La Joven Cuba

El debate equivocado. Por @HaroldC4rdenas

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Por: Harold Cárdenas Lema

Los últimos días han sido una vergüenza. Tanto hemos luchado por alcanzar espacios de pensamiento en el mundo físico y virtual que nos ayuden a construir un país mejor. Ahora que los vamos logrando, lo empleamos en rencillas y ajustes de cuentas ante un público que se polariza o divierte como en el Coliseo romano.

Si el mejor tema de conversación que tenemos los cubanos es la bandera que abraza un deportista o el derecho a publicar una opinión que de por sí es compartida por la mayoría, muy mal andamos. Podemos convertir las redes sociales, la blogosfera y los medios de prensa en una universidad colectiva donde se coincida y discrepe a fuerza de pensamiento. O podemos promover linchamientos mediáticos que no tardarán en llegar al mundo físico.

En lo personal me parece sana una esfera pública donde se discutan abiertamente asuntos de relevancia nacional, mucho mejor que dejarlo a desconocidos que lo hagan tras puertas cerradas. Pero el actual es el debate equivocado. Y lo que estamos viendo ahora es una radiografía de lo que vendrá en los próximos tiempos. Dicho esto, voy a dar mi opinión sobre varios de estos debates descarriados. De una sola vez y sin ganas de seguir en ello:

Tenemos el mismo derecho que cualquiera de irnos a vivir a otra parte y jurar lealtad a otra bandera. Lo que nos hace cubanos va más allá de las leyes y lo que nos hace buenas personas va más allá de las nacionalidades. Conozco compatriotas deleznables y extranjeros sublimes, y por supuesto que viceversa. Nadie deja de ser cubano al competir por otro país, siempre que se siga sintiendo así.

Ahora, cuando un cubano deja por el piso mi bandera y pide otra por encima de ella, el mambí que llevo por dentro se rebela. Y no diría que deja de ser de la isla pero ciertamente no lo es tanto como Mijaín López o cualquiera que bajo otra bandera, siga llevando la nuestra en el corazón.

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Karina Marrón es de las mejores periodistas de nuestra generación

Karina Marrón habló por muchos en el pleno de la UPEC que nos sentimos orgullosos al leerla. Nunca debieron ser secretas sus palabras porque están respaldadas por el sentido común, ese que todavía es impublicable en ningún periódico o noticiero. La contradicción era de raíz, empezaba por ahí y se extendió como un cáncer de efecto dominó.

No debemos seguir poniendo a nuestros profesionales en la disyuntiva de publicar o silenciar hechos de interés público por secretismos que hasta el presidente ha criticado.

Agradezco que hayan transcrito sus palabras porque sin ellas nunca hubiera comprobado cuán bien Karina representa a los revolucionarios de nuestra generación. Yo hubiera consultado con ella antes de publicarlas, no sé si la ética profesional lo exige o no, pero cuando se habla a camisa quitada a veces omitimos matices y esto puede ser usado por quienes están a la caza de cualquier desliz con potencial de escándalo.

El periodista que distribuyó la información en Holguín cometió ese error inicial de lanzarse aventuradamente a una acción que pronto escapó de su control. Y podemos suponerle mil defectos o virtudes pero no los sabemos así que debemos concentrarnos solo en hacer justicia. ¿La sanción impuesta sobre él es acorde al hecho? En realidad parece más ejemplarizante que justa y debería revisarse seriamente. Pero el mayor perdedor en este asunto es la Unión de Periodistas de Cuba.

Su imagen se ve enturbiada cuando en pleno proceso de reclamación de la medida, uno de sus principales funcionarios se expresa contra el periodista holguinero. Puede ser criticable el hecho de divulgar las palabras de Karina sin su consentimiento pero también son lamentables las palabras de Aixa Hevia, precisamente por su larga trayectoria profesional. La UPEC es una organización no gubernamental que tiene como primer objetivodefender a los periodistas en el ejercicio legal y ético de su profesión, así como su derecho de acceso a las fuentes“. Y ciertamente dio la impresión de que la UPEC se lanzó con entusiasmo a la expulsión.

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Conocí a Ravsverg hace años, desde entonces hemos coincidido y discrepado juntos, pero siempre buscando lo primero y respetando lo segundo

Quizás esto ocurrió al calor de otro debate alrededor del periodista uruguayo Fernando Ravsberg. Lo conozco desde hace 5 años, lo he visitado en su casa y viceversa, lo he entrevistado y viceversa. Hemos discrepado tanto como un periodista extranjero y un militante de la juventud comunista cubana pueden hacerlo. Cuando veo la polémica alrededor de su persona y su trabajo, me parece también que es la discusión equivocada.

Desde que conocí a Fernando lo veo dar informaciones que deberían estar en nuestros periódicos y no las veo. Análisis que deberían salir en televisión con una mirada de izquierda y están ausentes. Iniciativas que deberían venir de nuestras organizaciones y nunca nacieron. Críticas que deberían ser nuestras para mejorarnos, y nunca llegan.

A diferencia de sus detractores no le pido un periodismo militante con nuestra causa porque esa es nuestra función, si no la hacemos bien es culpa nuestra, no suya. Le pido que sea responsable con sus lectores, que no se sume a sembrar el desaliento y la incertidumbre que generan otros medios, que sea profesional con sus colegas, incluso en momentos de tensión.

Si el tiempo que se emplea en criticar a otros se utilizara en mejorar la UPEC y terminar las mediaciones que aquejan a nuestra prensa, estaríamos mucho mejor.

iroel-sanchezSe puede coincidir o discrepar con Iroel Sánchez pero marginarlo o silenciarlo sería injusto. Es callar la voz de un sector que él representa.

Para nadie es un secreto el debate que desde hace un tiempo viene teniendo lugar entre Iroel Sánchez y Fernando Ravsberg, desde sus respectivas plataformas. Que en ocasiones es productivo porque genera pensamiento y alternativas, en otras solo provoca ofensas y ataques personales. Iroel representa a un sector de Cuba que respeto y me recuerda a mis tíos, que quiero un montón pero discutimos cantidad, porque teniendo los mismos objetivos vemos caminos distintos. Quizás sea la diferencia generacional.

Ravsberg me parece un profesional que escribe lo que piensa con honestidad, no convertirá a nadie en algo que no sea ni mucho menos lo convertiremos a él. Como diría Diego en Fresa y Chocolate, este país sin Iroel y Ravsberg, quizás le faltaría un pedazo. Intentar deslegitimar a uno u otro resulta un intento vano e injusto, es atacar el mensajero cuando esto es un debate en el campo del pensamiento. Más que polemizar sobre proyectos o personas, discutamos sobre las ideas que cada uno propone.

Ojalá el efecto final de todo esto no sea botar el sofá una vez más. Con reuniones de la UPEC a puertas cerradas donde pidan juramento de sangre a los miembros de no comentar lo que ocurre en el recinto. Con una mayor polarización del debate en Internet centrado en las personas que lo sostienen y no en sus ideas concretas. Ojalá esta incipiente Internet cubana no siga tomando la costumbre de generar escaramuzas y crear grupos polarizados que se linchen unos a otros, sino que exista una noción de construcción común utilizando el pensamiento.

Todavía puede imponerse el sentido común y aplicarse una sanción menor al periodista holguinero, Aixa Hevia puede hacer buen periodismo sin que este episodio empañe su carrera profesional, Ravsberg puede seguir informando en su blog y los cubanos pueden ganar medallas que nos enorgullezcan sin importar la bandera que lleve al podio. Podemos dedicarle entonces el tiempo a discutir cuál será el país que viviremos y dejaremos a nuestros hijos. Porque reconozcámoslo, somos mejores que esto.

Para contactar al autor: haroldcardenaslema@gmail.com

Tomado del Blog La Joven Cuba

Un ilusionista en el Palacio de las Convenciones

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palacio-convenciones-cubaPor: Javier Gómez Sánchez

¡!Ñooo, que clase de muela!! Era el segundo día de sesiones y ya ni se acordaba de cómo lo habían propuesto para ser delegado al congreso. Llevaba 3 horas sentado ahí y tenía la espalda hecha una w.

Por allá un tipo hablaba no sabía bien de qué. Y él ahí, haciendo como que atendía, hasta cara de serio ponía, mientras disimuladamente se rascaba debajo de la mesa. Y pensaba. Pensaba en lo que se piensa en esos casos: ¨ ¿Cuánto falta para el almuerzo? ¿Habrá pelota hoy? ¿Saldré por televisión?… Deja ver si hoy consigo un refresco de cola, ayer el que dieron era de limón. …Esta buena la carpetica esta, tiene el logotipo pero parece que con cepillo se le cae¨.

En fin esas cosas que se piensan en un congreso.

Sentía ganas de orinar, pero sería la segunda vez que saliera y tenía que pasarle por arriba como a cinco que estaban sentados en su fila. Además la gente lo miraba y eso lo ponía un poco nervioso. Pero bueno, había que estar ahí. Así pensaba mientras aguantaba las ganas de orinar, jugando con la esponjita del micrófono, de esos que tantas veces había visto por la televisión y nunca imaginó que llegaría a tocar. De los que decían Phillips. Se subían y se bajaban, hasta se encendía un bombillito rojo alrededor cuando uno hablaba.

Pero él no iba a hablar ahí. Le tocaba en una comisión, la número… Que iba a discutir el documento ese con el nombre larguísimo. Verdad que lo de hablar era del carajo, pero bueno no iba a quedarse sin pedir la palabra, porque en definitiva todo el mundo lo hacía y metía su muela. De eso había que salir rápido. Precisamente, así mismo como el dentista. Usted da su muela y sale de eso rápido.

A cada rato vigilaba la cámara de televisión ¨¿Lo estarán viendo en su casa?¨ Ah, no, claro si esto no es en vivo. Pero bueno lo graban y ahí a lo mejor sale. Estuvo tentado a saludar a la cámara cuándo hizo un paneo pero se contuvo, no fuera a ser que en el presidencia se confundieran y pensaran que estaba pidiendo la palabra.

Delante de él tenía el documento que se iba a discutir. Estaba duro. Al principio lo miró como Champollion miró la Piedra de Rosetta. Pero luego le fue entrando poco a poco, hasta que se lo leyó completo. Bueno, algunas partes por arribita. En definitiva a él le parecía bien. Había gentes que cuando metían su muela sugerían cosas, como cambiar una palabra por otra. Algunos hasta se tiraban pa´ lo hondo. Como el loco ese que habló de democracia. Que va, eso es una candela, así cualquiera se escacha y se va con la de trapo.

El no, él sabía lo que iba a decir. El sí estaba claro. Lo importante era no estar saliendo con ninguna cosa extraña. Ningún ruido en el sistema. Tu no ves que aquí te embullan para que tú hables y después allá te parten las patas. Que va. Clarísimo estaba él.

Así el tiempo fue transcurriendo, con misma lentitud con que pudo salir de la sala a la hora del almuerzo.

Ahora estaba aquí y después de ese que está hablando le toca él. Y le dan la palabra y él la coge, literalmente, junto con el micrófono. Arranca, y lo que dice va cogiendo forma, y forma y mas forma…Y el clarísimo en lo que está diciendo. Porque ya lo tenía pensado, en cómo iba a empezar. Verdad que una pila de gentes habían empezado igual, pero en definitiva él nunca había sido un tipo original. Y aquí no se trataba de eso si no de estar claro. Y así soltó: ¨Como dijo el Primer Secretario…¨ Y luego la parrafada.

Alguna gente lo miraba. Y él seguía, clarísimo en lo que decía. Algunos lo seguían mirando. O no, en realidad no lo miraban, veían a través de él la pared que estaba detrás. Porque por algún extraño fenómeno, mientras hablaba se había ido empastando. Casi diluyendo. Incluso las palabras se iban haciendo ininteligibles. Hasta que se volvió a la vista de todos, completamente transparente. Solo los espejuelos y la dentadura postiza permanecieron en el aire. Moviéndose. Como flotando. Cuando se movían, parecía como que hablaban.

Incluso parecían que decían algo. Como si él realmente existiera.

Para contactar al autor: javiergosanchez09@gmail.com

Tomado del Blog La Joven Cuba.

Habrán muchos viejitos socialistas

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Terapia de congreso

realidad_cubanaPor: Harold Cárdenas Lema

Este post es para mí. Para leerle a mis nietos cuando nadie se acuerde de la coyuntura actual y los grandes nombres, los grandes congresos sean historia. Es un lujo que me doy a los 30, sin hijos, esposa ni nada que perder. Un arrebato de esa libertad que no te da nadie porque nace con uno y va guardada bien dentro junto a Martí y Mandela.

En la Cuba del 2016 todavía algunos insisten en reglas no escritas que rigen los tabúes nacionales. Tonterías tales como que no se debe escribir sobre el Partido o los dirigentes. Políticas suicidas que solo han logrado callar a los revolucionarios y darle voz a los que no lo son. Por esas y otras razones me hice un blog a los 24 años donde violé a conciencia cada tabú político. Y hasta hoy, entre los artículos que me hacen sentir más orgulloso está uno sobre Fidel y dos o tres sobre el Partido.

Sigo sin creer en las reglas no escritas, si han de susurrarse es porque les falta sustento.

Ojalá hubiera llegado hasta aquí libre de traumas, pero no es así. El primero fue en 9º grado cuando quise ser miembro de la UJC y me negaron la entrada dos chicas que hoy viven en Miami. El trauma más reciente ha sido morderme la lengua en muchos temas nacionales por complejo o vergüenza. Este país hoy necesita tanto luchar por su soberanía y sus verdades en el extranjero como enfrentar asuntos internos y algo me decía que hacer lo primero me inhabilita en lo segundo. Pero no más.

Cuba ha sido lo que es hoy por su circunstancia. Ser vecino de Estados Unidos en condiciones de hostilidad ha condicionado todo lo que somos y pudimos ser como país, pero no es solo eso. El proyecto político actual primero fue nacionalista, luego se vistió de ideologías y geopolíticas. Nos tocó la Guerra Fría, nos tocó la influencia estalinista y bastante que nos pusimos duros en ocasiones en que todos los rojos del mundo iban por la canalita soviética. Aprendimos a vivir bajo el bombardeo de la hostilidad abierta, construimos nuestras vidas de esa manera y hoy que comienzan a detenerse las bombas visibles, cuesta vivir de otra manera.

Y estamos listos para ello. Como siempre estuvimos listos para tener un celular o entrar a un hotel, viajar o vender un carro. Siempre hemos estado listos, cuando tengamos Internet no pasará nada, o sí, quizás la tengamos demasiado tarde y hayamos perdido la iniciativa de traerla a tiempo. Hoy el miedo es el peor enemigo, porque nos paraliza y pone a la defensiva, impide que nos movamos o siquiera que decidamos nosotros el rumbo.

Y cuesta mucho vivir en la inercia cuando la vida es una sola.

Las revoluciones deben ser siempre valientes. Si se hace algo asumir el éxito o la derrota, y explicar razones. Esas decisiones sin nombre son las peores, porque los platos rotos siempre los paga el proyecto, y tras él se esconden todos los que tienen errores que ocultar.

Son tiempos confusos en Cuba. Acaba de irse un presidente estadounidense y casi me da vergüenza haber escrito sobre su visita. En cuanto puso el pie en el avión comenzó una estampida de comentarios que se nos fue de las manos. De la opinión y las valoraciones necesarias sobre su discurso se pasó a la papilla ideológica. Y los cubanos estamos cansados que se nos trate como ingenuos manipulables después de medio siglo de alfabetización. Las sutilezas de la política le son ajenas a muchas de las personas que influyen en la vida pública del país, incluso con responsabilidades políticas.

Lo más triste es que no es tan difícil. En muchos casos nos ponemos la soga al cuello innecesariamente. Porque no hay nadie que comente sobre la última conferencia de prensa donde apareció nuestro presidente y hubo una parte en que no lució bien. Nadie dice por qué, si fue porque no sabía que harían preguntas en el lugar, si le tomó de sorpresa. Nadie se cuestiona en el periódico o la televisión si estaba bien asesorado o no en algo que repercute en los que todavía apoyamos el proyecto. Nadie sabe que entre la prensa ahí presente apenas había periodistas cubanos. Esas y muchas otras cosas los cubanos las podemos entender, podemos sentir empatía, podemos comulgar.

Lo que no sabemos hacer es sentirnos al margen, que no den explicaciones al pueblo, el soberano.

Ya llegó la época de explicarse, de generar nuevos consensos. El contrato social establecido en 1959 fue con la generación de ese momento, las actuales necesitan otras metas, tienen otros sueños. Seguirle hablando a los del 59 e ignorar que la mayoría de los cubanos no vivió en esa época sería un error fatal. Y en el fondo de las insatisfacciones este sigue siendo un pueblo revolucionario, pero necesita razones urgentes para seguirlo siendo porque sin sueños posibles no se puede hacer sacrificios.

Somos un país traumatizado por lo que no ha podido ser, por hacer tan buenos profesionales y no tener cómo pagarles después, por crear expectativas y sueños que la realidad nos robó. Porque la crisis cuando se hace permanente genera incertidumbre.

Este post es para mí. Lo escribo el día antes que comience un congreso partidista y quizás lo lea en un futuro cuando vayamos por el congreso 18 o no haya ninguno más. Los cambios que se ven en el horizonte de las próximas 24 horas no valdrán de nada si en ellos no se ven reflejados los 11 millones de cubanos que habitamos esta isla. De nada valen todas las buenas intenciones si no hay resultados concretos, si los ingresos que genera el creciente interés en Cuba no se reflejan en la mesa del cubano, si cuanto menos no se caza ratón.

Mientras este proceso ocurre les prometo ser consecuente y seguir acompañándolos en este blog. Si por un triste giro del destino Cuba se mueve a la derecha, yo seré el abuelo, el viejito socialista que vote por un partido de izquierda. Y esa es la razón principal de estas líneas, mirar atrás con el paso de los años y poder estar orgulloso (o no) de lo construido.

Esta es la línea que dibujo en la arena para medirme yo mismo mirando a un futuro con canas. Ojalá en ese entonces sigamos siendo el país que sueña imposibles… y logre alcanzarlos con más frecuencia.

Tomado del Blog La Joven Cuba.

Entrevista a Harold Cardenas por Yadira Escobar (+VÍDEO) #Cuba

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Transcripción de entrevista a Harold Cardenas

BY YADIRA ESCOBAR

Hoy estamos con Harold Cardenas, que nos visita desde Cuba y se define como socialista, revolucionario y que realiza una serie de criticas al sistema cubano junto a otros jóvenes universitarios, para así perfeccionar el modelo, salvar el socialismo y ofrecerle a la ciudadanía mayor participación.

Ahora lo tenemos aquí, y le vamos a hacer unas cuantas preguntas, espero que lo disfruten.

Harold, ustedes escriben en la Joven Cuba, en la Internet, porque es un medio digital pero…mi pregunta es:

¿Quien exactamente esta leyendo todos esos escritos, esas buenas criticas, porque que yo sepa los jóvenes cubanos, e incluso la mayoría de la población cuando logra conectarse, yo diría que mas bien intenta comunicarse con sus parientes o amigos en el exterior. ¿Están escribiendo ustedes para algún funcionario que tiene privilegios a la conectividad o… para nosotros en la emigración, o hay un tercer público?

HC: Si Yadira, creo que estamos escribiendo para todo el mundo, lo estamos escribiendo para el que quiera leer y básicamente cuando uno escribe no lo hace pensando en la persona que lo va a leer, lo hace pensando en la idea que quiere transmitir y que sea un vehículo de transformación de algo para bien, entonces, básicamente sabemos que nos leen en muchas universidades del país, sabemos que nos leen mucho en la emigración, tenemos muchos emigrados que comentan todo el tiempo, sabemos que, la mayor parte de los cubanos que nos leen en la isla no pueden comentar en el blog, están–problemas de conectividad y esas cosas que no se nos permite, pero también sabemos que nos leen muchos funcionarios del país, y eso es interesante porque…porque es decir lo que se publica en un blog de repente ya no queda en un blog, ya Internet no es Las Vegas, que lo que ocurre en Internet queda en Internet, no, de repente ya un blog puede ser un vehículo de transformación y puede ser un espacio de negociación incluso con el estado no, puede ser una herramienta de la sociedad civil cubana para comunicarle ideas al estado, y tener esa interacción con el estado y que por ejemplo… congratular cosas que ocurran bien y criticar cosas que estén mal, y que sirva como un vehículo también para transformar esas cosas malas.

YE: yeah, y como dices, es cierto, lo que queda en Internet, está ahí, entonces estamos hablando que dentro de un año quizás no, pero dentro de dos o tres finalmente eso quedará y es para todos esos públicos juntos, no es para uno en particular, sino toditos, toditos los cubanos, o algún extranjero que sepa hablar español [suave risa] y está interesado igual, para conocer lo que está sucediendo, ahora…hay muchos cubanos jóvenes que están consumiendo bienes materiales producidos en el capitalismo. Estamos hablando que quieren teléfonos inteligentes, gafas de marca, automóviles, todo eso, ahora, yo creo que eso es un indicador de que cada vez más están cansados del discurso ideológico, de la-de la permanente movilización ¿No crees entonces… que mov– iniciativas estas como, que… que surgen dentro de la izquierda cubana, como la red de jóvenes anti-capitalistas creen[sic] que ellos van a poder lograr levantar un entusiasmo en esa juventud?…porque ¡es muy dificil! Estamos hablando que la hegemonía cultural la tienen los capitalistas del primer mundo ¿crees que va a ser posible… eso?

HC: Si, a ver la hegemonía de que cosa es la cultura correcta, en un mundo globalizado está claro cuál es, si, no han impuesto el código

YE: Exactamente

HC: de cual es la cultura correcta y que debemos asimilarla como objeto como persona

YE: El patrón

HC: si…yo creo que también eso depende de la capacidad nuestra de generar nuestra propia cultura. Cuba logró durante muchas décadas general una propia cultura…de resistencia, una cultura contestataria a lo que era lo correcto, que en realidad yo creo que no es, con muchas [sic] con muchos de los códigos de lo correcto en realidad no lo son, y logró crear el país esa cultura, pero la falta de códigos y la falta de símbolos en los últimos años…está perdiendo terreno esa cultura de izquierda ante los símbolos del capitalismo, y está perdiendo terreno ante los códigos correctos en el resto del mundo. Creo que tenemos—no sólo tenemos que verlo como una agresión cultural, tenemos que verlo también como nuestra incapacidad para generar nuestra propia cultura, hay que concentrarnos en hacerlo.

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Quizás estamos generando esa propia cultura desde lo políticamente correcto, desde la—desde, desde el esquema, y para generar una cultura revolucionaria no la puedes hacer siguiendo esquemas.

YE: si, si, no solamente que la hegemonía cultural es de[sic]sea muy potente y clara sino…un poco de auto crítica también, exacto, si curioso…ahora, vamos a saltar a otro tema muy polémico…matrimonio homosexual. Esto es una pregunta de si o no, porque no hay terreno aquí de titubeos ni algo intermedio. Si o no, ¿Estás a favor de ese matrimonio?

HC: si

YE: ok, me imaginé eso[risa]ahora…¿Cómo se lleva a cabo eso? ¿Vamos a hacerlo desde arriba, impuesto como un decreto ahí…incuestionable, obligado o lo llevamos a Referéndum y se le pregunta a todo el pueblo cubano, que se debe hacer al respecto.

HC: a ver, yo en lo personal creo que el matrimonio homosexual es una meta civilizatoria que tiene mi país, que debió haberla cumplido hace mucho tiempo…lo que, pero bueno, eso también…lo más importante en este proceso es respetar el proceso democrático de decisión del pueblo, es decir la decisión del matrimonio homosexual no puede quedar en un grupo de personas, aunque estén designados por el pueblo, tiene que quedar en el pueblo cubano, debería hacerse un Referéndum, debería hacerse…no consultarse, debería ponerse la decisión en manos del pueblo, y que él decida lo que va a hacer. Durante mucho tiempo el matrimonio homosexual ha estado en la asamblea nacional en Cuba, ha sido uno de los tópicos más calientes, ha sido uno de los tópicos en los que hay personas que le han puesto un gran freno, yo creo que hay personas que están frenando el matrimonio homosexual protegidos por la invisibilidad también, es decir, nosotros no sabemos quienes son los funcionarios que están deteniendo el código de la familia, con el matrimonio homosexual tod– una serie de leyes que están siendo detenidas y no sabemos cuales son los nombres de esos funcionarios. Si lo supiéramos, y si eso fuera público, quizás ellos no se atrevieran a detenerlo así.

YE: Entonces si, preguntemosle al pueblo. Ahora, sobre…la política, de nuevo [risas], estamos cambiando aquí, de bando en bando ¡vas a salir todo sacudido de esta![risas] Lo único que me falta ya preguntarte cuál es tu favorito…sabor de helado[risas]chocolate o fresa…y no estoy pensando en la película por cierto, no.

HC: pero eso después de la pregunta anterior es muy…[risas]

YE: ocurrió[risas] Mira, los disidentes ahora, estos que tenemos en la palestra pública, las celebridades como me gusta llamarles, muchos de ellos, bueno, algunos de ellos ya se han manifestado con cierto interés de llegar al más cargo—al cargo este de ejecutivo, a hacer gobierno ¿Quieres llegar allá arriba para transformar ese-el país básicamente, porque hacer gobierno te da ese poder. Entonces, mi pregunta para ti es: ya que está sucediendo esto, esta lucha, porque sabemos que ya Raúl Castro en el 2018 se va a salir del cargo, entonces si estos disidentes que conocemos están haciendo sus propuestas desde la derecha, ¿Te ha pasado por la mente que quizás tu desde la izquierda puedas tener esa ambición política?

HC: [pausa] Yadira[risa]…Yo creo que Cuba es un país con suficientes profesionales como para que ninguno pueda, tenga que, porque aspirar a un cargo, es decir Cuba tiene un ejercito de personas que pueden dirigir el país. A mi lo que me preocupa de la disidencia en Cuba es que…que no tienen otro plan político que no sea hacerse con el poder…y cualquiera…

YE: eso asusta ¿no? [risa]

HC: y eso a mi me preocupa muchísimo, es decir, tampoco se puede generalizar porque la disidencia no es una cosa homogénea

YE: Lógico

HC: Como tampoco lo es la izquierda, no es una cosa homogénea que, que todos son iguales y que todos son asi…

YE: Por eso te dije las celebridades, los que siempre están en el bombardeo, en las cámaras ahí, los tres o cuatro que conocemos.

HC: Pero a grandes rasgos yo diría que la disidencia tiene una obsesión por el poder sin un programa político, y han cometido muchos errores. Han cometido muchos errores como errores de patriotismo no, es decir han hecho concesiones…

YE:Exacto.

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HC:…a intereses foráneos, han cometido errores al creer que el pueblo cubano le interesa una primavera cubana, es decir eso, eso es no entender nada, no tomarle el pulso a la realidad cubana, y vivir dentro de Cuba y no tomarle el pulso a tu país en política es el error más grave que puedas hacer.

YE: Entonces estamos hablando que ellos pretenden hacer un gobierno fuera de contexto ¿no? [risa] fuera de comunicación con el pueblo realmente…

HC: Si Yadira…

YE: Es que yo creo se llevan tanto con el Departamento de Estado, con los reyes de Noruega, con toda esta gente, con las ONG, que yo creo que se han olvidado que están en Cuba ¿verdad?

HC: A mi me preocupa, porque hay reuniones que ha hecho la disidencia en Cuba con la bandera de Cuba y con la bandera de los Estados Unidos en la mesa, es decir, tu no puedes hacer un proyecto de país..

YE: ¡no!

HC: …con una bandera que no sea del tuyo, y no importa si es Estados Unidos, o si es no se Alemania, o si es Nueva Zelanda, no puedes hacer un proyecto de país pensando en otro país también o…¿Para que país tu quieres hacer el futuro?

YE: Claro, y no puedes hacer un proyecto de país encerrado ahí tras, en una casita bonita en Miramar, como lo hacen algunos, tu tienes que hacer realmente, los proyectos nacionales teniendo en cuenta a la población porque…¿para que? ¿Lo haces para entretenerte no?[risa]entonces…

HC: Tambien te digo, muchas de estas cosas que yo hago en la actualidad, las hago por una conciencia cívica de que es un momento propicio para empujar hacia el fin del bloqueo a Cuba, lo hago también, es decir, hay una batalla en varios frentes, la primera batalla es por la soberanía de Cuba con los Estados Unidos.

YE: Esa es sagrada

HC: Esa es una batalla importantisima. La segunda batalla tiene que ver también con…dentro de Cuba también hay un pensamiento ortodoxo que hay que romper porque sino la Revolución dejara de ser una Revolución.

YE: Claro

HC: Eso es gravisimo también, y hacer las dos batallas a la misma vez no es fácil, entonces, yo estoy consciente de que esta época para mi va a ser de desgaste político, es decir va a ser de desgaste y…pero para mi lo importante es poner a Cuba en un punto de no retorno hacia el fin del bloqueo y que después, mucha de la gente que conozco pueda hacer de Cuba un país mejor no…yo me contentaré con verlo desde el televisor de mi casa.

YE: Si eso que dices, que hablaste ahora del desgaste político, es verdad que ha sido muy difícil simplemente opinar, porque el pueblo cubano, nosotros tenemos una diversidad de pensamiento que se ve refleja en el hecho de que antes de la Revolución teníamos presidentes que duraban un par de días, eso te dice lo revoltoso que somos, y…pero yo creo que ahora con las relaciones, creo que ese desgaste cada vez va a ser menor, porque ya se…se ha impuesto una nueva dinámica. Yo creo que las reglas del juego han cambiado bastante, porque hoy en día opinar no es lo mismo que lo era hace cinco o diez años, osea el desgaste creo que cada vez va a ser menor y eso es bueno porque así no tiene uno que estar siempre a la defensiva, sino realmente generar ideas. ¡No estar defendiéndote siemp[sic]todo el tiempo!¿Verdad? Realmente ¿Quien puede sobrevivir eso? Ahora…manteniéndonos en el tema de los opositores estos, celebridades. ¿Tú crees…ya parece esto un game show (competencia televisiva) de farándula, ahora…ellos sabemos que en el contexto cubano viven unas vidas de privilegios, de confort material, todo tipo de placeres que no se lo puede dar el cubano promedio, porque claro, estas personas están recibiendo dinero desde afuera, desde las potencias, ahora, como mismo les exigimos a ellos transparencia, yo creo que como ya tú cada vez estás más—te has convertido en una persona, en una figura pública, nos debes un poco más de transparencia…te tengo que hacer la pregunta Harold:

-¿Quién paga tus viajes a Europa y a Estados Unidos?

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HC: Si,yo realmente te agradezco la pregunta, porque yo creo que ante los prejuicios de las personas no hay nada mejor que…el mejor desinfectante es la luz del sol. Un sol como este que estamos acá. Yo he venido este viaje a los Estados Unidos por invitación de la Universidad de la Florida (FIU), por la invitación de la Universidad de Columbia en New York, y eso es lo que me ha ayudado a costearme el viaje, entre parte y parte, porque venir a los Estados Unidos no es barato. Igual yo soy de la idea … yo soy de la idea que tú no puedes recibir dinero por tu trabajo político, ya. No es legitimo hacerlo o…no sé, quizás es legitimo, pero yo no lo hago, entonces para mi es muy importante, por ejemplo a mi lo que me sostiene, yo soy colaborador de BBC en Cuba, un programa de radio sobre cultura, no tiene nada que ver con política, soy colaborador de BBC, escribo también para otros medios internacionales, pero lo que hago ahí no tiene que ver con política. La parte de mi vida política la hago en mi blog, donde lo hago gratis. Es muy importante para mi diferenciar en que en la política no te pueden pagar por ella, porque sino dejas de ser creíble para mucha gente.

YE: ok…has llegado aquí a Miami aparentemente para empezar el debate, traer la discusión a esta orilla, más o menos en tus palabras si recuerdo bien…aquí en Miami más o menos está la idea de que personas como tú, aunque hayan hecho sus criticas al gobierno, están integradas más o menos al modelo. No eres un opositor. Ahora, estás haciendo política de cierta manera ya en este país ¿No crees que Cuba debería, aceptar el reto y ofrecer mayor espacio, mayor participación a cubanos que…como yo, han sido exiliados, pero reconocemos las reformas que están sacudiendo al país, y a la vez hemos promovido la reconciliación entre cubanos durante años desde la sociedad civil emigrada?

HC: Yo creo que hay heridas con la emigración cubana que no se han cerrado todavía, creo que hay prejuicios en ambas orillas, todavía… creo que… es necesario que hayan interlocutores que busquen san-cerrar esas orill- esas heridas, entonces es importante que exista gente que vaya a Cuba, no…lo que pasa es que hay que crear un espacio para ello, y lo primero es que haya conciencia, por parte de los dirigentes del país, en Cuba, de que eso es importante. Es decir tú no puedes priorizar algo que tú no conoces o que tú todavía no entiendes, y el primer paso para arreglar un problema es reconocerlo. No estoy seguro si reconocen esas heridas, o la importancia de arreglarlo.

YE: ¡Es que para curarse del alcoholismo primero tienes que admitir que tienes un problema! ¿Verdad? [risas] Sino no hay cura, primero aceptarlo. Entonces, vamos a finalizar esta entrevista, que se ha convertido en una agradable conversación, entre dos cubanos, más o menos de la misma edad, más o menos, pero con unas crianzas muy diferentes, pero que nos une ese amor…que no tiene fin para nuestra Patria, porque ¡aquí tenemos dos grandes patriotas!, y no es una falta de modestia, ¿Te consideras un patriota no?

HC: ¡Si claro!

YE: Claro, ¿Qué no hariamos por nuestra patria? Vamos a terminar esta agradable conversación con este clima maravilloso que tiene frio, pero tenemos el sol, esto ya es mediterráneo…finalmente¿Cuál es la virtud más bonita que tú crees que tienen los cubanoamericanos, y por qué no, ¿Cual es el peor defecto?

HC: Es una tremenda pregunta

YE: [risas]

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HC: A ver la respuesta más honesta sinceramente es la primera que te llega no, yo creo que la mejor virtud que he visto en los cubanoamericanos acá es que siguen siendo cubanos, gran parte de ellos. Es decir, los códigos de su país no los han perdido, se sienten orgullosos de ser cubanos no importa la ideología que profesen, y eso para mi es lo más importante, es decir, la patria primero sobre la mesa, y después hablamos del resto de las cosas eso me ha gustado muchísimo, y lo que menos me gusta…la polarización, no se, el… veo, veo que todavía quedan tantas heridas en la emigración, veo que quedan muchos prejuicios, veo que también hay un sector de los emigrados cubanos que nos están dispuestos al dialogo, o que no están dispuestos a ver las cosas de una manera distinta, ni siquiera a debatir, ni siquiera a dialogar, y eso si me preocupa, es decir…nuestro país no puede ser un país de polos políticos, tiene que ser un país de construcción entre todos. El gran problema en la historia de Cuba ha sido de que siempre alguien ha querido hacerse con el poder, quizás el desafio generacional nuestro es de aprender como gestionar el poder entre todos, sin presión extranjera, que es lo que muchas veces nos limita mucho no.

YE: Sin presión extranjera, pero… sin enemigos ¿verdad? Vamos a pen– vamos a ser idealistas, vamos a ser utópicos, y pensar que realmente vamos a lograr ese proyecto nacional donde tengamos esa soberanía pero que no sea a costa de llevarnos mal con el resto del mundo [risa]

HC: Si claro, claro. Mi aspiración realmente es a tener un país normal Yadira.

Ah Normal, eso es tan cómico, como yo escucho eso todo el tiempo “Quiero ser normal”, pero ¿porque no queremos ser extraordinarios Harold? ¿Por que no aspirar a algo maravilloso?

HC: Si a ver, que nos permitan ser normales como queremos nosotros, tampoco quiero la normalidad latinoamericana en la que hay drogas, hay violencia en las calles, hay un montón de cosas que…

YE: No ese tipo de status quo

HC: Me refiero al normal cubano, el normal cubano es: poder desarrollarnos con las cosas que tenemos buenas y ya, con las cosas buenas que tenemos que hemos logrado como país, y poder hacer las que hasta ahora estamos impedido. Cuba puede ser mucho más de lo que es ahora, pero tienen que, tienen que dejar de sabotearnos para poder hacerlo.

YE: Y tú estas consciente que a ti…a ti te va a tocar verlo, y a mi también.

HC: Si

YE: ¡Que maravilloso! ¿verdad?…ay ya, vamos a terminar esto, dame la mano, que esto ha sido un placer.

HC: Dale, un gusto!

 

Fuente: Yadira Escobar.

El periodismo ciudadano de la #Cuba actual

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Hace solo unos días completé un cuestionario para una joven colega que basaba sus preguntas en la hipótesis sobre la existencia en la actualidad de una presunta, creciente y sospechosa “tranquilidad” en la blogosfera de Cuba. No voy a adelantar todas mis respuestas, pero aprovecho para llamar la atención sobre esta percepción que comienzo a escuchar con cierta frecuencia y, de paso, darles una muy buena noticia.

En su encuesta la periodista planteaba que algunos estudiosos consideran que hoy en internet cobra mayor fuerza una modalidad de blog de blogs, con varias firmas y estilos, o la revista digital en formato blog, e inquiría mi opinión al respecto.

“No soy estudioso del tema, pero creo que todas las variantes comunicativas de participación ciudadana y del periodismo digital podrían coexistir sin que unas vayan en detrimento de las otras. Si alguna de ellas perdiera preponderancia de manera abrupta, podría ser una situación coyuntural, o habría que revisar si existen mecanismos coercitivos que la limitan o desestimulan”, respondí.

El tema merecería debate y seguimiento. Hay que estar alertas a cualquier señal de retroceso en los espacios de participación, y a todas sus posibles causas si así fuera. No debemos volver atrás en lo que ya parecía una victoria, que avalan incluso investigaciones teóricas dentro y fuera de Cuba.

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Portada de la tesis de Gretel.

Y aquí viene la noticia: precisamente ese fue el tema de la tesis de maestría con el título Participación política en red: La blogosfera y la toma de decisiones de la esfera pública en Cuba: cuatro casos de estudio entre 2010-2015, que en diciembre último la joven investigadora cubana Gretel Rafuls Trujillo defendió ante el Departamento de Periodismo de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, en la Universidad Autónoma de Barcelona.   

“A Carli chiringuero, Harold Joven Cuba, Ravsberg y Paquito el de Cuba; los protagonistas de esta fiesta por un periodismo ciudadano que nos haga crecer. (Quizás algún día, hasta yo me anime a “bloguear Cuba por cuenta propia”, inspirada en ustedes)”, esta es la frase que la autora —graduada de Licenciatura en Comunicación Social, en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, en 2012— nos regaló en la dedicatoria del trabajo a sus cuatro “objetos de estudio”.

Por mi parte, agradezco que seleccionara este blog para su tesis y todavía más hacerles compañía a otras tres iniciativas de comunicación que mucho respeto y admiro —La Chiringa de CubaLa Joven Cuba y Cartas desde Cuba—, y de cuyos autores soy amigo personal.

Precisa Rafuls Trujillo que el suyo es “un estudio de caso múltiple, centrado en la actividad desplegada por los autores de cuatro bitácoras monitoreadas por las instituciones de gobierno, que resultan representativas en el abordaje a problemáticas nacionales, durante el período 2010-2015”.

Como parte de su enfoque cualitativo, la autora ofrece una abarcadora investigación bibliográfico-documental; la entrevista en profundidad a expertos en participación política a través de la web, a decisores y a cuatro blogueros de la muestra.

Analiza también el contenido de decenas de post, su eco en los propios blogs investigados y en relevantes medios digitales independientes e internacionales seguidos por el gobierno cubano; y finalmente, las respuestas publicadas por este.

Sería imposible resumir aquí esto texto de casi 140 páginas y múltiples honduras conceptuales y apreciativas que le permitieron a Rafuls alcanzar el grado de Máster Internacional en Comunicación y Educación. Tampoco me resultaría cómodo hacerlo, al estar yo también bajo su lupa.

Pero aprovecharé una de las conclusiones de la tesis —muy conveniente para mí—, cuando Gretel escribe que “Paquito el de Cuba es el menos identificado por las autoridades como adversario, pues su autor trabaja como directivo en un medio de prensa oficial”, para enfatizar en tres de sus consideraciones:

“Los posts críticos publicados por los blogueros estudiados —dice en otra de sus 21 conclusiones— se pueden clasificar, como tendencia, en reflexiones generales, noticias o denuncias concretas, aunque suelen hallarse piezas híbridas. Las demandas específicas suelen ser las más efectivas en la obtención de respuestas estatales favorables, sobre todo si son acompañadas de acciones concretas de los blogueros, que trasciendan el ciberespacio”.

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Interesante ciclo de vida del post que la autora construyó, a partir también de las sugerencias y aportes en Facebook de blogueras y blogueros de Cuba.

Y dos recomendaciones de las 13 que realiza Gretel:

• “Cuidar la ética periodística en el lenguaje y el tratamiento de las fuentes, en todas las publicaciones de los blogueros, sobre todo aquellas, que puedan constituir respuestas a los intentos de desacreditación de las autoridades”.

• “Mantener la práctica de denunciar colectivamente cualquier acto de censura estatal que pueda intentarse contra las bitácoras; así como el reflejo en los blogs del ciclo íntegro del proceso de debate y deliberación según los eventos y posts relacionados, impulsados por los blogueros”.

En la investigación hay múltiples contribuciones más que pudieran ser de gran utilidad para las distintas partes involucradas en el proceso de deliberación pública en Cuba a través de los medios tradicionales y emergentes de comunicación, incluso aunque no las compartamos todas al 100%.

Solo seleccioné tres, a modo de ejemplo e incitación, que podrían — ¿por qué no?— servir como consejos para quienes lidiamos con una bitácora y contribuir a conseguir una mejor blogosfera, que cada día quisiéramos y tendría que ser, por el bien de la sociedad cubana, más “intranquila”.

Tomado del Blog Paquito el de Cuba

Los olvidados, los que se quedan #Cuba #AsíEstamos

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Por: Harold Cárdenas Lema

Son tiempos de fetichismo con el socialismo tropical cubano. Hay preguntas que hacen eco en todas las esquinas de esta isla y confieso que me tienen cansado. ¿Por qué se van los jóvenes cubanos? ¿Piensas irte también? ¿Qué pasará en un país sin juventud? Las respuestas son obvias: emigrar es su derecho, hay muchos que aspiran a hacerlo pero también otros que se quedan a conciencia. Aun así, molesta bastante que el protagonista hoy en día sea el emigrante y no quienes se quedan a construir el futuro de Cuba.

Los olvidados entonces somos los enraizados, los que quedamos aquí en este país cargado de contradicciones. Eso tiene que ver con otras actitudes, como aquella amiga de antaño que regresó el otro día y quería enseñarnos a utilizar Facebook porque “este país es un atraso”. O los que piensan que en Cuba quedan los que no tienen oportunidad de marcharse, reduciéndonos a una suerte de perdedores. Esos y otros mitos circulan todos los días, dando una visión simplificada de este país según la cual todos nos queremos marchar. Y no es así.

Conozco muchos jóvenes que les iría bien en otras tierras pero se quedan en Cuba porque los mueven fuerzas mayores. Muchos desconocidos que hacen bien anónimamente, muchísimos que trabajan cada día por un salario simbólico y son los héroes olvidados de este país. De esos no escribe casi nadie, es más fácil visibilizar a supuestos “ganadores” o preocuparse por el desangramiento migratorio y no por la solución para terminarlo.

¿Por qué se van los jóvenes? Muchas razones, entre ellas la ausencia de un paradigma del éxito que sí tuvieron nuestros padres y nosotros carecemos, que toca construir. Quizás la respuesta para esto sea precisamente visibilizar, ¿a quiénes? A los que se quedan.

Por otra parte, el éxodo del 2016 no es el mismo que la crisis de los balseros en 1994. Aquello fue una respuesta ante la escasez más cruda que hoy en día ya no es tan así. ¿Qué pasa entonces? Por alguna razón en los momentos más duros del Período Especial el consenso nacional soportó embates que hoy no podemos superar. ¿Por qué? Quizás porque el proyecto de nación estaba más claro en ese entonces, porque existía el liderazgo carismático de Fidel Castro como mecanismo de unidad o sencillamente porque creíamos que era posible un regreso a la estabilidad de los años 80.

El día que aceptamos que no había un regreso posible, desaparecieron los paradigmas y las certezas. Nuestra incapacidad de generar un consenso y enviar señales claras sobre el rumbo del país o sobre cuál es el plan gubernamental para nuestro futuro, provoca el desaliento y la mirada hacia alternativas foráneas. Parte de la emigración cubana es también responsabilidad nuestra entonces como proyecto de país incapaz de generar un mayor consenso.

En el extranjero tengo a todos mis amigos de la infancia menos uno, que quizás se marche pronto también. Allá están mis compañeros de aula, mis novias y si quisiera hacer una reunión de clase, sería más fácil hacerla en Miami que en mi ciudad natal. La empatía con el emigrado es inevitable porque con solo un par de giros en el destino cualquiera de nosotros pudo haber sido uno de ellos. Aun con su participación y apoyo, el futuro de esta isla tienen que decidirlo los que viven dentro. Irónico entonces que esos sean los grandes olvidados en esta historia, los que se quedan.

Fuente: La Joven Cuba.

La Revolución se hizo para evitar casos así! #Cuba @lajovencuba

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Familias colaterales

3 Hijo y nieta de Vlady y DianePor: Harold Cárdenas Lema

Hay historias que ponen a prueba todo lo que hemos construido en el último medio siglo, esta es una de ellas. Vladimir Rafuls es un mecánico de 43 años que vive en una zona rural con su familia y está a punto de perderlo todo. El terreno que le otorgó el Estado hace dos décadas está siendo impugnado en una lucha entre instituciones y la soga acaba de romperse por el lado más flojo. Vladimir no sabe explicar a los niños en casa qué es un daño colateral y por qué unos funcionarios le dieron ultimátum de desalojo. El hombre no sabe qué hacer, la única opción es la guardarraya y si algo han aprendido los pequeños en la escuela, es que la Revolución se hizo para evitar casos así.

En 1996 el presidente del Consejo Popular Guanabo orienta a varios inspectores de vivienda que marquen con estacas un pequeño terreno rural en Peñas Altas, a las afueras de La Habana. Le han otorgado el lugar a Vladimir y su incipiente familia, estos son tan humildes que pasarán dos décadas sin terminar de construir su casa. Aunque no imagina los caminos de la burocracia, paga puntualmente el terreno al banco y en 2001 recibe la Escritura Notarial que lo hace dueño del lugar. Sin razones para preocuparse por el documento de propiedad, ese será el hogar de hijos y nietos, hasta hoy.

Una casa sin terminar después de 20 años
Una casa sin terminar después de 20 años

Un día de octubre 2015 está trabajando en su garaje cuando llega una docena de policías e inspectores a su puerta. Le piden los documentos legales de la casa, los recibos de electricidad, licencia de cuentapropista y le inspeccionan totalmente el taller. Irónico que en un país donde cuesta tanto armar un equipo multidisciplinario para temas necesarios, se conformen fácilmente para tareas así. Desde entonces comienzan a llegar las visitas con frecuencia, a menudo dos en un día, en busca de irregularidades que les permita multar. El expediente en su contra va tomando forma sin que el hombre sepa responderle al niño cuando este le pregunta si les van a quitar la casa.

Un día le dicen que el muro que ha construido para defenderse en un lugar tan desolado, es demasiado alto y no permite mirar hacia dentro. El hombre rebajó el muro, como no se hace con los de Siboney, Cubanacán y otros barrios insignes a donde no llegan los inspectores, donde no hay familias colaterales. El caso es tan injusto que después de presentarle la demanda oficial de Fiscalía, uno de los inspectores le aconseja en confidencia que busque un abogado inmediatamente. Vladimir no es hombre de entregarse a la contrarrevolución para resolver su problema, ni de sobornar un funcionario, apela a la justicia pero con frecuencia esta también se equivoca.

4 La guardarraya...
La guardarraya

Esta situación forma parte de la campaña del momento: la lucha contra las indisciplinas sociales e ilegalidades. Algo necesario que debiera ser cotidiano y no campaña fugaz pero que en manos de funcionarios entusiastas por mostrar su carácter, termina en extremos. No es la primera vez que algo coyuntural se nos escapa de las manos. De igual forma se pudiera prestar más atención a la lucha contra los nuevos ricos y la corrupción, en vez de los ciudadanos más humildes sin capacidad de defensa. Cuba carece de un Tribunal de Garantías Constitucionales, la función de defender a los individuos recae en la Fiscalía, la misma institución que los acusa.

Construcción de edificios biplantas a 80 mts de casa Vladimir
Construcción de edificios a 80 mts de la casa

Podríamos suponer que esta medida drástica ocurra porque existe un interés en la zona que hasta el momento no es evidente. Lo que legisla la Constitución es que se les otorgue un hogar en otra parte si fuera que hay interés en despoblar el lugar, pero parece que no es así. Mientras Vladimir tiene fecha de desalojo, a unos metros de su casa se construye un edificio de 61 apartamentos para personal militar, contrastes así tienen más peso que cualquier acción contrarrevolucionaria.

Si en un inicio los querían desalojar bajo el supuesto de que estaban ilegales, al presentar la documentación los fiscales cambiaron de estrategia e impugnaron la Resolución 565 del 2000 en la Dirección Municipal de Vivienda, inhabilitando entonces la escritura de la casa. Los métodos de la burocracia son inescrutables, puede llegar a contradecirse ella misma con tal de salirse con la suya. Es un caso clásico de pugna entre instituciones donde el daño colateral lo pone el individuo desprotegido.

1 Vladimir Rafuls
Vladimir Rafuls, diciembre de 2015

Había escuchado esta historia dolorosa pero hoy conozco al protagonista. Vladimir está frente a mí, mientras habla no puedo evitar notar sus manos temblorosas y la voz que se quiebra en ocasiones. En el desenlace de su caso se juega la credibilidad de las instituciones cubanas, el futuro de una familia con tres generaciones y dos niños. La campaña actual es válida pero es solo una herramienta para hacer de este un país mejor, no se puede perder de vista el objetivo, que es la gente. Si no hay indisciplina mayor que la injusticia, sería imperdonable que los Rafuls se conviertan en una familia colateral.

 

Tomado del Blog La Joven Cuba