Mes: junio 2016

Caliente intervención en el VI Pleno Nacional de la #UPEC #Cuba

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Intervención de Karina Marrón el VI Pleno Nacional de la UPEC

Karina Marrón
Integrante del Comité Nacional de la Upec y subdirectora del periódico Granma

En un encuentro que hicimos en el Instituto de Periodismo con jóvenes de todas partes del país, si una cosa nos alegraba a nosotros fue identificar a otros jóvenes dentro del sector de la prensa que también tenían la intensión de transformar, de cambiar, que tenían las ganas de unir esfuerzos por transformar la realidad y en esa reunión se dijo que hay una intensión marcada en enemistar al Partido con la prensa y nosotros no podemos estar ajenos de ello, pero mientras el Partido y la prensa sigamos mirando para un lado y no para donde tenemos los problemas reales, sigamos viendo las cosas por separado y no como un todo, no vamos a resolver jamás los problemas que llevamos años discutiendo.

Y será Karina entonces la Rosa Miriam quizás de esa época, hablando lo mismo y habrá otras personas como Sergio, diciendo las cosas que viene diciendo Raúl Garcés durante tantos años y otros que tienen más edad que yo entonces serán los que hablarán, y seguiremos repitiendo el ciclo, si con suerte llegamos a repetir el ciclo, y lo que está pasando señores, es que no tenemos tiempo para repetir el ciclo.
(Aplausos)
Yo, sinceramente creo que nosotros lo que tenemos que ver cuando los jóvenes se nos van de los medios, es sencillamente que tenemos en los jóvenes la expresión de la sociedad que tenemos hoy, y es lo que decía Iramis; No podemos ver el asunto como un problema puramente económico, hay un problema profesional de fondo, porque esos jóvenes que eligieron la carrera de periodismo, no eligieron hacer propaganda, publicidad, no eligieron sencillamente quedarse callados y al margen porque si no hubieran escogido otra profesión. Pero también tenemos muchos jóvenes en las aulas que cuando se gradúan salen tan desencantados que llegan a los medios , no sé ni con qué intensión, porque a veces uno les da la oportunidad de hacer cosas, de transformar, de trabajar, y no les interesa, no les importa absolutamente nada. Por qué? Porque es de esa misma generación de jóvenes desconectados a los cuales sencillamente no les llegamos en otras etapas de su vida y ahora no podemos pretender que no les interese la ropa, los tacones, los zapatos, cómo acceder a internet o tener 50 o 70 CUC, no para mantener su casa como si sabemos que hay algunos en nuestros medios que colaboran con tal de poder pagar un alquiler.
Son jóvenes que lo hacen para mantener ciertos y determinados estándares de vida y que en el fondo usted puede ver que no está mal, pero ahí entra lo que decía Darío Machado, y es ese espíritu de consumo que hemos establecido en nuestra sociedad que es parte también de todas estas carencias materiales que hemos acumulado durante años.
Entonces yo lo que creo es que nosotros no podemos ver única y exclusivamente la cosa como que la Upec tiene que esforzarse porque los jóvenes se sientan atraídos por la organización, porque al final, si la Upec no tiene ningún poder de decisión, si la Upec no tiene ninguna fuerza, si se desgasta hablando los mismos problemas de congreso en congreso, entonces para qué yo quiero pertenecer a esa organización, para qué me interesa, para qué me importa, qué estoy cambiando, qué estoy transformando.
Al final lo único que uno tiene en la vida es su tiempo, lo que uno está poniendo en el frente de batalla es su vida, sus años, su dedicación y su sacrificio, y eso se hace por un ideal, se hace por amor, pero hay quien sencillamente decide que no está dispuesto a hacerlo porque no confía en ese futuro, porque no ve que haya posibilidades de cambiarlo y lo triste es que en ese bando de los que hoy están colaborando fuera hay jóvenes que apuestan por eso por diferentes razones, porque creen que ahí van a tener su realización profesional y nos duele que no la vean del lado nuestro o que no intenten cambiar las cosas del lado nuestro, o lo hacen por las motivaciones económicas que ya hablamos pero no es nunca un único motivo, y eso es lo que nosotros no podemos perder de vista, e insisto, si seguimos mirando para el lado no vamos a ver nunca la pedrada que nos va a dar en el justo lugar donde nos van a matar.
Respuestas no tengo. En Granma (periódico) hay un grupo de jóvenes que estamos haciendo lo posible por seguir remando, no sabemos si vamos a llegar realmente a puerto seguro en un momento determinado, pero hay jóvenes que quieren seguir echando a navegar el yate y yo estoy convencida, porque los conozco a muchos de ellos, que hay muchos en varios lugares del país que también están haciendo lo mismo.
Entonces, yo los invito a todos es a unir fuerzas para eso, pero sobre todo a que quienes deciden no den dobles discursos , a que quienes deciden cuando se enfrenten a este escenario de gente que sabe lo que vive cada día en las redacciones, en la radio, en la televisión, en el más mínimo lugar de este país donde hay un periodista intentando defender esta sociedad que somos todos, esa gente que quizás no tiene esa cultura excelsa para entender todos los escenarios de fenómenos pero hay un periodista que sencillamente sabe que defendiendo esa institucionalidad de la que hablaba Garcés, está defendiendo esta Revolución y puede quizás transformar la mente de alguien.
Eso nosotros tenemos que cuidarlo, tenemos que defenderlo y a esa gente nosotros no podemos irrespetarla, hablándole de cosas de las que uno sabe que no ocurren de esa manera y prometiéndole cosas que después no se van a cumplir, entonces, yo creo que este es un debate que no podemos seguir teniendo entre nosotros mismos y mirándonos las caras y diciéndonos lo mismo unos a los otros y engañándonos una y otra vez porque no hay tiempo.
Se está armando una tormenta tan perfecta y lo discutíamos ayer en la redacción, este fenómeno de la reducción del combustible, de la reducción de la energía, señores este país no aguanta otro 93´, otro 94´, si no queremos ver protestas en la calle, y no hay un Fidel para salir al malecón, o por lo menos hasta ahora no ha habido una figura en este país que le dé la cara a este pueblo para explicarle las cosas como están sucediendo hoy con esta situación, y va a ser muy difícil de enfrentar y con la prensa la situación en la que tenemos hoy nos vamos a quedar dados.
Ya Ravsberg (Fernando Ravsberg, periodista uruguayo radicado en Cuba, ex corresponsal de BBC Mundo en La Habana. Administrador del blog cartasdesdecuba.com) ayer estaba hablando de estas reducciones de combustible, como nos pasa muchas veces que hay quien sencillamente hace proyectos y cosas, acepta dinero y lo hace a veces queriendo mirar para otro lado.
Yo llamo la atención sobre esto porque estamos en una circunstancia en que el 2018 está a las puertas y todo se está apostando por esa fecha, y todo se está haciendo para que esa tormenta llegue allí en las peores circunstancias para este país, entonces no es un momento para dudar, no es un momento para titubear, no es un momento para prestarles nuestras fuerzas, nuestras ideas a algo que no funciona y por eso muchas veces nuestros jóvenes se van, y por eso muchas veces nuestros jóvenes no están en las redacciones aun cuando haya gente que todavía sigue confiando y sigue tratando de hacer el periodismo de todos los días. (Aplausos)
Tomado del Blog Verdad de Cuba.

La Guerrilla de Blogueros #GK #Cuba #BgC

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Blogueros cubanos en el río Toa, el más caudaloso de Cuba.

Blogueros cubanos en el río Toa, el más caudaloso de Cuba.

Por Yohana Lezcano y Rodolfo Romero

La siguiente entrevista tiene el ruido de las teclas, el sabor a selva y a río, un olor innegable a post. ¿Qué es un post? Preguntarían los que no son «nativos digitales». La respuesta más sencilla: todo lo que se publica en blogs y redes sociales en Internet. István Ojeda tiene una bitácora que lleva por nombre Cuba Izquierda. Hicimos un trato: como respuestas a nuestras preguntas, él escribiría un post. Si el libro finalmente se publica, es decir, si usted lo está leyendo ahora, este bloguero de Las Tunas publicaría estas líneas en su espacio digital, a disposición de miles de usuarios que quizás no puedan acceder a la versión impresa. Sería una manera más de mezclar estos mundos tan unidos irremediablemente: el virtual y el off line. En la «Guerrilla de Bloguer@s» participan, dos veces al año, alrededor de cuarenta jóvenes de diferentes provincias del país. A diario interactúan entre ellos virtualmente. En ocasiones organizan iniciativas en espacios físicos como «La suelta de libros» (para promover la lectura y el intercambio de volúmenes) y «Una ronda por Teresita» (en homenaje a Teresita Fernández). Después de subir el Turquino en julio de 2012, han realizado excursiones comunitarias a El Nicho, la Ciénaga de Zapata, el Valle de Viñales, Topes de Collantes, la ciudad de Camagüey y Baracoa, además de un encuentro–taller que celebraron en el Centro Memorial Martin Luther King Jr. Por eso, si usted no tiene acceso o no ha consultado todavía este blog, le adelantamos que se ve de la siguiente manera:

UNA HISTORIA CON MUCHOS CAMINOS

Por István Ojeda

Quizás lo mejor que tiene esta historia es que nadie puede adjudicarse absolutamente la autoría de un guión único. Así que, seguramente, cuando preguntas ¿cómo y cuándo surgió la guerrilla de blogueros?, te sorprenderán las diversas maneras de contarlo.

El consenso estaría en que, en el ascenso al Turquino, «esta cosa» ya se hizo material, pues hasta entonces había discurrido por las fibras ópticas o las líneas telefónicas que soportan la red en Cuba. Yo, como en muchas otras cosas de la vida, llegué sin tener una idea clara de qué era eso en lo que me estaba metiendo. Fue la fe en Karina (bloguera de Holguín) el motivo sufi ciente para enrolarme en la expedición que suponía era únicamente para vencer el reto de llegar hasta la montaña más alta de Cuba.

Con el tiempo, fui descubriendo el valor, hasta sentimental si se quiere, de tener un blog y de hacerlo con un sentido menos panfletario, pero definitivamente mejor. Eso lo comencé a aprender bajo las estrellas de la ruidosa y hasta agresiva playa de Río la Mula; andando los incógnitos senderos de Los Morones y hasta perdiendo el aliento, montaña arriba, hasta quedarme a solas con José Martí, a 1 974 metros sobre el nivel del mar.

Luego, la guerrilla comenzó a tener conciencia de sí misma en la red, en los intercambios en el chat que alimentaron las ganas de encontrarnos otra vez en algún lugar de la Isla. Porque ese es otro de los valores: hemos visto al país con otros ojos. Puedo asegurar que en los últimos tres años he recorrido más kilómetros que en el resto de mi vida y si hoy puedo dar fe de cómo viven los cubanos más allá de la patria chica, ha sido gracias a haberlos visto con la mirada de la gente que suda y casi siempre anda a pie.

Hay quien dice que solo somos un grupo de gente que «turistea » cada seis meses o más. Tal vez tengan razón, pero cada vez que cuento cómo lo hacemos: juntando los pesos uno a uno, durmiendo donde se pueda (unas veces mejor que otras), nacionales y foráneos se asombran de lo que hemos logrado.

Somos un grupo variopinto donde los periodistas somos unos pocos. Nos unen las ganas de contar lo que nos pasa y lo que le ocurre al país. Debatimos y nos damos el lujo de no estar de acuerdo los unos con los otros. Así que la organización a lo interno ha ido creciendo paulatinamente. Más de una vez, hay que decirlo, nos han acechado fantasmas que casi nos inmovilizan.

Si tuviera que establecer los principios, me guiaría por aquello que escribió la Tunie (se refiere a la bloguera camagüeyana María Antonieta Colunga) en un papelito allá en el Centro Martin Luther King Jr.:

“Somos una comunidad espiritualmente joven, conectada por lazos de amistad y por la pasión común de escribir de la Cuba que vivimos a diario, con sus luces y sombras. Somos, por tanto, diversos en materia de geografía, lenguajes, prioridades temáticas, tempos editoriales, tonos… Pero en esa diversidad feliz que resulta de la combinación de nuestras individualidades y que respetamos con celo y animamos con gozo, algo nos imanta y nuclea invariablemente: la intención de que nuestros mensajes respalden la soberanía y la justicia social de esta nación que ampara los sueños que nos mueven. Nos une por encima de todo el amor a Cuba, que es también a pequeña, pero imprescindible escala, el amor que existe entre nosotros, y un irrenunciable optimismo por los futuros individuales y colectivos hacia los que enrumba este país donde hemos elegido echar vida y letras.”

Aprendimos que las institucionalizaciones no son siempre necesarias, o al menos no al estilo que conocíamos, y que el antídoto para sobrevivir, creo, ha estado en que los liderazgos no han sido impuestos, sino sobre la base de confiar y compartir valores o principios, descubriéndole a cada cual sus capacidades. Igual, no hemos estado exentos de planes no declarados de hacerse con el control o el crédito de la obra común. Pero, al menos, siempre hemos conservado la lucidez suficiente para, no sin algunas heridas y exabruptos, seguir adelante.

El futuro de la guerrilla, como el de Cuba, es un enigma, porque está sujeto a muchas variables. Tal vez con los años, los hijos, los proyectos de vida individuales, llegue el día en que ya no podamos reunirnos como ahora. Pero con la misma fe en que seguí a Karina para subir al Turquino, seguiré creyendo que es posible mantenernos cerca al menos por la red y juntarnos de a poquitos y crear, entre todos, un país mejor, que pasa por ser también mejores cada uno de nosotros.

Esta entrevista se publicó por vez primera en el libro «Narrar Cuba. Sueño joven de un país», que pertenece a la colección Juventudes en Cuba, de la editorial Ocean Sur.

Fuente: Juventudes en Cuba.

ETECSA: Una banda de lobos #Cuba

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Para rematar los 20 años de internet en Cuba hoy me leo este muy buen articulo donde una vez más se manifiesta el comportamiento de la empresa MONOPOLIO de Cuba (ETECSA), dejando de cumplir su parte LEGAL en los contratos con cada cliente y eludiendo de responsabilidades. Es triste ver como una empresa socialista pierde su carácter porque es la único en su tipo en el país.
Como decía Pedro Urra ayer en el marco de la Sesión Abierta en la ACNU dedicada a los 20 años de nuestra conexión a Internet, en una de las charlas (que no me canso de escucharlo) hacia alusión a un filosofo donde manifestaba que cada hombre tiene su lobo por dentro y que estos como empresa de comunicación no dejan de serlo pero olvidan lo esencial: el ciudadano. “Todas las empresas de telecomunicación se manifiestan de igual manera” P.U.
Yo me quedo con lo ultimo porque es lo único que percibo de ellos (ETECSA), “son una banda de lobos”.
Julio C.M. editor de Kokacuba
Les dejo con algunas reflexiones del entrevistado antes de leerse el interesante articulo de Progreso Semanal.
“No hay que ‘acabar con los estafadores’: ellos surgen porque no se cubren las necesidades”, sentencia Camilo. A su juicio, la solución implica necesariamente firmar un Certificado de Seguridad correcto. Y se atreve a soñar: “Quizás parece un poco surrealista, pero #Cuba no lo pensó dos veces para implementar un montón de cosas gratuitas ¿Por qué la #wifi no puede ser una de ellas?”.
 Mario (el cazador cazado) comparte una opinión parecida: “Para mí la única salida está en bajar el precio de la conexión. En definitiva, Internet no es un lujo; es para aprender, comunicarse, resolver problemas… Es para mejorar la calidad de vida de la gente”.

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Hackers cubanos recorren la wifi

Hackers cubanos recorren la wifi

LA HABANA. El rumor –ese noticiero extraoficial- esta vez tiene razón: las cuentas Nauta de Internet están siendo atacadas en los puntos de acceso wifi. Para los usuarios es difícil percibirlo, y para los “piratas” resulta fácil robar tiempo de conexión. Muy fácil.

Una forma común de ataque radica en generar una señal falsa, que puede llamarse igual o parecido a la red de Etecsa. “El phishing consiste en simular algo con el objetivo de obtener información –explica Andy Velázquez (*), cibernético-.  Por ejemplo: cuando alguien se conecta al Nauta, tiene que pasar por una página de registro, en la cual pone su nombre de usuario y contraseña. Lo que la persona ve es puro diseño. Quiere decir que, con un poco de conocimiento de diseño web, se puede montar una página idéntica a la de Nauta, y engañar al usuario común”.

gráfico 1

Así, el malhechor conserva los datos de registro del cliente. Ante el fallo, este pensaría que el servicio está saturado, como suele ocurrir. La próxima ocasión que esa persona se conecte pueden suceder dos cosas: el temporizador muestra un número menor que el dejado por la persona la vez anterior; o el sistema responde que hay otro usuario conectado –con la misma identidad-, por lo tanto no se puede acceder.

En la segunda variante, si el usuario no se fijó cuánto tiempo le quedaba, apenas se da por enterado, hasta que simplemente no tiene saldo. “Tan sencillo como abrir una computadora en medio de un parque”, reafirma el informático Camilo Díaz (*).

Otra posibilidad, algo más elaborada, es el llamado Man in the middle, cuando el atacante se coloca como intermediario entre el portal de entrada y el usuario. En este caso también ocurre una suplantación de identidad: el “hacker” dice ser ETECSA y todo el tráfico del cliente pasa a través de él.

“De hecho, puedes llegar a navegar –describe Camilo-, porque tú me estás dando tu nombre de usuario y contraseña, y yo me voy a conectar con eso; y cuando lo haga voy a proporcionarte servicio a ti. Entonces te permito unos minutos de navegación, para que no sospeches, después te desconecto, y a ti te parece que hay dificultades en la red; lo normal. O puedo quedarme conectado, termino lo que necesito, y si pasa algo malo es culpa tuya, porque se conectaron desde esa dirección IP”.

gráfico 2Ante tal situación los usuarios permanecen vulnerables en extremo; apenas existen maneras individuales de protegerse contra un ataque. De todos modos, Andy recomienda evaluar siempre el saldo, antes y después de cada conexión, y si hubiera problemas, reportarlo a ETECSA, y cambiar el  nombre de usuario y contraseña.

Mario Carreras (*) no sabe cuándo ni dónde usurparon su identidad, solo que cuando volvía a navegar, tenía menos tiempo del que dejaba. Como quien llega a casa y nota que le falta algo. “No puede ser que se pierdan cinco horas”, anota. Sin embargo tampoco ha ido a reclamar a ninguna oficina de ETECSA. “Cuando me conecto gasto todo el saldo, así ya no pueden utilizar mi cuenta”.

En este ambiente donde unos devienen presas y otros cazadores, Mario ha sido las dos cosas. Sí, él también le ha quitado Internet al prójimo, y aunque reconoce esa contradicción “difícil de explicar”, no le remuerde demasiado la conciencia. “Yo estoy cogiendo la conexión de alguien, pero quizás esa persona se la puede estar robando a otro. Porque al final, lo que a mí me estafaron, ¿quién me lo repone?”.

Navegar… a la deriva

A nivel mundial resultan frecuentes los Brute Force attacks: un programa empieza a probar combinaciones de usuarios y contraseñas, hasta que logre entrar. “En realidad, a veces el hackeo a un cliente no es culpa del proveedor de servicio –señala Andy-. Si tú te llamas Fefa, y el password es 1234, un ataque de fuerza bruta tomaría poco en acceder a tu cuenta”. Aun así, la Empresa de Telecomunicaciones no debería cruzarse de brazos.

“¿Te has leído el contrato de Nauta?”, pregunta Camilo. La verdad, no. Pero, ¿quién lo lee? El documento tiene una letra diminuta, se obtiene después de esperar en una cola, y la ejecutiva de ventas observa (des)esperando por que uno acabe de firmar. Además, si la persona estuviera en desacuerdo, tampoco tiene otras opciones: firma o no firma; lo toma o lo deja.

Bueno, pues precisamente el contrato de cuenta Nauta establece entre las Obligaciones del usuario: “Informar a ETECSA de cualquier sospecha de acceso fraudulento al servicio mediante el uso de sus códigos personales y contraseñas. El costo por el tiempo utilizado de esta forma, será asumido por el usuario.”

Y más adelante: “ETECSA queda exonerada de responsabilidad civil por las limitaciones de acceso a los contenidos (…), así como por pérdida de datos por el actuar de terceros”. En suma, para estos ladrones no hay policía. “El texto es muy ambiguo –señala Camilo-, pero básicamente exime a ETECSA de toda responsabilidad, y te la transfiere a ti”.

En días recientes, la empresa desarrolla una campaña de Protección al Consumidor, que incluye su sitio web y sus cuentas de redes sociales. El correo atencion.usuarios@etecsa.cu está disponible para quejas, reclamos e información (el contrato también lo dice). Sin embargo, al escribirle como usuario averiguando por este fenómeno, ETECSA no responde. En Twitter tampoco.

tweets Etecsa_recorteSi preguntamos lo mismo en el 118, número de Información Comercial yProtección al Consumidor, atiende Daniela: “¿En la wifi? ¿Están robando las contraseñas?… No tenemos ninguna información de eso”. Volvemos a intentar y Deysi asegura: “No tenemos ninguna información de que eso esté pasando”.

Una vez más, y Anabel repite: “Nosotros como empresa no contamos con información alguna”. Insisto un poco, y la voz de mujer comienza a impacientarse: “A ver, señorita, usted sabe que en todo hay quien se dedica estafar”, y agrega que si me conecto “normal” con mi teléfono no pasa nada; la cuenta “se queda enganchada” cuando alguien se conecta a través de otra gente, y a lo mejor por ahí les estafan. “Pero la  señal de ETECSA no tiene problema ninguno”, remata, convencida de sus palabras.

No obstante, la empresa conoce lo que ocurre. En el programa Mesa Redonda del 30 de marzo, el ingeniero Eliécer Samada, alertaba sobre “personas inescrupulosas que están robando las credenciales de algunos usuarios”, y luego agotan la cuenta o la revenden. “Ese cliente, cuando logra darse cuenta de lo que pasó, no sabe a quién reclamarle, y el sistema no detecta ese proceder porque no hay anomalía en el acceso”.

El cliente –medio diezmado en su “tiene siempre la razón”- sí sabe a quién reclamar. En la unidad comercial del Edificio Focsa (en el Vedado), un custodio afirma que cada día muchas personas llegan con el mismo problema, y el procedimiento radica en modificar su nombre de usuario y contraseña. Solo eso. Y si les roban de nuevo, les vuelven a cambiar los datos. “No te sientes cercar de las laptops”, aconseja el hombre, en tono subrepticio.

mapa wifi CubaCamilo opina que la cuestión de fondo reside en el Certificado de Seguridad que utiliza ETECSA, el cual no está avalado por ninguna entidad pertinente a nivel internacional. Eso explica la advertencia que aparece cuando los usuarios se registran. “El navegador no puede comprobar matemáticamente que está conectado a ETECSA, porque no tiene ese certificado válido”. Por demás, las wifis constituyen ambientes colaborativos, no concebidos para resistir ataques.

La Resolución 127 / 2007, del Ministerio de Informática y Comunicaciones, establece el Reglamento de Seguridad para las Tecnologías de la Información. Esa normativa se centra principalmente en las instituciones, en detrimento de los usuarios individuales, y no hace referencia a la conexión wifi.

Claro, en aquel momento la penetración de Internet era menor y no existían puntos públicos de acceso. En materia de tecnología de la información y las comunicaciones, una normativa en vigor hace casi 10 años equivale a regirse por leyes del siglo pasado.

“No hay que ‘acabar con los estafadores’: ellos surgen porque no se cubren las necesidades”, sentencia Camilo. A su juicio, la solución implica necesariamente firmar un Certificado de Seguridad correcto. Y se atreve a soñar: “Quizás parece un poco surrealista, pero Cuba no lo pensó dos veces para implementar un montón de cosas gratuitas ¿Por qué la wifi no puede ser una de ellas?”.

Mario (el cazador cazado) comparte una opinión parecida: “Para mí la única salida está en bajar el precio de la conexión. En definitiva, Internet no es un lujo; es para aprender, comunicarse, resolver problemas… Es para mejorar la calidad de vida de la gente”.

(*) Los nombres han sido cambiados a solicitud de los entrevistados.

Ilustración de portada: J. Longo. Tomada de The Kernel Magazine.

Progreso Semanal

De por qué el malecón es mucho más que un muro

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El microwave

A la blogosfera cubana, cuya marea me trajo a Disamis y Alejandro U.

Ayer era uno de esos días en los que se toca fondo. Un día en el que toda la mierda del mundo se confabula con los vientos de tu zona para terminar en tu cara. Un día bueno para ponerse una barba grande, pelarse, hacerse un pasaporte falso e ir a dar con tus huesos a algún puerto de Singapur o cualquier otro lugar que suene terriblemente lejano. Pero nada, estaba aquí, en La Habana, incapacitado para escapar. Y recordé entonces que aún quedaba media botella de vino que debió ser vaciada cierta noche, y que andaban aquellos dos con más penas que las mías y decidí invitarlos a matar la media botella y si teníamos suerte, las penas.

Llegamos a casa pero enseguida nos dimos cuenta que aquello no se quitaba si no era en el…

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El interés de Estados Unidos por el mercado cubano

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El interés de Estados Unidos por el mercado cubano

LA HABANA. Cuba no es China, eso lo sabemos todos. ¿Qué explica entonces el inusitado interés de las empresas norteamericanas en el mercado cubano?

Una respuesta me la dio hace años un productor de trigo estadounidense: “Es el único país del mundo que entrega un pan diario a once millones de personas”. No obstante, con todo lo cierto que encierra esta afirmación, es insuficiente para explicar lo que acontece. El asunto es más complejo.

En un mundo donde el desarrollo del comercio dependía en buena medida del dominio militar de los territorios, durante su primer siglo de existencia, Estados Unidos trató de expandirse dentro de sus fronteras terrestres. Intentarlo más allá de los mares, se lo impedía el escaso desarrollo de su fuerza naval.

Cuba era la excepción. Tan temprano como 1802, Thomas Jefferson la incluía dentro del proyecto expansionista, pero, a falta de un poder militar suficiente para lograrlo, afirmaba que la manera era a través del control del comercio.

El mercado cubano era una prioridad para el desarrollo de ese país por tres razones: su potencial económico, su ubicación geográfica y su complementariedad con la economía norteamericana. A pesar del tiempo transcurrido y los enormes cambios que han tenido lugar en el mundo, estas condicionantes mantienen su vigencia.

Buena parte de los propósitos de Estados Unidos se materializaron bajo el colonialismo español y se concretaron a plenitud con el establecimiento del régimen neocolonial en Cuba en 1902. La Revolución Cubana alteró bruscamente este estado de dependencia, pero la recuperación del mercado cubano continuó siendo uno de los pilares de la política norteamericana hacia Cuba. Trató de hacerse de la peor manera, hasta que Obama reconoció el fracaso y cambió los métodos para lograrlo.

La importancia relativa del potencial económico de Cuba para los inversionistas norteamericanos ha disminuido sensiblemente en comparación con el siglo XIX, cuando Cuba era la principal productora de azúcar del mundo. Pero este fenómeno ya era apreciable a mediados de la primera mitad del siglo XX, cuando el mercado azucarero disminuía su importancia mundial y el capital norteamericano buscaba inversiones más rentables dentro y fuera de Cuba.

Aun así, no se trataba de un mercado despreciable para ciertos sectores empresariales estadounidenses y lo mismo ocurre en la actualidad, debido a que la “accesibilidad” determina altos niveles de competitividad y un mejor rendimiento de las inversiones. Por otro lado, Cuba continúa siendo el mayor mercado potencial de las Antillas.

Para muchas empresas norteamericanas el comercio con Cuba forma parte de su mercado natural, lo que implica que prácticamente la infraestructura existente sirve igual para vender o comprar a Cuba, que en cualquier otro lugar dentro de los propios Estados Unidos.

Como la Isla sigue estando donde siempre, su importancia geográfica para Estados Unidos continúa vigente. Ya no se trata de su importancia militar, como ocurría en el pasado. Aunque algunos insisten en la necesidad de mantener la Base Naval de Guantánamo con estos fines, la realidad es que la guerra moderna no requiere de “carboneras”.

Sin embargo, Cuba mantiene una importancia estratégica para el comercio de Estados Unidos en el Atlántico y la posibilidad de utilizar instalaciones, como el puerto del Mariel, pudiera aportar al rendimiento de las cadenas de valor que hoy día caracterizan el mercado mundial, como han enfatizado algunos economistas.

A ello se suma el potencial del turismo, con sus implicaciones para otras ramas de la economía estadounidense; la exploración petrolera en mares adyacentes; las necesidades de Cuba para modernizar su parque tecnológico y su infraestructura, así como el gran volumen de importaciones que requiere el consumo nacional y las redes de servicio social. Está claro que para todo esto hace falta dinero, pero en condiciones normales ello se resuelve mediante inversiones directas y créditos, como ocurre en todo el mundo.

Estas oportunidades justifican el criterio de que persiste la “complementariedad” de la economía cubana respecto a la norteamericana, pero existen otros componentes quizás aún más importantes.

Entre las líneas estratégicas de Estados Unidos está el desarrollo de la llamada “industria del conocimiento”, con el fin de mantener la supremacía de las empresas norteamericanas en esta esfera, lo que constituye una de las bases de su hegemonía mundial.

El límite a este desarrollo lo impone el capital humano disponible. De ahí la insistencia de ciertos sectores, incluyendo el presidente Obama, de la necesidad de mejorar los niveles de educación del país. En estos momentos, este déficit se resuelve, en parte, mediante el llamado “robo de cerebros” y la política inmigratoria de Estados Unidos es sumamente amplia para facilitarlo, ahorrándose el costo que implica su formación.

No obstante, una vez radicado en ese país, un científico extranjero vale lo mismo que un norteamericano, lo que explica que el 20 % de las inversiones de las transnacionales estadounidenses destinadas a la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías se realizan en el exterior, incluso en países competidores como China y la India.

Desde mi punto de vista, el mayor interés de las empresas norteamericanas en Cuba radica en poder aprovechar el capital humano existente en el país, para su encadenamiento a menor costo con producciones de alto valor agregado, en un clima de estabilidad política y social que difícilmente se encuentra en otros lugares.

Las áreas de oportunidades en este sentido son muy amplias, debido a la formación de cubanos en renglones estratégicos como las tecnologías de la información y las comunicaciones, la biotecnología, la farmacéutica y el desarrollo de energías renovables, entre otras.

Esta lógica se enfrenta a la tesis del promover el cambio de régimen en Cuba. No por las virtudes éticas de las transnacionales norteamericanas, muchas veces promotoras de guerras devastadoras en función de sus intereses, sino porque simplemente no les conviene subvertir un régimen que produce por sí mismo el capital humano que necesitan y pudieran utilizarlo en las mejores condiciones. Al menos, este debiera ser el criterio de los más inteligentes.

También se contradice con la actual política migratoria de Estados Unidos hacia Cuba. Toda vez que lo que conviene a estas empresas no es que los profesionales cubanos emigren, sino utilizarlos en el país, para bajar sus costos de producción. Por otra parte, pudiera ser beneficioso para Cuba, en la medida en que aumentaría las posibilidades de trabajo para estas personas y mejoraría sus condiciones de vida, disminuyendo las tensiones migratorias que hoy enfrenta la sociedad cubana.

Entonces, lo que ha cambiado respecto al pasado no son las condicionantes que explican el interés por el mercado cubano, sino las reglas bajo las cuales estas condicionantes históricas pueden materializarse.

En primer lugar, porque debido al bloqueo aún persiste la prohibición de que empresas norteamericanas inviertan o comercien con Cuba. Las escasas autorizaciones recientemente adoptadas, están viciadas de procedimientos y limitantes que impiden que puedan ejecutarse de manera normal, como ocurre en otros países. A lo que se suma la incertidumbre que genera la estabilidad de esta política, en medio de la polarización y disfuncionalidad existente en el cuerpo político norteamericano.

En segundo lugar, porque el mercado cubano tampoco es “normal” para la práctica acostumbrada de las empresas norteamericanas en el mundo. El gobierno norteamericano no está en la posición de imponer preferencias y condiciones, como ocurre en otras partes, sino que tendrá que consensuar sus intereses con los del país y funcionar en condiciones de igualdad con sus competidores.

A las normas que rigen la inversión extranjera en general -que algunos critican por excesivamente lentas y burocráticas-, especialmente en el caso de las empresas norteamericanas, se agrega el interés de no generar nuevas formas de dependencia, que limiten la soberanía del país. A ello se le suma la desconfianza originada en el conflicto histórico entre los dos países y la que provoca las intenciones declaradas de los objetivos de la nueva política hacia Cuba.

Estamos, por tanto, en una fase de estudios y tanteos, donde existen muchos escollos que salvar, lo que explica las dificultades existentes para concretar negocios, a pesar del interés manifiesto de ambas partes.

 

Fuente: Progreso Semanal.

La conflictiva relación entre periodismo y política en #Cuba

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Acostumbro a escribir desde la seguridad de la tercera persona, pero sería hipócrita entrar en el debate del periodismo y la política en Cuba sin aclarar desde un inicio que habla una parte implicada.

Desde hace varios años me levanto todos los días con ganas de hacer periodismo, aunque no pocas veces me acueste pensando si no habría sido más saludable estudiar una ingeniería. Kapuscinski desterró a los cínicos de este oficio, pero no dijo nada de los masoquistas.

En un acto de homenaje al diario Revolución en 1961, Fidel hizo un llamado a asumir posiciones ante el inminente enfrentamiento contra el imperialismo.

“Hay que tener siempre presente que antes que el periódico están los intereses de la Revolución. Primero la Revolución y después el periódico”. Luego aclara que no está pidiendo un sacrificio en “la variedad, el estilo y las características de los periódicos”.

Leí estas palabras por primera vez en la biblioteca de Granma, como contraportada de un libro de los ochenta sobre la profesión. Más tarde busqué el lugar y el contexto en que habían sido dichas, a solo unos días de la invasión por Playa Girón.

Creo que defender el proyecto colectivo de soberanía y justicia iniciado en 1959, y al mismo tiempo abordar con honestidad y de la forma más abarcadora posible los problemas de la sociedad, siguen siendo los principales objetivos de una prensa revolucionaria.

El conflicto surge cuando entran en aparente contradicción. La forma en que se ha zanjado el debate durante las últimas décadas, es quizás la causa principal de los tantos problemas con que carga la prensa cubana, criticada por igual en las calles que en el Consejo de Estado.

La visión que podríamos llamar “dogmática” asume la relación entre el espacio de lo político y el periodismo como de subordinación directa, sin margen para la dialéctica ni la negociación inteligente. Así, los intereses políticos (o peor aún, los intereses de los políticos) siempre estarían por encima del ejercicio consecuente del oficio, e incluso de la lógica. De ahí surgen los silencios, las verdades a medias y las preguntas que todo el mundo se hace, pero nunca se ven reflejadas en los medios.

Creo que, con contadas excepciones, esta es la posición dominante en el escenario actual, no solo de la prensa, sino de la comunicación en Cuba.

Algunos justifican que precisamente gracias a muchos de esos silencios y omisiones la Revolución ha llegado hasta aquí, en medio de una historia de adversidad difícil de resumir. Sin embargo, cada día estoy más convencido de lo contrario: la Revolución ha llegado hasta este punto “a pesar” de esos errores, porque tiene otras fortalezas, la primera de ellas el genio de Fidel Castro.

Pero las distorsiones acumuladas generan monstruos en uno y otro lado que pueden terminar por repetir el mito de Saturno, que devoraba a sus propios hijos.

Hay cada vez más periodistas que no saben preguntar y políticos incapaces de responder, las habilidades básicas de cada uno. Las situaciones llegan al punto de la comedia, como el ya mítico cuento del presidente que se bajó del avión y se acercó a un grupo de periodistas cubanos dispuesto a dar una entrevista, pero ninguno tenía una pregunta que hacerle.

Del otro lado, tratando de abolir los vicios de la politiquería, está tomando fuerza la figura de un tecnócrata de las sombras que es incapaz de rendir cuenta de su trabajo y, en verdad, no le importa hacerlo. Solo se preocupa de sus superiores y es incapaz de comunicarse con una persona normal. Cuando lo intenta utiliza la misma jerga que en una reunión de especialistas.

La reciente reducción de los precios de algunos productos terminó en confusión ante la incapacidad de los ministerios implicados para explicar la forma en que las personas se iban a beneficiar.

Si la atrofia es tal que cuesta trabajo dar buenas noticias, quizás se entienda mejor por qué ningún dirigente cubano ha salido a dar la cara por el precio astronómico de la venta liberada de carros.

Y lo peor es cuando se confunden los papeles. Se les pide a los medios que hagan el trabajo que no hacen los políticos mientras los políticos se dedican a hacer el trabajo de los periodistas.

La separación entre la agenda política, lo que dicen los medios, y lo que vive y piensa el ciudadano común, está pasando una cara factura a la prensa cubana, y por consiguiente a la Revolución.

Aunque es un tema recurrente en privado, resulta una y otra vez minimizado en el debate público. Contradictoriamente, somos la plataforma para la discusión de muchos problemas de la sociedad — no siempre con éxito y tino — , pero resulta casi imposible encontrar una reflexión sobre el ejercicio propio.

Las actas de los Congresos de la UPEC recogen nuestro profundo descontento con la forma en que se hace el trabajo, pero cuando el cónclave cierra las puertas, regresamos a las redacciones a hacer el noticiero o el periódico del día siguiente de la misma forma que ayer.

No creo sinceramente que el miedo a las consecuencias del debate sea la explicación, sino la fidelidad de un gremio que siempre ha estado convencido de que la solución llegará “desde arriba”, cuando alguien por fin escuche nuestros sólidos e incuestionables argumentos.

¿Cómo va ir en contra de la Revolución desenmascarar a un político corrupto? ¿Cómo va a ser contraproducente saber cuál fue la sentencia del que ya ha sido juzgado? ¿Por qué no tenemos derecho a conocer nuestra deuda externa y cuánto estamos pagando cada año por los préstamos anteriores? ¿Cómo puede un ciudadano valorar la gestión de un ministro si su presupuesto anual no está disponible de forma clara? ¿Quién puso la regulación que prohíbe tirar fotos dentro de una tienda, que en última instancia podría ayudar a quienes cometen delitos? La lista es dolorosamente larga.

La situación, lejos de mejorar, empeora cada día. Al igual que en “Palabras a los intelectuales”, tras lo dicho por Fidel queda algo flotando en el aire: quién o cómo se deciden los márgenes de lo revolucionario; qué queda dentro y qué queda fuera.

La respuesta no puede ser otra que una fórmula participativa, democrática, pues la Revolución somos todos, incluidos los periodistas.

Es necesario empoderar la visión “antidogmática”, que parte de asumir que entre lo político y el periodismo hay una relación indisoluble pero sujeta en cada caso a negociación y búsqueda de consensos; que entiende la información como un derecho ciudadano y no como un mero instrumento en función de determinados objetivos, por más altruistas que estos sean. La que surge tras interiorizar la revolución ocurrida en los últimos años en las formas de consumir información por parte de los públicos.

El televisor se puede apagar y el periódico terminar en la basura. Hace mucho tiempo está superada la idea de que tener los medios garantiza las audiencias. Además, las personas siempre tienen la opción de no creer. Y no hay nada más peligroso para un sistema que perder su credibilidad.

Tampoco se puede ser ingenuo. El mero acto del periodismo es una actividad política. Nadie habla por hablar. Pero intentar hacer política, por y para la política misma, en los medios de comunicación, termina matando la esencia de nuestra profesión.

El periodismo tiene primero que ser, para luego encauzar su intencionalidad, con mucha sagacidad e inteligencia, siempre bajo la lupa de los principios.

Y esta reflexión es más imperiosa ante la evidente emergencia de medios de comunicación privados que utilizan el periodismo — en la mayoría de los casos con calidad — a favor de sus intereses políticos.

No pretendo ser ambiguo al respecto. Creo en el derecho que cada cubano tiene de proponer un proyecto de país distinto al actual, siempre que actúen de manera ética y no al servicio de potencias extranjeras.

Lo que me preocupa es el derecho a defender el mío.

Fuente: Medium/@sergioalejandrogmezgallo.

Estas cosas son las que tu chica quiere que le hagas. Si no se las haces te odiara

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Apagar el móvil: Lo cierto es que es muy molesto encontrarse en una reunión y ver que toda la gente presente está usando su teléfono, pues tan solo imagina que se encuentran solos y el ambiente da para que lo hagan pero tú no sueltas el teléfono. Puede ser de verdad muy molesto, que no se haga más, en ese momento lo importante son ustedes dos.

Creatividad: Puede ser que no se conozcan muy bien ahora pero siempre es bueno sacar ese lado ingenioso y creativo que ayudar a romper el hielo aunque sea difícil de creer esto puede ocurrir.

Nunca menciones a tus ex novias: Por ningún error, a menos que ella te pregunte y en el caso de que eso pase la respuesta tiene que ser corta porque si no podrías hundir el barco que ni siquiera comenzó su viaje.

Ve al baño y asegúrate de que todo esté bien: Si ves que la cosa empieza a ir por el lado de la cama entonces es bueno que vayas al baño y te asegures que todo está en orden, si huele bien y principalmente si tienes globito.

Siempre muestra simpatía: Este es uno de los puntos principales, si las cosas comienzan a ponerse divertidas eso quiere va a salir todo bien y quizás hasta sea mágico por eso tienes que mostrarte tal cual eres.

Fuente: Noticias Sound.