Guerrilla de Blogueros

Declaración de blogueros cubanos

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Cuba existe también en la blogosfera. Es el testimonio cotidiano y el pensamiento libre de una nación y de un pueblo en toda su variopinta cultura de resistencia y de vida. Justamente por ese patriotismo que nos identifica como comunidad, es que denunciamos las recientes declaraciones del presidente de los Estados Unidos por ofensivas e insultantes con nuestro pueblo. Trump  frena, retrocede, se descoloca en la historia,  asume la peor de las posiciones y lo hace rodeado de sujetos con un amplio prontuario criminal.

Los blogueros cubanos que suscribimos esta declaración, así como en su momento seguimos y animamos el acercamiento entre las dos naciones, a pesar de sus diferencias,  rechazamos la vuelta al discurso ofensivo y la política de las cavernas, tantas veces  derrotada;  reprobamos toda intención de fuerza contra la Isla, al tiempo que descalificamos a terroristas y políticos tramposos como interlocutores válidos para los cubanos.

El presidente Trump ha de saber que su mandato no se extiende a Cuba y  sus ofensas  en el show de la “era del hielo” solo sirven para reforzar el sentimiento antiimperialista, como una razón más de unidad.

El trazo del camino seguido, y las cualidades de la rueda que le transita, son legítimos por la génesis popular que le dio vida, sin presión de ningún tipo, forjada desde el pueblo al que pertenecemos, y al cual se debe nuestro relato- sorprendente e impetuoso- de la vida tenaz en esta tierra, que lucha día a día por una sociedad y un mundo mejor.

Quienes deseen sumarse a esta declaración lo pueden hacer a través de las diversas plataformas de Redes Sociales donde ha sido publicada, o reblogueándola en sus páginas personales.

Tomado de Espacio Libre.

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La guerrilla bloguera o Mi contagio juvenil. #GKVaradero2016

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Nosotras, la gente joven...
Nosotras, la gente joven…

Hacía tiempo que estaba en deuda con mis jóvenes colegas de blogs, y la mejor manera de saldarla fue con mi participación en su última guerrilla por Matanzas.

Camino al andar...
Camino al andar…

La iniciativa que desde hace ya un lustro arrancó con un ascenso al Pico Turquino, tuvo luego su continuidad en sorprendentes expediciones semestrales, con sus recursos propios y pocos, por diferentes territorios del país.

Lo que distingue a esta idea, me parece, es el punto de vista. O sea, las blogueras y los blogueros pasean, trabajan, aprenden, brindan solidaridad, juegan, disfrutan y… luego lo publican.

La avanzada en llegar a Matanzas disfrutó del mejor café en el salón azul de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas
La avanzada en llegar a Matanzas disfrutó del mejor café en el salón azul de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas

Es como un selfie o autorretrato constante, individual y colectivo, de familia casi. Narradores protagonistas, aunque no personas protagónicas, como a veces alguien les (nos) acusa.

El historiador de Varadero nos develó una mirada nada turística de la localidad...
El historiador de Varadero nos develó una mirada nada turística de la localidad…

Para una visión desprevenida o prejuiciada podría parecer simple turismo periodístico. Pero la perspectiva no es turística, ni un poquito.

Fuimos a Varadero y nos bañamos en la playa, pero antes caminamos —literalmente, a pie— por calles y sitios de la ciudad balneario a donde pocas veces llegan visitantes de otros países e incluso de Cuba.

Una manera distinta de llegar a Varadero...
Una manera distinta de llegar a Varadero…

Un gran amante de la historia local nos enseñó, por ejemplo, el lugar donde Fidel lanzó la idea de alfabetizar a toda la población cubana a inicios de los años 60, en ese gigante dormido que es hoy el Anfiteatro de Varadero.

Visitamos la Escuela deportiva de la localidad, posiblemente la de más larga tradición en el remo y con más campeones nacionales e internacionales en esa disciplina.

A los cerca de cien estudiantes de cuatro deportes que allí entrenan en la actualidad, la guerrilla les dedicó el estanquillo Patria, en su cuarta edición, consistente en el aporte de libros, prensa y otros textos de interés que cada integrante trae desde su provincia.

En casa del viejo Frómeta, veterano de Girón...
En casa del viejo Frómeta, veterano de Girón…

En mi caso, tengo la esperanza de que a sus adolescentes y jóvenes, entre 12 y 18 años, les pueda resultar interesante, provechosa y quizás motivadora para el futuro, la pequeña selección de materiales sobre sexualidad, violencia de género y prevención del VIH/sida que les pude preparar.

En el restaurante Don Alex, con su dueño, Alexis, al centro-derecha, con pullover blanco de rayas, short y zandalias...
En el restaurante Don Alex, con su dueño, Alexis, al centro-derecha, con pullover blanco de rayas, short y zandalias…

En esa travesía de lo humano a lo divino, fue posible desde visitar en su casa a un veterano combatiente que peleó contra la invasión mercenaria por Playa Girón, hasta profundizar en los secretos del buen servicio que brinda el sector privado en Varadero, en una grata conversación con el dueño del Restaurante Don Alex, en la calle 31 y Primera.

Wanda Hernández, coordinadora general del Centro Kairós, institución que surgió en 1994 para trabajar con la comunidad.
Wanda Hernández, coordinadora general del Centro Kairós, institución que surgió en 1994 para trabajar con la comunidad.

Pero no menos especial fue la estancia en la ciudad de Matanzas, donde el Centro Kairós nos recibió con la hospitalidad que caracteriza a ese proyecto comunitario de la Primera Iglesia Bautista de Matanzas, con una asombrosa labor de estímulo a la espiritualidad, la creación artística-literaria y el servicio social entre la población.

Nuestras donaciones para las personas damnificadas por el huracán Matthew irán junto con las que colecta el Centro Kairós entre sus feligreses y visitantes
Nuestras donaciones para las personas damnificadas por el huracán Matthew irán junto con las que colecta el Centro Kairós entre sus feligreses y visitantes

Así quedaron en buenas manos los donativos que cada integrante de la guerrilla bloguera pudo llevar consigo para las familias de los municipios de Guantánamo que sufrieron los embates del huracán Matthew, los cuales llegarán directamente a sus pobladores a través del Centro Kairós, en coordinación con el Consejo de Iglesias de Cuba.

Tremenda Olla de Grillos, siempre que hablamos de blogs, periodismo y juventud...
Tremenda Olla de Grillos, siempre que hablamos de blogs, periodismo y juventud…

El momento cumbre, sin dudas, fue la participación en el espacio mensual de debate juvenil La olla de grillos, en la casa de la Unión de Periodistas de Cuba (Upec) en Matanzas, organización que brilló como anfitriona tanto en su sede provincial como en el municipio de Cárdenas. En particular, un agradecimiento fuerte para el loco de Arnaldo Mirabal, y para la dulce Betsy, el alma organizativa del encuentro, en medio del camino de ser mamá.

La delicada salud de la blogosfera cubana, los entuertos y las peripecias más recientes del periodismo nacional, las definiciones necesarias para ahora y (el) por-venir, revolotearon todo el tiempo alrededor de este convite fraterno, de donde regresé como veinte años más joven ¿no lo notan?

Con Betsy, el alma organizativa del encuentro...
Con Betsy, el alma organizativa del encuentro…

 

De Varadero y mis desvelos con la guerrilla bloguera #GKVaradero2016

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14680550_1661122324180016_1037522149612364944_nOtra vez el encuentro de la guerrilla, la incertidumbre del viaje, mi salud y los asuntos del oficio… Aunque la sorpresa de la guerrilla alimenta el espíritu de lo nuevo en la distancia, es difícil escapar a la costumbre y la rutina: llegué al final de la travesía, hasta la cita de Varadero, gracias a los mensajes de Betsy y el empuje de Juli, el mango de la tropa, quien no me abandona tan fácil ni en el humo del café.

Tenía esta vez el morral de preguntas más lleno y con más agujeros, no sé adónde llegará el periodismo cubano y la blogosfera con tantos tropiezos. Es verdad que se ha caído más de siete veces y aún no se acaba de levantar a la octava. A pesar de que me atraen las complejidades, porque las interpreto como oportunidades para crecer,  pienso y me desvela el éxodo de profesionales, los muchos diagnósticos sobre ese mal y los mismos remedios del tiempo de la abuela. Creo en que no hay lindero preciso donde lo espiritual engrane con la vocación humanista del periodismo por el ser material que somos y hacemos en una familia cubana vulnerable y dividida por mares.

Así viajaba a Varadero, sin deseos de decir casi nada pero sí de hacer por salvar lo que vale la pena salvar. Baracoa sigue atravesada en el pecho y todo se manipula a cuenta del bolsillo maltrecho del periodismo y la cambiante realidad cubana. Tenía que saber qué pensaban los chicos del dilema que nos hemos buscado por tanto silencio y tanta gente meciéndose como marionetas en el giro de una redacción digital, como esperando la orden divina.

De paso por la villa espirituana coleccioné otros ejemplares deEscambray, en la cima del periodismo de provincia y el debate público que suponen los cambios, aunque necesita más para abandonar el discurso de antaño. No se sostiene en el tiempo el periodismo investigativo, ausente en la mayoría de los semanarios provinciales.

La llegada a Matanzas, los piropos de los Cocodrilos taxistas, el abrazo de los amigos y el café de la ACAA, despejaron mis dudas sobre viajar a mi edad y con mis condiciones de salud.

El centro Kairós nos volvía a acoger y la confluencia de las más diversas ideas y opiniones, las que aún no llegan a letra en la red por el custodio de un puesto, una jefatura o una manipulación de otro medio extranjero.

Caí en las meditaciones algo ensimismada y solo atiné a tomar fotos mientras pensaba en mis propias dudas. Creo que el silencio no es lo ideal y el ideal aún no se respira en la organización que ya no nos representa como el sindicato familiar, ni lo sienten los jóvenes como su UPEC, la nuestra de siempre. Duele la pérdida de status de un gremio ante tantas vulnerabilidades y cuestionamientos, unos certeros y otros inducidos desde el exterior.

¿Por qué el debate en las redes y no en la prensa escrita, por qué solo Julio García nos tiende una luz en las sombras del silencio cuando se impone el diálogo y los cambios en el ejercicio del periodismo? Varadero se avista en el horizonte y no es el turismo que dicen mis colegas, reacios a la superación sino la aventura por cuenta propia y el aprendizaje del periodismo hipermedia desde la guerrilla.

El periodismo no es el último refugio para sugerir los cambios en el país que construimos o más bien soñamos, pero los cambios deben abrir paso al periodismo para que se realice como gestor de la opinión pública en los diferentes ámbitos. La censura y el secretismo tienen un recodo a la derecha y a la izquierda del oficio. Internet no es sitio de lectura de la prensa para los cubanos, tampoco la wifi es costeable para bloguear, ni siquiera con los atajos de un avezado celular. Quien escribe y lee tiene beneficios en el costal de otro morral, ya sea estatal o privado, unos por las rosas y otros por las espinas, casi nunca se inclinan en lo eterno del perfume y lo etéreo y dialéctico en la vida de una flor.

El viaje estuvo a tono con los últimos debates en las redes y fue mucho más. Fue el encuentro con los amigos, saber de sus vidas y planes, conocer la historia de Varadero, la coqueta ciudad y un pasado empolvado que nadie quiere olvidar. Repetimos nuestro Estanquillo y aprendimos sobre el funcionamiento de la Escuela de Remo.

Arnaldo y la Betsy me dieron el abrazo de siempre y las noches fueron la sucesión de días escuchando las tantas cosas que nos quedan por debatir y cambiar. El arte de la conversación se ha perdido, la cultura del diálogo está en desuso y todavía lo vertical se impone a lo transversal y no responde a las demandas populares. Quiero servir a los demás desde el oficio que no devenga un salario suficiente, pero sí decoro, y desde la construcción de un pedacito de la realidad de la isla que amo y del futuro sueño.

Tenemos derecho a criticar porque elegimos dónde y cómo queremos vivir. Gracias a la guerrilla bloguera aún no pierdo el espíritu de aventura en mi otra juventud.

 

Tomado del Blog Fomento en Vivo.

La Guerrilla de Blogueros #GK #Cuba #BgC

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Blogueros cubanos en el río Toa, el más caudaloso de Cuba.

Blogueros cubanos en el río Toa, el más caudaloso de Cuba.

Por Yohana Lezcano y Rodolfo Romero

La siguiente entrevista tiene el ruido de las teclas, el sabor a selva y a río, un olor innegable a post. ¿Qué es un post? Preguntarían los que no son «nativos digitales». La respuesta más sencilla: todo lo que se publica en blogs y redes sociales en Internet. István Ojeda tiene una bitácora que lleva por nombre Cuba Izquierda. Hicimos un trato: como respuestas a nuestras preguntas, él escribiría un post. Si el libro finalmente se publica, es decir, si usted lo está leyendo ahora, este bloguero de Las Tunas publicaría estas líneas en su espacio digital, a disposición de miles de usuarios que quizás no puedan acceder a la versión impresa. Sería una manera más de mezclar estos mundos tan unidos irremediablemente: el virtual y el off line. En la «Guerrilla de Bloguer@s» participan, dos veces al año, alrededor de cuarenta jóvenes de diferentes provincias del país. A diario interactúan entre ellos virtualmente. En ocasiones organizan iniciativas en espacios físicos como «La suelta de libros» (para promover la lectura y el intercambio de volúmenes) y «Una ronda por Teresita» (en homenaje a Teresita Fernández). Después de subir el Turquino en julio de 2012, han realizado excursiones comunitarias a El Nicho, la Ciénaga de Zapata, el Valle de Viñales, Topes de Collantes, la ciudad de Camagüey y Baracoa, además de un encuentro–taller que celebraron en el Centro Memorial Martin Luther King Jr. Por eso, si usted no tiene acceso o no ha consultado todavía este blog, le adelantamos que se ve de la siguiente manera:

UNA HISTORIA CON MUCHOS CAMINOS

Por István Ojeda

Quizás lo mejor que tiene esta historia es que nadie puede adjudicarse absolutamente la autoría de un guión único. Así que, seguramente, cuando preguntas ¿cómo y cuándo surgió la guerrilla de blogueros?, te sorprenderán las diversas maneras de contarlo.

El consenso estaría en que, en el ascenso al Turquino, «esta cosa» ya se hizo material, pues hasta entonces había discurrido por las fibras ópticas o las líneas telefónicas que soportan la red en Cuba. Yo, como en muchas otras cosas de la vida, llegué sin tener una idea clara de qué era eso en lo que me estaba metiendo. Fue la fe en Karina (bloguera de Holguín) el motivo sufi ciente para enrolarme en la expedición que suponía era únicamente para vencer el reto de llegar hasta la montaña más alta de Cuba.

Con el tiempo, fui descubriendo el valor, hasta sentimental si se quiere, de tener un blog y de hacerlo con un sentido menos panfletario, pero definitivamente mejor. Eso lo comencé a aprender bajo las estrellas de la ruidosa y hasta agresiva playa de Río la Mula; andando los incógnitos senderos de Los Morones y hasta perdiendo el aliento, montaña arriba, hasta quedarme a solas con José Martí, a 1 974 metros sobre el nivel del mar.

Luego, la guerrilla comenzó a tener conciencia de sí misma en la red, en los intercambios en el chat que alimentaron las ganas de encontrarnos otra vez en algún lugar de la Isla. Porque ese es otro de los valores: hemos visto al país con otros ojos. Puedo asegurar que en los últimos tres años he recorrido más kilómetros que en el resto de mi vida y si hoy puedo dar fe de cómo viven los cubanos más allá de la patria chica, ha sido gracias a haberlos visto con la mirada de la gente que suda y casi siempre anda a pie.

Hay quien dice que solo somos un grupo de gente que «turistea » cada seis meses o más. Tal vez tengan razón, pero cada vez que cuento cómo lo hacemos: juntando los pesos uno a uno, durmiendo donde se pueda (unas veces mejor que otras), nacionales y foráneos se asombran de lo que hemos logrado.

Somos un grupo variopinto donde los periodistas somos unos pocos. Nos unen las ganas de contar lo que nos pasa y lo que le ocurre al país. Debatimos y nos damos el lujo de no estar de acuerdo los unos con los otros. Así que la organización a lo interno ha ido creciendo paulatinamente. Más de una vez, hay que decirlo, nos han acechado fantasmas que casi nos inmovilizan.

Si tuviera que establecer los principios, me guiaría por aquello que escribió la Tunie (se refiere a la bloguera camagüeyana María Antonieta Colunga) en un papelito allá en el Centro Martin Luther King Jr.:

“Somos una comunidad espiritualmente joven, conectada por lazos de amistad y por la pasión común de escribir de la Cuba que vivimos a diario, con sus luces y sombras. Somos, por tanto, diversos en materia de geografía, lenguajes, prioridades temáticas, tempos editoriales, tonos… Pero en esa diversidad feliz que resulta de la combinación de nuestras individualidades y que respetamos con celo y animamos con gozo, algo nos imanta y nuclea invariablemente: la intención de que nuestros mensajes respalden la soberanía y la justicia social de esta nación que ampara los sueños que nos mueven. Nos une por encima de todo el amor a Cuba, que es también a pequeña, pero imprescindible escala, el amor que existe entre nosotros, y un irrenunciable optimismo por los futuros individuales y colectivos hacia los que enrumba este país donde hemos elegido echar vida y letras.”

Aprendimos que las institucionalizaciones no son siempre necesarias, o al menos no al estilo que conocíamos, y que el antídoto para sobrevivir, creo, ha estado en que los liderazgos no han sido impuestos, sino sobre la base de confiar y compartir valores o principios, descubriéndole a cada cual sus capacidades. Igual, no hemos estado exentos de planes no declarados de hacerse con el control o el crédito de la obra común. Pero, al menos, siempre hemos conservado la lucidez suficiente para, no sin algunas heridas y exabruptos, seguir adelante.

El futuro de la guerrilla, como el de Cuba, es un enigma, porque está sujeto a muchas variables. Tal vez con los años, los hijos, los proyectos de vida individuales, llegue el día en que ya no podamos reunirnos como ahora. Pero con la misma fe en que seguí a Karina para subir al Turquino, seguiré creyendo que es posible mantenernos cerca al menos por la red y juntarnos de a poquitos y crear, entre todos, un país mejor, que pasa por ser también mejores cada uno de nosotros.

Esta entrevista se publicó por vez primera en el libro «Narrar Cuba. Sueño joven de un país», que pertenece a la colección Juventudes en Cuba, de la editorial Ocean Sur.

Fuente: Juventudes en Cuba.

Una historia de tíos y guerrillas. #GKHolguin2016

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Cumpleaños de Isabella con cake

Un soplo de aire fresco. Eso es la guerrilla de blogueros, no importa quiénes vayan o cuán importantes sean quienes faltaron -Karina, Alba, Kmilo, Kike, Darío, Rodolfo, Carlos, Chely-, uno va y camina, y te pican los mosquitos, y te azota al sol, pero regresas con las pilas recargadas, con un optimismo que te alcanza, por lo menos, hasta los próximos seis meses.

Pero esta guerrilla, además, lleva el nombre de mi hija. Isabella colonizó los espacios, me transformó en cuestion de nada en una guerrillera preocupada, formal y abstemia, solo por la inmensa responsabilidad de cuidarla.

Isabella cumplió cinco años y fue en la guerrilla. Le faltaron, a juzgar por sus otros cumpleaños, muchas cosas. Velas y globos de muchos colores. Servilletas rosadas. Manteles. Poses. Amigos de su edad. Pero nadó en amores, amores de tíos grandes, que suelen ser tiernos y transigentes. Fue la niña del grupo, además de literalmente.

Su nombre en la maleta super pesada en la que faltaron muchas cosas, desde un pulover para la playa hasta el protector solar y el repelente, en las noches tranquilas para velar su sueño, sin escapadas, sin rones, sin enderezar las estrellas de tanto mirar, de tanto soñar desde tierra.

Por ella, vencí en parte mi miedo a los bichos solo para decirle, con toda la seriedad de la que soy capaz, que no hacen nada, ni los cocuyos, ni las lagartijas, ni el resto de los insectos que cada noche, en el campismo de Río Cabonico, acudían a venerar, en una danza de círculos hambrientos, la luz de la cabaña.

Por ella, subí la Loma de la Cruz. De descanso en descanso. Aguantando el resuello y las piernas. Por no dejarla sola, por no defraudarla cuando, varios escalones más arriba, me decía a modo de reproche y de ánimo. !Dale, mami, sube! Yo la miraba desde mi sima con orgullo, y un poquito de envidia. Y por fin, nos tiramos la foto detrás de la cruz, debajo de la bandera, con la ciudad casi anocheciendo a nuestros pies.

Por ella, llegaban hasta mi mesa el helado que Gretchen  no se pudo comer y al que Harold renunció para congratular a la cumpleañera, los dulces comprados por los “tíos” de manigua, Edel, Mayra, el Koka.

Por ella, recibí regaños y cocotazos. Porque no la supe peinar. Porque le corto las uñas al revés. Porque le dije que si no se portaba bien le bajaba un avión, con tripulación y todo. Porque no quise complacerla. Porque no quiso comer. Porque toma mucho refresco. Porque es tarde. Porque es temprano.

Con ella, conocí esa otra Cuba a la que nos invita cada encuentro. La que no sale en los lemas turísticos, y la que sale en los lemas turísticos.

En la ciudad de Holguín me marcó la Casa de Abuelos. Céntrica. Señorial. Limpia. Iluminada. Allí, además de libros y revistas, entregamos dos folletos con una brevísima selección de textos escritos por la Polilla Cubana. Ellos nos retribuyeron en atención y cariño. Una de ellas, hija de uno de los mártires de la provincia, nos pidió una dedicatoria que alguna mano escribió en azul. Otra le regaló a mi hija una jirafa de trapo, que un bloguero se apuró en bautizar como Koka y que mi pequeñuela todavía exige.

Me marcó el paisaje, en las vueltas de Mayarí. Los horizontes sembrados, la gente trabajando. Sacando yuca. Regando abonos. Los tractores. La vida. El Salto del Guayabo, magnífico y noble. Y allí, el cumpleaños con un cake enorme que no sabía por la puerta de aquel camión que nos llevó hasta allí.

Todo lo recuerdo. Todo lo vivo. Deberé contar más. Deberé.

Tomado del Blog La esquina de Lilith.