Día: marzo 28, 2016

Transparencia de cara al VII Congreso del Partido

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No hay nada como una sociedad civil comprometida y colaborativa con su futuro. Comparto plenamente la opinión de mi amigo y militante Francisco (Paquito).

Julio César M. editor de Kokacuba

 

Carta abierta a Raúl Castro o Aplazar hasta julio el VII Congreso del Partido

La Habana, 27 de marzo de 2016
Año 58 de la Revolución

 

A: Compañero Raúl Castro Ruz,
Primer Secretario del Comité Central
del Partido Comunista de Cuba

 

Desde hace ya dos meses comencé a trasmitir mi preocupación, principalmente en el espacio de participación que me corresponde como militante, a propósito de la organización previa del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, cuyas sesiones están previstas del 16 al 19 de abril próximo.

En lo esencial, mi insatisfacción radica en la falta de discusión de sus documentos centrales —hasta hoy secretos—, tanto en las organizaciones de base del Partido, como con el resto de la ciudadanía, lo cual califiqué también públicamente como un retroceso en relación con anteriores procesos políticos.

Hasta el momento, no solo nunca obtuve ninguna respuesta directa o convincente a mi inquietud, sino que recibí por las más diversas vías las opiniones y el respaldo de otras personas, militantes y no militantes, que tienen la misma apreciación negativa sobre este procedimiento.

Además, conozco al menos de un municipio en esta capital donde el tema fue objeto de una seria discusión de sus secretarios generales. No obstante, mi intención no es asumir la representación de nadie, porque no domino en realidad en qué medida este pueda ser o no un planteamiento colectivo.

De cualquier forma, el Partido y usted nos enseñaron que una preocupación ciudadana, aunque sea la de una sola persona, puede, debe y tiene que recibir toda la atención y análisis que merezca.

Por tal motivo, en fecha reciente hice —donde me correspondía— una propuesta concreta: aplazar la realización del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba para el 24, 25, 26 y 27 de julio del 2016.

Esta postergación de solo tres meses podría permitir dedicar los meses de abril y mayo a discutir los documentos centrales del Congreso con toda la militancia del Partido, y también con el resto de la población cubana. Quedaría todavía el mes de junio para procesar, estudiar, mejorar e incorporar planteamientos.

Como ventaja estratégica, ya conocen los documentos las mil personas que son delegadas y delegados, además de las diputadas y los diputados a nuestro Parlamento, así como cientos de dirigentes del Partido en sus diferentes estructuras intermedias de dirección, quienes podrían preparar y conducir con rapidez y profundidad este análisis en la base.

Sin dudas, un debate como este, amplio y participativo, permitiría perfeccionar tales documentos programáticos y les conferiría más legitimidad aún al próximo Congreso y sus acuerdos, a partir de un mayor consenso social.

Entiendo que esto podría resultar complicado desde el punto de vista práctico, pero usted mismo nos insiste con frecuencia en que debemos ir “sin prisa, pero sin pausa”.  Es cierto que no poseo toda la información que la dirección de la Revolución maneja, pero ahora mismo no veo motivo para apresurar un proceso político tan decisivo para el futuro de nuestra patria, si todavía sus preparativos no maduraron lo suficiente.

Por último les pido a usted y a la dirección del Partido que disculpen si hay alguna incorrección de método en el modo que ahora empleo para también hacer pública esta sugerencia. Si lo consideran una indisciplina imperdonable, estoy dispuesto a responder por ella.

Mi humilde intención es tratar que esta inquietud les llegue sin intermediarios, y tal vez contribuir a motivar un debate al respecto entre el resto de la militancia y de la sociedad cubana, cuando resta tan poco tiempo —menos de un mes— para la fecha en principio prevista para la realización del Congreso.

Cumplo así, además, con mi palabra de hacer todo lo que esté a mi alcance para trasmitirles esta grave preocupación, compromiso que asumí ante un colega militante de larga data y hermosa trayectoria, quien con sentidas palabras y golpes de puño sobre su pecho, hace poco echaba de menos un Congreso más cercano, de su Partido de toda la vida.

Revolucionariamente,

Francisco Rodríguez Cruz
Militante

Tomado del Blog Paquito el de Cuba.

Fidel Castro: “No necesitamos que el Imperio nos regale nada”

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“Somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo”, escribe el expresidente cubano Fidel Castro.

En el marco del histórico viaje del presidente estadounidense a Cuba, el expresidente de este país Fidel Castro ha publicado un artículo, titulado ‘Hermano Obama’, en el portal Cuba Debate en que critica las palabras pronunciadas en la isla por Obama. “Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana”, se dirige Fidel Castro a Obama.

“Vine aquí para dejar atrás los últimos vestigios de la guerra fría en las Américas. Vine aquí extendiendo la mano de amistad al pueblo cubano”, cita las palabras de Obama en su artículo el líder de la Revolución Cubana. Castro vuelve a citar a Obama cuando este afirmó que “ambos [países] vivimos en un nuevo mundo colonizado por europeos” y que “Cuba, al igual que Estados Unidos, fue constituida por esclavos traídos de África; al igual que Estados Unidos, el pueblo cubano tiene herencias en esclavos y esclavistas”, lo cual, admite el exmandatario cubano, es “enteramente novedoso para la mayoría de nosotros [cubanos]”.

Sin embargo, concluye Fidel Castro, las poblaciones nativas no existen para Obama. “Tampoco dice que la discriminación racial fue barrida por la Revolución; que el retiro y el salario de todos los cubanos fueron decretados por esta antes de que el señor Barack Obama cumpliera 10 años”, sentencia el exlíder cubano.

“Nada podrá justificar aquel alevoso ataque”

En su artículo, Fidel Castro recuerda los trágicos sucesos sufridos por los cubanos el año 1961, cuando “apenas un año y tres meses después del Triunfo de la Revolución, una fuerza mercenaria con cañones e infantería blindada, equipada con aviones, fue entrenada y acompañada por buques de guerra y portaviones de Estados Unidos, atacando por sorpresa a nuestro país”. “Nada podrá justificar aquel alevoso ataque que costó a nuestro país cientos de bajas entre muertos y heridos”, opina el líder de la Revolución Cubana.

“Corríamos el riesgo de un infarto al escucharlo”

El expresidente cubano critica también uno de los llamamientos de Obama en Cuba: “Miremos el futuro, mirémoslo juntos, un futuro de esperanza”. “Se supone que cada uno de nosotros corría el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del Presidente de Estados Unidos”, escribe Fidel Castro.

El exmandatario cubano recuerda en su artículo a las víctimas de “los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, múltiples actos de violencia y de fuerza, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias”.

“No necesitamos que el imperio nos regale nada”, concluye Fidel Castro. El expresidente cubano remata afirmando que los cubanos “somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo”.

Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana

Hito histórico

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, estuvo en Cuba de visita oficial entre el 20 y el 22 de marzo. Se trata de un hito histórico, ya que es el primer mandatario norteamericano que acude a la isla en más de 80 años.

Leyes anticubanas

Pese a la suavización del régimen de sanciones que ha comenzado el presidente Obama, aún quedan varias leyes importantes que forman parte del embargo unilateral de EE.UU. contra Cuba, sin cuyo levantamiento será imposible alcanzar logros esenciales en el proceso de normalización.

Por ejemplo, en 1992 EE.UU. adoptó la llamada ley Torricelli que, además de establecer medidas para limitar el transporte marítimo a Cuba, prohíbe el comercio con el país caribeño a las empresas subsidiarias de compañías estadounidenses establecidas en terceros países.

Fuente: RT Actualidad.