Día: marzo 28, 2014

Casos y cosas de ETECSA

Posted on

Casos y cosas de ETECSA

En la página oficial de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, S.A (ETECSA) ha salido publicada una nota que informa sobre el otorgamiento de licencias como “agente de telecomunicaciones”, una de las nuevas actividades autorizadas para el ejercicio del trabajo por cuenta propia en la Isla.

Según la entidad, que controla los servicios de telecomunicaciones en el país, la misión de esta nueva figura para la gestión no estatal será “proveer información de carácter comercial de la Empresa”, la “venta y recarga de tarjetas prepagadas de telefonía fija, telefonía móvil y acceso a Internet”, el “cobro de la factura telefónica” y la facilitación del “servicio de llamadas telefónicas locales y de larga distancia nacional e internacional desde el teléfono de la vivienda del agente (si existe servicio instalado)”.

Todas las personas interesadas en convertirse en Agentes de Telecomunicaciones (AG) –que ya eran operadores de los Centros Agentes- lo solicitarán hasta el 31 de marzo en las unidades comerciales de ETECSA ubicadas en la zona que han seleccionado.

Eso significa, en buen cubano y para tristeza de quienes rehúyen a los trámites burocráticos: pedir un modelo de “Solicitud de autorización para ejercer como Agente de Telecomunicaciones” que será luego entregado en la Dirección Municipal de Trabajo y Seguridad Social para obtener la licencia de AG, y –con ella en la mano- solicitar el registro en la Oficina Nacional de Atención Tributaria y retornar a ETECSA para formalizar el contrato.

La Resolución No. 42 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, publicada en la web de la Gaceta Oficial de la República de Cuba, autorizó desde el 22 de agosto de 2013, el ejercicio de esta actividad.

Los agentes venderán bajo las mismas tarifas oficiales y podrán desempeñarse como tal aún cuando carezcan de teléfono en la vivienda. Además, no tendrán que prestar de manera obligada todos los servicios que propone ETECSA y recibirán como “retribución una comisión por los servicios prestados”.

Esa “retribución” consistirá en el pago por parte de la empresa del 30% del importe facturado en el mes por concepto de llamadas telefónicas, el 10% de las ventas por la comercialización y recarga de servicios en modalidad prepago, el  10% del importe total mensual por el cobro de las facturas y $ 0.50 CUP por cada trámite comercial concluido (aunque este último servicio no se brindará en esta primera etapa).

Agente de Telecomunicaciones

Lo que, hasta el momento, no podrá hacer el Agente de Telecomunicaciones es vender o recargar de forma ambulatoria. Debe mantenerse en un punto específico de la zona.

Según especifican los  reportes de varios medios de prensa cubanos en estos momentos ETECSA sólo recibe en sus oficinas las solicitudes de las personas que atienden los Centros Agentes. Se desconoce cuándo se comenzarán a emitir las licencias para otros interesados.

La existencia de Centros Agentes, más conocidos en los barrios cubanos como “la pública”, es un fenómeno curioso. Por una parte constituyen un servicio estatal de telefonía que aún bajo el dominio empresarial es atendido por una persona natural en su propia casa, y por la otra son vistos como “los ángeles” o “los demonios” de los repartos, Consejos Populares y zonas de difícil acceso donde radican.

Hasta agosto de 2012 había más de 18 mil 159 de estos centros donde, en no pocas ocasiones y a pesar de la existencia de un horario establecido, el hecho de que una persona accediera a los servicios dependía de la buena voluntad del dueño de la vivienda.

Según los ya casi obsoletos Contrato de servicio de centro agente estos actualmente se usan para realizar o recibir llamadas telefónicas locales, de larga distancia nacional e internacional, en este último caso mediante el cobro revertido a través de operadora o permitiendo el uso de tarjetas telefónicas, así como la recepción de llamadas de urgencia a todas las personas que abarque el centro.

Su funcionamiento es durante 12 horas como mínimo, preferentemente en el horario de 8.00 AM a 8.00 PM, con una pausa en el horario de almuerzo de 12:00 M a 1:00 PM, de lunes a domingo, en días feriados o festivos, estando obligado a extenderlo en casos de urgencia tales como muerte, enfermedad, accidente, necesidad del gobierno u otros tipos de emergencias.

El operador pueda prestar, por decisión propia, sus servicios las 24 horas.

Entre las obligaciones de ETECSA con quienes manejan estos centros, consta la entrega mensual de “un premio por comisión ascendente al 30 % del importe de la factura telefónica del mes” –según el contrato- lo cual incluía todo el tráfico cursado por su línea tanto a través de la red digital como de la red inteligente.

También debe habilitar el servicio telefónico (3000 minutos aire entrada/salida) los días primero de cada mes en caso de los Centros Agentes instalados con Tecnología Fija Alternativa (TFA).

Centros agentes

Ahora, con la aparición del Agente de Telecomunicaciones, algunos detalles varían. Según un documento conocido entre los especialistas de ETECSA como Procedimiento para la implementación del Agente de Telecomunicaciones, por ejemplo, el agente podrá utilizar como instrumentos de pago el dinero en efectivo, el cheque certificado o la transferencia bancaria.

Los trabajadores por cuenta propia asociados a esta modalidad, según la emisora Radio Rebelde, no tendrán que presentar declaración jurada sobre los ingresos personales y se podrán beneficiar con la Seguridad Social a partir del pago de una cuota mínima mensual de 20 pesos.

“Se prevé llegar hasta 25 mil” dijo refiriéndose al aumento de los Centros Agentes con esta nueva modalidad el especialista comercial de la presidencia nacional de ECTESA Jorge Pichs Leyva para quien la nueva fuente de empleo acercará a las comunidades productos que actualmente solo se venden en los Telepuntos, Minipuntos, Centros Multiservicios y Oficinas Comerciales.

ETECSA es una de las más controvertidas empresas cubanas. Antes de su surgimiento existían 14 empresas integrales de comunicaciones que abarcaban las especialidades de telefonía, radio, correos y prensa,  pero el 4 de febrero de 2011 la Gaceta Oficial de la República de Cuba anunció que Cuba había adquirido el 100 % de las acciones de la empresa.

En lo que va de 2014 ETECSA ha sorprendido a sus clientes “para bien y para mal” de manera sucesiva. Uno de esos casos fue cuando informó que a partir del 21 de enero de 2014, desde el sitio web www.ezetop.com los cubanos que viven en la Isla podrían beneficiarse de los servicios de pagos por Internet.

Luego se aprobaron nuevas tarifas “temporales” para llamadas y SMS al exterior, la oferta prepago para telefonía fija y, durante el mes de marzo, los cubanos recibieron la noticia de que  ya pueden acceder al correo electrónico desde sus móviles, aunque esto solo sea a las cuentas con dominio @nauta.cu y se aplique –a regañadientes de algunos usuarios- las tarifas establecidas en la Resolución No 8 del 2014, o sea, $1.00 CUC por MB (Megabyte).

Fuente: OnCuba.

Penitencia sin castigo

Posted on

 

Blogosfera CubaPor Adriel Bosch Cascaret

Fotos: Kako y A.B.C.

Ya ni sé a quién se le ocurrió la idea, pero aquella madrugada en ese momento supo a un castigo tan grande como el propio nombre del lugar al que íbamos una valerosa fracción de la guerrilla de blogueros: el Valle de la Penitencia.

Por sí solas las horas precedentes bastaban para agotar a cualquiera: el recorrido por lugares de interés en Viñales, la segunda visita al vecino Mural de la Prehistoria, el cumpleaños colectivo con el bailoteo que le acompañó como preparación para enfrentarse a la helada agua de la ducha, la tardía y larga reunión nocturna que no encontró punto final a buen término, y los matadores tragos de vino y ron que cayeron con fuerzas sobre la sobriedad de los jugadores madrugadores del Yo nunca he.

Luego vino la partida, adelantada dolorosamente por el cambio de horario que nos hizo sumar una hora más a la espera. La frialdad que inundaba el ambiente obligó a sacar abrigos, sábanas y todo lo que ayudara a encerrar el calor del cuerpo.

Blogosfera CubaSalimos. Dos Hermanas afuera el color de la noche aprovechaba la descortesía de la luna, que se negó a acompañarnos, y hacía más difícil el desconocido camino, algo que fue creciendo hasta que el resplandor de las luminarias del campismo quedaron tras los matorrales y ocultos sembradíos.

Nuestra única guía: el apelativo a la memoria de unos pocos que ya habían superado a plena luz del día el casi kilómetro que nos separaba de nuestra meta.

Avanzábamos y la humedad de la yerbas se iban apoderando de los zapatos, de los pies, las piernas y de todo el cuerpo. Alguna que otra piedra trataba de minar el trayecto y la obligación al silencio se imponía ante la cercanía de las casas que de forma aislada salían al paso.

Ibamos entreabrazados en dúos o tríos tratando de así asegurar aguante en caso de caída y sobre todo reuniendo el calor humano para tratar de profanar el congelante ambiente.

El cruce de un trillo de agua que atravesaba el camino, y la silueta de una pequeña laguna que se extendía a la izquierda, trajeron a la memoria de los ya conocedores que menos de 100 metros nos separaba de la meta.

“Recuerden que el señor de la casa afirmó que podíamos venir si no hacíamos bulla”, dijo una de las chicas,Blogosfera Cuba para luego otra agregar que mejor nos quedábamos en la misma posición donde estábamos hasta que el alba fuera abriendo paso en el cielo.

En espera, Kako, el fotógrafo del grupo, puso su lente a obturar compasadamente tratando de en medio de la oscuridad, poder captar el fino hilo de agua que cortaba en dos el sendero. El ladrido de los perros lugareños alterados por la presencia de extraños, y el “kikiriquiante” cantar de los gallos, eran los únicos sonidos que se atrevían a romper sin miedos la calma.

Pasado un rato, cuando el frío y la demora iban haciendo mella en las voluntades, una disimulada claridad fue dando tintes menos lúgubres a la densa negritud del cielo.

Decidimos movernos y velar el amanecer desde nuestro destino final. Avanzamos varios metros y comenzamos a subir por una débil y corta elevación en cuya cúspide se alzaba cual corona un modesto bohío, de esos de ahora que sustituyeron la madera por la mampostería y el techo de guano por la tejas.

Allí estábamos ya, en el improvisado mirador del Valle de la Penitencia, puro monte de yerbas con privilegiada posición sobre la irregular planicie que desde sus pies se desparrama buscando, menos el Norte, cada uno de los puntos cardinales.

Blogosfera CubaYa el día iba dando serios síntomas de presencia. Poco a poco habían ido tomando su lugar en el paisaje los mogotes, las palmas, las casitas regadas con sus paneles solares de necesario adorno sobre sus cabezas, y las montañas que cerraban el horizonte como telones naturales de fondo. Hasta el campismo dejaba de ser un lejano anuncio lumínico de civilización y comenzaba a mostrar sus edificaciones.

La espesa niebla que lo envolvía todo, de pronto decidió buscar altura, y fue dejando bajo ella una helada sensación que hacía caer pequeñas gotas de rocío de los techos y calaba hasta los huesos. Los perros seguían con su desafinado concierto, pero ya no era por nosotros, era por el tanto frío.

Dos de las guerrilleras, desesperadas por el azote del clima y las huellas del tanto hacer, decidieron regresar antes de tiempo bajo la pena de saber derramadas tantas horas sin lograr el ansiado final feliz.

Un regaño del dueño del bohío había apagado los murmullos humanos del piquete, y solo se sentía los sonidos naturales más el eco lejano de algún radio. La cámara de Kako ya estaba en posición esperando detener el panorama en el momento justo en que el amanecer irrumpiera sobre aquel subvalle, fragmento de la anatomía del de Viñales, y que debía el nombre de Penitencia a los tantos castigos que durante la neocolonia la Guardia Rural imponía allí a los campesinos y revolucionarios de la zona.

Se dieron las señas y comenzó la movilización. Todos corrimos a ocupar nuestro puesto dentro del campo escénico del lente de la cámara. Todos bien juntos como buenos amigos, cansados pero felices de agregar otra imagen de excelencia a los albunes de vida.

“Y ya va” –gritó el fotógrafo mientras buscaba su lugar, y se congeló el instante.

Hoy, cuando las dificultades de aquella excursión quedan en el recuerdo y solo quedan las fotos como recuento de una grata aventura, aquella penitencia ya no me sabe tanto a castigo.Blogosfera Cuba

Fuente: Desde este lado de la Isla.

Viñales, punto de partida II

Posted on Actualizado enn

 

Dos Hermanas, un campismo que me tragaba entre sus mogotes. Mi cabaña, la 11. Mis cabañeros: el archiconocido Arnaldo, István y Yairis. La catalogaría como la mejor cabaña, la de la fiesta, la de la bulla, la del ruido, la de compartir tequila, vodka con naranja, ron, vino y de cuanta bebida alcohólica dispusiéramos; en conclusión, la de la gozadora. No sé porque, pero todos los que entraban a ella, se quedaban.


A la llegada todos teníamos un hambre atroz. Todos fuimos de cabeza para la cafetería. Y esa frase de que los últimos serán los primeros o los mejores, es puro cuento. Los últimos se quedaron sin comer porque el pan escaseaba, y sin pan la cosa no camina.

Sacamos las cuentas de la comida, buscamos la ropa de cama, nos aclimatamos. Luego en la cabaña “caliente”. Camilo abrió la super botella de tequila, La Leyenda del Milagro y de mano en mano, de boca en boca, nos la fuimos bebiendo, semejante a la pipa de la amistad.

Por la noche, como todas las noches que le sucedieron, la pista de baile se llenó, y aunque el animador fantasma se iba y dejaba la música puesta, y aunque la música fuera pésima y el repertorio fuera el mismo siempre, nos divertimos cantidad.

Yairis y yo ese día nos acostamos temprano.Y a la mañana siguiente. 
-Pero ustedes, no sintieron nada. 
-No, nada, qué pasó. 
-Na, na, na, eso es mentira.
-Que no escuchamos nada.  
-Pero si el televisor lo encendimos. Lo alzamos a todo el volumen.Cantamos casi al reventar: ¡Felicidades (…) en tu día, que la pases con…”Bahhhh, Bahhhhhh, les gritaba Claudio. Bahhhhh, Bahhhhhh, gritabamos todos”. 
-Pues, no los escuchamos.

Aún no sé si nos creyeron. La duda quedó sembrada. Y a la verdad que tuvimos un sueño profundo, profundo.…………

Al despertar, un mural refrescaba mis ojos con su encanto. De Viñales nunca olvidaré su escalada y la cara de Arnaldo, con su vértigo andante y su cara de resaca, siempre con gafas para intentar ocultarla, al no poder subir. Y esa vista desde la cima, en la que se apreciaba el valle en su plenitud. Tampoco la sección de fotos que nos hicimos saltando en el aire, formando un círculo acostados sobre la fina hierba.
En donde sacamos los niños que llevamos dentro y lo echamos a volar. Y es que esa sensación de libertad, de sentirte liberada, relajada, sin preocupaciones, es la mejor receta para cuando uno está cargado y agobiado. Y yo la experimenté en Pinar.

Me impresionó la Casa Taller, del proyecto comunitario Raíces. Sorprendente por la cantidad de figuras talladas en madera por un hombre que comenzó a tallarlas a partir de la revelación de un sueño y ahora lo ha convertido en realidad, haciendo de su casa, un lugar mágico y singular.
El memorial de los Malagones, también me impactó. Me dio la impresión de ser un templo sagrado. Qué decir del historiador de Viñales, de sus leyendas sobre los Acuáticos, del profundo conocimiento que tiene de cada detalle, de cada historia que lo rodea y de la Cueva del Indio, de los niños con Síndrome de Down, que nos presentaron su música y su baile, de la alegría dibujada en sus rostros.
…………

Otra de las cosas que nunca olvidaré es cuando a Itsván se le perdió la llave de la cabaña. Mayra, Yairis y yo fuimos a hablar con el administrador y resulta que la llave no tenía copia, solo unas pocas la tenían. No sabíamos qué hacer, la solución fue con un destornillador sacar cada persianita sin forcejearla y sin romperla y entrar de esa manera. Parecía que estábamos en un iglú. Le llamábamos nuestro iglú o nuestra casita de perros. Le tendimos una sábana y los que nos visitaban se tenían que agachar. Pensábamos dormir así y mudar nuestras pertenencias para el lado, en la cabaña de nuestros vecinos, la segunda mejor cabaña después de la nuestra, por el cafecito, jeje.

Tocaron a nuestro iglú. Agáchate, le gritamos. De pronto abrieron la puerta. Era Aracelys con la llave, que la tenía su novio. Nunca supimos cómo llego ahí, pero nos sirvió para hermanar nuestros lazos y darnos un tiempo de abrazos.

Tampoco olvidaré la solidaridad de Ulloa, al ayudar a István a arreglar la puerta. Ni el hombro del Jhony cuando no los ofreció a Yairis y a mí para que durmiéramos en el camión durante el viaje de regreso.

Y ni hablar de la última noche, en la que estuvimos discutiendo hasta pasada las doce de la noche y no llegamos a ningún o casi ningún acuerdo. Hecho este que reafirma la heterogeneidad de Blogosfera Cuba y que nos impone el reto de buscar más la unidad dentro de la diversidad.

Viñales me sirvió de mucho. Me ayudó a conocer a muy buenas personas. A sentirme como hacía tiempo no lo hacía, a ser simplemente yo, otra vez. Y sobre todas las cosas, a ser un poquito mejor bloguera. Creo que mi blog ya no será el mismo después de Viñales. Viñales fue solo el punto de partida.

 

Fuente: La cachaza del otoño.