atrevería a decir son impuestas por esa circunstancia, pero no resistirían la normalización de relaciones entre los dos países. Son comportamientos que se irían desvaneciendo porque hemos sido forzados por una política deliberada a sostenerlos.

Por el mismo hecho de ser anormales, las circunstancias actuales tienen que desaparecer. Quienes se resisten a ese inevitable ven un peligro en el intercambio cultural, y lo combaten como pueden. Los que queremos que esas condiciones desaparezcan creemos que es válido el intercambio, y pensamos que es un buen paso en la consecución de la normalización de relaciones. Una vez levantado ese obstáculo se producirá ese proceso que –repito- en mi opinión para la abrumadora suma de los cubanos en ambas orillas será no una reconciliación sino un reencuentro. Claro, habrá casos particulares de rencores –justificados o no- y también quienes con más o menos razón se sienten victimizados por eventos desarrollados en estos años, pero estamos hablando del impacto que para el cubano promedio tendría en ambas orillas un cambio en la situación.

Desde luego, se refinarán las mañas del gobierno norteamericano para conquistarnos mediante otras formas bajo las nuevas circunstancias. No se puede ser ingenuo en eso, y quienes defendemos el proyecto revolucionario tenemos que lograr que sea ese proyecto el que defina las condiciones de tal reencuentro. Pero esto no significa que haya que rehuir el reto. Yo apuesto por la normalización, y creo que el intercambio cultural tiene un papel positivo que jugar en ella. De hecho lo está jugando, a juzgar por las reacciones de quienes se le oponen.

6- Por El Adversario CubanoRaul Capote.

¿Cómo piensas se inserte tu bitácora en la blogosfera cubana en medio del debate de ideas que generan los cambios en el modelo económico cubano?

Aunque no es el propósito primario de esta bitácora el insertarse en un debate de ideas de naturaleza más amplia que la idea que la anima, por lógica es de esperar que la participación de los foristas haga derivar ciertos intercambios hacia el tema. Quizá uno que otro post se aventure al abordaje de los cambios en el modelo económico, por las implicaciones que tiene para todos y el lógico interés que para cualquier revolucionario despiertan.

No se puede obviar que alrededor de esos cambios se gestan también proyectos de restauración capitalista. La gama de posiciones tanto desde la Revolución como desde la contrarrevolución es muy amplia. Es imposible que un blog comprometido con la construcción del socialismo se pueda sustraer a la discusión de dichos temas.

Dando eso por descontado, lo que resta es tratar de que el blog juegue un papel constructivo en relación a la realidad en que se insertarán mis tres hermanos presos una vez que hayamos logrado traerlos de vuelta a casa.

7- Por Cartas desde Cuba: Fernando Ravsberg.

La distancia a veces nos engaña y tendemos a idealizar lo que amamos. Al llegar a Cuba te habrás encontrado con corrupción, ineficiencia, falta de productividad, una burocracia de fábula y un duro bloqueo interno. ¿Cómo fue tu choque con la realidad?

Bueno, la distancia desde Miami tiene otra connotación. Allí engaña la prensa para hacerte creer que lo que amamos dejó de existir. De hecho, se requiere de un considerable esfuerzo para encontrar esa realidad aprisionada entre la idealización que te  acompaña y la propaganda perversa de los medios.

Tanto los familiares en sus visitas a la cárcel, como los compañeros de la Sección de Intereses en Washington, me fueron revelando no solo la realidad cubana sino también la diversidad de interpretaciones que de ella han derivado. De modo que yo no utilizaría la palabra “choque”. Tal vez mejor decir que un abordaje. No he encontrado muchas cosas que me sorprendan, de lo que me alegro.

Aplicando una perspectiva dialéctica y acudiendo a Lenin, la historia avanza dos pasos y retrocede uno. No se puede ignorar lo que significó para Cuba la humillante rendición incondicional de los soviéticos. Casi se puede decir que el mundo retrocedió dos pasos. Falta por ver si logramos avanzar tres. Por lo pronto, regresamos a un universo en que prima la corrupción –comenzando por la de los más elementales valores-, en que la productividad y la eficiencia de un polo se erigen sobre la miseria de otro, en que la burocracia ya había sentado cátedra y el bloqueo yanqui se ha extremado. Aspirar a que el mundo sufriera esa reversión y esta pequeña islita siguiera siendo igual era ilusorio. No se puede construir el socialismo en una burbuja.

Yo creo que al final es una etapa interesante para estar en Cuba y participar de su proceso político. En la cárcel aprendes que se puede crecer a la sombra de las peores circunstancias, y eso también es aplicable a un pueblo que despierta a un entorno nuevo y más agresivo, aun cuando ese cambio ha inducido retrocesos. También ha promovido avances como la superación de dogmas, una pluralidad de visiones que es saludable y un debate que vale la pena estimular.

Ahora se trata -parafraseando ese aforismo que algunos atribuyen a la madre África- de encontrar el valor para cambiar lo que puede ser cambiado, la serenidad para aceptar lo que no puede ser cambiado, y la sabiduría para distinguir entre ambas cosas.

Con ese espíritu asumo este abordaje de la situación cubana.

7- Por La isla Desconocida: Enrique Ubieta.

René, los superhéroes norteamericanos (ya sean del “tipo” de Superman o de Rambo) son inimitables y expresan un poder superior. Elpidio Valdés, en cambio, se apoya en la valentía, la inteligencia y la picardía. ¿Esas construcciones se corresponden con un concepto y un paradigma de héroes que se asocia, respectivamente, a cada proyecto de nación? ¿Cómo describirías el paradigma cubano del héroe?

Obviamente no es lo  mismo construir un imperio que levantar sobre una nación de la periferia neocolonial un proyecto de estado soberano. Los héroes ficticios –y los ejemplos que pones tanto de uno como de otro proyecto lo son- al final terminan representando lo que cada uno de esos diseños ha tomado de su historia real para representar al héroe; a lo que se suma en el caso del establishment norteamericano el extravío histórico como herramienta de alienación y adormecimiento. Sería mucho pedirles que asumieran como héroes a hombres como Nat Turner o John Brown. Para ellos es más eficaz glorificar a Custer o a Roosevelt, cuya heroicidad en la vida real tiene tanto de ficticio como la humanidad de los paradigmas suyos a que haces referencia. Al final los héroes son construidos –o seleccionados- a imagen y semejanza de quienes rigen la comunidad que representan. Es difícil imaginarse una sociedad en que el presidente pueda hacer el ridículo que hizo Bush al aterrizar en un portaaviones para proclamar la supuesta victoria en un conflicto, sin que hubiera consecuencias políticas. Hay algo de alienación colectiva en eso que requiere de un “trabajo de mesa” multigeneracional; incluyendo la narrativa de la que resultan caricaturas como Supermán o como Rambo.

Elpidio Valdés representa a ese sencillo mambí que hasta que la guerra se lo impuso probablemente era ajeno a su propia valentía. Fue ese cubano, lo mismo soldado como general, que terminada la guerra se regresaba a su conuco y seguía labrando la tierra. Es el mismo guajiro que luego protagonizara en la Sierra una hazaña militar asombrosa; pero también el cubano que en la paz se fue a alfabetizar o se movilizaba buena parte del año hacia la zafra. A diferencia del ciudadano común que observa boquiabierto cómo Spiderman le resuelve el problema con “los malos” nuestro héroe es el ciudadano común mismo, escribiendo la historia como protagonista de un proceso de emancipación colectiva, pero también individual en cada miembro de ese colectivo.

Ese es mi paradigma de héroe: El ciudadano común, consciente de su mortalidad y de la vulnerabilidad de su condición humana para quien la conducta que lo enaltece implica un sacrificio, pero sin otras pretensiones lo acepta como costo por hacer sencillamente lo correcto.

 

Tomado del Blog de Rene Gonzalez: Rene 4 the 5.

Cuba y la teoría de la conspiración

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Alguien quiere que caiga el sistema. Esa es la única conclusión posible si tenemos en cuenta los últimos meses en que han sido aprobadas una serie de medidas de carácter impopular.

No sería de extrañar porque para nadie es un secreto que un sector bien posicionado en el país recibiría con beneplácito el ingreso de Cuba al mundo capitalista. Ya pasó en la URSS cuando muchos políticos de moralina de repente se convirtieron en empresarios y oligarcas. Las medidas de los últimos tiempos parecen hacerle un favor.

Primero impidieron a finales del pasado año la venta de ropa importada por parte de los ciudadanos, que incluso dispuestos a pagar licencia, no encontraron un marco legal para su negocio y lo continúan haciendo aunque ahora desde el mercado negro. Sus mercancías superan en calidad y precio  la oferta estatal pero les resulta más difícil competir desde la clandestinidad a la que han sido enviadas. ¿Qué logró esto? Convertir en ilegal una actividad económica inevitable.

La siguiente medida fue la prohibición de los cines 3D que la iniciativa ciudadana había instalado a lo largo del país con la tolerancia gubernamental hasta que, por razones aún desconocidas, la tolerancia bajó a cero y la tecnología en tercera dimensión pasó a la dimensión desconocida cuando se prohibieron tajantemente. Fue tan de cuajo el asunto que incluso los restaurantes y bares particulares que tenían instalado el 3D en sus menús o como forma de entretenimiento, se vieron obligados a retirarlo. Un absurdo, desde entonces medidas así me recuerdan a la Ley Seca y el desenlace que ésta tuvo.

 

Nadie nunca imaginó cuán irracional sería el próximo paso, ni cuán lejos llegaría la imaginación de la persona que le puso precio a la venta liberada de autos modernos.

Los “precios competitivos” que aun hoy tienen los autos en Cuba pueden competir con un penthouse en Manhattan o un yate en Europa, que parecería cosa de chiste si no fuera porque nos ha convertido en la burla internacional. Quizás quien toma decisiones así no necesita comprar un auto en el CIMEX o no le afecta la precariedad del transporte público.

La gota que colmó el vaso llegó cuando la Aduana General de la República anunció nuevas normas para la importación de productos al país. Éstas tienen como objetivo limitar la venta de productos en el mercado negro, que el Estado no permite efectuar de manera legal. Esta medida, de cuestionable legitimidad, termina por afectar a la totalidad de cubanos que tienen la oportunidad de viajar. ¿Seguimos botando el sofá por la ventana?

Ah! Cuánta añoranza sentimos los cubanos con aquel momento feliz que marcó el inicio del 2013 en que la nueva Ley Migratoria anunciaba cambios beneficiosos para todos, en que las políticas estatales buscaban el avance de nuestra economía a través de la entrega de tierras a la población y otras acciones ventajosas para las masas. ¿Cuándo el desarrollo del país entró en contradicción con los intereses inmediatos del pueblo?

Tengo la duda razonable de que los últimos acontecimientos favorezcan más a los enemigos del proyecto nacional que a nosotros mismos. Tengo el temor de que buscando una mejoría económica a mediano o largo plazo, estemos hipotecando el favor popular en estos mismos momentos. Tengo mil y una preocupaciones que sospecho, no son solo propias sino que comparten muchas más personas.

Lo que está ocurriendo puede ser intencional para sabotear la Revolución Cubana o quizás es pura incapacidad administrativa. Esto sería peor y mucho más triste porque entonces el proyecto nacional perecería de la mano de quienes están encargados de salvarlo.

Raúl ha mostrado genuino interés en salvar la Revolución y no ha sido conservador a la hora de aplicar medidas para ello pero debe contar con personas en numerosos ministerios que están muy bien “conectados” dentro del país y tendrían mucho que ganar con una regresión al capitalismo.

Siempre he sido paranoico, prefiero serlo que pecar de ingenuo y busco siempre el peor escenario posible para evitar sorpresas. ¿Es realmente tan descabellado pensar que en Cuba algunos estén empujando el archipiélago hacia la derecha? Pregunto: ¿Alguien cree de veras que con una sucesión de medidas impopulares puede protegerse o salvarse un sistema político? Posiblemente no, y alguien quiere que caiga el sistema.

Fuente: La Chiringa de Cuba.

@LajovenCuba complace a Ileana Ros-Lehtinen (@RosLehtinen) con fotos de asesinatos en #Cuba

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Por: Osmany Sánchez

Nadie puede decir que el blog La Joven Cuba no es democrático pues complacemos a todo el mundo, incluso a las personas que nos quieren hacer daño.

La congresista Ileana Ros-Lehtinen se molestó porque la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en Cuba convocó a un concurso de fotografía pero las fotos que circulan por Facebook “ofrecen la representación por excelencia de los viajes turísticos a Cuba: playas, sonrisas y bikinis”

Yo me horroricé al enterarme de este concurso de fotografía auspiciado por nuestra propia Sección de Intereses en La Habana porque, si alguien conoce la realidad de la vida en la Cuba de Castro, son nuestros diplomáticos que trabajan allí”, dijo el miércoles Ros-Lehtinen en una declaración.

¿No se le ocurre a Ileana que precisamente por conocer la realidad cubana es que hacen este concurso?

Para contrarrestar este sinsentido engañoso, he pedido a la secretaria de Estado (Hillary) Clinton que investigue esto, y estoy invitando ahora a todas las personas amantes de la libertad a que presenten fotos de los muchos crímenes cometidos por el régimen de Castro a la página de USINT”, añadió.

Para complacer a la congresista aquí le mostramos algunas fotos de personas asesinadas en Cuba. Se pondrá nostálgica Ileana pues las fotos son de algunas de las víctimas de la dictadura de Batista a quien ella tanto admira.

 

Fuente: La Joven Cuba.

Israel Rojas: “soy revolucionario, no un oficialista retrógrado”

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israel rojas-cuba siPor: Israel Rojas Fiel (el director del grupo Buena Fe le hizo llegar en la tarde de ayer este escrito a La Joven Cuba) Al sitio digital Cuba Sí, de Israel Rojas Fiel, director de Buena Fe.

Quisiera que atendieran a esta petición pública que les formulo. El día 4 de marzo de 2014 y a raíz del lanzamiento de nuestra página Web: http://www.buenafe.cu, el sitio Cuba Sí publicó un artículo firmado por la periodista Elizabeth López Corzo con título parcial e incompleto: “Buena Fe: En Cuba internet puede ser un Caballo de Troya”.

No calculan el daño que nos han hecho. En primer lugar porque no somos enemigos de Internet. ¿Cómo serlo y realizar tres conciertos de lanzamiento de nuestra página Web en el Karl Marx? ¿Cómo serlo y atender a miles de seguidores a través de Facebook y Twitter?

Varias fueron las informaciones de peso que di en esa entrevista. ¿Por qué escogieron ese título que sirvió en bandeja de oro la idea de una agrupación enemiga del progreso para nuestro pueblo.

Pongo un ejemplo: imagine que me hubieran pedido opinión sobre la alimentación y yo expresara: “es imprescindible para vivir, puede llegar a ser un placer, y es además un elemento de identidad cultural; pero debemos tener cuidado porque un consumo inadecuado puede ser perjudicial para la salud”. Luego, el título de tal entrevista fuera: “Buena Fe: la alimentación puede ser perjudicial para la salud”.

Para empezar, no fue Buena Fe quien lo dijo; fue Israel Rojas, a quien además le escondieron otras ideas. ¿Por qué hicieron eso? Soy revolucionario, no un oficialista retrógrado. No tengo dudas del asedio al que está sometida Cuba, ni tengo dudas de la necesidad de preservar nuestra soberanía nacional, sagrada por la sangre que ha costado defenderla. Conozco los retos que entrañan las nuevas tecnologías, porque lo sufrimos en carne propia con páginas Web anteriores. Tampoco me interesa quedar bien con los tribunos enemigos de la revolución que reprodujeron el artículo con saña y felicidad, y que jamás dirán nada de algo útil que hagamos para Cuba.

Pero me lastima profundamente que esto haya sucedido con periodistas a los que considero compañeros, y que viendo que nos causaba daño, siendo conscientes que no era esa la idea central de lo expresado, no se tomaron la molestia de rectificarlo ni un mes después de publicado. ¿Es este el periodismo que merecemos? Queremos una Cuba totalmente informatizada. Un país en progreso. Una nación en la que las nuevas tecnologías no solo encuentren espacio sino que se conviertan en herramientas para el desarrollo, con todos y para el bien de todos.

Saludos, Israel Rojas Fiel.

Fuente: La Joven Cuba.

Entrevista a Fernando González Llort

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fernando2007Compartimos con los lectores del blog La Joven Cuba la entrevista que le concediera Fernando González Llort, uno de los cinco cubanos que fueron condenados en los Estados Unidos, a los miembros de Blogosfera Cuba días antes del cumplimiento de su injusta condena. La entrevista si hizo posible gracias a la intermediación de René González que sirvió de enlace con su hermano de lucha. Sirva esta entrevista para movilizar conciencias y evitar que los tres cubanos que aún permanecen encarcelado tengan que cumplir sus sentencias completas como  sucedió con René y Fernando.

1-     ¿Podrías mencionar las cinco palabras que más han venido a tu mente en los años de prisión injusta? Si deseas comenta alguna o todas.

Cuba, Familia, Gratitud, Lucha, Libertad.

2-     Este 14 de febrero será el último tuyo tras las rejas sin tu Rosa. ¿Cómo piensas organizar el próximo, cuando al fin podrás pasarlo entre los brazos de tu amada?

Muchas gracias por tu pregunta  que está dirigida al ámbito humano y de los sentimientos, lo cual contribuye a que los lectores nos conozcan mejor como seres humanos. Cuesta trabajo en estos momentos en que se acerca vertiginosamente la fecha de mi salida de prisión y regreso a Cuba después de tantos años de encierro, pensar en cómo quisiera organizar algo de tanta significación, pero para lo cual falta un año.  Son muchas las cosas que en estos días finales en la prisión pasan por mi mente sobre la experiencias que me esperan en los próximos días, todas seguramente muy intensas. Hay muchas incógnitas y muchos deseos por llevar a la realidad. Esto hace difícil pensar en algo que ahora se observa distante, como es el 14 de febrero del 2015. Sé que me vas a comprender aunque mi respuesta no es la que deseabas o esperabas. Pero te puedo asegurar que, teniendo un año para pensar en cómo celebrar ese día, haré todo lo que este a mi alcance para que sea uno bien especial. Eso es lo que me propongo desde ahora.

3-     Si pudieras hablar con el presidente Barack Obama qué le dirías sobre tu caso y el de tus compañeros.

Un saludo a Iroel Sánchez. Soy un lector asiduo de sus trabajos y de otros que se publican en La Pupila Insomne, y me parece un blog de mucha calidad por el contenido de los trabajos que publica y una contribución muy importante en la batalla en el campo de las ideas y la información.

Si pudiera hablar con el presidente le pediría que como ex profesor de Derecho Constitucional mirara sin prejuicios la evidencia sobre nuestro caso y las opiniones que importantes y prestigiosos juristas norteamericanos y de otros países han emitido sobre el mismo. Que lea sin prejuicio, por ejemplo, los Amicus Briefs que se presentaron a la Corte Suprema por más de diez ganadores como el del Premio Nobel.

Le pediría que como ex activista comunitario tratara de ver de una manera desprejuiciada la realidad cubana. Estoy seguro que veríaallí solucionadas muchas de las dificultades por las que trabajó para solucionar en las calles de Chicago durante su juventud. Vería los esfuerzos de nuestro pueblo por tener una sociedad cada vez más justa, y que eso era lo que defendíamos Los Cinco.

Le pediría que como político revisara la historia; esa que nos ha propuesto repetidas veces olvidar, y que vea como Cuba ha tenido que enfrentar  más de 50 años de agresiones, muchas de ellas violentas, y como desde Miami se organizan estas sin ser debidamente combatidas por los organismos que deberían hacerlo. De ahí la necesidad del trabajo que Los Cinco hacíamos.

Después de ver esos tres ángulos del asunto, que llegue a sus propias conclusiones. Si logra hacerlo sin prejuicios, estoy seguro de que al siguiente díaestaríamos los cuatro en La Habana junto a René.

 4-      Fernando, tuviste el honor de participar, como internacionalista, en la lucha por la independencia de Angola, que ayudó a descolonizar África y puso fin al régimen del apartheid, ¿qué experiencias puedes compartir con los blogueros cubanos respecto a esa etapa?

 Sobre mi participación en Angola puedo decirte que fue  una de las experiencias determinantes en mi formación. Yo era muy joven entonces, recién graduado de mi carrera universitaria con 24 años cuando tuve esa experiencia. Y coincidió que fue una etapa decisiva de la participación cubana en Angola. Yo estuve allí entre 1987 y 1989 , cuando se desarrollaba la Batalla de Cuito Cuanavale, en donde no estuve físicamente. Pero si fui testigo del avance hacia el sur, en dirección a la frontera con Namibia, de las tropas cubanas y angolanas que se encontraban estacionadas en el suroeste.

Tuve el privilegio de ser designado a trabajar en el Estado Mayor de la Agrupación de Tropas del Sur, en Cahama, y ser testigo del espíritu de los cubanos y de los angolanos que habían sido parte de ese avance de las tropas en dirección sur, una operación que decidió la contienda y, junto a la resistencia en Cuito Cuanavale, abrió el camino al fin del conflicto, a la independencia de Namibia y, como reconoció Mandela, al fin del Apartheid en Suráfrica.

Más adelante regrese a Lubango, el punto desde donde habían salido las tropas en su movimiento al sur, donde fui  parte del Grupo Operativo que allí estaba destacado, y trabajémás directamente con los compañeros de las FAPLA que tenían en esa ciudad del sur de Angola su Estado Mayor para las tropas en esa región. Fue una experiencia muy enriquecedora trabajar con ellos día a día y ser parte del espíritu de camaradería que  nos imbuía a todos, del espíritu de lucha que los caracterizaba.

Fui parte del regreso honroso de nuestras tropas victoriosas y recibir el reconocimiento de nuestro pueblo al llegar al vecindario es una de las cosas más emocionantes que he vivido.

Fue muy instructivo ver a un pueblo que había sido víctima del colonialismo luchar por preservar su independencia y contribuir nosotros en ese esfuerzo, a la vez que ellos hacían el mayor esfuerzo por salir adelante. A la vez, pude constatar los efectos de siglos de colonialismo, el atraso y el subdesarrollo al que habían condenado a Angola hasta ese momento y los efectos de más de diez años de guerra impuesta desde el exterior. Aprendí más de esa experiencia que de todos los libros que pudiera haber leído hasta entonces sobre el capitalismo y los efectos del dominio colonial sobre nuestros pueblos.

Fue bonito y aleccionador ver a  los angolanos resistir y esforzarse por salir adelante a la vez que brindaban su territorio a la SWAPO de Namibia que luchaba por la independencia de su país.

Respuesta sobre el tema a una entrevista anterior:

Angola fue otro hito importante en mi vida.

De los cubanos y angolanos que me rodeaban aprendí mucho. Constatar el espíritu de camaradería y solidaridad en condiciones difíciles, la sencillez de unos y otros, el esfuerzo colectivo y en equipo a pesar de las diferencias culturales. La riqueza que aportaban precisamente esas diferencias, aprender los unos de los otros.

Yo tenía entonces 24 o 25 años, pero la mayor parte de los soldados cubanos y muchos de los angolanos eran aún más jóvenes que yo. En esos dos años vi a muchos cubanos llegar a Angola con las características físicas y psicológicas de quienes aun están saliendo de la adolescencia y transformarse en hombres jóvenes, forjados por la disciplina, la responsabilidad y la conciencia revolucionaria. Yo no era ajeno a ese proceso de maduración que también se producía en mi persona.

Yo era un joven graduado de la universidad, joven de la ciudad, que creía saber mucho. Pero allíaprendí, de angolanos y cubanos, que además de instrucción que uno pueda tener hay otras cosas que tienen que ver con la formación del carácter, con la sensibilidad humana, con el espíritu solidario, que son tan o más importantes.

Ver con mis propios ojos el resultado del colonialismo. Las consecuencias para los pueblos, en este el angolano, me enseño más que todos los libros que pudiera haber estudiado. Ver el espíritu de lucha de ese pueblo y la voluntad de superar ese pasado, rechazando la agresión externa y enfrentando a las fuerzas de la contrarrevolución interna apoyadas desde el exterior, fue también una lección.

5-     Aun cuando la prisión ha resultado una dura prueba, ¿cómo nos explicas el respeto y el reconocimiento que Los Cinco han generado en las cárceles norteamericanas? ¿Cuáles han sido las principales muestras de solidaridad de los presos en EE.UU?

El respeto y el reconocimiento que Los Cinco hemos generado en las cárceles norteamericanas lo atribuyo a una conjunción de factores. En primero  lugar, las otras personas observan a un preso que es un individuo serio, que no entra en dinámicas tan típicas de la prisión que son el caldo de cultivo para los conflictos entre presos. Observan también  la serenidad que uno  mantiene y la madurez para aconsejar o dar un criterio a alguien que lo solicita y la discreción y la reserva cuando entra en conocimiento de alguna situación, personal de otro preso que la comparte con uno o de otro tipo. Eso va creando un criterio de respeto entre los presos hacia uno, aun sin que conozcan la naturaleza del caso nuestro.

Por otra parte, las personas que hemos retado a las autoridades en un juicio siempre son, en general,  vistas con cierto respeto. Se les reconoce la actitud cuando no son muchos los que lo hacen.

Ya cuando hay cierto conocimiento, aunque no sea en detalles, del caso que  nos mantiene en prisión, entonces entran a jugar otros factores que contribuyen a ese respeto al que te refieres. Ya la gente sabe, no solo que fuiste a juicio, que como te decía, por si solo genera cierto respeto, sino que eres un preso que enfrentó todo el odio que el gobierno de este país suele vertir contra quienes considera sus enemigos políticos.

Aquí entra a jugar también, y está en la base de todo, que muchas personas, aun sin conocer detalles de la historia de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, y sin tener casi ninguna conciencia política, por instinto, saben que Cuba se enfrenta y ha resistido, al poder del gobierno estadounidense. Ven en nosotros, pues, un reflejo de esa resistencia, somos parte de ella, nos asocian a ella, y eso genera respeto.

Todos esos factores se van juntando. Y entonces adicionas el apoyo que ven que recibimos tanto del pueblo  cubano como de tantos amigos alrededor del mundo. Y, aunque no conozcan los detalles, notan el correo que recibimos y que enviamos. Saben que eso significa apoyo.

Como te decía, son factores que se van juntando. Unidos, conforman una circunstancia que hace a los otros presos percibirnos como personas serias  y dignas, y mostrar hacia nosotros ese respeto al que te refieres.

6-     ¿Cuánto ha influido en su resistencia los mensajes y muestras de apoyo de los cubanos y amigos alrededor del mundo?

 Los mensajes y muestras de apoyo de los cubanos y de los amigos alrededor del mundo han tenido una influencia significativa en nuestra resistencia. No se trata de que sin ellos no se hubiera resistido. Pero sin dudas, hacen la resistencia más llevadera, más fácil. El saber que uno tiene la comprensión  y el apoyo de todo un pueblo que lucha y de cientos de miles de amigos alrededor del mundo le da a uno más confianza en la victoria y aprende uno también de quienes luchan por nosotros en condiciones tan desventajosas como pueden ser las que enfrentan nuestros amigos en otros países en  los que sacar adelante los temas de nuestro caso requiere mucho esfuerzo, iniciativa y perseverancia.

Por otra parte, el recibir tantos mensajes de solidaridad y apoyo también tiene una repercusión práctica, concreta. Ya me referí en la respuesta anterior a un ángulo de esa repercusión, pero también las autoridades de la prisión, y muchos otros presos, llegan a conocer quiénes somos y el apoyo que recibimos. Eso influye hasta cierto punto en el cuidado que aplican ante ciertas circunstancias en el tratamiento que nos dan, sin que eso implique que recibamos ningún tratamiento diferenciado. Solo que hay cuidado en cuanto a cómo nos tratan.

7-     Fernando, todos sabemos que los héroes cubanos son de carne y hueso, nos gustaría conocer ¿qué prefieres bailar, comer, leer o hacer en tus ratos de ocio?

Mira, prefiero bailar la música cubana, y en general, lo que se conoce como “Salsa”. No soy un gran bailador, pero me divierto. La comida preferida es la criolla. Un buen congrí con carne de cerdo y un buen plato de yuca con mojo.

En cuanto a la lectura, me gusta la historia, los temas de economía internacional, los temas de ciencia, la información política y la científica, así como la buena ficción.

En los ratos de ocio me gusta disfrutar del deporte. Tanto practicarlo como verlo por la televisión.

8-     Cada generación tiene un papel que jugar en la Historia de su país. En la época que te correspondió, supiste ser consecuente con esto. ¿Cómo te sientes al respecto? ¿Cuáles son, a tu entender, los retos actuales de la juventud cubana?

Puedo decirte que me siento satisfecho de cumplir con lo que considero mi deber y hacerlo con dignidad y con honor.

Estoy consciente de la razón histórica por la que estoy preso, se trata de castigar a Cuba y de ahí las serias injusticias cometidas en nuestro caso. Esa conciencia  me proporciona serenidad y tranquilidad. Sé que estoy preso por una causa honorable y eso me permite ser un preso optimista y hasta feliz, en el sentido de la satisfacción del deber cumplido.

No me siento en capacidad de definir los retos concretos de la juventud cubana actual. Son muchos años fuera de Cuba y,  aunque me mantengo informado sobre la realidad nacional, no tengo el contacto sistemático con esta que creo sería  necesario para hacer tal valoración y ofrecer una opinión. En general, me parece que los jóvenes deben prepararse lo mejor posible en el ámbito de los conocimientos pero también, y fundamentalmente, en el ámbito de los valores, para hacer el mayor aporte posible hoy y en el futuro a dar continuidad a la obra de la Revolución, en un mundo cada vez más complejo y lleno  de retos y peligros. El conocimiento profundo de la historia de nuestro país y de las tradiciones de lucha de nuestro  pueblo es fundamental en ese sentido, en mi opinión.

9-      De todo este en prisión, cuál ha sido el  (o los) libros que más le han impactado, los que mejor recuerda?

Hay dos libros que me han impactado más que ningún otro, aunque hay  muchos que han sido muy interesantes. El primero de ellos lo leí por primera vez al comenzar a servir mi sentencia y es el libro de Cintio Vitier “Ese Sol del Mundo Moral”. Un libro que todo cubano debería leer por la interesantísima interpretación de la historia de Cuba que se hace en el mismo y el exquisito estilo literario que caracteriza la obra de Cintio, en mi opinión, el ensayista cubano más profundo de los que he leído.

El segundo libro al que hago referencia lo he leído casi al terminar de cumplir mi sentencia porque es de reciente aparición y espero que en el futuro cercano pueda ser traducido al español porque también creo que todo cubano debería  leerlo. Se titula “Visions of Freedom. Havana, Washington, Pretoria, and the Struggle for Southern Africa, 1976-1991″. Es un libro de  un académico norteamericano que se llama Piero Gleijeses. Profesor de la Universidad John Hopkins. El habíae scrito ya un primer libro sobre la participación cubana en Angola y ahora, después de 15 años de investigación y acceso a documentos nunca antes publicados, ha escrito lo que considero una obra maestra. Siendo un libro académico, me emociono más que cualquier novela porque recoge el esfuerzo cubano en Angola hasta la victoria final. Hay largas y abundantes citas de documentos desclasificados por Cuba, incluidas transcripciones de reuniones en las que se tomaron decisiones trascendentales y decisivas, reuniones de la más alta dirección del país, del Comandante en Jefe, de altos mandos políticos y militares, tanto de conversaciones entre ellos como con sus contrapartes angolanas y soviéticas de entonces.

Y lo que transpira en el libro y el autor lo captura muy bien en base a las fuentes documentales no solo cubanas sino también estadounidenses, surafricanas y de otros países, es la política exterior de principios de la Revolución cubana, su altruismo, el de nuestro pueblo, la firmeza en los principios y la delicadeza y el respeto con que se trataron cada una de las contradicciones que se presentaron en los anos de misión internacionalista cubana en Angola, a la vez que se mantenía la independencia de criterios y se defendía con firmeza las opiniones políticas y militares de Cuba sobre cómo actuar. Opiniones que a la postre fueron las que predominaron y solucionaron el conflicto.

Cuando uno lee el libro se llena de orgullo de ser cubano y de ser revolucionario, de la dirección de la Revolución, y de haber sido parte de ese esfuerzo internacionalista.

10- Fernando: El heroísmo para muchos solo es cosa de las películas de Hollywood o los libros de historia. ¿Se ve Fernando a sí mismo como un héroe?

Yo no me veo como un héroe. Yo simplemente hice y he hecho lo que estoy seguro que millones de cubanos habrían hecho. Yo lo que puedo decir es que, en todo caso, yo fui privilegiado con la oportunidad de hacer lo que millones hubieran deseado tener la oportunidad de hacer, y ante una circunstancia adversa, un momento definitorio, asumí una posición que creo que está acorde con la historia de nuestro pueblo, su espíritu de lucha y de resistencia. Y esos valores inculcados que nos llegan a través de la historia de luchas de nuestro pueblo son los que llevamos en nuestros corazones la inmensa mayoría de los cubanos, no solo nosotros cinco. Por eso digo que lo que nosotros podamos haber hecho lo harían millones de cubanos al igual que lo hicimos nosotros. Por eso la Revolución está ahí y continúa adelante.

11- ¿Qué te ha aportado la MUSICA y como la has vivido desde allá dentro? ¿Qué evolución destacas y cuales son para vos los logros de la revolución cubana en la música de hoy?

 Con respecto a la música estoy desactualizado, especialmente en cuanto a la música que se hace hoy en Cuba. Durante la mayor parte de mi tiempo en prisión no  he tenido acceso a música cubana. En el  ultimo año y medio he tenido un acceso a ella parcial y limitado a la música producida en nuestro país hace quince o veinte años, nada más reciente que eso. No puedo, por tanto, hacer comentario alguno sobre la evolución de la música en nuestro país. No me puedo referir a lo que en tu pregunta defines como “la música de hoy”.

Si te puedo decir, en referencia a la otra parte de tu pregunta, que escuchar la música, sobretodo la nuestra, aunque no sea la actual, a lo cual he tenido acceso como te decía en el ultimo año y medio, es transportarme mentalmente a Cuba, recordar las amistades,  mi juventud,  recordar la ciudad en la que he vivido toda mi vida, la  cultura cubana,  etc. Son momentos en que, como decimos en la prisión “nos vamos en un viaje”.

12- ¿Cuál es el principal reto que tiene el movimiento de solidaridad internacional en la causa de los Cinco y en qué acciones debemos enfatizar todo el esfuerzo?

Yo trato de ser muy cuidadoso al emitir una opinión sobre el movimiento de solidaridad internacional y mucho más tratándose de identificar cual es el trabajo que creemos que hay que hacer. En primer lugar, ese movimiento es un esfuerzo de ellos y no dirigido por nosotros cinco. Además, son personas que hacen un  gran esfuerzo, con pocos recursos y sobreponiéndose a muchas dificultades. A ellos le debemos mucho y siento una gratitud inmensa hacia todos los que forman parte de ese movimiento.

Aclarado eso, me parece que el reto principal, y no estoy descubriendo nada nuevo en esto, es conocido por quienes conforman el movimiento de solidaridad, se puede identificar de la siguiente manera: llegar cada vez con más insistencia a los círculos en los que se toman las decisiones políticas, fundamentalmente en Estados Unidos.

Si revisamos la historia veremos que en las luchas sociales y en casos de injusticia, las autoridades norteamericanas solo han tomado las decisiones favorables a esas causas cuando ha sido conveniente políticamente para ellas, o cuando el costo de mantener la situación ha sido mayor que el de corregirla. El movimiento de solidaridad internacional, conformado por personas con experiencia en las luchas por otros temas de justicia, en tratar de cambiar ciertas condiciones sociales, conoce muy bien esto. La cuestión es como llegar a que esas sean las condiciones, a que, por ejemplo, el costo político de mantener a nuestros hermanos en prisión supere a lo que la autoridades políticamente consideran el beneficio de no liberarlos. La movilización de conciencias en esa dirección, el trabajo para educar a sectores políticos y hacer que se sienta con más fuerza aun la demanda de liberación de nuestros hermanos, de que se haga palpable para los centros de toma de decisión el costo político de no hacerlo, me parece que es el reto principal del movimiento de solidaridad.

Repito, es algo que nuestros amigos conocen. No digo nada nuevo. El reto está en cómo lograrlo cuando no se trata de personas con influencia política o con recursos económicos para lograr esa influencia política de la manera que funcionan las cosas en este país. Y sé muy bien que los amigos están constantemente ideando como mejorar el trabajo y cómo hacerlo más efectivo. Apoyar el evento de Londres a inicios de marzo y la jornada “Cinco días por Los Cinco” en junio, precisamente en la capital estadounidense, serian formas concretas de contribuir a lograr ese objetivo.

13- ¿Qué le diría a los jóvenes, como actores imprescindibles en esta lucha?

Los jóvenes, con su iniciativa y su energía, con su entusiasmo y su capacidad de comunicación con otros jóvenes, con su dominio de las nuevas tecnologías de la comunicación, pueden y deben jugar un rol fundamental en esta lucha.

Hay trabajo de base, en las comunidades, educando sobre el caso, o contactando oficiales electos (en el caso de Estados Unidos) para el cual se requiere de tiempo, de energías, en las que la juventud puede hacer una contribución fundamental.

El uso de Twitter, Facebook, y otros medios digitales de comunicación con iniciativa, es otro campo en el que la juventud puede aportar mucho. Tanto la juventud norteamericana, o de otros países, como la cubana de las formas en que le sea factible y con los recursos a sus disposición. La capacidad creadora de la juventud, con mensajes y códigos correspondientes a las formas de comunicación de las nuevas generaciones puede contribuir  mucho a hacer llegar la verdad de nuestro caso a cientos de miles de jóvenes en todo el mundo que no conocen del caso, o también para hacer llegar a oficiales electos ( otra vez me refiero a Estados Unidos) el mensaje con la petición de nuestra liberación o elementos de interés sobre el caso.

Yo les diría a los jóvenes que se sumen con entusiasmo y con dedicación a la lucha. Sin ellos, se haría mucho másdifícil lograr los objetivos.

14- ¿Qué o que cosas le ayudaron a cumplir su sanción íntegramente sin doblegar  sus principios? Si tiene alguna anécdota o “consigna” (hablo de elemento de reafirmación) que le ayudó en este empeño.

El elemento principal que me ayuda a cumplir la condena sin doblegar  los principios es la conciencia de que defendemos una causa justa. Esa conciencia confiere  serenidad y comprensión de la situación personal por dura que sea. Permite poner en contexto nuestra situación y  lo que sucede. Sabemos que lo que se castiga, o lo que se pretende castigar en nosotros es a Cuba por la herejía de tratar de construir una sociedad justa y hacerlo muy a pesar de la hostilidad del paísmás poderoso del planeta que no acaba de aceptar la idea de que Cuba es un país independiente y soberano. Esa comprensión nos permite darle poner en perspectiva histórica a  la situación personal por la que pasamos y asumirla con honor y con dignidad. Permite tener una visiónmás abarcadora, un cuadro más general, sobre qué representa nuestro caso en un proceso históricomás amplio de hostilidad de las autoridades de Estados Unidos hacia la Revolución cubana.  Y sin pretender considerarnos símbolos de nada, espero que la lección que saquen las autoridades norteamericanas es que así como no pudieron doblegarnos a nosotros cinco, no podrán nunca destruir la Revolución.

Los principios no los hubiéramos doblegado nunca, como se comprobó durante los años iniciales aún en el más absoluto aislamiento, y sé que tampoco nuestros hermanos que permanecen en prisión doblegarán sus principios aún en las más difíciles condiciones. No obstante, la solidaridad y el apoyo que recibimos tanto del pueblo cubano como de tantos amigos y amigas alrededor del mundo, hacen más llevadero el cumplimiento de la condena. A la vez, se convierte en un compromiso para nosotros. Un compromiso de resistencia y de lucha.

15- ¿Qué ha significado para usted su amistad con Oscar López Rivera? En este sentido, mantengo comunicación con Oscar y me ha hablado con afecto de Fernando.

Yo tuve el privilegio de compartir algo más de cuatro años de mi encarcelamiento con Oscar. Él es una persona de principios a la cual respeto y admiro. Fue con su ayuda, por ejemplo, con quien di los primeros pasos en el dibujo. El lleva  muchos años pintando, y me ayudó mucho cuando decidí introducirme en el dibujo.

Es una persona de la cual aprendí muchas cosas. Él tiene la experiencia de las luchas en Estados Unidos en los años 60 y 70. Vivió la experiencia de Viet Nam, y antes de eso, de la emigración boricua a Estados Unidos en los años 50 del siglo pasado donde enfrentaron la pobreza y la discriminación racial. Hay una parte de la historia de Estados Unidos de la cual no se habla en los libros de texto: la de las luchas de grupos revolucionarios de afroamericanos, de Chicanos, de puertorriqueños y hasta de anglosajones. Grupos que enfrentaron la represión más feroz del sistema. La década del 70 del siglo pasado fue muy activa para esos grupos. Oscar conoce mucho de las luchas en esa época y a través de él pude conocer de experiencias, pude leer libros escritos por participantes en aquellas luchas. Hay, por ejemplo, presos políticos afroamericanos que llevan más de cuarenta años en prisión como resultado de aquellas luchas y son prácticamente desconocidos por sus propias comunidades.

Con él también conversé mucho sobre Puerto Rico y la realidad de esa Isla colonia de Estados Unidos en pleno siglo XXI.

El lleva más de treinta años preso y ha sido verdaderamente maltratado, sobretodo en sus primeras dos décadas en prisión, por las autoridades que vertieron sobre él todo el odio que que suelen verter sobre aquellos a quienes considera sus enemigos políticos. Así que de la realidad de la prisión también aprendí de él.

Es una persona bien informada, ideológicamente bien definida, con la cual pude sostener conversaciones sobre la realidad política del país, sobre la actualidad, sobre la historia, etc, que de otra manera no hubiera tenido la oportunidad de tener pues lo que predomina en la prisión es la apatía sobre esos temas, la desinformación y la falta de conciencia.

Oscar es un gran ser humano e hizo  más productivo en cuanto a mi preparación y mi educación, mi paso por la prisión.

A él le deseo lo mejor, y que la lucha de su pueblo y de los amigos que le apoyan conduzca a su libertad. Aunque bien sé que élestá dispuesto a hacer el sacrificio que sea necesario y lo asume con ecuanimidad, con dignidad y con honor. Pero se merece ser libre y disfrutar de sus hermanas, de su hija y de su nieta, así como de su pueblo. Un abrazo para él.

17- ¿Qué piensa hacer a su llegada a la isla?

Lo principal a mi regreso, en los primeros momentos y días, será disfrutar de mi familia y compartir con Rosa Aurora, de los cuales he estado separado por tantos años. Saludar a los familiares de mis hermanos, compartir con amigos a quienes no veo hace tanto tiempo y tratar de llenarme de la isla, de la vida a la que estamos acostumbrados y que tanto extraño, bañarme en el mar si el clima lo permite, caminar La Habana. Después habrá tiempo para planificar otras cosas, esas son las de los momentos más inmediatos a mi regreso.

En términos más generales, en cuanto al futuro, unirme a la lucha por el regreso de mis otros hermanos y tratar de contribuir a esta de la mejor manera posible.

 

Fuente: La Joven Cuba.

Entrevista a René González, el cubano que se infiltró en los grupos violentos de Miami

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rene gonzalez-entrevistaPor: Martín Granovsky (martin.granovsky@gmail.com)

Empezó a cumplir con la misión que le encargó el gobierno cubano al robar un avión en Cuba. Hasta el comienzo fue clandestino y ni su familia sabía que volaría a Miami para meterse en las organizaciones que buscaban montar acciones agresivas contra su país. Condenado a 15 años, es el único de Los Cinco que fue liberado. Aquí cuenta su historia.

De mañana en una casa de La Habana, una ciudad inundada por especialistas que participan del congreso Universidad 2014 y por editores y escritores invitados a la Feria del Libro. El tipo con altura de basquetbolista que antes de la entrevista conversa con uno de los especialistas, Pablo Gentili, el secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, luce tranquilo. Es uno de los cinco cubanos que fueron procesados en Estados Unidos luego de infiltrarse en Miami para buscar información sobre los grupos violentos contrarios al gobierno de Fidel Castro. René González es el único de Los Cinco que está libre. Los otros siguen presos.

–Me gustaría una definición de Los Cinco a cargo de uno de ellos.

–Primero que todo, somos cubanos comunes. Somos hijos de un país que, como nosotros, ha tenido a muchos hijos. Crecimos bajo la amenaza del terrorismo, presenciando cómo se imponía sobre Cuba la muerte, desde Miami específicamente. Tuvimos que participar en entierros de compatriotas que habían sido asesinados por bandas terroristas establecidas en Miami con el apoyo del gobierno norteamericano. Y como cubanos se nos pidió que nos infiltráramos en esos grupos. Dijimos que sí y lo hicimos. Como resultado de esas acciones, el gobierno norteamericano nos detuvo en 1998 y nos sometió a un proceso fraudulento. La naturaleza de ese proceso es la que ha provocado que haya trascendido esta historia y que ya muchos nos conozcan alrededor del mundo. Hasta hoy yo soy el único que está en libertad y mis cuatro hermanos siguen en prisión. Pero, bueno, básicamente esos somos Los Cinco.

–¿Cómo fue el inicio de la misión de infiltrarse? ¿El gobierno cubano pidió, ofreció u ordenó que lo hicieran?

–Me piden. Esta no es una misión que se pueda ordenar. Y no sé qué hay que ofrecer. Es puro sacrificio. Al pedírmelo me insistieron en que lo pensara y me advirtieron que era una misión riesgosa. No lo pensé mucho y dije que sí.

–¿Era una misión riesgosa o suicida?

–Si todo salía bien, salías ileso. Nosotros no perdimos la vida, tuvimos que ir a la cárcel. Cuando yo hablo con los jóvenes en Cuba, se los digo: “Esto es una misión que si ustedes no quieren, no digan que sí”. Yo no creo que eso demerite a nadie. Sencillamente, tiene muchos riesgos y requiere de características que uno mismo ni siquiera se las imagina en el momento en que le proponen la misión. Las va descubriendo.

–¿Qué características?

–Soy un tipo bastante abierto y me cuesta trabajo fingir, por lo general. Y yo nunca pensé que pudiera hacerlo, realmente para mí fue lo más difícil. Incluso lo fue desde aquí. Yo a veces digo que fue más difícil aquí que allá. Porque aquí tuve que fingir antes de irme frente a mis hermanos, frente a mis compañeros, frente a la gente que me apreciaba, que me tenía en alta estima. Y, de pronto, me tuve que ir convirtiendo poco a poco en alguien distinto a lo que era. A lo mejor eso me fue ayudando, porque uno va dando pasos, pero los va dando con un poco, primero, de trabajo, un poco de dolor, porque a ti no te gusta defraudar a una persona cuya confianza tú estimas. Fue difícil tener que dejar el país y quedar para ellos como un traidor, como una persona que los había abandonado. Lo hice como lo haría cualquier otro, como cualquier policía que en cualquier país del mundo tiene que infiltrarse en una banda de delincuentes o de criminales sin ser él un criminal. Por eso cuando nos detuvieron sentí el alivio de poder volver a ser yo mismo.

–¿En qué consistió el fingimiento inicial en Cuba?

–De ser un militante te vas convirtiendo en una persona que empieza a decepcionarse, a desilusionarse. Pero no perdí el aprecio de mis compañeros. Las personas por lo general son generosas y se resisten a aceptar que tú cambies mucho. Eso es un instinto natural. Consideraron que yo seguía siendo buena gente. Mientras tanto renuncié a mi carrera. Era piloto. Como pasé a trabajar en deportes aéreos, había un espacio para volar.

–¿La misión incluía robar un avión en Cuba y cruzar a la Florida?

–Sí. Eran tiempos difíciles. En 1989 y 1990, la economía del país empezaba a sentir los efectos del derrumbe del campo socialista. Obviamente se resintió el deporte aéreo y volar se hacía más difícil. Un fin de semana logré ir a trabajar como controlador de vuelo. Por una de esas coincidencias del destino fue un argentino el que me llevó al sitio donde saltaban los paracaidistas. Se llama Santiago, un sobrino del Che que era paracaidista. Bueno, ese día me quedé en la torre. Se me dio cuando pararon los vuelos, porque el viento estaba un poco malo y no acompañaba la actividad del salto. Bajé, me monté en el avión y me lo llevé. Ya estaba en el punto de no retorno. Tenía que seguir. Una vez que sigues tienes que tener éxito, porque si no, caes preso o te matan. En realidad había pensado en que ese fin de semana me llevaría el avión en la madrugada del día siguiente. Pero cuando ellos me dicen que van a parar los vuelos, yo les insisto en que le echen gasolina al avión. Tenía 400 litros y no podían echarle más. Saqué mentalmente la cuenta. Me dije: “Bueno, con eso llego justo allá a los Cayos de la Florida”. Y, efectivamente, llegué bastante justo, pero llegué.

–¿Con qué margen, con esos 400 litros?

–Ninguno (risas). El vuelo duró una hora y veinte. Lo hice como un profesional, aunque el despegue fue un poco catastrófico porque me llevé el avión de la misma rampa de parqueo, sin alinearlo en la pista. El avión no estaba listo para el vuelo. Después de que lo despegué tuve que orientar todos los instrumentos en dos o tres minutos. Recuerdo bien cuando dejé la isla. El corazón se me apretó. Miré hacia atrás. Dejaba todo. Mi esposa, mi hija… Pero, bueno, el piloto se impuso. Me ocupó mucho tiempo el cálculo de la potencia, cómo hacía para irme más rápido de Cuba sin gastar demasiado combustible y después cómo reducir para ahorrar más combustible. Finalmente, subir y buscar un poco de visibilidad para encontrar los Cayos de la Florida. Y, bueno, ya al final del vuelo, la decisión de si lanzarme. En un momento pensé que tendría que tirarme en el agua porque no veía los cayos.

–¿Paracaídas o amerizaje?

–Amerizar cerca de algún barco.

–¿Edad en ese momento?

–Tenía 34 años.

–O sea, menos de tres años el día de la Revolución Cubana, el 1ª de enero de 1959.

–La generación mía fue una generación que absorbió mucho de la revolución. Yo nací en Chicago en 1956. Mi padre se integró en Chicago al Movimiento 26 de Julio de Fidel Castro, cuando Fidel ya estaba en Sierra Maestra. Cuando la invasión a Bahía de Cochinos, en 1961, salen a las calles a protestar y son agredidos en Chicago. Deciden que su suerte está echada con Cuba y, entonces, vienen para acá en uno de los últimos barcos que en aquella época estaban dando viajes entre Nueva York y La Habana. Yo tenía cinco años y sólo algún recuerdo. En una ocasión, mi madre fue a hacer una gestión para el viaje a Cuba y me dejó con alguna amistad o una familia. Y se le ocurrió a la persona ponerme una peluca y recuerdo a mi madre entrando y escandalizándose porque no me reconoció.

Recuerdo el viaje que hicimos desde Chicago hasta Nueva York en el automóvil, algunos lugares en que paramos a comer, cómo dormíamos mi mamá y yo en la parte de atrás del auto. Y también recuerdo el viaje en el barco, imágenes así del barco, de la cocina, de la piscina del barco, Guadalupe. En Cuba, mi padre se incorporó a trabajar en la construcción de una fábrica. En ese tiempo, el Che Guevara era ministro de Industria, y se estaban construyendo muchos conglomerados industriales para unificar actividades que más bien estaban dispersas. Y, entonces, el viejo trabajó en la construcción de una fábrica de plásticos, y recuerdo que yo vi al Che ahí, casualmente, le di la mano y todo, yo tenía ocho años, ya cuando ellos terminan de construir la fábrica y el Che la inaugura en diciembre del ‘63. El Che era adorado por nosotros. Cuando él termina, pasa por entre la multitud y la gente lo empieza a saludar, y mi hermano y yo, que estábamos en la plataforma opuesta, les pedimos permiso a los viejos para ir a saludar al Che y bajamos y nos metimos entre la gente y llegamos adonde estaba él y empezamos a decirle: “Che, Che”. Me pasó la mano por la cabeza, me dio la mano. Y a mi hermano. Pero eso nunca se nos olvidó.

–Volvamos al vuelo hacia los cayos y el objetivo de aterrizar vivo.

Tenía que ir al Norte, pero el viento estaba fuerte por la izquierda, del noroeste. Salí, volé con potencia maximal por unos 5 o 6 minutos para alejarme rápido de las costas de Cuba, muy cerca del agua, a dos o tres metros de altura, y ya una vez que me alejé bastante reduje la potencia a potencia económica para poder volar más tiempo, más lejos. Así me mantuve un tiempo, para evadir los radares cubanos y evitar la intercepción cubana, hasta que calculé que ya debía estar cerca de los Cayos de la Florida. Entonces, decidí subir, ya despegarme del agua para buscar visibilidad.

A ese régimen yo iba a unos 180 kilómetros más o menos. Empezaron los indicadores de emergencia de combustible a encenderse. Este avión tiene dos tanques, uno en cada ala, y cada uno de los tanques tiene un indicador, cuando le quedan 75 galones. Vi barcos. Decidí volar por arriba de ellos. Si después del último barco no veo tierra, a los cinco minutos regreso y me tiro en el agua al lado del barco para que me saquen. Sobrevolé el primer barco, el segundo, el tercero y empecé a contar y dije: “Bueno, aquí no hay otra, cinco minutos y, si no veo tierra, me regreso y me tiro al lado del barco”. Pasé por arriba del barco y empecé a ver el reloj. Un minuto, dos minutos, tres minutos, cuatro, cinco.. Y la tierra. Una cosa increíble. Pensaba ir a la base de Boca Chica, que es la base naval que tienen los norteamericanos en el Key West. En ese momento me sentí como Cristóbal Colón. Ya dije: “Bueno, por lo menos si me tiro en cualquier lado es pegado a la tierra y ahí llego a tierra”.

Y cuando empezó a aclararse ya la visibilidad, o sea, a acercarme, lo primero que tenía delante de mí era la base de Boca Chica, o sea que todo me salió perfecto. Me tiré. Fue un aterrizaje bastante brusco. Estaba muy tenso. El avión dio varios brincos. Recuerdo que ya cuando frené el avión, me quedé en medio de la pista con el motor en bajo, y traía un termo de café, lo abrí, me serví un café, me lo tomé y tiré el termo hacia atrás. Salió dando tumbos por ahí. Y me eché hacia atrás y me empecé a relajar, hasta que llegaron las autoridades. Hay quien dice que todo aterrizaje del que tú puedas salir caminando es un buen aterrizaje. Y, bueno, ése fue el caso. El trámite fue rápido, porque yo había nacido en Estados Unidos y presenté mi inscripción de nacimiento. Ellos no sabían en realidad qué hacer conmigo porque normalmente al inmigrante lo llevan a un centro de detención de inmigración. Pero al final localizaron a mi abuela, se hizo un trámite más bien personal, con un señor de origen cubano que vivía ahí en Cayo Hueso, y él me acogió esa noche y al otro día mi abuela pagó los pasajes y me fui para Sarasota con ella.

–¿Sin ninguna sospecha encima?

–Mi padre no era una personalidad pública. Salí de la base y en mayo de 1990 terminé instalándome en Miami, en lo de una tía abuela. Mi familia de los Estados Unidos no era de revolucionarios pero tampoco de militantes contra la revolución. Gente buena, de buenos sentimientos, con una larga historia de relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Gente sencillamente noble que se había ido para allá en los años ’40. Ni anticastristas ni fanáticos de la política. Su preocupación siempre ha sido familiar, tanto desde que llegué allá como incluso después del arresto y todo. Los aprecio mucho.

–¿Cómo fue el acercamiento a los grupos anticastristas?

–Repetía el credo. El credo de que en Cuba las personas se arrastran por las calles, de que no tienen qué comer, de que se mueren y se caen muertos, de que la policía golpea a todo mundo en todas las esquinas. Cuando tú me preguntabas ahorita sobre la capacidad para fingir, yo te decía que es más fácil fingir allá. Primero, porque no implica un desgarramiento. Pero, segundo, porque es curioso que a ellos tú lo único que tienes que hacer es decirles lo que necesitan escuchar: cosas malas de Cuba.

–Pero muchos decían esas cosas. ¿Cuál era el plus especial?

–La forma en que llegué. Con un avión robado. Durante unos días fui una celebridad en el Miami Herald.

–¿Había un objetivo especial de aproximación?

–Iba viendo las circunstancias y me iba acercando a algunos grupos. Empecé por la CUPA, la Cuban Pilots Association, que era un grupo básicamente de pilotos. Muchos habían estado en Bahía de Cochinos. Otros habían sido mercenarios en el Congo. Había algunos célebres como torturadores en América latina, como Félix Rodríguez El Gato, que fue el que asesinó al Che y también tuvo sus vínculos con los torturadores y la dictadura argentina. Hoy disfrutando de la hospitalidad y la benevolencia del gobierno que lo formó como torturador, el de los Estados Unidos. Muchos habían ido del Congo a Nicaragua. Algunos, oficiales del ejército de Fulgencio Batista. Después me vinculé a HAR, Hermanos al Rescate, más jóvenes que los otros, aunque creados por veteranos como el terrorista Luis Posada Carriles, uno de los mayores criminales del hemisferio.

Mi objetivo era primariamente recolectar información y enviarla para Cuba. Después, el gobierno cubano se encargaba de procesarla, analizarla y hacer lo que pudiera para desarticular acciones terroristas de los grupos contra Cuba. De paso, conseguí que terminaran en la cárcel dos narcotraficantes vinculados a esos grupos. Y eso también ayuda a desarticularlo porque se les acaba el sostén económico. Estuve ocho años entre esos grupos, desde el ‘90 hasta el ‘98 en que fuimos arrestados. Uno era el PUND y otro el Comando de Liberación Unido, que también tenía otro narcotraficante que pudimos identificar y lo desarticulamos. Y después al final me incorporé a lo que se llamó Grupo Democracia, que se dedicó a organizar flotillas para venir a provocar a Cuba, entrar en aguas cubanas, crear problemas entre los dos gobiernos. Y ése fue el último grupo en el que entré hasta que, bueno, se produjo la detención.

–¿Cómo reaccionó y cómo fue evolucionando la familia con el tema?

–Yo me voy como desertor. A mis padres eso los golpeó fuerte. No se lo podía decir a nadie porque, nada, son gajes del oficio, por decirlo de alguna forma. Es fuerte, esa es una de las cosas más duras. Mi hija tenía seis años cuando salí de Cuba. Al principio mi mujer decía: “Aquí todo parece indicar que ése es un avión que es un desertor, bueno, pues tengo que asumirlo así”. Después ella me ha contado un poco la historia, ella empezó a atar cabos. Y empezó a molestar y hubo que decírselo. Pero eso tomó un tiempo.

–¿Por qué en opinión de ustedes el proceso judicial fue fraudulento?

–Yo me preguntaría: “¿Qué no tuvo de fraudulento?”. El sistema legal norteamericano, el sistema federal, es disfuncional. No solamente para nosotros. Normalmente ellos aplican un sistema que se apoya mucho en la capacidad de hacer una negociación de cargo. Entonces, su modus operandi es que ellos te sobrecargan, vamos a suponer que una persona traficó con diez kilogramos de cocaína, pero uno de sus asociados traficó con 30, entonces, acusan a éste también de los otros 30 y le dicen: “Bueno, te vamos a dar una sentencia de vida, pero si cooperas con nosotros te quitamos los 30, te dejamos con tus diez y te damos cinco años”. Si cooperas, los fiscales te utilizan para mentir y tienes que hacer todo lo que los fiscales pidan para que el juez dé cinco años. Y la primera mentira que esa persona tiene que aprender a decirle al jurado, que yo diría que es la mentira fundacional del sistema, es que los fiscales le prometieron eso, le propusieron eso, pero que el juez es el que decide.

Estadísticamente el juez siempre decide por lo que los fiscales quieren. Y eso pasó con el caso nuestro. Y desgraciadamente eso es lo que ha llevado el caso hasta aquí. Porque efectivamente nosotros habíamos violado las leyes norteamericanas, nosotros éramos agentes no registrados, lo cual implica una sentencia de diez años como máximo, pero entonces ellos, para subir, acusaron a tres de mis compañeros de espionaje y a uno de conspiración para cometer asesinato en relación con el derribo de los aviones de Hermanos al Rescate en el año ‘96. Pero nosotros dijimos: “Vamos a juicio porque nosotros no vamos a aceptar cargos falsos”. Se complicó todo y así estamos.

Yo no fui acusado de espionaje porque me ocupaba exclusivamente de grupos paramilitares. Nunca tuve nada que ver con información militar. Hubo compañeros míos que sí. Si tú no buscas información clasificada, no eres espía. No es un problema de espiar al Estado o no. Muchas personas confunden eso. Tú puedes buscar información del Estado, pero que no sea clasificada por ese Estado. Pero tú puedes buscar una información civil de una corporación que el Estado había clasificado porque le conviene mantenerla. Por ejemplo, un avance tecnológico X, y el Estado y esa corporación se ponen de acuerdo y la clasifican. Aunque esa información sea civil, si es clasificada, si tiene un cuño que dice “secreto”, tú estás cometiendo espionaje al buscar esa información. Ellos confundieron al jurado haciéndole creer que porque mis compañeros estaban buscando información de naturaleza militar, habían cometido o estaban tratando de cometer espionaje. Pero, en realidad, la información que mis compañeros estaban buscando era pública, era información visual, información de periódicos.

–¿Quién fue el abogado?

–Lo puso la corte. Philip Horowitz. Lo considero mi amigo. Hizo un buen trabajo. Lo que pasa es que si las instancias que tienen que impartir justicia no quieren, no importa que tú ganes. Yo comparo el caso nuestro con el caso de un corredor de 400 metros. Llega primero a la meta y el árbitro dice: “No, el que gana hoy es el segundo porque a mí me da la gana”. Esto es lo que hicieron los jueces. Todo árbitro imparcial que ha mirado el caso se ha dado cuenta de que es una barbaridad y estamos hablando…

–¿Incluso analistas jurídicos norteamericanos?

–Analistas jurídicos norteamericanos, asociaciones de abogados de los Estados Unidos. El comité de detenciones arbitrarias de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Amnistía Internacional, todos han emitido fallos en los que indican que el juicio fue injusto, que fue ilegal y que no se cumplieron con los estándares del debido proceso.

–¿Cuánto tardaron ustedes cinco en dejar de fingir?

–Hasta que no empieza el juicio, tú no puedes volver a ser quien tú eras. Mantuvimos discreción durante los dos años de preparación del juicio. Lo coordinamos. Primero no podíamos admitir que éramos agentes de Cuba. A nuestros abogados les costó trabajo también. Como no les dijimos, ellos fueron los que vinieron a Cuba. Al final el gobierno cubano confió en su profesionalismo. Y se hizo una muy buena defensa. Realmente, en el juicio de nosotros los papeles se invirtieron. Gerardo, que es caricaturista, hacía caricaturas de los fiscales, y aquellas caricaturas recorrían toda la sala incluyendo a los que nos cuidaban a nosotros y terminaban con el estenógrafo, porque la gente se empezó a dar cuenta de que el juicio era una farsa. Y se sintió en la sala.

Y el día que a nosotros nos declararon culpables, esos alguaciles nos fueron pidiendo disculpas desde la sala hasta el piso. Una cosa impresionante. Tú te impresionas cuando una persona que se supone que te cuida cambia su actitud hasta decir: “Pero ¿y dónde está el espionaje? ¿Dónde está el asesinato?”. Empezaron a ver las pruebas de nosotros, las provocaciones de Hermanos al Rescate filmadas, propagandizadas en la televisión de Miami como si fuera una gracia. Y ellos mismos nos decían: “¿Pero cómo es posible que el gobierno cubano haya esperado tanto para tumbar esos aviones?”. Sin embargo, yo nunca fui enseñado a odiar a Estados Unidos. Yo creo que un país es mucho más que sus fiscales, que su gobierno, y es mucho más que el puñado de millonarios que controlan la vida de ese país.

–El abogado Horowitz, por ejemplo, parece haber seguido reglas basadas en la defensa de las garantías individuales.

–Desde que tomaron la decisión política de cometer esta venganza, porque al final todo esto es una venganza contra Cuba en cinco hombres, cogieron el camino errado y tuvieron que componer ese error con más errores. Y al final terminaron haciendo el ridículo en la corte, terminaron siendo el hazmerreír de todo el mundo porque ellos lo decidieron. Si ellos hubieran hecho un trabajo decente, el caso se habría resuelto de otra forma y ellos no hubieran tenido que rebajarse como se rebajaron. Y nadie cubrió realmente el juicio en la prensa norteamericana.

Al principio sí, The New York Times, pero cuando el juicio empezó a mostrar su real naturaleza, se desapareció la muchacha de The New York Times y más nunca fue. Entonces, lo cubrió la prensa de Miami. La mayoría fue pagada. Y fue el juicio con cargos de espionaje más largo de la historia norteamericana. Siete meses de juicio con testimonios orales y pruebas. Testificaron tres generales norteamericanos por la defensa, voluntariamente, a defendernos a nosotros. Los fiscales tuvieron que traer a uno, a un general, que es ahora James Clapper, que es el asesor de seguridad nacional de Obama, que además tampoco pudo decir nada malo en cuanto al espionaje. Testificó un asesor del presidente norteamericano. Se trató el tema del terrorismo.

El gobierno cubano contrató para presentar el recurso en la Corte Suprema a lo mejor que pudo encontrar en Washington, que es un especialista en Corte Suprema, que además es analista para la CNN: Tom Goldstein. Y Tom Goldstein estaba convencido de que él iba a poner el caso en la prensa. En Estados Unidos todos los días se discute un caso judicial. El que se comió a la mujer, el que mató al niño, el perro que se comió al vecino… Tom Goldstein presentó un brief en la Corte Suprema solidísimo, se consiguió un record en la historia norteamericana de amicus curiae, que son briefs de amigos de la corte que ponen partes desinteresadas, que incluía premios Nobel, incluía parlamentarios internacionales, incluía asociaciones internacionales de abogados, asociaciones nacionales de abogados de Estados Unidos, 12 amicus curiae, eso nunca se había visto en la Corte Suprema. Y cuando Goldstein llamó a la prensa, no fue nadie.

–¿Cuáles son las perspectivas de los cuatro que todavía siguen presos? ¿Cuáles son las deseables y cuáles son las posibles?

–Habría que empezar por las sentencias. Uno de mis otros compañeros que sale próximamente es Fernando González, al que lo sentenciaron a 17 años. Le sigue Antonio, hasta 2017. Ramón, hasta 2024, y Gerardo que está condenado a dos cadenas perpetuas. Este caso no se va a resolver en el ámbito legal. El ámbito legal ha sido una envoltura, para servir a una decisión política que se tomó. Se tomó la decisión política de vengarse de Cuba en cinco hombres. Hubo un panel de tres jueces que rompió con esa decisión política y después se revirtió.

–¿Ellos mismos lo revirtieron u otra instancia?

–Otra instancia del mismo tribunal. Pero todo ha sido una decisión política y yo creo que la solución va a ser igual: una decisión política. Puede ser usando la vía legal. De la misma forma en que le hicieron señas a los jueces para que violaran la ley, les pueden hacer señas para que la cumplan. Nosotros siempre hemos dicho es que lo único que nosotros demandamos es que se apliquen las leyes norteamericanas, que no las tergiversen, que vean los hechos, que los apliquen a sus leyes y que las apliquen.

–¿Cómo sería en términos procesales en el caso de las cadenas perpetuas? ¿Un indulto presidencial?

–Técnicamente el juicio concluyó. Pero hay un recurso que se le llama recurso extraordinario. El recurso sigue la misma ruta que sigue todo el caso legal. Se presenta ante la jueza. La jueza falla y se va a la Corte de Apelaciones de Atlanta. Y luego a la Corte Suprema. Ese recurso está pendiente. Y se basa en un error garrafal que cometió el abogado de Gerardo, en cuanto a la estrategia de defensa. El trató de defender bien a su cliente, pero cometió un error porque defendió a Cuba. Y los fiscales juzgaron a Cuba. Lo más fuerte que tiene este recurso es que el propio abogado reconoce su error.

Pensó en un tema de un Estado contra otro y que el Estado cubano tenía derechos. Pero cometió un error: él pensó que era imposible que un jurado decente no se diera cuenta de que Cuba tenía derecho a defender su soberanía. Y en Miami no se puede encontrar un jurado decente. Ahora, los tiempos han cambiado. Hay muchas señales de que ya hay cansancio en esta política contra Cuba, señales inclusive dentro del propio Estados Unidos. Incluyendo a los cubanos que viven allí. Hace poco salió una encuesta en la que 56 por ciento de los norteamericanos decían que ya era hora de cambiar la política con Cuba. Obama ha perdido mucho tiempo tratando de congraciarse con una derecha que no lo quiere ni por negro, ni por liberal, ni por joven.

–René, ¿cómo fue el final de la sentencia?

–Han sido cuatro cruces. Respecto del tercero, yo cumplí mi sentencia el 7 de octubre de 2011. Desde un año antes, nosotros le pedimos a la jueza que me dejara hacer la libertad supervisada en Cuba, cosa perfectamente posible. La jueza tiene la potestad de modificar la libertad supervisada y permitir que una persona la cumpla fuera de Estados Unidos. Los fiscales siempre se propusieron que también la libertad supervisada fuera para mí y para mi familia otro castigo. Querían mantenerme separado de mi gente por tres años más. Además tenía que hacer la libertad supervisada en el mismo distrito en el que están los terroristas, los criminales que cuentan con complicidades en el FBI, en el gobierno norteamericano. Los fiscales se opusieron al pedido. Dijeron que era prematuro, que había que esperar a que cumpliera una parte de la libertad supervisada. Paralelamente los fiscales me habían propuesto que renunciara a la ciudadanía norteamericana a cambio de dejarme venir para acá. En un inicio yo me opuse.

–¿Por qué?

–Porque es un derecho de nacimiento. Uno no tiene por qué ceder los derechos de nacimiento. Pero después lo pensé bien y les dije a mis abogados que íbamos a aceptar la proposición de los fiscales. Me interesaba más que todo estar con mi esposa, con mis hijas, con mis padres, con mi hermano. Los fiscales simularon que estaban interesados en llegar a un acuerdo que implicara mi cesión de ciudadanía a cambio de que viniera para Cuba. Unos días antes de que yo cumpliera mi sentencia, llamaron a mi abogado y le dijeron que eso ya no estaba sobre la mesa. Días después, la jueza derogó la moción, y tuve que empezar a cumplir mi libertad supervisada en los Estados Unidos. Ahí, gracias a un amigo, pude conseguir, una casa en un lugar de la Florida, lo más lejos posible de la cárcel, viviendo en la clandestinidad, recluido prácticamente como en un monasterio, sin documentos, sin licencia de conducir, sin tarjeta de crédito.

–¿Cuánto tiempo?

–Fue un año y medio bastante difícil. Tenía la intención de renovar la moción, cuando hubieran pasado unos meses para que la jueza me dejara venir para acá. En febrero de 2012 estaba trabajando con mi abogado, para volver a renovar la moción, cuando mi hermano cayó gravemente enfermo. Tuvimos que posponer ese trabajo y pedirle a la jueza que me dejara venir por 15 días a ver a mi hermano. Los fiscales se opusieron también a que viniera a ver a mi hermano que estaba muriendo. Pero la jueza en este caso accedió. Por eso te digo que fue la tercera vez. Vine en abril de 2012.

–¿Tu familia ya había ido a Estados Unidos?

–Mis hijas, que podían, mi esposa no. A ella la deportaron y no la dejaron regresar más a verme. Yo regresé a Estados Unidos y volví en abril a incorporarme a mi libertad supervisada. Volví a empezar a trabajar con mis abogados para volver a poner la moción. Pusimos la moción en junio para que la jueza me permitiera renunciar a la ciudadanía.

–¿De quién fue la decisión de continuar y agotar el proceso judicial?

–Para nosotros ha sido muy importante la palabra en todo este caso. En todo este proceso nuestra ventaja nuestra ha sido moral y no vamos a regalarles esa ventaja moral. Ellos decidieron rebajarse y nosotros decidimos elevarnos.

–¿Nunca una duda?

–No, yo nunca dudé, yo iba a cumplir. No iba a regalarle a la jueza un argumento moral que nunca se ganó después de 15 años por una libertad supervisada. Se lo hubiera ganado antes, pero no ahora. Ni a ella ni a los fiscales. Y me río ahora porque cuando estábamos discutiendo eso con mi abogado y los funcionarios de las Bahamas, le decía a mi abogado: “Mejor que me dejen entrar, porque yo cojo un bote de Cuba y me voy para allá y me le planto a la jueza en la corte y le digo ‘ahora méteme preso’”, porque yo no iba a incumplir esa palabra que había dado.

Pero, bueno, regresé, mi hermano falleció, volvimos a poner la moción, los fiscales se opusieron, y empezó un intercambio entre los fiscales y la jueza, hasta que mi padre falleció en abril de 2013. Y, entonces, ahí volvimos a poner otra vez una solicitud para venir de vacaciones a estar con la familia por el fallecimiento de mi padre. Y la renuncia a la ciudadanía norteamericana, con lo que caía el resto de la condena. Renuncié a la ciudadanía, la jueza recibió los documentos, los admitió. “Bueno, está bien, la libertad supervisada la puedes terminar en Cuba”, me dijo.

–¿Y la familia, René?

–Lo hemos enfrentado lo mejor que se puede. Al final, aunque ha sido tanto tiempo, para mí siempre el reencuentro con la familia ha sido como si no hubiera pasado el tiempo. Ha sido todo muy bonito, muy hermoso. Estamos juntos, estamos felices, tenemos un nieto ahora también que nos ha venido a alegrar más la vida a Olguita y a mí.

–¿En qué oficio piensa trabajar alguien que vivió esta experiencia?

–Como piloto me gustaría volar, pero reconozco que es muy difícil integrarme a la aviación como profesional. Creo que hay un campo ahora en la economía que se está abriendo, se están abriendo muchos experimentos, tenemos que aprender muchas cosas, y me gustaría trabajar en la economía en algo, en un proyecto de desarrollo local, pero la idea que tengo es esa, me gustaría participar en el proceso de cambio que se están produciendo: experiencias nuevas de autogestión, experiencias de relaciones más horizontales entre las empresas, entre empresas y gobiernos locales.

–¿Y el pasado permite adaptarse a la vida cotidiana de hoy?

–Toda experiencia te hace crecer. Si no te mata, te engorda. Y, obviamente, yo leí mucho en la cárcel. Historia, actualidad, Cuba… Me impuse un régimen de ejercicio fuerte por la mañana y por la tarde lectura, estudio. Empecé a estudiar la economía incluso en la cárcel. La Universidad de La Habana me asignaba profesores. Enviaban los materiales y estudié economía. Me propuse salir de la cárcel mejor de como entré. Dije “Bueno, si yo salgo mejor de como entré, esa va a ser mi medida de la victoria” y así fue. Yo creo que sí, que el régimen que me establecí en la cárcel me ha ayudado mucho. Yo creo que saqué lo mejor que pude.

–Ahora, a los 57 años, después de esta historia, imaginemos una vuelta a los 34 y al pedido de una misión en los Estados Unidos. ¿La respuesta volvería a ser la misma?

–Sí.

 

Fuente: La Joven Cuba.

Cinco propuestas para el beisbol en #Cuba

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Estadio Victoria de Girón. Matanzas. Cuba. Construido en 1977 y totalmente remozado en 2012.

Por: Osmany Sánchez.(jimmy@umcc.cu)

No voy a hacer leña del árbol caído, no vale la pena ni resolvería problema alguno. La actuación de Cuba en la Serie del Caribe se veía venir, aunque muchos se muestren sorprendidos y que conste que cuando escribo estas líneas aún falta un juego, aunque su resultado –sea cual sea- no creo que cambie el sentido de este post.

Es evidente la decadencia de nuestras Series Nacionales –no del talento de nuestros jugadores y aclaro este punto- y seguirá siendo así mientras persistamos en mantener una serie nacional de 16 equipos y sigamos cerrados al mundo exterior. El primer paso no obstante es llevar el tema a toda Cuba, escuchar las opiniones del pueblo que nunca se equivoca.

A veces da la impresión de que a quienes dirigen el beisbol en Cuba no les interesan las opiniones de la prensa especializada y de los aficionados. Y debería importarles, pues a ellos se deben. Me atrevería decir –sin exagerar- que las provincias avanzan según lo haga su equipo de beisbol, por lo tanto cada decisión que se toma con el deporte nacional no puede tomarse a la ligera o basado solamente en aspectos técnicos.

Traigo cinco propuestas para revitalizar el beisbol en Cuba que pueden ser acertadas para unos o descabelladas para otros, pero bueno de eso se trata, de debatir, de proponer y esperar a que alguien mire para abajo y nos escuche.

Primero: Cambiar la dirección nacional del beisbol. A partir de los resultados del deporte nacional en los últimos años, es evidente que hay que hacer cambios, traer mentes frescas, que consulten, que escuchen y que sobre todo no tengan miedo a tomar decisiones.

Segundo: Actualizar los medios de comunicación, pues a ellos les toca ponerse a tono con lo que sucede en al país. Su papel debe ser promover los cambios y no limitarse a hablar de ellos una vez tomados. Escucho a Modesto Agüero y a Rodolfo García hablar sobre la necesidad de insertarse en otras ligas y me pregunto por qué no se les ocurrió decirlo hace unos años. Muchas veces las cosas permanecen inamovibles porque todos asumen que no se pueden cambiar.

Indiscutiblemente se ha rejuvenecido el staff de periodistas deportivos en la televisión cubana y los cambios se perciben, por ejemplo un programa como “Beisbol de siempre” de Yasser Porto, era impensable hasta hace unos años. Es justo reconocer que los menos jóvenes también hacen lo suyo en un programa como “Bola viva”.

En la prensa deportiva sigue faltando una “especialización” pues los mismos periodistas pasan de un programa a otro, como anfitriones en unos y como panelistas en otros. A veces uno no sabe cuál es el programa que está viendo. Creo que deben incorporar como analistas en las transmisiones a ex jugadores que tienen la experiencia y el conocimiento, así no tenemos que escuchar ciertos disparates de vez en cuando. No estaría mal acudir a las provincias, ver qué proyectos buenos se están haciendo por allá y sumarlos a la cartelera nacional.

Tercero: Creo que sí, que se debe mantener una serie nacional con 16 equipos, donde estén representadas todos los territorios y manteniendo la estructura actual, pero con peloteros menores de 23 años. Todos esos atletas talentosos que se pasan la serie vegetando en un banco tendrían así la oportunidad de jugar y de desarrollarse. Igual debe prestarse más atención a la categoría juvenil, incluyendo una mayor cantidad de juegos en sus campeonatos provinciales y nacionales.

Cuarto: Los mejores peloteros del país, los establecidos, deben integrase en 6 equipos, pero no de manera arbitraria sino consultada con los aficionados, que opinen, que elijan el nombre de los equipos, el color de los uniformes, etc. Estos jugadores a diferencia de la categoría sub-23 se mantendrán en hoteles como hasta ahora. Una temporada de 60 juegos (12 juegos contra cada equipo) y ajustada a las demás ligas para permitir la participación de nuestros jugadores.

Algunos pensarán que antes se ha experimentado con estructuras parecidas y no han dado resultados por la supuesta falta de representatividad, pero yo los invito a convertir la serie en un espectáculo y luego hablamos. Vender uniformes, mascotas, una buena campaña promocional, espectáculos musicales antes de los juegos…una vez más, dejen que el pueblo participe y nos asombraremos de los resultados.

Quinto: En nuestros programas de televisión vemos a actores, artistas y músicos, que son entrevistados y con total naturalidad nos cuentan de su trabajo en el exterior y de su disposición a que algún director los llame dentro de la isla. Con los deportistas sin embargo eso es tabú, de los que están fuera no se habla y si se hace es porque no les queda más remedio. Mi última propuesta es que se permita que todos los peloteros que están en el exterior, y que lo deseen, regresen y jueguen en Cuba o tener derecho a eliminarse para integrar la selección nacional.

Los medios de comunicación ignoran a los cubanos que juegan fuera de Cuba, incluso evitan transmitir los juegos donde estén ellos, sin embargo los amantes del beisbol ven –por otras vías- partidos de Grandes Ligas, la serie mundial completa y conocen las estadísticas de todos ellos. Alguien se empeña en convertirlos en villanos o al menos condenarlos al ostracismo, mientras el pueblo los tiene como gente nuestra, como héroes que se imponen en el mejor beisbol del mundo. De nuevo algunos funcionarios deben pensar a quién se deben y actuar en consecuencia.

Para poner en práctica algunas de mis propuestas hace falta dinero, y parte de ese dinero puede provenir del espectáculo y de la necesaria subida de los precios de los estadios, sin exagerar por favor. También creo que debe crear digamos un impuesto de un uno por ciento para los que se contraten en el exterior y ese dinero destinarlo íntegramente al desarrollo del beisbol en Cuba. No será suficiente, estoy consciente de ello, pero al menos contribuirá.

Estas son mis propuestas, quizás sea un soñador pero no soy el único, ahí se los dejo…

 

Fuente: La Joven Cuba.

El noticiero cómico de las 8:30

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image003Por: Yarislay García Montero (colaboradora de La Joven Cuba)

Todos los lunes, después del noticiero estelar de la Televisión Cubana, me siento frente al televisor para no perderme el espacio humorístico Vivir del cuento, que según su principal figura, Luis Silva, quien encarna al viejo Pánfilo; cuenta con un 97 por ciento de aceptación en la población.

Un nivel de audiencia bastante significativo y competente, si tenemos en cuenta la creciente preferencia de los cubanos por las series norteamericanas y otros tantos programas televisivos extranjeros, así como la caducidad de varios espacios en la pantalla chica, que dejan a un lado la creatividad y las necesidades de consumo de la gente, esa que ya no se conforma con las transmisiones de cinco canales de televisión.

Lo cierto es que cada historia de Pánfilo y Chequera quedan en mí como una descripción detallada de lo que es la Cuba de hoy y cómo la vive cada cual, da igual si es gerente, jubilado, un insignificante dirigente o un carpintero como Chacón. Guiones que expresan, escenifican, critican y también representan, desde los más antiquísimos baches hasta “la lucha” de aquellos, que como Aguaje, buscan una vida fácil beneficiándose de otros.

Y es que Vivir del cuento es una especie de noticiero en formato cómico donde incluso se exponen otros conflictos de la sociedad actual que rara y superficialmente publican los espacios informativos del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) y la prensa impresa.

Así, muchos se preguntan cómo puede este programa reflejar y denunciar, de paso, los problemas que existen en cada barrio, en cada hogar. Mi vecino decía este lunes: ¡Ahora sí que no sale más el programa!, pero vuelve a aparecer para suerte de muchos, porque esos humoristas cuentan bien la verdad. La misma verdad que escriben los profesionales de la prensa, pero que no puede salir a la luz pública porque no somos Pánfilo y su pandilla.

Verdades ocultas- en los noticieros- que traen burla, apatía y rechazo hacia la prensa cubana, un ejercicio profesional que según muchos ha quedado en manos de los humoristas porque la prensa hace reír bastante con sus ficciones. Los que integran el Centro Promotor del Humor “reportan entre risas” ese perdurable bloqueo interno, el oportunismo de los Lindoros y también, por qué no, la idiosincrasia inconfundible del cubano.

Pero esto no es una oda a Vivir del cuento aunque así lo parezca. No es tampoco una exaltación a esa tribuna o especie de espejo en el que se ha convertido el programa. Me mueve a escribir el hecho de que todos los martes, ya sea en la guagua, en la cola del baño o en la calle, encuentre gente que habla del “noticiero cómico de las 8: 30” y no del estelar precisamente.

Por el momento solo queda vivir del cuento, y eso, ciertamente, será otra historia de la cual hay que escribir.

 

Fuente: La Joven Cuba.