Censura

PROHIBIR: Malas costumbres de funcionarios estatales en #Cuba

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La manía de prohibir que tenemos los cubanos sin saberse las leyes o las normas, es un mal a erradicar urgente, pero tiene un camino largo, bien largo.

Julio C. M. editor del blog.

Públicamente privado

fotografiar

“¿Qué van a hacer ustedes?”, fue la pregunta al presentar nuestra credencial de prensa e intentar acceder al Cementerio de Reina, en Cienfuegos, para tomar unas fotografías. “Deben venir con una carta de Comunales; aquí nos prohibieron que las personas del Periódico, televisión y todo tiraran fotos”. Evidentemente, la regulación solo limitaba a nuestro gremio, pues ya dentro, y cámara en mano, una pareja de turistas lograba instantáneas del lugar. “Sí, porque sus fotos no son para hacer propaganda, nos explican en la entrada. Lo de ustedes es periodismo y en la empresa de nosotros eso lo ‘articulan’ como chisme, brete…”. Divertidas, más que ofendidas, asumimos el absurdo: ¿y si no nos hubiésemos presentado?

Una experiencia similar, un tanto más extrema, vivió hace unas semanas el colega Boris García Cuartero, de Perlavisión, cuando intentaba reportar desde la Feria agropecuaria en la Calzada. “Llegamos a grabar el desorden en la cola del quiosco de Cartoqui. Mi propósito era hablar de la falta de civismo, además de nuestro desordenado y desabastecido mercado interno (…) y llegó un miembro de la Brigada Especial diciéndome que le entregara el carné del camarógrafo y el mío y lo acompañara al carro de la patrulla. Yo no tenía por qué grabar eso, me dijo, y tampoco podía publicar las imágenes; él así lo consideraba. Mi respuesta siempre fue que él carecía de autoridad para decidir qué podía o no grabar. Por suerte, me reconoció otro policía, de lo contrario me hubieran detenido. El lunes me llamaron del MININT para ofrecerme disculpas”.

Y si un periodista, con un respaldo institucional y la reconocida función de informar, denunciar o exponer, encuentra en su ejercicio tamañas arbitrariedades, ¿qué defensa le queda al ciudadano común cuando, en espacios públicos o de uso colectivo, enfrenta situaciones como estas?

“Quedé sorprendido hace unos días en el Bazar Guanaroca (perteneciente a la cadena TRD) cuando una empleada casi me fue arriba, pues ‘no podía hacer fotos dentro de la tienda’, relataba en una carta al Periódico un lector. Yo retrataba unos adornos para que mi suegra, en cama, escogiera el de su preferencia y adquirirlo. Le pregunté a la empleada dónde decía eso, lo de no poder fotografiar y por qué. ‘No se puede’, insistió ella y gritando a voz de cuello, con gesto desafiante, llamó a la gerente. Esta, muy correctamente, repitió el ‘está prohibido’ y entonces la llevé al cartel con los derechos y deberes de los consumidores, demostrándole que allí no decía nada al respecto. ‘Es una orientación interna porque algunos extranjeros filmaban para publicarlo en Internet y desprestigiar al país’, concluyó. ¿Será secreto militar lo de esa unidad? ¿Estaría yo filtrando al ‘enemigo’ los productos de las TRD?”.

Prohibiciones como la anterior se repiten en los establecimientos de Cimex y Caracol, espacios de obligada visita para los usuarios en la búsqueda de los artículos indispensables en su cotidianidad. Las respuestas coinciden: no se puede y, en el mejor de los casos, precisa el burocrático trámite de los permisos.

Ahora, en cada uno de los ejemplos antes mencionados ¿no es de dominio público todo lo referente a precios, imágenes e información sobre el objeto a fotografiar?

Defensa, sí, ¿permitida?

Para empezar, en ninguno de los casos antes referidos aparece una indicación gráfica anunciando tales restricciones; como sí las tienen las instituciones bancarias, por ejemplo. En la actualidad, cuando el obturador de un teléfono celular es prácticamente imperceptible, violar “lo establecido” constituye casi un juego de niños. Prohibidas o no, las imágenes publicadas en las redes sociales sobre los más disímiles espacios hablan, en bien y en mal, de nuestro país.

Sin embargo, algunos pujan por mantener su feudo. Según Benito Rangel Beltrán, director municipal de Servicios Comunales, la normativa con el Cementerio de Reina era una indicación de “arriba” aunque, al avanzar el diálogo, terminó reconociendo lo contrario: fue su decisión personal. Tiene un carácter general, no atañe exclusivamente a los periodistas, dijo, si bien en la práctica solo nosotros estamos obligados a cumplirla.

A su criterio, “la prensa hoy en día para construir no está, está para destruir”, y ellos “no prohíben ni esconden nada, solo necesitan conocer los intereses detrás de la fotografía”, aclaró. En cambio, nadie conoce ni pregunta los “intereses detrás de la fotografía” de los visitantes extranjeros o cualquier personal no periodístico de visita en el lugar. ¿Quién asegura que sus instantáneas no se utilicen como propaganda? Por cierto, ahora hablamos de un cementerio; pero bajo la administración de Comunales están también los parques, prados, calles, avenidas… ¿También en ellos requerirán autorizaciones las fotografías si otro funcionario así lo decidiera?

A la espera de las respuestas de TRD y Caracol, a cuyas divisiones provinciales enviamos cartas solicitando explicaciones desde el martes 13 del presente mes y aún no recibimos noticias, apelamos a la réplica de Cimex. Jorge Luis Álvarez Álvarez, al frente de dicha sucursal en Cienfuegos, expone el punto de vista institucional.

En el caso de dichas Tiendas Recaudadoras de Divisa, la prohibición la sustentan instrucciones ministeriales. De acuerdo con Álvarez Álvarez, “tenemos regulaciones internas que, independientemente de tratarse de espacios públicos, incluye este particular sobre la toma de fotografías y filmaciones de videos al azar, pues en un momento determinado pueden debilitar la seguridad o el control interno”.

Ante la gravedad de las razones por él enunciadas, encuestamos sobre cómo afectaría una foto la seguridad y el control interno. “Puede aparecer algún nivel de brecha o vulnerabilidad que en algún momento determinado alguien pueda utilizar o se pueda modelar, esa es la palabra científica y por ahí ocurrir algún hecho extraordinario o alguna indisciplina. Para los clientes quizá sea un poco molesto; pero les queda la opción de coordinar con la dirección de la entidad, al menos te da la posibilidad de hacerlo”. Similar acontece con las cafeterías, espacios más abiertos y varias de ellas con servicio de WiFi.

Más allá de cuanto dificultan tales regulaciones a la gestión comercial y atentan contra la satisfacción del cliente, aparece otro sin sentido: si la intención es no divulgar fuera de Cuba cuestiones en apariencia privada o íntima, ¿cómo se justifican las tiendas en Internet de Cimex y TRD donde publican fotografías, precios e información de los artículos en venta?

Ni coherentes ni convincentes son los argumentos que sostienen hoy dichas restricciones, en cualquiera de las esferas mencionadas. Quizá al decretarse respondían a un contexto; pero si los detalles están a la vista de todos, y literalmente hasta se pueden tocar, ¿qué diferencia hace una fotografía? ¿Dónde está el secreto a proteger?

En cuanto al tratamiento con la prensa, los obstáculos resultan más desconcertantes, máxime al violar derechos establecidos por el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba: “garantizar el rápido acceso de los periodistas a las fuentes de información, con las únicas limitantes de lo establecido por la ley del control del secreto estatal y las orientaciones específicas de la dirección superior del Partido”.

Si mañana alguien demuestra que los productos de una tienda, feria o las esculturas de un cementerio atentan de forma directa contra la seguridad del país, ofreceremos disculpas. Hasta entonces, todo parece tratarse de un mal intento de restringir lo que, por derecho y lógica, es público.

Contradictoriamente, datos económicos de carácter interno aparecen a la vista del público. Foto: 5 de septiembre.

Contradictoriamente, datos económicos de carácter interno aparecen a la vista del público. Foto: 5 de Septiembre.

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¿Por qué prohibir las fotos dentro de las tiendas, si en Internet aparece la información detallada de cada artículo?

Fuente: Cubadebate.

El debate equivocado. Por @HaroldC4rdenas

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Por: Harold Cárdenas Lema

Los últimos días han sido una vergüenza. Tanto hemos luchado por alcanzar espacios de pensamiento en el mundo físico y virtual que nos ayuden a construir un país mejor. Ahora que los vamos logrando, lo empleamos en rencillas y ajustes de cuentas ante un público que se polariza o divierte como en el Coliseo romano.

Si el mejor tema de conversación que tenemos los cubanos es la bandera que abraza un deportista o el derecho a publicar una opinión que de por sí es compartida por la mayoría, muy mal andamos. Podemos convertir las redes sociales, la blogosfera y los medios de prensa en una universidad colectiva donde se coincida y discrepe a fuerza de pensamiento. O podemos promover linchamientos mediáticos que no tardarán en llegar al mundo físico.

En lo personal me parece sana una esfera pública donde se discutan abiertamente asuntos de relevancia nacional, mucho mejor que dejarlo a desconocidos que lo hagan tras puertas cerradas. Pero el actual es el debate equivocado. Y lo que estamos viendo ahora es una radiografía de lo que vendrá en los próximos tiempos. Dicho esto, voy a dar mi opinión sobre varios de estos debates descarriados. De una sola vez y sin ganas de seguir en ello:

Tenemos el mismo derecho que cualquiera de irnos a vivir a otra parte y jurar lealtad a otra bandera. Lo que nos hace cubanos va más allá de las leyes y lo que nos hace buenas personas va más allá de las nacionalidades. Conozco compatriotas deleznables y extranjeros sublimes, y por supuesto que viceversa. Nadie deja de ser cubano al competir por otro país, siempre que se siga sintiendo así.

Ahora, cuando un cubano deja por el piso mi bandera y pide otra por encima de ella, el mambí que llevo por dentro se rebela. Y no diría que deja de ser de la isla pero ciertamente no lo es tanto como Mijaín López o cualquiera que bajo otra bandera, siga llevando la nuestra en el corazón.

karina marron
Karina Marrón es de las mejores periodistas de nuestra generación

Karina Marrón habló por muchos en el pleno de la UPEC que nos sentimos orgullosos al leerla. Nunca debieron ser secretas sus palabras porque están respaldadas por el sentido común, ese que todavía es impublicable en ningún periódico o noticiero. La contradicción era de raíz, empezaba por ahí y se extendió como un cáncer de efecto dominó.

No debemos seguir poniendo a nuestros profesionales en la disyuntiva de publicar o silenciar hechos de interés público por secretismos que hasta el presidente ha criticado.

Agradezco que hayan transcrito sus palabras porque sin ellas nunca hubiera comprobado cuán bien Karina representa a los revolucionarios de nuestra generación. Yo hubiera consultado con ella antes de publicarlas, no sé si la ética profesional lo exige o no, pero cuando se habla a camisa quitada a veces omitimos matices y esto puede ser usado por quienes están a la caza de cualquier desliz con potencial de escándalo.

El periodista que distribuyó la información en Holguín cometió ese error inicial de lanzarse aventuradamente a una acción que pronto escapó de su control. Y podemos suponerle mil defectos o virtudes pero no los sabemos así que debemos concentrarnos solo en hacer justicia. ¿La sanción impuesta sobre él es acorde al hecho? En realidad parece más ejemplarizante que justa y debería revisarse seriamente. Pero el mayor perdedor en este asunto es la Unión de Periodistas de Cuba.

Su imagen se ve enturbiada cuando en pleno proceso de reclamación de la medida, uno de sus principales funcionarios se expresa contra el periodista holguinero. Puede ser criticable el hecho de divulgar las palabras de Karina sin su consentimiento pero también son lamentables las palabras de Aixa Hevia, precisamente por su larga trayectoria profesional. La UPEC es una organización no gubernamental que tiene como primer objetivodefender a los periodistas en el ejercicio legal y ético de su profesión, así como su derecho de acceso a las fuentes“. Y ciertamente dio la impresión de que la UPEC se lanzó con entusiasmo a la expulsión.

ravsberg
Conocí a Ravsverg hace años, desde entonces hemos coincidido y discrepado juntos, pero siempre buscando lo primero y respetando lo segundo

Quizás esto ocurrió al calor de otro debate alrededor del periodista uruguayo Fernando Ravsberg. Lo conozco desde hace 5 años, lo he visitado en su casa y viceversa, lo he entrevistado y viceversa. Hemos discrepado tanto como un periodista extranjero y un militante de la juventud comunista cubana pueden hacerlo. Cuando veo la polémica alrededor de su persona y su trabajo, me parece también que es la discusión equivocada.

Desde que conocí a Fernando lo veo dar informaciones que deberían estar en nuestros periódicos y no las veo. Análisis que deberían salir en televisión con una mirada de izquierda y están ausentes. Iniciativas que deberían venir de nuestras organizaciones y nunca nacieron. Críticas que deberían ser nuestras para mejorarnos, y nunca llegan.

A diferencia de sus detractores no le pido un periodismo militante con nuestra causa porque esa es nuestra función, si no la hacemos bien es culpa nuestra, no suya. Le pido que sea responsable con sus lectores, que no se sume a sembrar el desaliento y la incertidumbre que generan otros medios, que sea profesional con sus colegas, incluso en momentos de tensión.

Si el tiempo que se emplea en criticar a otros se utilizara en mejorar la UPEC y terminar las mediaciones que aquejan a nuestra prensa, estaríamos mucho mejor.

iroel-sanchezSe puede coincidir o discrepar con Iroel Sánchez pero marginarlo o silenciarlo sería injusto. Es callar la voz de un sector que él representa.

Para nadie es un secreto el debate que desde hace un tiempo viene teniendo lugar entre Iroel Sánchez y Fernando Ravsberg, desde sus respectivas plataformas. Que en ocasiones es productivo porque genera pensamiento y alternativas, en otras solo provoca ofensas y ataques personales. Iroel representa a un sector de Cuba que respeto y me recuerda a mis tíos, que quiero un montón pero discutimos cantidad, porque teniendo los mismos objetivos vemos caminos distintos. Quizás sea la diferencia generacional.

Ravsberg me parece un profesional que escribe lo que piensa con honestidad, no convertirá a nadie en algo que no sea ni mucho menos lo convertiremos a él. Como diría Diego en Fresa y Chocolate, este país sin Iroel y Ravsberg, quizás le faltaría un pedazo. Intentar deslegitimar a uno u otro resulta un intento vano e injusto, es atacar el mensajero cuando esto es un debate en el campo del pensamiento. Más que polemizar sobre proyectos o personas, discutamos sobre las ideas que cada uno propone.

Ojalá el efecto final de todo esto no sea botar el sofá una vez más. Con reuniones de la UPEC a puertas cerradas donde pidan juramento de sangre a los miembros de no comentar lo que ocurre en el recinto. Con una mayor polarización del debate en Internet centrado en las personas que lo sostienen y no en sus ideas concretas. Ojalá esta incipiente Internet cubana no siga tomando la costumbre de generar escaramuzas y crear grupos polarizados que se linchen unos a otros, sino que exista una noción de construcción común utilizando el pensamiento.

Todavía puede imponerse el sentido común y aplicarse una sanción menor al periodista holguinero, Aixa Hevia puede hacer buen periodismo sin que este episodio empañe su carrera profesional, Ravsberg puede seguir informando en su blog y los cubanos pueden ganar medallas que nos enorgullezcan sin importar la bandera que lleve al podio. Podemos dedicarle entonces el tiempo a discutir cuál será el país que viviremos y dejaremos a nuestros hijos. Porque reconozcámoslo, somos mejores que esto.

Para contactar al autor: haroldcardenaslema@gmail.com

Tomado del Blog La Joven Cuba

Coge tu secretismo aquí!!! Modifican precios en tiendas en #Cuba

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PRECIOS NUEVOS

Hace apenas unas horas informábamos de una buena y esperada noticia: mañana viernes 22 de abril bajarán todos los precios de la canasta básica en todas las tiendas que operan en divisas en Cuba.

Adelantábamos que productos como el aceite, el papel sanitario, la leche, el jabón, la pasta de dientes y otros, serían los más beneficiados con la rebaja, ya que son indispensables en el consumo hogareño.

Según ha podido comprobarse en el lista que presentamos a continuación, algunas de las reducciones en los precios contempladas serán de un 30% con respecto al importe original.

Dentro de los productos cuyos precios serán reducidos están el pollo, que pasará de 2.30 CUC el kg a 1.60 CUC y el aceite que de 2.40 CUC pasará a costar 1.96 CUC.

A continuación, reproducimos los precios que que regirán a partir de mañana 22 de abril.

CiberCuba ha tenido acceso directo al documento que al final se puede consultar en formato pdf.

Anexo 1. LISTADO DE NUEVOS PRECIOS MINORISTAS EN PESOS CONVERTIBLES (CUC) CENTRALIZADOS EN EL MINISTERIO DE FINANZAS Y PRECIOS (MFP), A APLICAR A PARTIR DEL 22 DE ABRIL DE 2016

Picadilllo de AveCondimentado ya curado Paquete de 460 gramos Unidad PRECIO ACTUAL: 1.10 PRECIO NUEVO: 0.90
Picadillo de pavo en paquete de 400 grs, con componente de grasa inferior y hasta el 10% (Base para correlacionar resto de los formatos con componente de grasa inferior y hasta el 10%) Unidad PRECIO ACTUAL: 1.70 PRECIO NUEVO: 1.40
Picadillo de Pavo en paquete de 400 grs, con componente de grasa superior al 10% (base para correlacionar resto de los formatos con componente de grasa superior al 10%) Unidad PRECIO ACTUAL: 1.00 PRECIO NUEVO: 0.80
Muslo con contramuslo (cuartos) Caja de 23 kg Caja PRECIO NUEVO: 36.80
Muslo con contramuslo (cuartos) Caja de 22 kg Caja PRECIO NUEVO: 35.20
Muslo con contramuslo (cuartos) Caja de 20 kg Caja PRECIO NUEVO: 32.00
Muslo con contramuslo (cuartos) Caja de 18 kg Caja PRECIO NUEVO: 28.80
Muslo con contramuslo (cuartos) Caja de 15 kg Caja PRECIO NUEVO: 24.80
Muslo con contramuslo (cuartos) Caja de 10 kg Caja PRECIO NUEVO: 15.00
Muslo con contramuslo (octavos) Caja de 23 kg Caja PRECIO NUEVO: 39.10
Muslo con contramuslo (octavos) Caja de 22 kg Caja PRECIO NUEVO: 37.40
Muslo con contramuslo (octavos) Caja de 20 kg Caja PRECIO NUEVO: 34.00
Muslo con contramuslo (octavos) Caja de 18 kg Caja PRECIO NUEVO: 30.00
Muslo con contramuslo (octavos) Caja de 15 kg Caja PRECIO NUEVO: 25.50
Muslo con contramuslo (octavos) Caja de 10 kg Caja PRECIO NUEVO: 17.00
Alas Precio/Kg PRECIO NUEVO: 3.00
Patas Precio/Kg PRECIO NUEVO: 0.75
Corazón Precio/Kg PRECIO NUEVO:1.55
Molleja de Pollo Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 1.95 PRECIO NUEVO: 1.55
Hígado de Pollo Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 1.90 PRECIO NUEVO: 1.50
Carapacho con pescuezo Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 1.05 PRECIO NUEVO: 0.80
Carapacho de pollo Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 1.00 PRECIO NUEVO: 0.75
Pescuezo de pollo Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 1.10 PRECIO NUEVO:1.00
Pechuga de pollo marinada Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 5.50 PRECIO NUEVO: 5.25
Pechuga de pollo sin piel y sin hueso Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 4.50 PRECIO NUEVO: 4.30
Pechuga de pollo con piel y con hueso Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 4.50 PRECIO NUEVO: 3.80
Muslo y contramuslo de pollo curado y/o criollo Precio/Kg PRECIO ACTUAL 2.50 PRECIO NUEVO: 2.00
Muslo y contramuslo de Pollo Precio/Kg PRECIO ACTUAL 2.30 PRECIO NUEVO: 1.70
Contramuslo de Pollo Precio/Kg PRECIO ACTUAL 2.40 PRECIO NUEVO: 1.50
Pollo entero Precio/Kg PRECIO ACTUAL 2.90 PRECIO NUEVO: 2.35
Aceite de Canola 1L (base para correlacionar el resto de los formatos) Unidad PRECIO ACTUAL: 2.50 PRECIO NUEVO: 2.00
Aceite de Girasol Refinado 1L (base para correlacionar el resto de los formatos) Unidad PRECIO ACTUAL: 2.60 PRECIO NUEVO: 2.10
Aceite de Soya Refinado 1L base para correlacionar el resto de los formatos) Unidad PRECIO ACTUAL: 2.40 PRECIO NUEVO: 1.95
Aceite de Soya Refinado, bolsa de 500 ml Unidad PRECIO ACTUAL: 1.15 PRECIO NUEVO: 0.95
Picadillo de res 250 grs segunda calidad Unidad PRECIO ACTUAL: 1.30 PRECIO NUEVO: 1.05
Picadillo de res 450 grs segunda calidad Unidad PRECIO ACTUAL: 2.30 PRECIO NUEVO: 1.90
Picadillo de res 454 grs segunda calidad Unidad PRECIO ACTUAL: 2.40 PRECIO NUEVO: 1.90
Picadillo de res 500 grs segunda calidad Unidad PRECIO ACTUAL: 2.55 – 2.60 PRECIO NUEVO: 2.10
Picadillo de res 1000 grs primera calidadUnidad PRECIO ACTUAL: 5.95 PRECIO NUEVO: 4.75
Picadillo de res 1000 grs segunda calidad Unidad PRECIO ACTUAL: 5.05 – 5.20 PRECIO NUEVO: 4.05
Hígado de Res Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 2.30 PRECIO NUEVO: 1.85
Hígado de cerdo Precio/Kg PRECIO ACTUAL: 1.90 PRECIO NUEVO: 1.55
Frazada de Piso 60×80 centímetros (base para correlacionar según medida) Unidad PRECIO ACTUAL: 0.80* PRECIO NUEVO: 0.60
Tubo fluorescente de 18 – 20W de Programas Ahorro Energético Unidad PRECIO ACTUAL: 1.00 PRECIO NUEVO: 0.60
Galleta Soda cracker 40gr PRECIO NUEVO: 0.10
Galleta Guaní/dulces 230gr PRECIO NUEVO: 0.20
Galletas de Sal Carola 500gr PRECIO NUEVO: 0.50
Sorbeto litografiado 45gr PRECIO NUEVO: 0.10
Bombón sólido 10g PRECIO NUEVO: 0.05
Africanas o figuras 11.5g PRECIO NUEVO: 0.05
Peter fundente 100g PRECIO NUEVO: 0.40
Caramelos duros bolsa La Estrella 1000g PRECIO NUEVO: 0.80
Desayuno de chocolate 500g PRECIO NUEVO: 0.60
Confituras (huevitos) 30g PRECIO NUEVO: 0.20
Extrusos de maíz 30g PRECIO NUEVO: 0.20
Bolitas de queso 120g PRECIO NUEVO: 0.80
Chicotico de ajo 120g PRECIO NUEVO: 0.80
Chicotico de ajo 90g PRECIO NUEVO: 0.50
Chicotico de queso 40g PRECIO NUEVO: 0.40
Caldo de bacon con bijol Unidad PRECIO NUEVO: 0.10
Caldo de pollo con tomate Unidad 11.5g PRECIO NUEVO: 0.10
Sazón completo de naranja agria 5g PRECIO NUEVO: 0.10
Canela molida Findy 4g PRECIO NUEVO: 0.10
Orégano molido Findy 4g PRECIO NUEVO: 0.10
Refresco instantáneo Piñata 200g PRECIO NUEVO: 0.85

*Este precio se encuentra regulado por la Resolución 57/16 del MFP

En este enlace se puede consultar el documento oficial en pdf

Nota: Los primeros precios son los actuales, los segundos precios son lo que regirán a partir de mañana.

Aunque los trabajadores aun desconocen los detalles y nuevos precios están avisados de los cambios, estas son los testimonios de algunos de ellos.

Mercadito TRD Tulipán entre Panorama y Oeste: Es seguro que bajarán los precios de algunos productos, aunque el tendero desconoce cuándo, me adelantó que el aceite será rebajado.

Mercado Tiendas Panamericanas (Curvita de Tulipán): Confirmado, mañana bajarán los precios pero sólo de algunos pocos productos. Esta tarde comienzan con el cambio de precios en caja.

Mercado TRD “La Mariposa” 24 y 41: Cuando cierren la tienda a las 6:00 pm el personal de la tienda se reunirá para explicar la rebaja y comenzar a cambiar los precios y configurar la caja.

 

Tomado del Blog La esquina de Lilith.

Transparencia de cara al VII Congreso del Partido

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No hay nada como una sociedad civil comprometida y colaborativa con su futuro. Comparto plenamente la opinión de mi amigo y militante Francisco (Paquito).

Julio César M. editor de Kokacuba

 

Carta abierta a Raúl Castro o Aplazar hasta julio el VII Congreso del Partido

La Habana, 27 de marzo de 2016
Año 58 de la Revolución

 

A: Compañero Raúl Castro Ruz,
Primer Secretario del Comité Central
del Partido Comunista de Cuba

 

Desde hace ya dos meses comencé a trasmitir mi preocupación, principalmente en el espacio de participación que me corresponde como militante, a propósito de la organización previa del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, cuyas sesiones están previstas del 16 al 19 de abril próximo.

En lo esencial, mi insatisfacción radica en la falta de discusión de sus documentos centrales —hasta hoy secretos—, tanto en las organizaciones de base del Partido, como con el resto de la ciudadanía, lo cual califiqué también públicamente como un retroceso en relación con anteriores procesos políticos.

Hasta el momento, no solo nunca obtuve ninguna respuesta directa o convincente a mi inquietud, sino que recibí por las más diversas vías las opiniones y el respaldo de otras personas, militantes y no militantes, que tienen la misma apreciación negativa sobre este procedimiento.

Además, conozco al menos de un municipio en esta capital donde el tema fue objeto de una seria discusión de sus secretarios generales. No obstante, mi intención no es asumir la representación de nadie, porque no domino en realidad en qué medida este pueda ser o no un planteamiento colectivo.

De cualquier forma, el Partido y usted nos enseñaron que una preocupación ciudadana, aunque sea la de una sola persona, puede, debe y tiene que recibir toda la atención y análisis que merezca.

Por tal motivo, en fecha reciente hice —donde me correspondía— una propuesta concreta: aplazar la realización del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba para el 24, 25, 26 y 27 de julio del 2016.

Esta postergación de solo tres meses podría permitir dedicar los meses de abril y mayo a discutir los documentos centrales del Congreso con toda la militancia del Partido, y también con el resto de la población cubana. Quedaría todavía el mes de junio para procesar, estudiar, mejorar e incorporar planteamientos.

Como ventaja estratégica, ya conocen los documentos las mil personas que son delegadas y delegados, además de las diputadas y los diputados a nuestro Parlamento, así como cientos de dirigentes del Partido en sus diferentes estructuras intermedias de dirección, quienes podrían preparar y conducir con rapidez y profundidad este análisis en la base.

Sin dudas, un debate como este, amplio y participativo, permitiría perfeccionar tales documentos programáticos y les conferiría más legitimidad aún al próximo Congreso y sus acuerdos, a partir de un mayor consenso social.

Entiendo que esto podría resultar complicado desde el punto de vista práctico, pero usted mismo nos insiste con frecuencia en que debemos ir “sin prisa, pero sin pausa”.  Es cierto que no poseo toda la información que la dirección de la Revolución maneja, pero ahora mismo no veo motivo para apresurar un proceso político tan decisivo para el futuro de nuestra patria, si todavía sus preparativos no maduraron lo suficiente.

Por último les pido a usted y a la dirección del Partido que disculpen si hay alguna incorrección de método en el modo que ahora empleo para también hacer pública esta sugerencia. Si lo consideran una indisciplina imperdonable, estoy dispuesto a responder por ella.

Mi humilde intención es tratar que esta inquietud les llegue sin intermediarios, y tal vez contribuir a motivar un debate al respecto entre el resto de la militancia y de la sociedad cubana, cuando resta tan poco tiempo —menos de un mes— para la fecha en principio prevista para la realización del Congreso.

Cumplo así, además, con mi palabra de hacer todo lo que esté a mi alcance para trasmitirles esta grave preocupación, compromiso que asumí ante un colega militante de larga data y hermosa trayectoria, quien con sentidas palabras y golpes de puño sobre su pecho, hace poco echaba de menos un Congreso más cercano, de su Partido de toda la vida.

Revolucionariamente,

Francisco Rodríguez Cruz
Militante

Tomado del Blog Paquito el de Cuba.

OSTRACISMO o ¿HASTA CUANDO? (+Correo del lector) #Cuba

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Recibo en la mañana esta nota de un lector habitual del blog  y que hoy quiere compartir su criterio con respecto al post del lunes 7 de marzo. Un post perderá su cubanía por las censuras de su Ministerio” 

Sin mas lo dejo e invito a que tengan el suyo.

Exclusivo para Julio César M. editor de Kokacuba.

 

Correo del Lector y profesor del Departamento de Ciencias Jurídicas

Muy buena tu entrada sobre el colimador, esta es mi respuesta:

A veces me pregunto donde queda el cumplimiento del PRINCIPIO DE LEGALIDAD establecido por las Leyes cubanas. ¿Lo conocerán las personas que ahora toman la decisión de “quitar por un bien” el colimador?. Creo que nuevamente estamos en presencia del llamado OSTRACISMO, sólo que esta vez de una forma más renovada y aparentemente inofensiva. ¿En un final, causa daño el colimador?¿ Por mostrar verdades que no sé por qué razón las esconde la televisión? ¿Comentarios duros? ¿ Realidades a esconder?. Siempre digo que la lucha interna del pueblo cubano contra el cambio de mentalidad ha sido más duro que miles de batallas juntas. ¿HASTA CUANDO? Hasta que nos demos cuenta que “la verdad” aunque se censure, sale a flote. Que con esas acciones sólo lograr que la POBLACIÓN desconozca cada vez más el verdadero significado de Democracia. Uno de los rasgos que caracteriza a todo Estado es el PODER POLÍTICO PÚBLICO, pero la cosa está en que ese PODER no se use en detrimento de la población y sí a favor. ¿Censuras por no pensar iguales? Estoy seguro que se ataca de forma directa uno de los elementos esenciales de todo ESTADO, LA POBLACIÓN.

¿Los que censuran hoy dominan el texto de la Constitución? ¿La han leído? Su artículo 53 es claro cuando afirma que se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista.  ¿Ser precisos, claros y hablar sin rodeos es atentar contra los principios de la sociedad socialista? LOS QUE REALMENTE ATENTAN SON LOS QUE SIN CAUSA PRECISA CENSURAN.

Cabe preguntar: ¿Miedo? Cualquiera que sea la respuesta no cambiará el destino del colimador. PERO HA JUZGAR POR SU ACTITUD, BIEN LEJOS ESTÁN DE PONER EN ALTO EL TALENTO POLÍTICO DE LA NACIÓN.  La frase del siempre querido FIDEL toma de nuevo vigencia absoluta: LA HISTORIA ABSOLVERÁ LOS HECHOS.

Ahora, para completar esta obra de teatro y baje el telón, censuren también mi comentario, de todas formas otras plataformas lo harán notorio.

“O nosotros somos capaces de destruir con argumentos las ideas contrarias, o debemos dejar que se expresen”

Lic. Yuliesky Amador Echevarria

Departamento de Ciencias Jurídicas

Universidad de Artemisa

Un Blog perderá su cubanía por las censuras de su Ministerio. #Cuba #AsíEstamos

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Otro Blog se cierra o dejara de publicar en o desde Cuba porque la pelea es de león para mono (y el mono amarrao).  Siguen los aguaceros de funcionarios – políticos o cuadros como les gustan llamar acá – que hacen caso omiso al discurso del Presidente de la República, que en varios momentos se le ha escuchado decir que cada ciudadano debe criticar, señalar y corregir los males sociales. El discurso no parece ser para los funcionarios porque estos interpretan a su antojo.

Pues no es el único caso que escucho en menos de un mes de que quieren tronar a alguien por dar su opinión – a lo mejor es porque no es hijo de papá -. Lamento la noticia, pues el cambio es brusco, perder la condición de Cubava.cu, es perder autenticamente su cubanía. Tendrá que migrar a la plataforma tradicional de Wordpress.com para entonces expresarse.

Por esto y por otras tantas razones me solidarizo con Ruslán y con aquellos otros amigos que perdieron su blog en esta plataforma.

Julio César M. editor de Kokacuba.

 

Hasta aquí he llegado

Las peticiones de que estoy siendo objeto por parte de los funcionarios que vigilan la plataforma Cubava me obligan a tomar la decisión de dejar de escribir en este blog:

Hace un par de días recibí un mensaje en que se me informaba que algunos comentarios habían sido señalados por el Ministerio como problemáticos y que violaban las condiciones de uso de Cubava. Como no se puede discutir con el que tiene la pistola (como dice un buen amigo mío) y no tengo, además las ganas de hacerlo, he decidido recesar mi labor como bloguero.

Siempre he tratado, a mi juicio, de cumplir con lo establecido por Cubava y he exigido por su cumplimiento; curiosamente, para algunos nunca será suficiente… y una vez que estás en la lista, estás en la lista.

No los critico, porque cada cual tiene sus responsabilidades y las cumple como mejor le parece, según su raciocinio y convicciones. Pero si la continuación de este espacio exige que haga concesiones de principios – y diga diego donde dije digo, o elimine comentarios que en un momento aprobé, no por compartirlos, sino porque pensaba que en nada dañaban el prestigio de la Revolución y nuestros dirigentes y, por el contrario favorecían el debate al que nos ha llamado el Presidente de la República – entonces no puedo seguir con El Colimador y es mejor dejarlo ahora.

A Cubava le deseo la mejor de las suertes, siempre la he defendido y lo seguiré haciendo (nada cambiará eso); sólo lamento que poco a poco el espacio se vaya viendo reducido a la bobería farandulera y la genuflexión descabezada (si es que semejante cosa puede ser).

Los contenidos publicados permanecerán visibles hasta que el blog caduque por inactividad o la administración lo cierre por cualquier razón. Aunque tengo un impulso de eliminarlo ahora mismo no lo hago para que algunos no vayan hablando boberías y pensando lo que no es y porque, hay aquí entradas que no me pertenecen y sobre las que no tengo el derecho de tomar decisiones.

Gracias a todos los que me honraron con sus comentarios a lo largo de estos cinco años. Nos encontraremos por ahí.

Un gran abrazo, y ya vendrán mejores tiempos.

Ruslán Olivares Cúcalo

Tomado del Blog El Colimador.

La espiral del silencio o el miedo a opinar. #Cuba

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Muy interesante post que traigo hoy acá. Recomiendo ademas la versión de esta interesante Teoría de Ciencias Políticas y Comunicación propuesta por la politóloga alemana Elisabeth Noelle-Neumann en su libro La Espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social (Versión español, 213 pag), donde estudia la opinión pública como una forma de control social en la que los individuos adaptan su comportamiento a las actitudes predominantes sobre lo que es aceptable y lo que no.

Para Noelle Neumann la opinión pública es la piel que da cohesión a la sociedad.

ENN teoriza sobre que la sociedad amenaza con el aislamiento a los individuos que expresan posiciones contrarias a las asumidas como mayoritarias, de tal forma que el comportamiento del público está influido por la percepción que se tiene del clima de opinión dominante.

Que lo disfruten.

Julio César Moreno editor de KokaCuba

LA ESPIRAL DEL SILENCIO

Los seres humanos somos seres sociales: necesitamos vivir en sociedad para cubrir nuestras necesidades básicas. El deseo de evitar el aislamiento en la sociedad es un hecho latente que afecta a todos por igual y que determina y explica muchos de los procesos sociales.

La sociedad se sostiene por el consenso y los valores comunes: todo aquel que discrepe  de la ideología dominante sufrirá  la amenaza del aislamiento.  El  individuo que no actúe de acuerdo con esos valores será aislado, se le retira el trato y se le hace el vacío. La amenaza persiste cuando no hay acuerdo sobre los valores, es decir, cuando la sociedad, por una u otra razón, busca nuevas perspectivas y nuevos valores y encuentra muchos.

Existen una serie de personas que, por afinidad al sistema vigente, se encargan de perpetuarlo en el tiempo a través de valores culturales: los líderes de opinión, los escritores, los directores de periódicos, los artistas, los profesores y otros creadores perpetúan la ideología dominante a través de la cultura en el sentido amplio del término.

Esta opinión dominante que ha surgido como consecuencia de los medios de comunicación, de la mediatización de los mensajes y del trasvase de información, que son canales de los cuales procede la estimación, al menos en un primer momento, del clima de opinión. Los medios se constituyen en empresas informativas, las cuales tienen unos intereses propios que ponen, en ocasiones, en boca de los periodistas. Que un individuo se vea apoyado por los medios de comunicación con respecto a un tema en cuestión le hace tender a la elección de la expresión pública, porque en cierto modo se siente respaldado por una gran fuerza y le hace perder ese miedo constante que tenemos al aislamiento, que nos hace evaluar continuamente el clima de opinión.

La sociedad amenaza con la exclusión a quienes se alejan del consenso; de lo moral y supuestamente válido; de lo establecido, que es establecido, a su vez, por ellos mismos y por los medios de comunicación de masas, en contra de cuyos criterios asentados nos cuesta tanto opinar. Ese temor al aislamiento forma parte integrante de todos los procesos de opinión pública. Aquí reside el punto vulnerable del individuo; en esto los grupos sociales pueden castigarlo por no haber sabido adaptarse. Hay un vínculo estrecho entre los conceptos de opinión pública, sanción y castigo.

Maquiavello, en el siglo XVI, es quien se aproxima a la raíz de esta teoría de la espiral del silencio cuando diferenció la política de la moral y anunció que nunca hay que parecer contrario a la opinión que tenga la mayoría: “Todos  ven lo que tú aparentas, pero pocos sienten lo que eres, y estos pocos no se atreven a oponerse a la opinión de la mayoría”.

Este miedo al aislamiento es el que pone en marcha la hipótesis del silencio: “Correr en el pelotón constituye un estado de relativa felicidad; pero si no es posible, porque no se quiere compartir públicamente una convicción aceptada aparentemente de modo universal, al menos se puede permanecer en silencio como segunda mejor opción, para seguir siendo tolerado por los demás”.

En consecuencia, los ciudadanos con opiniones distintas a las de la mayoría se sienten a menudo tentados a mantenerse callados. Su silencio les hace invisibles en la esfera pública, lo que provoca que acaben teniendo la sensación de que su opinión es más marginal de lo que es en realidad. Esto refuerza aún más su temor al rechazo social, creándose así una espiral donde las voces minoritarias van progresivamente enmudeciendo.

Fuente: Diario de un escritor Revolucionario.

Control posesivo o Si no estas conmigo estas contra mi?

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En ocasiones me he visto frenado también y es por la habitual palabra de  “orientaciones”, hay que esperar no se puede hacer nada. De hacerlo,  es peligroso,  si te sale bien, no pasa nada y tampoco se entera nadie. Si sale mal…..

Bien, acá les dejo las palabras de Harold.

Julio C. Moreno editor de Kokacuba

 

La iniciativa

descargaPor: Harold Cárdenas Lema

No es lo mismo luchar por el poder que gestionarlo, no es lo mismo hacer una revolución que mantenerla así, sin que sus partes se vayan volviendo conservadoras. Dentro de los muchos desafíos que implica construir un país mejor, está la mirada que se tiene hacia el ímpetu de los jóvenes. Lamentablemente la iniciativa a menudo es mal vista, por espontánea, por cometer el pecado de no estar reflejada en el plan de trabajo mensual. Y si eso no cambia pronto, se perderán los corazones y las mentes de la juventud cubana.

Recuerdo perfectamente el 5 de marzo de 2013, estaba de viaje en otra universidad y había un sol infernal, ese día murió Hugo Chávez. En el momento que llega la noticia los profesores y estudiantes queríamos hacer algo, había que hacer algo, decir algo para sacarnos el dolor de dentro. Ahí recibimos el primer freno, la administración avisaba que no se podía hacer nada hasta recibir indicaciones, incluso mencionaron que debíamos esperar el noticiero de la noche en la TV para saber qué hacer. Como si no lo supiéramos.

Si Fidel y su grupo sabían qué hacer en 1953, medio siglo después esta juventud formada en la Revolución lo sabe también de sobra pero según las reglas del juego actuales, podemos hacer bien poco. Quizás la culpa sea nuestra, por pedir demasiado permiso para las cosas, por esperar que nos dejen hacer lo que en nuestras conciencias sabemos que toca. El caso es que en las ocasiones que ha surgido un grupo de jóvenes con ganas y capacidad para relanzar el proyecto nacional, por alguna razón termina cercenado. Una vez un funcionario me lo dijo a las claras, eso pasaba por “creer que ellos eran la vanguardia, cuando la vanguardia es el Partido”. Sobre esa idea tan suicida me reservo los comentarios.

Ese día que murió Chávez no se hizo actividad alguna, me daba pena con los estudiantes extranjeros presentes, me dolía la verticalidad del asunto. Cuando nos reunimos la mañana siguiente en el patio de la universidad, no estaba presente la dirección de la FEU ni de la administración, ese momento sensible no lo compartieron con aquellos que representaban, su presencia era requerida en otra reunión. Y el problema no eran esos dirigentes que me consta tienen valores positivos, solo estaban haciendo lo que se requería de ellos, el problema es más de raíz.

Hace unos días se hizo una manifestación de jóvenes en las calles de La Habana pidiendo justicia por lo ocurrido en Ayotzinapa. Lo ocurrido apenas si trascendió a un periódico provincial, era imposible publicarlo en nuestros grandes diarios porque al no existir otra prensa que no sea la oficial, hacerse eco del asunto podría provocar un problema diplomático. Esto además de señalar las deficiencias del sistema de prensa nacional, es una triste ironía porque entonces las actitudes más revolucionarias son impublicables. Para colmo, ¿cuándo la FEU o la UJC convocaron a la juventud cubana para hacer algo parecido? ¿Cuánta iniciativa puede tener un dirigente juvenil sin que le acusen de creerse la vanguardia?

Estas son algunas de las contradicciones de nuestra realidad. Me gustaría pensar que el sector partidista que trabaja con los jóvenes es el más revolucionario, por las características de no-subordinación que debe tener la relación Partido-Juventud, pero recibo señales mezcladas. Tenemos muchos cuadros “confiables”, con valores positivos y diríamos de ellos que son buenas personas, pero su trabajo no es ser simpáticos o nobles sino cumplir bien su función. Y a menudo para no violar el orden de las cosas, no darle armas al enemigo o lo que es peor, “por si acaso”, frenan la iniciativa de la juventud.

Ahora el Partido debe dejar las posiciones paternalistas y la manía controladora, o el relevo del futuro estará compuesto por lo que el Che tanto temía: “asalariados dóciles del pensamiento oficial”. Y mejor que estos cambios ocurran pronto, o nos veremos un día haciendo una manifestación en las calles pero desde la oposición, con represión incluida quizás. Ahí sí estamos fuera de práctica, mejor tener iniciativa ahora que improvisar en el futuro.

 

Tomado del Blog La Joven Cuba

Enemigo Público

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Tomado del Blog La Joven Cuba

Libertad para Oscar López Rivera #PidoPorOscar

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Jornada de Solidaridad con el pueblo Boricua

El líder nacionalista puertorriqueño de 72 años Oscar López Rivera lleva en cárceles Norteamericanas 34 años ya, de ellas 12 en aislamiento.

“Mi papá de pocos metros de estatura, 5,30 cm para ser especifica, pero gigante en todos los tiempos por ser un luchador de las causas justas… ”

Así nos contaba en la mañana de hoy Clarisa López, hija de Oscar, a tono con la Jornada de Solidaridad con el pueblo Boricua. Explicaba al auditorio como es que vive su padre en la cárcel, enfatizando los largos años de aislamiento que tuvo con ella y su hija Karina. En esta conversación nos explico que la mejor manera de conocer a Oscar y su injusta condena esta reflejada en las cartas que tiene entre su padre e hija.

Acá les dejo una serie de cartas que me encontré bien recogidas en el blog El Microwave del amigo, Rafa González Escalona

Kokacub@ #PidoPorOscar

Cartas de Oscar López Rivera a su nieta

Carta I: “Las manos en el cristal”

Querida Karina, No ha sido fácil escoger un título para estas cartas que pienso enviarte periódicamente desde la cárcel.

Escribiéndote a ti, cuya niñez y adolescencia irremediablemente me he perdido ya, siento que les hablo a miles de jóvenes puertorriqueños, para quienes mi nombre apenas significa nada.

Soy un luchador de 70 años. Hace 32 que estoy encarcelado. No voy a abundar en las razones políticas que me condujeron a este encierro, porque otros ya lo han hecho. Sólo quiero reiterar que respeto la vida por encima de todas las cosas, y que no he lastimado ni lastimaré jamás a ningún ser humano.

La primera vez que te vi, en el verano del 91, en la cárcel de Marion, Illinois, donde estaba recluido entonces, fue a través de un cristal. Tú estabas en brazos de tu madre, y movías los ojos con curiosidad. Sin embargo, poco había que ver allí. El cubículo donde se sentaban las visitas era muy estrecho, y había un teléfono a cada lado para que habláramos por él. Clarisa, tu madre, levantó el suyo y me pidió que te dijera algo. Fue la primera vez que escuchaste mi voz y pude ver tu reacción, la extrañeza que te causó comunicarte con ese hombre que empezaba a quererte, pero que no podía besarte, ni susurrarte al oído las promesas de abuelo que te quería cumplir.

A Clarisa le dejaban pasar en el bulto tres pañales y algunas botellas de leche. Había en el área de visitas, tanto del lado de los familiares como del lado de los confinados, cámaras con las que grababan todos nuestros movimientos, pero, irónicamente, nunca me pude tomar una fotografía con mi hija y mi nieta. Siempre me escoltaban tres o cuatro guardias, y estaba encadenado por los pies. Era el único preso que iba tan custodiado al área de visitas.

Se hacía difícil entretenerte mientras estabas en el cubículo de las visitas, así que para distraerte y ayudar a tu madre, que intentaba pasar el mayor tiempo posible conmigo, inventamos un juego peculiar: ponías tus pequeñas manos de bebé en el cristal, y yo también ponía las mías, de modo que coincidieran las cuatro y pudieran «tocarse». Las manos saltaban, se perseguían, se comportaban como arañas envueltas en los hilos invisibles del cariño. No nos tocábamos, el cristal lo impedía, pero surgió un lenguaje especial entre tú y yo; entre las tiernas manos tuyas, Karina, y mis viejas manos, pálidas de encierro, deseosas de poder volar, pero contentas y sumisas cuando tú las acariciabas.

Durante años utilizamos esa danza de las manos para comunicarnos. El tiempo pasaba y tú crecías. No me estaba permitido el contacto físico con mis familiares, por lo tanto en los años que estuve recluido en Marion, no pude besarte, abrazarte, o sentir el roce y el olor de tu pelo. Tampoco el de tu madre, que me despedía con lágrimas, aunque yo sabía contener las mías.

Un día, por fin, me trasladaron a la prisión de Terre Haute, en Indiana. Allí me comunicaron que podría recibir visitas y tener contacto físico con mis seres queridos. Llegó tu madre contigo y con mi sobrina Wanda. Tú, Karina, tenías sólo siete años. Mi hija y mi sobrina me abrazaron. Tú, en cambio, te paraste frente a mí, levantaste tus manos y las pegaste contra un cristal imaginario, esperando que yo hiciera lo mismo. A tu corta edad, después de tantos años de soportar esa barrera, pensaste que debíamos continuar el juego. Tu madre te dijo: «Ahora puedes tocar a tu abuelo», y tú corriste a abrazarme, nos tocamos por primera vez.

Ese cristal, a pesar de todo, sigue siendo el cómplice entre tú y yo. A través de él, en estas páginas, te seguiré contando mis recuerdos, mis historias presentes, añorada nieta.

Con muchísimo amor, en resistencia y lucha…

Carta II: “Donde respira el mar”

Querida Karina. Después de la familia, lo que más echo de menos es el mar.

Ya han pasado 35 años desde la última vez que lo vi. Pero lo he pintado muchas veces, tanto la parte del Atlántico como la del Caribe, esa espuma sonriente en Cabo Rojo, que es de la luz mezclada con la sal.

Para cualquier puertorriqueño, vivir lejos del mar es algo casi incomprensible. Es distinto cuando uno sabe que está en libertad de moverse a cualquier parte y de viajar a verlo. No importa que sea gris y frío. Aunque veas el mar en un país lejano, te das cuenta de que recomienza siempre (como dijo un poeta), y que por ese mar pueden pasar los peces que se acercaron a tu tierra, y que llegan de allá trayéndote recuerdos.

Aprendí a nadar a muy temprana edad, debía tener unos tres años. Un primo de mi padre, que vivía con nosotros y era para mí como un hermano mayor, me llevaba a la playa donde solía nadar con sus amigos, y me lanzaba al agua para que yo aprendiera. Luego, cuando estaba en la escuela, solía escaparme con otros niños hasta un río cercano. Todo eso ahora me parece lejano.

Aquí en la cárcel he sentido muchas veces la nostalgia del mar; de olerlo a todo pulmón; de tocarlo y mojarme los labios, pero enseguida me doy cuenta de que quizá tengan que pasar años antes de darme ese sencillo gusto.

El mar se extraña siempre, pero creo que nunca lo necesité tanto como cuando me trasladaron desde la prisión de Marion, en Illinois, a la de Florence, en Colorado. En Marion, yo salía al patio una vez a la semana, y desde allí veía los árboles, los pájaros… Oía el ruido del tren y el cantío de las chicharras. Corría por la tierra y la olía. Podía agarrar la yerba y dejar que las mariposas me rodearan. Pero en Florence todo eso terminó.

¿Sabes que la ADX, que es la prisión de máxima seguridad de Florence, está destinada a los peores criminales de Estados Unidos y se considera la más inexpugnable y dura del país? Allí los presos no tienen contacto entre sí, es un laberinto de acero y cemento construido para aislar e incapacitar. Yo estuve entre los hombres que estrenaron esa cárcel.

Al llegar, me despertaban varias veces por la noche y en mucho tiempo no logré dormir por un período mayor de 50 minutos. En aquella galera éramos sólo cuatro presos, pero uno de ellos tenía un largo historial de problemas mentales y se pasaba la noche y el día gritando obscenidades, peleando su guerra contra enemigos invisibles. Estábamos casi todo el tiempo en las celdas, y hasta teníamos que comer en ellas. Todo el mobiliario era de hormigón y nada se podía mover. No comprendía cómo los vecinos del pueblo de Florence habían aceptado una cárcel tan inhumana entre ellos. Pero, hoy por hoy, la industria de las prisiones es de las más fuertes en Estados Unidos. Deja dinero y eso parece ser lo único que importa.

En Florence, por las noches, los presos se comunicaban a través de una especie de respiradero que estaba cerca del techo. Había que gritar para hacerse oír, todos gritaban y aquello lo que hacía era alterar los nervios.

Yo callaba y trataba de concentrarme en el ruido de las olas, cerraba los ojos y las veía romper contra la Cueva del Indio. El griterío de la cárcel se iba desvaneciendo. El mar subía y bajaba como un torso, contagiándome su fuerza y su respiración.

Sé que algún día pasaré toda una noche en la costa, y esperaré a que despunte el día. Luego quisiera hacer lo mismo en Jayuya, ver la salida del sol sobre la cordillera.

Con esa esperanza, en resistencia y lucha, te abraza tu abuelo…

Carta III: “La razón detrás de toda lucha”

Querida Karina. Hace pocas semanas te escribí para felicitarte con motivo del día más grandioso y memorable de tu vida: a tus 22 años, te graduabas de la Universidad de Chicago.

Te dije entonces que la vida está llena de retos y, en algunos momentos, de decepciones. Que nunca permitas que nada ni nadie te desaliente, porque tienes la fortaleza para enfrentar y superar cualquier obstáculo.

Cuando entraste a la universidad, seguramente te tocó vivir en un ambiente muy diferente del que me tocó a mí. Me alegro de eso: la razón por la que las personas luchan, en lo colectivo y en lo personal, es que las cosas cambien para que sus hijos y nietos vivan un mejor futuro.

Yo tenía tres años cuando me acerqué a la escuela, pues caminaba detrás de mis hermanos mayores, que protestaban porque los seguía. Tanto los molesté, que mi hermana decidió enseñarme a leer y escribir. Como era zurdo, ella me ataba la mano izquierda y me obligaba a usar la derecha. A los cinco años, cuando empecé el primer grado en la escuela del barrio Aibonito-Guerrero, del pueblo de San Sebastián, estaba muy adelantado gracias a esas lecciones. Me aburría en la clase y me dedicaba a hacer travesuras, invitaba a los otros niños para que nos escapáramos al río, y allí nos poníamos a tumbar naranjas.

Cuando terminé el sexto grado, aunque travieso, gané el primer premio de honor de mi clase. De allí me fui a la escuela intermedia de Hoya Mala, pero al poco tiempo de empezar las clases me enfermé. Me llevaron al médico en Aguadilla, quien me diagnosticó que había cogido un parásito en el río. Era la “justa” recompensa por mis travesuras. Me dieron desparasitantes, pero no mejoré. Cuando entré al noveno grado estaba tan raquítico que mi madre, desesperada, decidió mandarme con mis tíos a Chicago. Fui aceptado en una escuela secundaria, y al llegar tuve que pasar por un examen físico: mi estatura era de 53 pulgadas y mi peso de 58 libras. Todos los demás alumnos de esa escuela, la Tuley High School, parecían gigantes comparados conmigo. Mi vocabulario en inglés era de menos de 100 palabras. Cada vez que abría la boca, los demás muchachos se reían, y entonces me convertí en una persona introvertida. En Tuley, para la década del 50, sólo había un puñado de estudiantes puertorriqueños. Había que bregar con el discrimen, y eso te lo puedo asegurar ahora, que miro hacia atrás y veo las injusticias que se cometían. No éramos muchachos acomodados que íbamos a estudiar a los mejores colegios. Éramos los emigrantes, teníamos fama de problemáticos y, a veces, nos daban castigos que no nos merecíamos. A mí, por ejemplo, me acusaron de copiarme en un examen de álgebra. Me gustaba tanto el álgebra y estaba tan seguro de que lo dominaba, que le contesté de mala forma a la maestra y ésta me expulsó del salón y me envió a la oficina del director. Allí le dije al míster que no me había copiado y que, para demostrarlo, podía darme otro examen en ese mismo instante, frente a él, con preguntas del último capítulo del libro, que aún no habíamos dado en clase. Él me había matriculado cuando llegué a Tuley y conocía mis buenas notas, así que sonrió y me dijo que no me preocupara.

Dentro de aquel mundo duro para un muchacho puertorriqueño que apenas podía expresarse, conocí a un puñado de personas maravillosas.

Por ejemplo, tuve una maestra inolvidable en el Colegio Wright, un junior college al que asistí cuando terminé la secundaria. Éramos pobres y te confieso que me avergonzaba de mi ropa, tan ajada y fea y de mis tenis viejos, los únicos zapatos que tenía. Pero a esa maestra, que daba clases de dicción, no le importaba mi apariencia. Me dedicó mucho tiempo, con paciencia y cariño. Descubrió que yo tartamudeaba cuando hablaba inglés y me explicó cómo solucionarlo, me mandó a hacer ejercicios y lecturas. Por esa época empecé a pasar los ratos libres en un área de Chicago donde jangueaban los beats, un grupo de escritores y artistas con un gran sentido de la libertad.

Me di de baja de la Wright College cuando mi padre nos abandonó y tuve que empezar a trabajar para ayudar a mi madre. No fue hasta 1967, cuando volví de Vietnam, que regresé a la universidad. La escena había cambiado de manera drástica. Había muchos profesores progresistas, debates sobre derechos humanos en los salones y un activismo político que influyó mi vida.

Ahora veo tu éxito universitario como una prolongación de mis aspiraciones. Según sigas adelante en la vida, llena tu corazón con amor, compasión, esperanza y valor. Ámate a ti misma, a tu familia, a tus compañeros y compañeras, a la tierra, al mar, a la libertad y a la justicia, y a todo aquello que represente y haga posible la vida.

Un beso y un abrazo con brazos puertorriqueños pequeños, pero con mucho amor. En resistencia y lucha…

Carta IV: “Una callada sombra”

Querida Karina,

En estos días, he estado recordando un episodio que creo que marcó mi vida. Es curioso que la memoria guarde, de entre tantos horrores que hemos visto, un hecho en particular, que a lo mejor no es el más sangriento, ni el que más dolor causó, pero sí el que se queda para siempre en el alma, y se revive cuando somos mayores.

Tenía tu edad cuando fui llamado a pelear en Vietnam. Llegué a la guerra en marzo de 1966.

Me asignaron a la base de Lai Khe, aunque sólo estuve allí unos pocos días. Pronto me mandaron a participar en operaciones itinerantes, que duraban semanas, casi siempre bastante cerca de Saigón.

Fue en los alrededores de esa base, la de Lai Khe, donde vi por vez primera el efecto que causaba el “agente naranja”, ese defoliante usado para arrasar la selva. En la base se guardaban los barriles (con franjas de color naranja), y los aviones de asperjar el químico, que parecían inofensivos, como los de fumigar el campo. El efecto era terrible. Las plantas se secaban y morían en menos de tres días. Todo quedaba arrasado, ennegrecido, un amasijo en que era difícil distinguir cuáles huesos eran de personas y cuáles eran de animales.

Un día, ordenaron a nuestro pelotón que rodeara una aldea. Se estableció el cerco, un perímetro con puestos de control para que nadie entrara o saliera. Estuvimos seis semanas en aquel lugar, vigilando a los campesinos, que se dedicaban a cultivar arroz. Trabajaban con el agua a media pierna, siempre bajo nuestras miradas. Uno de ellos, que era de mi edad, se me acercó una tarde, luego del trabajo, puso su brazo junto al mío y dijo: “same thing”. Yo miré y me impresionó descubrir que, en efecto, teníamos los mismos brazos, fibrosos del trabajo duro.

Varias noches después, un guardia reportó haber visto movimientos y sombras sospechosas alrededor de nuestro campamento. Nos llamaron a todos y corrimos con las armas listas, apuntando hacia el lugar que el guardia señalaba. Nos dieron la orden de disparar y una lluvia de balas barrenó el follaje. Cuando nos mandaron detener el fuego, nos quedamos paralizados, sin atrevernos casi a respirar. Aquella sombra sospechosa volvió a moverse en la maleza. El jefe del pelotón ordenó que apuntáramos de nuevo, y allí cayó otra lluvia de disparos. No se volvieron a ver sombras, mas nos quedamos intranquilos durante toda la madrugada.

Tan pronto comenzó a clarear, oímos gritos desgarrados que provenían de los campos de arroz y fuimos corriendo al lugar. Tres o cuatro campesinos lloraban frente al cadáver de un búfalo de aguas, el único que había en toda la aldea para labrar la tierra. Ese animal había sido la callada sombra que matamos.

El más joven de los hombres que lloraban era el muchacho que había puesto su brazo junto al mío. Tenía la ropa y la piel manchadas de la sangre del búfalo. Me miraba fijo.

Luego, parte del pelotón fue trasladado a un área que estaba sembrada de minas y de aquellas trampas llamadas “booby traps”, con las que muchos resultaron heridos. De 31 hombres que éramos en el grupo, 17 quedaron fuera de combate. Trabajamos mucho localizando aquellas trampas, despejando el terreno para que los helicópteros bajaran, y abriendo paso para que las camillas pudieran llevarse a los heridos.

El muchacho que lloró a su búfalo debe tener mi edad, si es que aún vive. No podrá imaginarse que he estado preso por 32 años y que, en ese tiempo, he pensado a menudo que él tenía razón: su brazo y el mío eran la misma cosa.

En resistencia y lucha, te abrazo tu abuelo,

Oscar López Rivera

Carta V: “La historia de Jíbara Soy”

Querida Karina:

Querida Karina, he oído hace poco la noticia de un perro labrador que murió a balazos en una casa de Santurce y no he podido evitar acordarme de los perros que me acompañaron en la vida, y que estuvieron a mi lado, en las buenas y en las malas, hasta el mismo día en que me arrestaron, cuando me despidieron con sus miradas sabias.

Siempre tuve perros a mi lado. De niño, en San Sebastián, y luego en mi juventud, cuando emigré a los Estados Unidos. Y hasta en Vietnam, donde también ellos sufrieron los horrores de la guerra. Eso se echa de menos en la cárcel: la cercanía de un animal tan noble, que es capaz de entenderte, de compartir nostalgias y asimilar tristezas que brotan de nosotros.

En 1973, cuando vivía en Chicago, tuve una perra singular: una doberman pincher que se llamaba Jíbara Soy. Era la mascota más popular del barrio. Protectora e inteligente, queriendo siempre llamar la atención. Para entonces, yo había rentado un pequeño apartamento en la misma propiedad donde mi hermano mayor tenía su casa. Una de las condiciones para el alquiler era que no podía tener la perra, pero ocurrió que una noche entraron unos ladrones a la casa y convencí a mi hermano para que la aceptara.

Pocas semanas después me ausenté por unas horas y al llegar encontré que Jíbara Soy había convertido el hermoso jardín que mi hermano cuidaba con esmero en una especie de campo de batalla. Había hecho enormes agujeros de los que sacó ratas del tamaño de un gato. La bañé, la llevé al veterinario para asegurarme de que no tenía heridas y no corría peligro de contraer alguna enfermedad.

De vuelta a casa, hice lo que pude en el jardín, tratando de arreglar los destrozos. Cuando regresó mi hermano del trabajo, le dije que le tenía dos noticias, una buena y otra mala. La buena era que Jíbara Soy había matado nueve ratas. La mala la pudo ver con sus propios ojos: el jardín estaba estropeado y habría que trabajar el doble para devolverle su lozanía.

Mi hermano y su esposa se encariñaron con la perra, que nos acompañó varios años. Tenía su propia butaca, escuchaba con atención la música clásica y, siempre que yo me ponía a leer en la sala, mantenía sus ojos clavados en mí, como si me leyera el pensamiento y se enterara del significado de la lectura.

Un día se puso de parto y murió. Hasta entonces, creía simplemente que estaba muy gorda, pues el veterinario le daba pastillas anticonceptivas. Algo falló y murió dando a luz a 16 cachorros.

Tu mamá, Clarisa, es gran amante de los animales. Tú también te desvives por ellos. Entonces comprenderán cuando les diga lo difícil que fue dejar atrás a mis dos perros el día que me arrestaron. Yo vivía en la clandestinidad y ellos me hacían compañía, sobre todo cuando la situación era desesperante. Un día, descubrieron mi paradero y me arrestaron. De mis sentimientos en ese instante, y de mis temores cuando me alejaba, te hablaré en otra ocasión. Solo quiero contarte que aquel día de mayo de 1981, estando bajo arresto, se me acercó un agente del FBI que se identificó como puertorriqueño. Lo primero que le pregunté fue que qué habían hecho con mis perros. Me respondió que los habían llevado a ASPCA, que era el “animal shelter”. Algo en su expresión me hizo pensar que no era cierto. Le insistí para que me dijera la verdad. Hubo un silencio largo que yo sabía lo que significaba. Pensé en la fidelidad de esos dos perros, y la memoria me trajo, uno tras otro, el recuerdo de todos los que había tenido, desde que me criaba en San Sebastián. Pensé en los animales malheridos que había visto en Vietnam. Y al final, me pareció escuchar los ladridos valientes de mi Jíbara Soy. Entonces oí lo que ya sospechaba: “Los tuvimos que matar”.

Treinta y dos años han pasado desde entonces.

Amo a los animales que perdí. A los que fueron míos y no pudieron morirse con mis palabras de consuelo y mi mano rascándoles el lomo. Y amo a los que tendré en Puerto Rico algún día.

En resistencia y lucha, tu abuelo,

Oscar López Rivera

Carta VI: “Para ser lo que somos”

Querida Karina,

Estoy seguro de que a veces te preguntarás por qué tu abuelo escogió un camino diferente. Por qué nunca te recogió en la escuela, ni está en las fotos de tu cumpleaños, ni en las de Navidad, sentado frente al arbolito.

Ahora, viendo hacia atrás en la memoria, creo que te puedo responder que es el camino el que nos escoge a nosotros; la lucha te atrapa si tienes abierto el corazón y la voluntad para combatir las injusticias.

A fines de los años sesenta, había muchas denuncias de discrimen contra los hispanos en una empresa de teléfonos de Chicago que se llamaba Illinois Bell. Un grupo de latinos nos organizamos para protestar en el downtown, donde estaba la oficina principal de esa empresa.

El presidente de la Illinois Bell era entonces Mr. Charles Brown, pero a nosotros sólo nos permitían hablar con uno de sus asistentes, también latino, un peruano que no tenía autoridad para ayudarnos.

Un día nos dijeron que Mr. Brown solía acudir a una iglesia presbiteriana en Lake Forrest, el suburbio más exclusivo de Illinois.

Allí nos presentamos un domingo, celebramos un acto ecuménico frente a la iglesia y luego entramos. Los feligreses se asustaron al ver esa invasión de latinos que avanzaba por los pasillos repartiendo hojas sueltas. Sólo hubo un problema: Mr. Brown no había asistido aquel domingo al servicio religioso. Sin embargo, nos paramos frente al púlpito y le explicamos al público que todo lo que queríamos era hablar con Mr. Brown y presentarle nuestras demandas laborales, pues en su empresa atropellaban a los hispanos. Dicho esto, les dimos las gracias y nos retiramos.

Poco después, cuando regresamos a nuestro local, recibimos la llamada de una de las personas que estaban en la iglesia: quería darnos la dirección de Mr. Brown.

Algunos compañeros volvieron a Lake Forrest para identificar el lugar. Varias semanas más tarde, alquilamos autobuses y nos metimos en ellos con nuestras familias para protestar de nuevo, esta vez frente a su propia casa. A los niños les habíamos dicho que íbamos de picnic y cada cual llevaba una «luncherita» con golosinas.

En aquellos años no había control de acceso en las urbanizaciones de lujo, y ni siquiera portones en la propiedad. Nos sentamos alrededor de la piscina y fue imposible evitar que los niños se tiraran al agua. Enseguida vimos que desde la mansión se abría una puerta y Mr. Brown en persona nos invitaba a pasar.

Diez de nosotros nos acercamos para hablar con él, y la reunión fue en la cocina. En un momento dado se excusó para llamar a su hijo, que sabía español y quería que sirviera de intérprete. Le dijimos que no hacía falta, porque todos éramos bilingües.

Entonces nos citó para la mañana siguiente en la empresa y allí nos volvimos a reunir. Estuvo de acuerdo en contratar de inmediato a 125 trabajadores latinos para distintos departamentos de la Illinois Bell, y en abrir dos oficinas en sendas comunidades hispanas, una para mexicanos y otra para puertorriqueños, a fin de darles servicios en español.

También aceptó contratar a un determinado número de obreros latinos cada año.

Aquel acuerdo con Mr. Brown fue una gran victoria para nosotros, que, casi sin proponérnoslo, habíamos fundado la Coalición Hispana del Trabajo. De ahí en adelante, reivindicamos el derecho de los obreros en otras empresas, sobre todo en la construcción.

Demandábamos que emplearan a trabajadores hispanos, y fuimos muy exitosos logrando que accedieran a nuestros reclamos. No hubo violencia en todo aquello, solamente trabajo y más trabajo, y una gran movilización étnica, planificada al mínimo detalle.

A los latinos, por fin, se nos empezaron a abrir las puertas de las empresas y las uniones obreras que habían estado cerradas para nosotros.

Más tarde, todo ese esfuerzo se concentró en las escuelas y universidades. Pienso que, para ser lo que somos, tenemos que hacer sacrificios de todo tipo. Quizá nunca te ayudé a soplar las velitas de tu cumpleaños, como hacen tantos abuelos con sus nietos, pero me consuela pensar que he puesto mi granito de arena para construir un mundo más iluminado y justo para ti.

En resistencia y lucha, te besa

Oscar López Rivera

Carta VII: “Todos escucharon”

Querida Karina,

Cuando hace poco te conté de las luchas de los hispanos contra el discrimen laboral, me acordé de mi primer intento por organizar una protesta. Muchos inmigrantes puertorriqueños vivían en condiciones infrahumanas, en edificios llenos de alimañas, con escaleras inseguras y techos que se caían a pedazos. Los dueños de aquellos edificios nunca se ocupaban de darles mantenimiento, pero sí se ocupaban de mandar a cobrar la renta cada mes, y hacerle la vida imposible a todo aquel que se atrasaba.

Empecé a visitar a las personas que vivían en las peores condiciones, tocando a cada puerta para organizarlos. La primera mujer con la que hablé me dijo: «¿Quién va a escuchar a una puertorriqueña?». La respuesta me salió del alma: yo la escucharía a ella, y luego los dos iríamos a escuchar al resto, y al final todos escucharíamos a todos. La convencí y empezamos a hablar con los demás inquilinos. Nuestro único propósito era que limpiaran el edificio, arreglaran las tuberías y pasamanos dañados, y eliminaran la multitud de ratas y cucarachas con las que tenían que convivir tantas familias.

Al propietario de uno de los edificios lo confrontamos y le advertimos que los vecinos no pagaríamos la renta hasta que adecentara el lugar. Él nos ignoró, pero cuando vio que llegaba la hora de pagar y nadie lo hacía, accedió a limpiar y hacer algunas reparaciones. No podía imaginarme entonces que corríamos un gran riesgo: la mayoría de los dueños de esos edificios levantaban fortunas a costa de atropellar a las personas que se veían forzadas a vivir en la inmundicia. Si tenían que invertir dinero en muchas reparaciones, preferían prender fuego a la estructura para cobrar el seguro.

Había un político en Chicago que poseía varios edificios. Todos estaban en malas condiciones, pero allí tenían que vivir muchos puertorriqueños sin que nadie oyera sus reclamos. Hasta que un día, entre varios vecinos, atraparon algunos ratones y los metieron en una caja. Aquella caja se envolvió en papel de regalo y fue llevada por nuestras mujeres a la mansión del político, donde la recibieron porque ellas dijeron que era un obsequio en agradecimiento a sus buenas acciones. La esposa del político fue la que abrió la caja y se formó un gran escándalo. Entonces mandaron a asear los edificios.

A la misma vez, luchábamos para que los bancos dejaran de discriminar contra los inmigrantes. La mayoría de nosotros tenía cuentas de ahorro y mantenía buen crédito, pero el banco nunca nos prestaba para la hipoteca o para comprar un carro. Se nos ocurrió una idea: les dimos a los niños de la comunidad unos potes grandes llenos de chavitos. Los llevamos un sábado por la mañana al banco, que era el día en que se abarrotaba de clientes, para que cada niño abriera una cuenta y exigiera al cajero que contara chavito a chavito. La fila se hizo interminable, con todos los chamaquitos haciendo ruido y gritando a la vez. Entonces alguien sugirió que los chavitos también servían para trabar las puertas giratorias… Eso hicimos. Nadie podía entrar ni salir del banco. Pronto llegó la policía y se topó con un piquete de latinos que exigía que se les diera un trato digno. El escándalo se llevó a cabo en una sucursal que quedaba en la esquina de la calle Division con la avenida Ashland. Uno de los altos ejecutivos del banco se allegó hasta el lugar y accedió a hablar con nosotros. Se comprometió a atender nuestras demandas y a contratar personal latino para las sucursales.

Las puertas del banco se destrabaron y los niños celebraron tirando los chavitos al aire. Una mujer puertorriqueña, abuela de dos, fue la que encabezó la protesta contra el banco. Sus ojos brillaban más que el reflejo de las monedas al vuelo. Todos nos habíamos escuchado unos a otros, y así nació una fuerte solidaridad.

En resistencia y lucha, tu abuelo

Oscar López Rivera

Carta VIII: “De frente a la cara del miedo”

Querida Karina,

Cada cual decide su destino y arriesga el alma según lo dicta su conciencia. El miedo siempre está presente. En cada momento. Día y noche. Pero uno aprende a usar el miedo en beneficio propio. En Vietnam, por ejemplo, fue el miedo lo que me ayudó a ser cauteloso, atento a todo cuanto me rodeaba, a los movimientos y los sonidos inusuales. Hubo meses, años enteros en los que sobreviví gracias al instinto, olfateando el aire para poder detectar el peligro.

Cuando llegaba algún soldado nuevo al batallón y lo veía presumiendo de su fuerza o de su valentía, me mantenía observándolo. Me daba cuenta de que ésa era su forma de impresionar a los demás, escondiendo el pánico que sentía. Luego, cuando le tocaba entrar en combate, ocurría una de dos: o se quedaba paralizado, o se comportaba de forma temeraria. En cualquier caso, me lo llevaba aparte y le explicaba que todos sentíamos miedo y era normal. Que lo importante era reconocerlo, porque al no tomar precauciones o quedarse «freezado» en pleno fuego, ponía en peligro su vida y la de los demás.

Creo que haberme criado en las calles de Chicago fue un buen entrenamiento para manejar el miedo.

Años más tarde, cuando me destinaron a la prisión de Marion y enfrenté por primera vez lo que llaman «régimen de privación sensorial», no tenía idea ni de lo que iba a encontrarme, ni de la gente con la que iba convivir. Me ubicaron en la «gang unit», con pandilleros peligrosos de todo el país. Nadie con honestidad puede decir que no teme por su vida en un lugar así. Casualmente, reconocí a un par de reclusos que habían estado conmigo en la cárcel de Leavenworth y se mostraron solidarios. Sabían que yo no procedía del mundo de las pandillas y que era un preso politico.

Tan pronto supe que tendría tan sólo quince minutos mensuales para hablar por teléfono, que en la práctica eran menos, pues las llamadas las cortaban o se interrumpían, me oprimió la pena. Mi madre era mayor y estaba enferma; era ella quien me mantenía al tanto de mis hermanos y el resto de la familia en Puerto Rico. Lo más doloroso era no poder hablar con mi hija, que entonces era una niña. Como ella casi no me conocía, era poco lo que me contaba por teléfono. Cuando recibía visitas, me prohibían el contacto físico con mis familiares. Aún recuerdo la primera vez que me visitó mamá, tu bisabuela, que rompió a llorar al verme esposado al otro lado del cristal. En aquella ocasión le dije que tenía que ser fuerte y contener el llanto para no demostrar a los carceleros que ese régimen abatía a toda la familia. De ahí en adelante, cuando me visitaba, la veía apretar la boca y contener el llanto. En mi presencia, no derramó otra lágrima. Fue una puertorriqueña valiente.

Distinto a la cárcel de Leavenworth, en Marion revisaban o interceptaban toda mi correspondencia y el material de lectura que recibía. A veces, pasaban semanas o meses hasta que me entregaban las cartas, revistas o periódicos. Me lo daban todo el mismo día, y al siguiente entraban a la celda para registrarla y confiscar lo que ellos llamaban «un exceso de papeles», muchas cosas que yo no había tenido tiempo de leer.

Hasta que se me ocurrió la manera de conservar los periódicos, repartiéndolos, cuando me los daban, entre los demás reclusos, quienes poco a poco me los iban devolviendo. En la prensa eran noticias viejas, pero igual las leía todas.

Hay que leer siempre, Karina, la lectura también sirve para aplacar el miedo. Para alejar la soledad, de la que te hablaré algún día.

En resistencia y lucha, tu abuelo,

Oscar López Rivera

Carta IX: “Aire de libertad en el rostro”

Querida Karina,

Hace unas noches, quizá porque te escribí antes de acostarme, tuve un sueño con tu madre y contigo. Estábamos los tres frente al mar, ese que anhelo ver más que ninguno, que es el que rompe contra la Cueva del Indio.

Te preguntarás, ahora que te cuento esto, con qué sueñan las personas que han estado durante tantos años privadas de la libertad. Es posible que, aunque estemos encerrados, nos obstinemos en soñar con las calles y la luz, y con los rostros que nos están vedados.

Para mí fue así: durante los primeros tiempos mi patrón de sueño era esencialmente el mismo que antes de ser encarcelado. Pero todo cambió cuando me colocaron en régimen de «privación sensorial». Entonces los sueños se tornaron nerviosos, entrecortados, fugaces. El aislamiento y el encierro absoluto alteraron la calidad de mi descanso. A partir de aquella experiencia, casi nunca he vuelto a dormir un sueño relajado o profundo.

Si tú o tu madre Clarisa aparecen en mis sueños, usualmente es por corto tiempo. De vez en cuando hay algo de conversación y lo mismo sucede con otros miembros de la familia y con mis compañeros.

En la oscuridad de la celda, la soledad golpea doblemente. Es triste el no poder compartir mis ideas, pensamientos y tribulaciones con otros que están en la misma situación que yo. ¿Sabes lo que echo de menos? No poder dialogar acerca de un libro que acabo de leer. Parece algo insignificante, algo banal con tantas penas que trae la soledad, pero no lo es.

Hace años, yo disfrutaba mucho resolviendo problemas de matemáticas y leía cuanto libro podía conseguir sobre ese tema. De vez en cuando me encontraba a un prisionero que también lo había leído, y era motivo de regocijo para ambos, pero eso no ocurría con frecuencia. Ahora paso las horas pensando cómo se resolverán otros problemas: los de la violencia en las comunidades; la deserción escolar, la corrupción… Es difícil intercambiar ideas a través de las cartas, porque uno ansía reacciones inmediatas, el diálogo fecundo con los demás.

Toda mi vida disfruté de la lectura, del placer de leer a solas. Quizá por esa razón me resultó más fácil enfrentar los rigores del confinamiento, en especial eso que llaman solitaria. Con el tiempo me di cuenta de que la única manera de sobrevivir es mantenerse ocupado. Por supuesto que hubo y hay momentos de melancolía, que es la soledad que muerde. Pero rápido alejo esos nubarrones de mi mente y pienso en otra cosa. El simple hecho de que me dejen hacer una llamada breve, o mandar un correo electrónico, o recibir una visita, hacen de la prisión actual algo más llevadero que en aquellos años de aislamiento.

En cuanto a esa pregunta que me hiciste sobre mi futuro, te diré que en las noches, en esos baches de insomnio, miro al techo de la celda y medito en las cosas que quisiera hacer. El futuro para mí es algo impredecible, pero el miedo no es parte de un futuro fuera de este gulag. Ni siquiera me planteo si voy a sentirme cohibido, o si la realidad me será extraña, o si me encogeré frente a un mundo que me costará reconocer. Puerto Rico ha cambiado. El Chicago de mi adolescencia también. Esas noches en que me desvelo pensando en mis proyectos, me animo diciéndome que, al fin y al cabo, he sobrevivido 70 años y he caminado bajo la sombra de la muerte en muchas ocasiones.

Si un hombre ha podido sobrevivir a eso, ¿cómo le va a temer al aire de la libertad cuando le dé en el rostro?

En resistencia y lucha, tu agradecido abuelo,

Oscar López Rivera

Carta X: “La danza del recuerdo”

Querida Karina, Hace poco recordaba que el gran músico Andy Montañez tiene un cuadro que pinté hace tiempo y en el que están los dos, tú junto a él. A ambos los admiro por razones distintas. A ti, porque estudias con ahínco y te enorgulleces de pertenecer a donde perteneces.

A Andy, por motivos obvios, porque es una institución de la música de mi País y porque siempre ha sido fiel a sus principios, un artista que pone la valentía por delante.

¿Sabes por qué nunca he querido que la gente se refiera a mi “liberación”? Porque soy libre, Karina. Y la música ha contribuido mucho a esa libertad. Prefiero que se diga la “excarcelación” de Oscar. La libertad no la he perdido nunca.

Mis gustos por la música han sido siempre eclécticos, me gustan muchos géneros. Pero la música puertorriqueña me conmueve más que cualquier otra.

Empecé a bailar salsa hace muchos años, antes que se llamara salsa. La primera vez que Cortijo y su Combo fueron a Chicago, un primo mío me pidió que fuéramos a verlos. Y, por supuesto, fuimos, pero para ese entonces yo no sabía bailar. Sin embargo, como buen boricua, me atreví a sacar a una muchacha, que al fin y al cabo quedó decepcionada con mi poca aptitud. Luego de aquel bochorno, poco a poco me dediqué a aprender yo solo. Para la época en que decidí que iría a otro baile, la verdad que no era precisamente el bailarín con que sueña una mujer.

Más tarde empecé a frecuentar diferentes áreas de la ciudad donde los jóvenes puertorriqueños celebraban fiestas que en Puerto Rico llamarían “de marquesina”, pero para nosotros eran “de apartamento”.

A medida que se abrían algunos locales con música latina, me acercaba a ellos y creo que bailaba cada vez mejor. Cierta noche, conocí a una puertorriqueña a la que le encantaba bailar. La primera vez, mientras bailábamos, me preguntó si le podía dar pon hasta su casa. Le dije que lo haría encantado, aunque, tan pronto entramos al carro me advirtió que no esperara nada que no fuera una buena amistad.

Las cosas quedaban claras y ella agregó que esa amistad sería beneficiosa para mí. De hecho, lo fue. Era como cuatro pulgadas más alta que yo y siete años mayor. Me empezó a llevar a lugares donde todo el mundo la conocía como una excelente bailarina. Un domingo por la tarde, en uno de esos clubes, un puertorriqueño de mediana edad se nos quedó mirando y de pronto comentó que ella era demasiado para mí, como mujer y como pareja de baile. Me quedé preocupado, yo era un muchacho y pensé que aquel hombre me estaba invitando a pelear, pero ella se paró en medio de todos, puso los brazos en jarra y sacó una voz dura para decirle que yo, probablemente, era más hombre y mejor bailarín que él. Ahí terminó el incidente.

Recuerdo a esa mujer cuando oigo música, y me lamento de haber decepcionado a tantas muchachas bailando regular como bailaba; y de hacer pasar tantas malas noches a los vecinos cuando organizábamos bailes durante los fines de semana y nos amanecíamos haciendo ruido.

Bailé con la música de El Gran Combo, de Tito Puente, de Tito Rodríguez, de Eddie y Charlie Palmieri, de Joe Cuba, Tommy Olivencia, Pete “El Conde” Rodríguez, Ray Barreto y orquestas de salsa menos conocidas que iban surgiendo en Chicago.

Ya no tuve tiempo para bailar cuando empecé en la labor comunitaria y me uní a la lucha política. Pero aún tarareo las canciones de mi juventud y pienso que el baile también nos da una libertad, que es la de la memoria.

En resistencia y lucha, tu abuelo,

Oscar López Rivera

Carta XI: “Oración entre cuchillas”

Querida Karina,

¿Has leído sobre el caso de George Stinney, un niño de 14 años que murió en la silla eléctrica, acusado de haber cometido un crimen que al parecer no cometió? Fue la persona más joven a la que se le aplicó la pena de muerte en Estados Unidos. Ocurrió en en el año 1944, y ahora ha surgido un movimiento interesado en reabrir el caso.

A Stinney, que era delgado y bajito, hubo que calzarlo con un libro, porque no daba la talla para la silla eléctrica, que estaba construida para matar hombres. Eso me ha hecho recordar a un muchacho que conocí durante mis primeros tiempos en la prisión de Marion. Tenía dieciocho años y había sido convicto por asaltar un banco, a punta de cuchillo, para llevarse 265 dólares. Supe, por otros prisioneros, que arrastraba problemas familiares y que cuando cometió el delito, trataba de llamar la atención de su papá, que había abandonado el hogar. El juez le dio una sentencia mínima y ordenó que lo ingresaran en una institución para jóvenes descarriados. Y así fue. Pero al parecer tuvo varios encontronazos con los guardias penales, llegó a golpear a uno de ellos y pronto fue transferido a otra instalación sin ningún tipo de programas para rehabilitarlo.

Su situación fue de mal en peor, y volvió a enfrentarse al personal de la prisión, especialmente a un capitán puertorriqueño que, sabiendo ya que el muchacho venía de haber golpeado a otro guardia, le hizo la vida imposible.

Por último, dándolo por incorregible, lo trasladaron a Marion. Fue a parar a la misma unidad en que yo estaba, y un día que lo vi deprimido, le di papel y lápiz y me di cuenta de que era capaz de dibujar muy bien. Sólo había que tenerle paciencia y dejar que se expresara.

A pesar de eso, seguía dando muestras de desequilibrio. De vez en cuando me decía que el «dios» que hablaba en su cabeza lo mandaba a hacer esto o aquello. Yo sabía que algo andaba mal, pero lo animaba para que leyera, para que siguiera dibujando y se mantuviera calmado. No le daban ningún tipo de ayuda psicológica, ni lo medicaban.

Hasta que un día vino a decirme que «dios» le había ordenado que abandonara la prisión. Le pedí que no cometiera esa locura; que era bueno que rezara y leyera la biblia, pero que tenía que enfocarse en sus aspiraciones y en su talento para dibujar.

Al día siguiente, mientras estábamos en el patio, se formó un gran alboroto y vimos que el muchacho había tratado de brincar una verja. Lo hizo tan rápido que ni nosotros, ni siquiera el guardia de la torre de vigilancia más cercana se dio cuenta. Desde otra torre avisaron que había un hombre que intentaba fugarse, y todos alzamos la vista y pudimos divisarlo arriba, entre los alambres de cuchillas, arrodillado y con las manos juntas, como si estuviera rezando. Lo recuerdo y se me parte el alma. Noté que el uniforme que llevaba puesto poco a poco tomaba otro color, rojo de sangre.

Nos mandaron a desalojar el patio y entramos todos a las celdas. Sé que a los guardias les tomó como quince minutos alcanzar el lugar donde estaba el muchacho. Una hora después oí en la radio la noticia de que acababan de frustrar una evasión en Marion.

Nunca supe cómo terminó aquel joven. Uno de los guardias me contó que, cuando al fin pudieron bajarlo, todo su cuerpo estaba cubierto de heridas. ¿Por qué lo enviaron a una prisión como aquélla, con hombres mucho mayores que él, algunos de los cuales habían cometido crímenes horribles? El juez había recomendado que lo llevaran a un lugar donde pudieran ayudarlo, y, por el contrario, terminó en aquel duro agujero, más despiadado que cualquier gulag.

Por aquella época, cuando todavía estábamos impresionados por el episodio, sabiendo que en los periódicos lo comentaban, uno de los prisioneros se me acercó y me dijo que una cosa era leer y oír sobre la prisión de Marion, y otra muy distinta experimentar la realidad que estábamos viviendo.

Tú, Karina, ante toda realidad, mantente fuerte.

En resistencia y lucha, tu abuelo,

Oscar López Rivera

Carta XII: “Una ventana perfecta”

Querida Karina,

Raramente veo la televisión, pero el jueves 21 de noviembre, por pura intuición, me senté a ver los Grammy’s latinos junto con otros prisioneros.

Cuando Ricky Martin dijo  «¡Justicia y libertad para Oscar López!», me estremecí de emoción y gratitud. Ricky es un hombre valiente cuya voz es respetada. En ese mismo instante pensé en la caminata que tendría lugar el sábado 23, y en mi mente imaginé un extraordinario evento. Sin saber a ciencia cierta todo el trabajo que se estaba haciendo, presentí que muchos se unirían.

Llegado el sábado, cuando pude llamar a tu mamá, ella me dijo cuán asombroso empezaba a ser todo. La marcha aún no había salido, y esperé un rato para volverla a llamar. Los minutos se me hacían eternos. Quería reservar el poco tiempo que puedo hablar por teléfono, a fin de que la actividad estuviera en todo su apogeo cuando volviera a llamar.

Y lo logré. Cuando me volví a comunicar con Clarisa, pude oír la música y las consignas de los manifestantes. Querría explicarte la conmoción que envuelve a una persona que está encarcelada, cuando se da cuenta de que miles de hombres y mujeres, bajo el sol y el cielo y el aire de las calles, se unen para pedir que se abran los barrotes y vayas a reunirte con ellos. Es una felicidad, y a la vez una pena indescriptibles. Hace falta ese apoyo, el calor inmediato de la gente, te dan ganas de abrazarlos a todos, y te afliges porque te das cuenta de que no puedes hacerlo.

Más tarde, hablé con Jan Susler, que estaba en la caminata y a través de su celular pude saludar a varias personas que marchaban con ella. A unos los conocía de antes; a otros no, pero de cualquier forma me emocionó establecer ese contacto con tanta gente que estaba sacrificando la tarde del sábado para pedir mi excarcelación.

El entusiasmo era contagioso. Conversé con los congresistas Nydia Velázquez y Luis Gutiérrez. Ambos me llenaron de ánimo y prometieron venir a visitarme. ¿Cómo les puedo agradecer su gesto, las peticiones que han hecho en favor de mi excarcelación?

Oyendo esas voces, comprendí que la palabra es una ventana perfecta para contemplar el mundo exterior. Gracias a la palabra, a todo lo que me contaban, logré apreciar con ojos propios la maravilla del espectáculo que celebraron.

En verdad pienso que ese evento ha validado todos los demás esfuerzos llevados a cabo durante este año para tratar de sacarme de prisión. Es también un grandioso ejemplo de lo que es el alma puertorriqueña, su bondad y su nobleza.

Me enorgullece saber que miles de personas olvidaron sus diferencias políticas, cruzaron líneas ideológicas y credos religiosos, y se congregaron por encima de distancias generacionales: jóvenes con viejos. Al ver las fotos, me recordó un gigantesco «quilt», una de esas colchas confeccionadas con diferentes trozos de tela, pero que sirven para una misma cosa: abrigar al ser humano. Yo me sentí abrigado.

Pude ver a los 32 Niños x Oscar y a los alumnos de la escuela Montessori en la Playa del Escambrón. Y pude ver, también, a las 32 Mujeres, vestidas con sus coloridas ropas, pidiendo mi regreso a casa.

Adiviné las caras, incluso aquellas que no he visto nunca. Ha sido una gran lección para mí entender cuán creativo y laborioso puede ser mi pueblo cuando se lo propone.

Me divertí como un niño viendo a las mariposas Monarca creadas por las manos de artistas puertorriqueños. Fíjate, Karina, que esas mariposas viajan miles de kilometros desde Canadá y Minnesota para refugiarse en los bosques de oyamel, una especie de abeto que hay en México. Esta vez, las mariposas volaron en dirección distinta, viniendo desde Puerto Rico a mí, hasta esta cárcel y a la ventana de mi imaginación.

Toda esa marcha, desde principio a fin; todo ese pueblo que clamaba libertad y justicia, ha llenado de esperanza mi pobre y limitada vida. Demuestra también el coraje de mucha gente para pensar de forma diferente, y significa, por último, que hasta el más pequeño de los niños es capaz de participar en la búsqueda de una vida mejor, dirigida a descolonizar el País y descolonizar de paso nuestras propias mentes.

Tendré por siempre en mi memoria, hasta el día en que muera, el recuerdo del 23 de noviembre y la caminata que me dedicaron.

En resistencia y lucha, tu abuelo, su conmovido corazón,

Oscar López Rivera

A un año de #Ayotzinapa, #México ….. #NiUnoMás #AyotzinapaSomosTodos

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#NiUnoMás
#NiUnoMás

Solo faltan días para cumplirse un año del cruel asesinato de los los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, México. Aquel 26 de septiembre dejó su huella para siempre en el mundo. Evidenció que el narcotráfico no es la solución para los problemas de ninguna sociedad. El culpable es el Estado.

Los Blogueros cubanos de la Comunidad Blogosfera Cuba manifestaron su solidaridad hace un tiempo. Hoy recordamos que #AyotzinapaSomosTodos y Blogosfera Cuba lo manifestó en este video. #Niunomás: la vida se respeta.

Tomado de Blogosfera Cuba

@chiringadecuba: “No tengo agentes secretos en #ETECSA” #Cuba

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“Servirán igualmente de ejemplo los enormes errores que se cometen en cualquier proceso revolucionario profundo”.

Así leía esta frase hace pocos días y me acordaba de igual manera del Concepto de Revolución cuando vi este post del Bloguero y amigo Carlos Alberto.

“Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.”

Fidel Castro, Plaza de la Revolución José Martí,
La Habana, 1º. de mayo del 2001 Concepto de Revolución

 

Valiosa ademas la nota de Harold Cárdenas en su Blog La Joven Cuba.

 

Julio César Moreno; Editor de Kokacuba

 

 

¿VICTORIAS VERGONZOSAS?

Cuando salga publicado este artículo la Habana estará enterándose de la noticia filtrada por mi amigo Carlos Alberto en el blog Chiringa de Cuba: el acceso a la web desde los hogares. Ahí devela la voluntad gubernamental que existe para alcanzar la última milla en cuestión de acceso a Internet y se brindan varios detalles. Pero es una noticia filtrada, develada en un medio alternativo y no a través de los que mantenemos con nuestros impuestos para informarnos.

Lo primero a destacar es que no es la primera vez que Carlos asume la responsabilidad de hacer pública una información que es de interés público pero de la que por ciertas razones siempre se nos mantiene al margen hasta último momento. Es decir, en un contexto económico complicado, cuando logramos alguna victoria, por pequeña o grande que esta pueda ser, nos debemos enterar primero por blogs alternativos y los medios de la contrarrevolución, para mucho después leerlo en la prensa una vez que lo revisa la mitad de la plantilla en la Plaza de la Revolución.

Carlos ha pagado de su bolsillo uno de los accesos a Internet más caros del mundo para publicar una buena nueva. Hace unos días nos regaló otra noticia de importancia pero uno nunca sabe cuál es el precio de la información hasta que leemos su nota donde lo deja entrever claramente: “esta vez se pueden ahorrar el secuestro de mi computadora…”. Siempre cabe la posibilidad de que las fuentes de la información estén en realidad sondeando la opinión pública y su respuesta a la filtración para una implementación futura, o también cabe la posibilidad lamentable de que como dice el Snowden cubano, este le provoque “cuestionamientos y problemas” pero me gusta pensar que ya hemos pasado esa página.

Resulta irónico que nuestras buenas noticias sea necesario filtrarlas, no recuerdo que la Ley de Reforma Agraria se divulgara casi a escondidas,  o que los maestros fueran a alfabetizar de incógnito. Esto parece ser la victoria en una lucha contra el prejuicio, el bloqueo externo y el desconocimiento interno en la que muchos llevamos años. Es solo que la forma en que se presenta, el sigilo, la ausencia de rendiciones de cuenta en cuanto al trabajo en los ministerios y el secretismo que Raúl critica pero aún así persiste…todo eso, nos hace pensar que se trata de victorias vergonzosas. No importa como venga la noticia, hoy toca celebrar, ya mañana veremos qué pasa.

Por: Harold Cárdenas Lema

 

internetcuba

#ChiriLeak: Internet a domicilio (Receta completa+ Nota)

La estrategia para conectar a los cubanos a Internet desde sus hogares ya está diseñada, y parece ser que llevarla a feliz término será una prioridad del gobierno cubano en los próximos años, comenzando desde este mismo mes.

Por Carlos Alberto Pérez

Un documento de ETECSA titulado ¨Servicio de Internet desde el hogar¨, cedido en calidad de exclusivo a ¨La Chiringa de Cuba¨ por una fuente que pidió quedar en anonimato, establece que en la primera etapa de implementación de este servicio se ofertarán paquetes de acceso a Internet de banda ancha en los hogares cubanos. Este servicio, que será ofertado en modalidad de pago por consumo a través de tecnología ADSL, ofrece paquetes con diferentes velocidades de conexión que los usuarios podrán disfrutar en sus hogares. También deja claro que “se comercializará la oferta plana aprobada mediante la resolución 384/2014, a personas naturales autorizadas por el MINCOM”.

Entre estas la prioridad son las personas naturales que acceden a Internet por la vía conmutada, así como del “sector de trabajadores por cuenta propia (arrendatarios de viviendas y paladares) y otros mercados que se autoricen puntualmente (agente de telecomunicaciones)”.

En cuanto a las velocidades que serán ofertadas se garantizarán en la red al “mejor esfuerzo” (best-effort), “lo que significa que se obtendrán (el cliente percibirá) distintos anchos de banda y tiempos de respuesta en función del volumen de tráfico en la red“. La tabla que a continuación se anexa da cuenta que las tarifas propuestas aún son bastante altas para un cubano de salario regular, sin embargo, para los que puedan permitírselo la oferta por paquetes abre una tentadora oportunidad de acceso dependiendo del pago que se elija.

politica de precios

Al mismo tiempo se informa que la cuota de instalación se pagará solo una sola vez, y es independiente de la velocidad del paquete contratado. No se contempla así el costo del equipo terminal de usuario (módem), que será propiedad del usuario, ni el splitter (filtro) del lado del cliente.

Pero, ¿qué puede hacer el cliente según la velocidad contratada?

Al parecer se podrá acceder a todas las plataformas sin restricción alguna, incluyendo las más deseadas, como son las videoconferencias, llamadas por voz IP, descarga de música, videojuegos y audiovisuales, acceso a redes sociales entre otras.

La siguiente tabla da una idea al respecto:

que puede hacer el cliente

Oferta comercial: ¿atractiva o espanta usuarios?

Según el referido documento en lo que resta de año se deberá concretar la contratación de unos 12 mil usuarios, que a su vez se deben sumar a unos 6 mil planificados para el pasado mes de mayo, aunque de estos últimos nada se ha informado oficialmente.

Se estima además que el servicio estará disponible para contratación en 219 unidades en todo el país, y que a cargo de esta operación estarán los Centros Multiservicios, las Oficinas Comerciales, y los conocidos Telepuntos de ETECSA.

En este sentido se tendrán en cuenta tres categorías de servicios comerciales (básico, avanzado y muy avanzado), y la calidad de  estos responderá directamente al tipo de paquete seleccionado dependiendo del pago realizado.

oferta comercial

Para descargar el documento en su totalidad, pinche AQUÍ.

Nota: A quienes sé que se molestarán mucho con este #ChiriLeak les advierto que una vez más la información que me ha sido suministrada es de una fuente anónima, y que no pertenece a la red laboral donde trabajo, por tanto esta vez se pueden ahorrar el secuestro de mi computadora. Tampoco tengo agentes secretos en ETECSA, ni me cuelo por las ventanas del MINCOM en las madrugadas para hackear terminales que guardan ¨super secretos¨. Es más, este post está siendo publicado fuera de horario laboral y desde el ¨Hotel Presidente¨, pagándole a ETECSA con su propia moneda. Espero que, lejos de crear cuestionamientos y problemas, la presente publicación sirva para INFORMAR a Cuba y el mundo sobre este logro del gobierno cubano y el traspaso hacia una nueva era.

Carlos Alberto Pérez

Tomado del Blog La Chiringa de Cuba

 

INFLACIÓN ECONÓMICA EN CUBA: DESENTRAÑANDO EL MISTERIO

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Por: Roberto G. Peralo (roberto.peralo@umcc.cu) / junio 5, 2013

Me llama la atención un artículo de la sección “Cartas a la Dirección” del periódico Granma, donde se publicó la opinión de un lector: “Sin control de los precios”, quien asegura que en innumerables artículos se ha criticado cuán elevados son algunos productos, tanto de los cuentapropistas como de los mercados estatales, sin embargo, la situación parece que no tiene solución y tampoco aparece un responsable. ¿Será tan difícil?

Pude seguir el ciclo productivo de uno de los condimentos que se encuentra en la cultura culinaria del cubano: el puré de tomate. Este es un ingrediente que se usa a diario en la cocina y hoy lo podemos encontrar en la cadena de tiendas del comercio minorista a un precio de 133 pesos un galón (3.78 litros). Representa el 30 % del salario medio del trabajador cubano en un mes.

El costo de producción de un galón de puré, incluyéndole todas las variables que influyen en su producción, es de 46 pesos. La Ministra (1) estableció, según la resolución No.93/13, un precio de 60 pesos con el cual es vendido este producto a Comercio Minorista. Dejando un margen de utilidad para la industria de 14.88 pesos, un 25% de los ingresos, esto le permite pagarle al trabajador que se encuentra directo a la producción un salario de 700.00 pesos mensuales como promedio. Además de fijar un precio de compra de la materia prima fundamental, el tomate, a 100 pesos el quintal (100 libras).

En entrevista con un grupo de campesinos estos me comentan que están muy contentos con los precios, lo consideran bastante justo y les dejan buenos dividendos: “cuando uno saca lo que le costó la semilla, preparar la tierra, los fertilizantes,  el abono y además de la mano de obra que te ayuda, sales con un 60% de ganancias”. Hubo campesinos a los que el Estado pagó 30 000 pesos por su cosecha de tomate.

Quien comercializa este producto, el Ministerio de Comercio Interior (MINCIN), lo vende con un sobreprecio de 72 pesos (133-60). El costo por galón no debe de ser muy alto, no tengo la información pero en las condiciones precarias que se encuentran la mayoría de sus establecimientos para brindar el servicio y los bajos salarios de sus trabajadores, no le incluyen al producto ningún valor agregado. El MINCIN es simplemente un intermediario que recibe un margen de ganancias cercano al 110 %. Con un sistema tan intrincado como innecesario, el MINCIN se convierte entonces en responsable de los precios inflados.

A lo mejor estoy equivocado porque no cuento con toda la información para hacer un análisis más objetivo y puede que esté siendo injusto con el Ministerio de Comercio Interior, pero precisamente estas carencias informativas son producto de una pobrísima cultura de protección y respeto a los consumidores.

Los Estados Financieros de las empresas cubanas son información clasificada, los artículos que he leído en la prensa o la televisión sobre este tema son sumamente superficiales y siempre desde la visión de la administración, se limitan a señalar como responsables a los cuentapropistas. Esta visión edulcorada y benevolente con las empresas y a la vez muy reduccionista a la hora de aplicar responsabilidades a los trabajadores por cuenta propia, es incompatible con los tiempos que corren.

Estos últimos también tienen su cuota de responsabilidad, desde hace rato está funcionando el tan deseado mercado mayorista pero de manera ilegal y de espaldas al Estado. Existe un grupo de productos deficitarios en la red de comercialización estatal que están mayormente en manos de los particulares. Estos van, gracias a sobornos y manos corruptas, desde los almacenes centrales del Estado directamente hasta los pequeños negocios legales. Los “empresarios emergentes” aplicando la “ley del acaparamiento” inflan los precios de estos productos, en algunos casos hasta un 200%. Así el capitalismo se va colando por nuestra economía bajo nuestras propias narices, mientras la indolencia de unos y la actitud de otros que prefieren ignorar el problema, lo permiten.

Entiendo y estoy de acuerdo en que el ron y los cigarros tengan precios muy por encima de sus costos de producción para desestimular su consumo, pero aplicar la misma política de precios con los productos básicos no lo creo correcto. Aquí tampoco se aplica la ley de oferta y demanda porque los precios son tan altos que existe la oferta pero no la demanda, para el cubano promedio estos productos son prácticamente inaccesibles.

Del análisis anterior surgen tres interrogantes:

¿Qué fórmula se aplica para fijar los precios de comercialización a los productos necesarios para la alimentación del pueblo?

¿El mayor margen de ganancias no debería ser para el productor primario (el campesino) y la industria que le incluye valor agregado al producto?

Con la falta que hace capitalizar la industria cubana, en este caso cuenta con tecnología del año 1945. ¿Por qué la industria tiene un margen de ganancias muy por debajo a las entidades comercializadoras?

(1) El precio de comercialización mayorista de estos productos es centralizado, lo aprueba la Ministra de la Industria Alimenticia según la resolución 451/12 del Ministerio de Finanzas y Precios que le dio esa facultad.

CONTIGO EN LA DISTANCIA. @LaJovenCuba

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Por: La Joven Cuba (lajovencuba@umcc.cu)

El que siga buen camino, tendrá sillas peligrosas que lo inviten a parar…” Silvio Rodríguez

Hace cinco años tres jóvenes profesores universitarios hicimos un blog como mecanismo de participación política. No éramos francotiradores críticos sino la dirección de la juventud comunista en nuestro centro de altos estudios. Nacimos inconscientemente en la ilegalidad, varias resoluciones ministeriales prohibían hacernos un blog y sostener la militancia que nos propusimos desde un inicio. Años después, nuestra voluntad de acompañar al Partido y el Estado en esta compleja lucha ideológica, es reciprocada por algunos con la marginación o el reconocimiento incómodo.

Mucho de lo que hicimos al comienzo y se veía como pecado, ahora se considera “normal”. Existió una época en la que existían relaciones de reconocimiento y respeto con sectores amplios de la blogosfera hasta el 2012 que surgieron obstáculos en el camino. Pensamos que esas heridas habían sanado pero quienes apostaron públicamente a denostar a los blogueros y luego quedaron descolocados cuando se impuso el sentido común, persisten en tratar de probar su punto.

Ser revolucionario no es ser cuentapropista, no requiere una licencia o permiso para ejercerlo. Existen funcionarios que no aceptan la iniciativa, ven con malos ojos aquellos que participan en procesos que normalmente son asignados a nuestras instituciones. Estar fuera de su control y no formar parte de mecanismos verticales, es el pecado original de blogueros como nosotros. No obstante, estamos convencidos que también debe respetarse nuestro derecho a defender la Revolución y hacerlo a través de una voz crítica.

La lejanía que algunos provocan activamente entre nosotros y las instituciones, la marginación de eventos nacionales, el reclamo que se nos hace de jugar un papel responsable y profesional en nuestros escritos mientras estamos imposibilitados de recibir superación periodística o comunicativa dentro de nuestro país, todo eso a quien único favorece es a nuestros adversarios. Aunque algunos nos quieran ver como intrusos en una estrategia ya perfectamente organizada en alguna oficina climatizada, seguiremos insistiendo en participar desde espacios físicos y virtuales, en el acontecer nacional. Afortunadamente existen otras organizaciones nuestras y personas que nos abren nuevas puertas, nuestra tranquilidad es que estos son precisamente aquellos que no necesitan un cambio de mentalidad.

La falta de reconocimiento y la marginación de un sector crítico en la blogosfera revolucionaria, provoca que intereses foráneos se acerquen con más facilidad a estos. Comienza entonces una percepción errada de que esta blogosfera es objeto de interés y potenciada por ellos cuando el trasfondo real es la ceguera política de algunos funcionarios que no perciben el valor de este nuevo fenómeno y lo van regalando nuestros adversarios.

El contexto cambió desde que los presidentes de Cuba y Estados Unidos cambiaron las reglas un 17 de diciembre y comenzó un nuevo juego que implica proximidad. Los blogueros implicados en esta lucha negociadora tendremos el desafío entonces de establecer un contacto sin que esto implique hacer concesiones políticas. Lo triste es que en este momento tan importante y definitorio, en el momento en que surgen sillas peligrosas que nos invitan a parar, algunos de los nuestros nos cierran puertas cuando más los necesitamos.

Después de utilizar las vías institucionales para establecer un diálogo que nos permita explicarnos, nos aclare por qué se sabotean nuestros esfuerzos y se nos margina cuando más comunicación debería existir, no recibimos respuesta alguna. Seguimos siendo militantes comunistas y sirva esto como una llamada de atención de lo que no debería ocurrir. Fidel habló hace muchos años sobre los amagos de Saturno, el mito de que las revoluciones se alimentan de sus propios hijos y nos toca a nosotros desmentirlo.

Hace cinco años hicimos un blog para defender el proyecto político cubano acompañando a nuestras organizaciones políticas, hoy lo seguimos haciendo, aunque nos obliguen a hacerlo desde la distancia.

 

Fuente: La Joven Cuba.

El Blog de un espía cubano. bueno eso dicen de nuestro héroe @Rene4the5 #Freethefive

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Bienvenido a la redReneGonzalez. @rene4the

Kokacub@

Por qué me enredo en la red

Rene Gonzalez computadora

(Read english version)

Este post constituye mi presentación en el mundo de la blogosfera. Para él he contado con la gentileza de personas que me han precedido en este campo. No todos comparten el mismo pensamiento, pero les une el deseo de una Cuba mejor y una honestidad intelectual que respeto. También les une el apoyo a la causa de los Cinco. En este punto representan a millones de personas tanto en Cuba como en el resto del mundo.

He querido que este cuestionario responda a algunas de las interrogantes de esos millones de personas. Aspiro a que con el desarrollo del blog vayan apareciendo más respuestas, incluso para muchos otros que no conocen del caso o que conociéndolo, por razones diversas, no están hoy del lado de los Cinco.

Creo sinceramente en la verdad como valor. Creo que acceder a ella beneficia a todos, aun los que se rehúsen a escucharla. Confío en que se abrirá paso a través de esta bitácora.

1. Por Acerca de Cuba y Blogs Cubanos:  Josephcalvet

Cuando se abre un blog se tiene presente por qué se hace, qué se desea compartir. En tu caso, René, qué pretendes con el blog. Mucha suerte y seguro que será muy bien acogido.

Obviamente, todo lo que me mueve tiene relación con la causa de mis hermanos presos. Espero que el blog sea una contribución a la ruptura del muro de silencio que se ha tendido sobre el caso. Se trata de un juicio largo y complejo, viciado por la venganza y fragmentariamente divulgado. En mis contactos con las personas me doy cuenta de que esa fragmentación se refleja en el conocimiento sobre sus pormenores.

El blog ofrece una oportunidad de que la historia sea abordada directamente por nosotros Cinco, utilizando un formato que permite el diálogo personal, fluido y permanente con quienes deseen aproximarse a ella. Aspiro a una contraposición respetuosa de los diversos abordajes al caso y a través de ella a esclarecer los puntos oscuros del mismo. Espero que este formato sirva para extender el conocimiento del tema a audiencias que si bien no tienen que ser de izquierda, por un sentido de justicia elemental pudieran rechazar la burda revancha que motivó a los fiscales. Este rechazo desde fuera de la izquierda ya se ha dado, y si no se ha replicado más es precisamente debido a la poca exposición de las personas al proceso.

En ese sentido, el blog será también un repositorio de documentación original sobre el juicio y su zaga, de modo que el que lo desee pueda usarlo como referencia y –al decir de un amigo- “sacar sus propias conclusiones”.

2. Por La Joven Cuba: Harold, Osmany y Roberto.

En el proceso de cambios que atraviesa el país la blogosfera cubana participa activamente, según su opinión: ¿Resulta legítimo que medios alternativos como los blogs cubran los silencios que deja la prensa nacional? ¿Existen límites para la crítica en un bloguero revolucionario?

Creo que lo que legitima a un blog es el ser una manifestación de un derecho natural: El derecho a expresarse. Es normal y legítimo que si la prensa deja silencios estos sean llenados por otras manifestaciones de la expresión, y los blogs serán una de ellas; pero aun cuando se invente la prensa sin silencios –y este blog busca precisamente llenar uno de los más ensordecedores que pueda concebirse, erigido alrededor del caso de los Cinco- las personas seguirán ejerciendo el derecho legítimo a expresarse ya sea a través de blogs o de cualquier otra manera. Claro, luego estará la opinión del lector en cuanto a la legitimidad o no de lo que expresa el blog, pero eso es otra historia.

Yo pienso que el límite a la crítica en un bloguero revolucionario debe de ser autoimpuesto a partir de su sentido de la responsabilidad; lo que plantea sobre ese bloguero un reto más elevado que el que enfrentaría otro bloguero no comprometido con los fenómenos sociales. Las aseveraciones tienen impacto en el mundo real; y ese impacto debe de ser medido en todo lo posible por quien las va a emitir desde el compromiso con la suerte de sus semejantes. La verdad, la objetividad y el rigor son valores intrínsecamente revolucionarios y límite suficiente para el ejercicio de la crítica por quien lo sea.

3. Por La Pupila Insomne: Iroel Sánchez.

Desde que leí en la prensa fragmentos del diario que escribiste durante el juicio contra ti y tus compañeros, me impresionó tu facilidad para redactar de manera atractiva, con una gran capacidad de síntesis, aguda observación y el empleo hábil de recursos como la ironía. Pero hace alrededor de un año, en un encuentro con blogueros cubanos, en que evidenciaste un conocimiento profundo del fenómeno de los blogs en Cuba, dijiste “la blogosfera es una vocación, yo no tengo esa vocación” ¿Qué ha cambiado en ti, o en las circunstancias, para que te hayas decidido a dar este paso y abrir un blog? 

Gracias por los elogios, que espero merecer. En realidad lo único que cambió fue que me reuní con ustedes. Todo lo demás sigue igual.

Desde luego, compartía con ustedes el concepto de que hay que ir dando la batalla también en las redes, y de que es un campo como cualquier otro que no hay por qué ceder al adversario. Sólo que ustedes me convencieron de que yo debía de participar personalmente en él y eso fue lo que hice.

No sé si algún día desarrollaré la vocación por la blogosfera. Entre mis vocaciones está la de revolucionario, y como tal la del ejercicio del debate. Por lo pronto lo que me impulsa es la lealtad hacia mis tres hermanos injustamente presos y la urgencia de hacer algo para poner fin a tal injusticia. Entretanto, me alegra que haya tantos cubanos talentosos que tengan esa disposición. Ellos son los precursores de una blogosfera que espero algún día, bajo mejores condiciones, pueda aportar un rico y profundo contenido a unas redes que bien lo necesitan.

4- Por Paquito el de Cuba: Francisco Rodríguez Cruz.

Todavía retenido en los Estados Unidos después de salir de prisión, nos sorprendiste con tu apoyo a quienes en Cuba hacemos activismo por los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y trans, y fue tu participación en la Jornada Cubana contra la Homofobia una de tus primeras actividades públicas al regresar de manera definitiva a tu patria. ¿Cómo la blogosfera te permitió estar al tanto de las nuevas luchas revolucionarias en nuestro país y en qué medida piensas que este nuevo blog tuyo pueda contribuir a combinar la justa causa de la libertad de los Cinco con otras tantas aspiraciones de nuestra juventud y nuestro pueblo?

Aún en prisión pudimos tener cierto contacto con la blogosfera a través de los compañeros de la Sección de Intereses en Washington, que nos proveyeron sistemáticamente de contenidos diversos generados en ella. Así entramos en contacto con una pluralidad de opiniones que no habíamos experimentado en la época en que vivíamos en la isla. Luego aprovechamos la libertad supervisada para conectarnos y palpar “en vivo” esa pluralidad; reflejo natural de una realidad que demanda cambios más profundos de los que demandábamos entonces.

La causa de los Cinco y las aspiraciones de nuestra juventud y de nuestro pueblo están ligadas por su justicia inherente, más allá de la existencia de este blog. Nuestro pueblo y sus jóvenes nos manifiestan un cariño que sólo puede ser respondido por la adhesión con que nosotros decidimos un día arriesgarlo todo por ellos, y por el compromiso hacia todos en que ese cariño nos pone en lo adelante. Tan justo es luchar por la libertad de los Cinco como por la construcción de esa sociedad con todos y para el bien de todos que aspiramos heredar a nuestros hijos. No se pueden separar ambas causas.

Creo que esa comunión se manifestará espontáneamente en los intercambios que se produzcan en el blog; y aunque no debo de pecar de presuntuoso sería bueno si en alguna medida tales intercambios contribuyen al debate abierto y plural que necesitamos en el camino a la materialización de esas aspiraciones a que haces referencia.

5- Por Yadira Escobar:  Yadira Escobar:

René González, usted nació en los Estados Unidos, pero por razones particulares se vio en la necesidad de renunciar a su ciudadanía. También se relacionó e hizo amigos dentro de la comunidad cubano-americana. Es una comunidad donde viven muchos que rechazan el terrorismo, y que aunque no comparten los valores de la Revolución cubana, conservan lazos sentimentales con su país de origen ¿Cree usted que a pesar de las diferencias ideológicas vale la pena una gestión de acercamiento cultural con vistas a una reconciliación entre cubanos en el área política? 

Como bien dices dejé buenos amigos en la comunidad cubano-americana. También una familia que se portó muy bien conmigo, y que puso a un lado sus preferencias políticas para apoyarme cuando más lo necesité. Cada uno ha respetado los criterios políticos del otro sin necesidad de que intervenga un proceso de reconciliación, dado que nunca medió un conflicto personal entre nosotros.

Por eso me pregunto si el quid de la solución a nuestras separaciones radica en verdad en una reconciliación, o si es que reside en el fin de la política de agresiones contra Cuba desde el gobierno norteamericano. ¿Qué pasará cuando todos a ambos lados del Estrecho de la Florida dejemos de ser rehenes de tal política? Quizá en lugar de reconciliación lo que veremos será, en la inmensa mayoría de los casos, un reencuentro. Al menos eso es lo que ha demostrado la práctica. Por lo pronto, esa política sigue condicionando actitudes y conductas en ambas orillas que me atrevería a decir son impuestas por esa circunstancia, pero no resistirían la normalización de relaciones entre los dos países. Son comportamientos que se irían desvaneciendo porque hemos sido forzados por una política deliberada a sostenerlos.

Por el mismo hecho de ser anormales, las circunstancias actuales tienen que desaparecer. Quienes se resisten a ese inevitable ven un peligro en el intercambio cultural, y lo combaten como pueden. Los que queremos que esas condiciones desaparezcan creemos que es válido el intercambio, y pensamos que es un buen paso en la consecución de la normalización de relaciones. Una vez levantado ese obstáculo se producirá ese proceso que –repito- en mi opinión para la abrumadora suma de los cubanos en ambas orillas será no una reconciliación sino un reencuentro. Claro, habrá casos particulares de rencores –justificados o no- y también quienes con más o menos razón se sienten victimizados por eventos desarrollados en estos años, pero estamos hablando del impacto que para el cubano promedio tendría en ambas orillas un cambio en la situación.

Desde luego, se refinarán las mañas del gobierno norteamericano para conquistarnos mediante otras formas bajo las nuevas circunstancias. No se puede ser ingenuo en eso, y quienes defendemos el proyecto revolucionario tenemos que lograr que sea ese proyecto el que defina las condiciones de tal reencuentro. Pero esto no significa que haya que rehuir el reto. Yo apuesto por la normalización, y creo que el intercambio cultural tiene un papel positivo que jugar en ella. De hecho lo está jugando, a juzgar por las reacciones de quienes se le oponen.

6- Por El Adversario CubanoRaul Capote.

¿Cómo piensas se inserte tu bitácora en la blogosfera cubana en medio del debate de ideas que generan los cambios en el modelo económico cubano?

Aunque no es el propósito primario de esta bitácora el insertarse en un debate de ideas de naturaleza más amplia que la idea que la anima, por lógica es de esperar que la participación de los foristas haga derivar ciertos intercambios hacia el tema. Quizá uno que otro post se aventure al abordaje de los cambios en el modelo económico, por las implicaciones que tiene para todos y el lógico interés que para cualquier revolucionario despiertan.

No se puede obviar que alrededor de esos cambios se gestan también proyectos de restauración capitalista. La gama de posiciones tanto desde la Revolución como desde la contrarrevolución es muy amplia. Es imposible que un blog comprometido con la construcción del socialismo se pueda sustraer a la discusión de dichos temas.

Dando eso por descontado, lo que resta es tratar de que el blog juegue un papel constructivo en relación a la realidad en que se insertarán mis tres hermanos presos una vez que hayamos logrado traerlos de vuelta a casa.

7- Por Cartas desde Cuba: Fernando Ravsberg.

La distancia a veces nos engaña y tendemos a idealizar lo que amamos. Al llegar a Cuba te habrás encontrado con corrupción, ineficiencia, falta de productividad, una burocracia de fábula y un duro bloqueo interno. ¿Cómo fue tu choque con la realidad?

Bueno, la distancia desde Miami tiene otra connotación. Allí engaña la prensa para hacerte creer que lo que amamos dejó de existir. De hecho, se requiere de un considerable esfuerzo para encontrar esa realidad aprisionada entre la idealización que te  acompaña y la propaganda perversa de los medios.

Tanto los familiares en sus visitas a la cárcel, como los compañeros de la Sección de Intereses en Washington, me fueron revelando no solo la realidad cubana sino también la diversidad de interpretaciones que de ella han derivado. De modo que yo no utilizaría la palabra “choque”. Tal vez mejor decir que un abordaje. No he encontrado muchas cosas que me sorprendan, de lo que me alegro.

Aplicando una perspectiva dialéctica y acudiendo a Lenin, la historia avanza dos pasos y retrocede uno. No se puede ignorar lo que significó para Cuba la humillante rendición incondicional de los soviéticos. Casi se puede decir que el mundo retrocedió dos pasos. Falta por ver si logramos avanzar tres. Por lo pronto, regresamos a un universo en que prima la corrupción –comenzando por la de los más elementales valores-, en que la productividad y la eficiencia de un polo se erigen sobre la miseria de otro, en que la burocracia ya había sentado cátedra y el bloqueo yanqui se ha extremado. Aspirar a que el mundo sufriera esa reversión y esta pequeña islita siguiera siendo igual era ilusorio. No se puede construir el socialismo en una burbuja.

Yo creo que al final es una etapa interesante para estar en Cuba y participar de su proceso político. En la cárcel aprendes que se puede crecer a la sombra de las peores circunstancias, y eso también es aplicable a un pueblo que despierta a un entorno nuevo y más agresivo, aun cuando ese cambio ha inducido retrocesos. También ha promovido avances como la superación de dogmas, una pluralidad de visiones que es saludable y un debate que vale la pena estimular.

Ahora se trata -parafraseando ese aforismo que algunos atribuyen a la madre África- de encontrar el valor para cambiar lo que puede ser cambiado, la serenidad para aceptar lo que no puede ser cambiado, y la sabiduría para distinguir entre ambas cosas.

Con ese espíritu asumo este abordaje de la situación cubana.

7- Por La isla Desconocida: Enrique Ubieta.

René, los superhéroes norteamericanos (ya sean del “tipo” de Superman o de Rambo) son inimitables y expresan un poder superior. Elpidio Valdés, en cambio, se apoya en la valentía, la inteligencia y la picardía. ¿Esas construcciones se corresponden con un concepto y un paradigma de héroes que se asocia, respectivamente, a cada proyecto de nación? ¿Cómo describirías el paradigma cubano del héroe?

Obviamente no es lo  mismo construir un imperio que levantar sobre una nación de la periferia neocolonial un proyecto de estado soberano. Los héroes ficticios –y los ejemplos que pones tanto de uno como de otro proyecto lo son- al final terminan representando lo que cada uno de esos diseños ha tomado de su historia real para representar al héroe; a lo que se suma en el caso del establishment norteamericano el extravío histórico como herramienta de alienación y adormecimiento. Sería mucho pedirles que asumieran como héroes a hombres como Nat Turner o John Brown. Para ellos es más eficaz glorificar a Custer o a Roosevelt, cuya heroicidad en la vida real tiene tanto de ficticio como la humanidad de los paradigmas suyos a que haces referencia. Al final los héroes son construidos –o seleccionados- a imagen y semejanza de quienes rigen la comunidad que representan. Es difícil imaginarse una sociedad en que el presidente pueda hacer el ridículo que hizo Bush al aterrizar en un portaaviones para proclamar la supuesta victoria en un conflicto, sin que hubiera consecuencias políticas. Hay algo de alienación colectiva en eso que requiere de un “trabajo de mesa” multigeneracional; incluyendo la narrativa de la que resultan caricaturas como Supermán o como Rambo.

Elpidio Valdés representa a ese sencillo mambí que hasta que la guerra se lo impuso probablemente era ajeno a su propia valentía. Fue ese cubano, lo mismo soldado como general, que terminada la guerra se regresaba a su conuco y seguía labrando la tierra. Es el mismo guajiro que luego protagonizara en la Sierra una hazaña militar asombrosa; pero también el cubano que en la paz se fue a alfabetizar o se movilizaba buena parte del año hacia la zafra. A diferencia del ciudadano común que observa boquiabierto cómo Spiderman le resuelve el problema con “los malos” nuestro héroe es el ciudadano común mismo, escribiendo la historia como protagonista de un proceso de emancipación colectiva, pero también individual en cada miembro de ese colectivo.

Ese es mi paradigma de héroe: El ciudadano común, consciente de su mortalidad y de la vulnerabilidad de su condición humana para quien la conducta que lo enaltece implica un sacrificio, pero sin otras pretensiones lo acepta como costo por hacer sencillamente lo correcto.

 

Tomado del Blog de Rene Gonzalez: Rene 4 the 5.

Repitiendo la historia. #CIAvsCuba #Cuba

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Arthur González

CIA6La CIA no se cansa en intentar viejas fórmulas para derrocar el socialismo en Cuba.

Es cierto que algunas le dieron resultado en Europa del Este, pero al quererlas aplicar en Cuba fracasaron y el socialismo fidelista aún se mantiene.No valieron los Programas de Acción Encubierta confeccionados por la CIA, para crear y financiar una contrarrevolución interna ante la falta de una oposición política ni medidas de guerra sicológica, invasiones mercenarias, actos de terrorismo y mucho menos la inhumana guerra económica, comercial y financiera.

Tampoco les sirvió de nada el aislamiento diplomático y sus presiones para separar a Cuba de la Organización de Estados Americanos ni los planes para asesinar a Fidel Castro.

¿Qué hacer para derrotar a esa Revolución, cuál espina envenenada tiene clavada en su garganta el Tío Sam?

Ahí es donde los nuevos jefes de la CIA y sus inexpertos oficiales pretenden echarle mano a los antiguos planes, aplicados en el Programa Democracia de 1982 por el presidente Ronald Reagan contra el campo socialista europeo, donde obtuvieron resultados; pero no se percatan que la Revolución cubana surgió como un movimiento popular auténtico y no apoyado por los tanques soviéticos, como sucedió en Europa oriental.

Walesa-SolidaridadEs conocido que el gobierno yanqui y la CIA trabajaron en la conformación de la contrarrevolución en Polonia hasta crear el sindicato Solidaridad; el apoyo que recibió la figura de Lesch Walesa, e incluso la participación de la iglesia católica como resultado de la llamada “Santa Alianza” entre el Papa Juan Pablo II y Reagan, acordada en el encuentro que sostuvieron el 7 de junio de 1982, en la biblioteca del Vaticano.

Se segura que en dicha reunión organizaron la cruzada para desestabilizar los gobiernos comunistas, en particular al de Polonia.

Ahora, 32 años después desempolvan aquellos planes con la intención de aplicárselos a Cuba, demostrado con las visitas de varios de los asalariados al Instituto Lesch Walesa, donde reciben preparación de cómo ejecutar acciones provocativas contra el gobierno revolucionario.

Entre los participantes en tales entrenamientos están Yoani Sánchez, Berta Soler, Elizardo Sánchez Santacruz-Pacheco, Eliécer Ávila, Antonio Enrique González-Rodiles y más recientemente algunos abogados y economistas contrarrevolucionarios orientados desde Miami a conformar una organización integrada por solo 7 personas, denominada “Centro ProLegal”, una de las tantas que han servido para alimentar y llenarle los bolsillos a supuestos “disidentes” y al final no obtienen resultados.

Para dispersar las dudas de la actual aplicación contra Cuba del añejo plan polaco, estos asalariados reciben un seminario sobre la reforma constitucional en Polonia, teniendo como tutor sobre leyes al profesor Jersy Stepien, juez retirado del Tribunal Constitucional de Polonia y Director del Instituto del Espacio Ciudadano y de la Política Social de la Universidad de Lazarski.

El coordinador de esos asalariados cubanos en el mencionado Instituto es Veizant Boloy, quien preparó encuentros en el Ministerio de Justicia, el Consenso Constitucional (CONSCONS) y en talleres con protagonistas del “modelo polaco de reconciliación política”.

Todo un bagaje informativo de lo que deben hacer a su regreso a la Isla; prueba la ingerencia de Polonia en los asuntos internos cubanos, a pesar de tener ambos países plena relaciones diplomáticas, consulares y comerciales.

Henry KissingerEn el año 1976 Henry Kissinger, entonces secretario de Estado de Estados Unidos, ordenó elaborar planes de contingencia para bombardear a Cuba, como represalia por su participación solidaria en apoyo Angola, recién independizada.

Si Cuba hiciera algo similar a lo que desarrollan los yanquis en Polonia pero con ciudadanos estadounidenses de raza negra, para enseñarles como luchar por sus derechos constitucionales, enfrentarse pacíficamente a la policía que asesina a jóvenes por el solo hecho de ser negros, los discriminan y excluyen de todas las actividades posibles; nadie dude que los planes de contingencia que ordenaría hoy John Kerry, de conjunto con el ejército, la aviación, la marina de guerra y la CIA, sería similares a los ejecutados contra Afganistán, Irak, Libia y Siria.

Los yanquis no le permitirían que organizara actividades subversivas como lo hacen la USAID y la NED por encargos de las agencias de inteligencia, por considerarlas peligrosas para su Seguridad Nacional; pero los cubanos sí tienen que soportar las constantes agresiones made in USA.

Torpes los yanquis al no querer darse cuenta que Cuba es otra cosa y sus arcaicos planes no dan resultados.

Sería mejor que en Washington leyeran con detenimiento los cables que confecciona su Sección de Intereses en La Habana, como el confidencial #202438 del 15 de abril del 2009, donde el jefe de la misma, Jonathan Farrar, aseguró:

“…los disidentes están más preocupados por conseguir dinero que en llevar sus propuestas a sectores más amplios de la sociedad cubana”.

Allá ellos.

 

Fuente: El Heraldo Cubano.

Y nos siguen robando en nuestras caras: COPPELIA #Cuba #AsíEstamos

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Otra denucia de las tantas echas al palacio de helados en la Habana. Helados o casquitos porque siguen sirviendo la mitad del producto y siguen las justificaciones en torno al mayor robo de la historia capitalina, y al final lo tomas o lo dejas, no hay otra. El sector responsable sigue mirando para otros lados y haciendo oidos sordos a las quejas.

Al final me sigo haciendo las mismas preguntas ¿Quien o Quienes son responsables de esto? y ¿Nadie hace nada? ¿Como se enfrenta el delito? …

Julio C. M.

Kokacub@

 

Un extraño suceso ocurrido en Coppelia

Escrito por  Jorge David Lee

Los camareros disfrutan del “merecido” descanso que les propició la lluvia.

Recientemente fui testigo de un extraño suceso acaecido en la heladería Coppelia, en La Habana. Por supuesto lo ocurrido nada tiene que ver ni con las medias bolas ni con…

Recientemente fui testigo de un extraño suceso acaecido en la heladería Coppelia, en La Habana. Por supuesto lo ocurrido nada tiene que ver ni con las medias bolas ni con los clientes VIP que trafican tinas en mochilas. Eso, ya se sabe, no es noticia.

Lo ocurrido tiene que ver con el maltrato. ¡Vaya, periodista – dirán ustedes-, invéntese otro cuento que el maltrato es el pan nuestro de la gastronomía! Y no es menos cierto, pero ésta es la historia de alguien que reaccionó contra ese mal que los cubanos de tan común ya consideran parte inherente a los servicios.

Pero no doy más rodeos. El pasado miércoles, después de salir del trabajo, decidí refrescarme en la conocida Catedral del helado habanera.  Era una calurosa tarde de septiembre y el cielo se había nublado y los truenos anunciaban un torrencial aguacero.

Curiosamente, habìa chocolate !sin cola! por lo que entré, sin porteros que me impidieran la marcha, como Pedro por mi casa y me senté en una mesa junto a una hermosa mujer de unos cuarenta años. Curiosamente, también enseguida, una camarera se acercó para hacernos el pedido. Yo pedí dos ensaladas y la mujer que estaba junto a mí, pidió diez.

-Es para llevarle a los niños, dijo muy seria mientras extraía un pozuelo de su cartera.

Dicho esto estalló por fin uno de esos aguaceros rotundos. No había porque preocuparse a diferencia de otros tiempos en el Salón Tropical, que así se llama  la cancha donde estaba, contaba con unos toldos rojos que impedían que los usuarios se mojaran.

No obstante, nada más cayeron las primeras gotas la camarera que nos había hecho el pedido le gritó al portero:

-No me dejes pasar a más nadie.

Supongo que no vio que en el medio de la cancha había quedado de pie, portafolio en mano, un hombre de unos 80 años de edad porque cuando el anciano pidió que le indicaran dónde sentarse otra de las camareras le dijo:

-Abuelo, aquí está cerrao ya. Vaya para la barra o para la torre.

El anciano, que por lo visto no quería mojarse, permaneció de pie, ante la indiferencia del resto de los comensales, en medio de la cancha esquivando las gotas que caían del borde de los toldos.

En una ocasión que la camarera que había dado la orden de cierre pasó junto a nuestra mesa la mujer de las diez ensaladas le hizo una seña:

-Mamita, ¿por qué no le sirven al viejito?

-¡Qué va si el helado que queda ya no alcanza ni para ustedes! –respondió la camarera.

La mujer supo que era un pretexto, pero esperó con calma que le sirvieran sus diez ensaladas y entonces llamó al anciano que seguía esperando que el aguacero amainara.

-Abuelo, mire, venga siéntese aquí –le dijo mostrándole una silla vacía a su lado y le ofreció una de sus diez ensaladas- Mire, abuelo, cómase esta.

El viejo abrió su portafolio y sacó varios billetes de a uno y un billete de diez CUC.

barreto
El anciano de esta historia se apellida Barreto y ayudó a diseñar Coppelia.

La mujer le dijo: Abuelo guarde el dinero que se le va a perder, no tiene que pagarme nada. El hombre insistió, pero la mujer volvió a repetir lo mismo. El anciano acabó por aceptar pero con la condición de que anotaran su teléfono para cuando fuera el cumpleaños de la mujer o de algunos de sus familiares le llamaran.  Él, dijo,  era un músico retirado que había acompañado con su guitarra a reconocidos artistas y en agradecimiento al gesto de la mujer estaba dispuesto a buscar una cantante para amenizarle la fiesta.

La mujer se dio cuenta de que el hombre no se podía comer la ensalada porque no tenía cuchara. Entonces se puso de pie y se acercó al lugar donde expenden el helado.

-Me puede dar una cuchara – le dijo a una de las camareras.

-Todas están sucias – le respondieron.

-No importa -insistió la mujer- yo la lavo.

A la camarera no le quedó más remedio que darle la cuchara que, por cierto, no estaba sucia.

camareros
Al fondo, y a la izquierda, la camarera que dio la orden de cierre. (Fotos del autor hechas con un celular)

El viejo saboreó el helado y dijo, en tono afable, que él antes de haber sido músico acompañante y también diseñador y ceramista y que había esculpido no se sabe cuántos escudos de la República que ahora colgaban por ahí en no se sabía tampoco cuántas escuelas.

El viejo dijo además que en sus tiempos de diseñador había ayudado al mismísimo Girona a diseñar los planos de Coppelia.

-¿Usted sabe que esto lo concibió Girona?

La mujer asintió con la cabeza.

Después el anciano siguió hablando, entre cucharadas de chocolate, de sus viajes al extranjero como músico y a las artistas famosas que había acompañado con su guitarra. África había cantado con él y Soledad Delgado, acompañada nada menos que por Frank Emilio, también.

Cuando la lluvia cesó la mujer dijo:

-Bueno, abuelo, ya podemos irnos…

Ambos se levantaron y cada uno cogió por su lado ante las miradas ciegas y mudas de los demás comensales.

 

Fuente: CubaSi.

Sobre denuncia de Silvio, Abdala, Martí, Cuba, ayer, hoy y mañana

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Estudios Abdala

Por Fidel Dìaz

Circula por los casi infinitos campos de Internet un texto publicado por Silvio  Rodríguez en su blog Segunda Cita en el que denuncia el corte de electricidad a los Estudios Abdala por problemas con el pago, que provienen de otros males como un traslado de institución, entre otros (porque seguramente habrá una cadena de causas).

Ojo: las trasformaciones económicas que hacemos en el país se están tomando por no pocas personas (en todos los niveles), como un proceso radical inverso, o sea, ir desde un país que ponía todo en función de un sueño -al costo que fuese, aunque nos desfondáramos-, hacia otro donde todo se reduce a un problema matemático, o sea “sacar cuentas y recuentas” y lo que no sume al bolsillo se rechaza. Si fuéramos hacia ese dos más dos son cuatro, estaríamos construyendo un capitalismo más para la lista de la infamia destructora mundial.

Parece escrito ahora mismo esto que nos dejó José Martí:

“¿Quién es el ignorante que mantiene que la poesía no es indispensable a los pueblos? Hay gentes de tan corta vista mental, que creen que toda la fruta se acaba en la cáscara. La poesía, que congrega o disgrega, que fortifica o angustia, que apuntala o derriba las almas, que da o quita a los hombre la fe y el aliento, es más necesaria a los pueblos que la industria misma, pues ésta les proporciona el modo de subsistir, mientras que aquélla les da el deseo y la fuerza de la vida. ¿Adónde irá un pueblo de hombres que hayan perdido el hábito de pensar con fe en la significación y alcance de sus actos? Los mejores, los que unge la naturaleza con el sacro deseo de lo futuro, perderán, en un aniquilamiento doloroso y sordo, todo estímulo para sobrellevar
las fealdades humanas; y la masa, lo vulgar, la gente de apetitos, los comunes, procrearán sin santidad hijos vacíos, elevarán a facultades esenciales las que deben servirles de meros instrumentos y aturdirán con el bullicio de una prosperidad siempre incompleta la aflicción irremediable del alma, que sólo se complace en lo bello y grandioso.
“La libertad debe ser, fuera de otras razones, bendecida, porque su goce, inspira al hombre moderno -privado a su aparición de la calma, estímulo y poesía de la existencia- aquella paz suprema y bienestar religioso que produce el orden del mundo en los que viven en él con la arrogancia y serenidad de su albedrío. Ved sobre los montes, poetas que regáis con lágrimas pueriles los altares desiertos.
“Creíais la religión perdida, porque estaba mudando de forma sobre vuestras cabezas. Levantaos, porque vosotros sois los sacerdotes. La libertad es la religión definitiva. Y la poesía de la libertad el culto nuevo. Ella aquieta y hermosea lo presente, deduce e ilumina lo futuro, y explica el propósito inefable y seductora bondad del universo.”

Nuestro proceso de “perfeccionamiento económico” tiene que lograr la eficiencia económica, pero ella no puede ser el fin, sino un medio: lograr la eficiencia económica para… claro, para que la gente viva materialmente mejor, pero sobre todo para que su nivel de vida “poético” sea muy superior. O sea, para que tengamos un día ese pueblo culto, que empezó a tejer Martí, que Fidel (con la proeza de un pueblo) comenzó a implementar desde la campaña de alfabetización y que hoy se expande por toda la América Nuestra y Nueva.
Tiene que ir, a la par (y como fruto de) una economía sustentable y eficiente, un desarrollo (imprescindiblemente espectacular) en la cultura del pueblo; por lo cual las cuentas tienen que ser en términos de números, y de memoria, y de sueños, y de poesía, y de raíces. Si no, en el ansiado caso de que lográramos un país de bonanza económica, lo conseguiríamos con la destrucción espiritual (que ya no es escasa) y cabría entonces decir como advirtiera Martí del  monstruo -al que le conoció muy bien las entrañas-: “maldita sea la prosperidad a tanta costa”. Y ese es el peligro que nos acecha si, buscamos la eficiencia, el desarrollo, tomando acríticamente mecanismos foráneos; aunque creo que estamos dando pasos económicos creativamente, analizando y hurgando en nuestra realidad y posibilidades, debemos tener un bombillo rojo de alerta en todo momento con las fuentes de creación espiritual, que resulta de vida o muerte para la salvación de la nación cubana. Nuestros medios, y muchos funcionarios, en las instituciones, centros de trabajos, medios masivos, ponen constantemente el acento en la prosperidad económica cual si en eso consistiese la nueva utopía. Con ese dicurso lo que debe ser “el medio de”, se convierte en “el fin”. Y esto va tejiendo automáticamente una ideología pragmática, de acumulación de objetos, de “lucha tu yuca, taino” como dice el trovador Ray Fernández. Muy peligroso, y cabe retornar a José Martí que nos alerta:

“Los norteamericanos posponen a la utilidad el sentimiento. Nosotros posponemos al sentimiento la utilidad. / Y si hay esta diferencia de organización, de vida, de ser, si ellos vendían mientras nosotros llorábamos, si nosotros reemplazamos su cabeza fría y calculadora por nuestra cabeza imaginativa, y su corazón de algodón y de buques por un corazón tan especial, tan sensible, tan nuevo que puede llamarse corazón cubano, ¿cómo queréis que nosotros nos legislemos por las leyes con que ellos se legislan? / Imitemos. ¡No!—Copiemos. ¡No!—Es bueno, nos dicen. Es americano, decimos.—Creemos, porque tenemos necesidad de creer. Nuestra vida no se asemeja a la suya, ni debe en muchos puntos asemejarse. La sensibilidad entre nosotros es muy vehemente. La inteligencia es menos positiva, las costumbres son más puras ¿cómo con leyes iguales vamos a regir dos pueblos diferentes? / Las leyes americanas han dado al Norte alto grado de prosperidad, y lo han elevado también al más alto grado de corrupción. Lo han metalificado para hacerlo próspero. ¡Maldita sea la prosperidad a tanta costa!”.

Creo que debemos estudiar el proceso Revolucionario, especialmente el menos estudiado y màs necesario ahora, el que viene desde enero del 59 hacia acá, con profundidad, hurgando en los errores, desde (como diría Pablo, en aquella canción que hizo con Silvio) “la gloria que se ha vivido” y hurgar también en todo lo que se empezó a tejer creativamente que quedó malogrado en los disimiles y difíciles caminos.
Tenemos un país con un potencial intelectual tremendo que pudiera lograr ese empeño que no quiero llamar más económico, sino económico-cultural.
Ojo: Con esto que está ocurriendo con Abdala (y vengan Martí nuevamente a dar nombre a esos Estudios de grabación con esa obra dramática donde precisamente defiende a la patria por encima de sus amores íntimos, y qué hermoso –déjenme seguir con incidentales asociadas- que un grupo de jóvenes representara precisamente esa obra en la cúspide del Pico Turquino, hace unos días por el cumpleaños de Fidel), Ojo, pues lo de Abdala es un simple (o no tan simple) ejemplo.
Por error o de concepción o de aplicación, o de tergiversación o burocracias, se toman medidas tajantes en disímiles lugares que pueden estar tronchando procesos culturales en los que va la vida espiritual de la nación.
Música auténtica hace falta en cantidades galácticas y que le llegue a la gente: la contaminación sonora y espiritual global está niveles tales de descerebramiento y descorazoniamiento y desmemoria, que espanta.
Se sabe que no es fácil proteger, salvar, la cultura en una era inculta, donde se ha globalizado la seudocultura consumista, depredadora de la cultura auténtica de los pueblos, y del espíritu humano; y menos fácil para un país al que le han llovido cercos económicos, ideológicos, imperiales; pero defendiéndonos de ellos hemos tejido nuestros propios cercos, que debemos romper; pero “ojo” no se trata de botar el sofá, no se trata de desideologizarnos, sino de reideologizarnos desde una cultura más honda, más libre. Se hace difícil salvar la cultura, pero hay que salvarla, porque es la única forma de salvar a la gente, necesitamos y mucho, la prosperidad económica del pueblo; no para que el pueblo tenga, sino para que el pueblo sea. Hemos sorteado esos temporales precisamente con ideas, como para dar la razón a José Julián cuando llevó al extremo su ideal  diciendo: sin pan se vive, sin amor no.
Cierto que nos viene muy bien el pan, pero sin amor no.
Me cabe decir ya como Violeta Parra:
y más no cántico, porque no quiérico:
tengo flojérica en los zapáticos,
en los cabéllicos, en el vestídico,
en los riñónicos y en el corpíñico.

Aquí la letra de la canción “El problema” del propio Silvio Rodríguez acompañando al problema real que tiene (que tenemos) ahora  y que denuncia en su blog Segunda cita.

El problema
Autor: Silvio Rodríguez

El problema no es
si te buscas o no más problemas.
El problema no es
ser capaz de volver a empezar.
El problema no es
vivir demostrando
a uno que te exige
y anda mendigando.
El problema no es
repetir el ayer
como fórmula para salvarse.
El problema no es jugar a darse.
El problema no es de ocasión.
El problema, señor,
sigue siendo sembrar amor.

El problema no es
de quien vino y se fue o viceversa.
El problema no es
de los niños que ostentan papás.
El problema no es
de quien saca cuenta y recuenta
y a su bolsillo
suma lo que resta.
El problema no es de la moda mundial
ni de que haya tan mala memoria.
El problema no queda en la gloria
ni en que falten tesón y sudor.
El problema, señor,
sigue siendo sembrar amor.

El problema no es
despeñarse en abismos de ensueño
porque hoy no llegó
al futuro sangrado de ayer.
El problema no es
que el tiempo sentencie extravío
cuando hay juventudes
soñando desvíos.
El problema no es
darle un hacha al dolor
y hacer leña con todo y la palma.
El problema vital es el alma.
El problema es de resurrección.
El problema, señor,
será siempre sembrar amor.

(1991)

Abdala de nuevo sin corriente

viernes, 22 de agosto de 2014

Los estudios Abdala en estos momentos están sin electricidad. Segunda
vez en unos pocos meses.

La Empresa Eléctrica ha decidido suspenderle el servicio por falta de pago. Abdala no puede pagar porque desde hace ocho meses está en proceso de traslado al Ministerio de Cultura, trámite que no acaba de concretarse por razones ignotas.

Hace unos días un viceministro de cultura dijo que no puede pagar la deuda eléctrica de Abdala porque las empresas deben pagar sus propias deudas.

Los estudios estaban funcionando y han tenido que parar. A partir del próximo lunes hay contratos para servicios que pueden reportarle a nuestro país unos cuantos miles. Abdala no podrá aportarlos por esta situación. Tampoco podrá pagar sus deudas y, por supuesto, seguirá deteriorándose como empresa.

Parece “un plan del enemigo”, pero no es la CIA.

Abdala, que fue un proyecto aprobado y supervisado por el Comandante en Jefe Fidel Castro, agoniza con la complacencia de muchos funcionarios que conocen su situación y no hacen nada.
Algunos de estos funcionarios de Cultura nunca perdonaron la existencia de Abdala. En vez de ver a estos estudios como un aporte a la Cultura, sintieron que se hacían para poner en evidencia su incompetencia. Los que piensan así no son músicos, y si alguno lo fue dejó de razonar como tal.

Llevo mucho tocando puertas que no se abren y hablando a oídos que no escuchan. No crean que no siento vergüenza de confesar esto públicamente. Pero más vergüenza me va a dar cuando vea los estudios en ruinas.

 

Fuente: Chiringa de Cuba.

FRAUDE!!!: la palabra que no queremos pronunciar (+examen)

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ChiriLeak: Exámen de Ingreso de Español 2014

Este es el Exámen de Ingreso a la universidad que hace unos días tuve en mis manos y que decliné publicar, más que nada, por no perder un amigo.

Si bien fue esta una oportunidad única de dar un palo bloguerístico, y a su vez de demostrarle a las autoridades del Ministerio de Educación que SÍ ERA CIERTO QUE EL EXÁMEN ESTABA FILTRADO EN LA CALLE, no me arrepiento de haberme contenido a la petición de espera, pues aprendí un día de Javier Ibarrola en su libro “Temas de Periodismo”, que más vale perder una buena noticia que perder un buen amigo, sobre todo si ese amigo es una buena fuente de información que regularmente te nutre de exclusivas.

No obstante a esto, una vez aplicado el exámen en el resto del país menos en La Habana, no quería dejar de mostrarles la verdadera cara de lo que alguien dijo ¨era una bola, o una patraña del imperialismo¨. Esta es la prueba que muchos estudiantes capitalinos tuvieron en sus manos semanas antes de su aplicación.

La verdad puede que tarde, pero siempre llega.

Carlos Alberto Pérez
¨La Chiringa de Cuba¨

 

 

Fuente: Chiringa de Cuba.

La vida y la tele en mi barrio

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Esta vez la reunión de mi bario no fue tan unánime

“Tengo 68 años y a mí me da lo mismo un escándalo que un homenaje, este pueblo necesita que lo respeten”, así empezó una de mis vecinas sus reclamos durante la rendición de cuentas del representante municipal de mi barrio.

Fue un preámbulo adecuado para lo que venía detrás, “los precios del agro mercado, que ahora es cooperativa, son inalcanzables y uno encuentra en la basura lo que se les pudre, prefieren botarlo antes que bajarlo de precio”, dijo la mujer indignada.

Pero el malestar no solo es contra los trabajadores por cuenta propia, mi vecina agregó que también “los productos de aseo personal hay que salir a buscarlos por todo el reparto porque si hay jabón en un lugar la pasta de dientes aparece en otro”.

La mujer echaba chispas cuando aseguró que “el periódico Tribuna de La Habana dice que la distribución de los productos de aseo personal es normal y está en tiempo”, gritando que no escriben más que “mentiras, solo mentiras”.

Finalmente informó que las autoridades de Salud Pública “cerraron la clínica dental del reparto y ya la están desmantelando sin consultar con nadie”, agregando que 3 médicos le habían dicho que a ellos “no los dejaron ni hablar”.

En mi barrio y en otros del país la recogida de basura es un grave problema

El delegado municipal respondió que ese cierre se corresponde con la racionalización de los recursos de Salud Pública pero la sra. insistó en que se están tomando medidas que afectan a la gente sin consultar al pueblo.

Quedó tan poco convencida con las respuestas del representante que terminó diciendo que “posiblemente esta va a ser la última reunión de rendición de cuentas a la que yo asista”, al comprender que de nada sirve discutir aquí.

Otros se quejaron del trabajo de los servicios de limpieza, de los focos epidémicos que producen las heces fecales que periódicamente se riegan por la calle o de la ineficiencia de las bodegas del Estado que abren a la hora que les place.

Así anda mi barrio

Oír lo que se dice en una reunión como esta podría servir para tomarle el pulso al país y los malestares que afectan a la gente: los precios de los alimentos, la escasez de productos de primera necesidad y los recortes en los beneficios sociales.

Los precios de la comida son una preocupación del barrio

En la reunión participaban apenas 28 de un centenar de vecinos invitados, ni siquiera estaban todas las familias representadas y, a juzgar por lo que declararon algunos, en las próximas habrá aún menos asistentes.

El desinterés es la consecuencia lógica de tantos años de gestión sin resultados y preguntas sin respuestas, aunque en teoría los delegados del Poder Popular, representantes electos en los barrios, son la máxima autoridad local.

Es la estructura político administrativa más cercana a la población, que debería funcionar como doble polea, para resolver los problemas cotidianos de la gente de su comunidad y trasladar las orientaciones gubernamentales a sus electores.

En realidad, salvo honrosas excepciones, ellos no tienen poder ni capacidad de gestión. Cualquier funcionario político, dirigente administrativo o un simple gerente empresarial incide más sobre la vida de los vecinos que el delegado que los representa.

Los comercios del barrio recibieron también fuerte críticas

Cada rendición de cuentas en mi barrio sirve para que el delegado, que es un vecino más de la comunidad, se excuse diciendo que hizo todas las gestiones que se le encomendaron aunque haya logrado muy escasos resultados.

Después vuelve a aguantar el chaparrón, apunta otra vez las mismas demandas y algunas nuevas y se prepara para volver a la carga en su tiempo libre porque ellos no son políticos profesionales ni reciben remuneración, tienen que trabajar igual que los demás.

Y el ciclo se repite cada año con menos gente presente en las reuniones. Claro que a lo mejor esto solo sucede en mi barrio y en el resto del país las cosas van viento en popa, tal y como lo muestra el noticiero nacional de la televisión.

 

Fuente: Cartas desde Cuba.