Día: enero 31, 2014

Revista Blogosfera Cuba no. 1 (+ Descarga)

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portada revista blogosfera cuba no. 1

… y aquí está, con un par de retrasos imperdonables, pero llena de amor señoras y señores. Llena de amor. Ojalá la disfruten como nosotros disfrutamos haciéndola. Crítiquen, opinen, y sobre todo lean y compartan. Curiosa coincidencia, cuando venía camino al trabajo, en un libro deliciosos de Norberto Codina sobre beisbol y cultura encontré este verso de Julián del Casal, que bien podía haber servido de exergo a este número: “tengo el impuro amor de las ciudades”. Con ustedes, Revista Blogosfera Cuba no. 1:

Revista Blogosfera Cuba no. 1

Aprovecho para decirles que pretendemos hacer una presentación offline la semana próxima, para que todos aquellos que no tienen acceso a Internet ni a una buena conexión y estén interesados en la revista la puedan tener. Todavía no está definida el lugar ni la fecha exacta pero lo haremos saber por acá. Ahora sí me voy, les dejo también el editorial con que abrimos la revista. Besos y abrazos.

Editorial Revista Blogosfera Cuba (no. 1)

“Estuvimos un rato hablando de ciudades, que es un tema favorito de Cué, con su idea de que la ciudad no fue creada por el hombre, sino todo lo contrario y comunicando esa suerte de nostalgia arqueológica con que habla de los edificios como si fueran seres humanos, donde las casas se construyen con una gran esperanza, en la novedad, una Navidad y luego crecen con la gente que las habita y decaen y finalmente son olvidadas o derruidas o se caen de viejas y en su lugar se levanta otro edificio que recomienza el ciclo”.

G. C. I.

La ciudad trampa, la ciudad refugio, la ciudad espejo. Buena parte de los cubanos –xx % si le hacemos caso a los datos que ofrece la Oficina Nacional de Estadísticas- vivimos en entornos urbanos, de mayor o menor dinámica según el aliento de los distintos lugares, pero marcados por el asfalto, los parques, los transportes automotores, las aglomeraciones de personas, el cine, las tiendas, el espíritu inconfundible de un lugar que no es el campo.

A la ciudad y sus múltiples configuraciones dedicamos este segundo número de la revista Blogosfera Cuba. Que no solo se queda en la ciudad como protagonista: también tenemos textos donde la ciudad es trasfondo, una conversación  en un parque sobre qué significa crecer en la ciudad, un espacio dedicado a las cintas amarillas, que podemos considerar sin dudas como la campaña que más ha sensibilizado al pueblo con el regreso de los Cinco Héroes; y un par de textos académicos sobre un proyecto de empoderamiento ciudadano a través de las tecnologías en un grupo de estudiantes universitarios y un análisis sobre qué se habló sobre los lineamientos desde los medios de comunicación y desde el público a través de los blogs. Cerramos este número con un texto del difunto blog Crónicas  Obscenas, una hermosa crónica sobre el misterio de la noche cuando se viaja en tren, o del misterio del tren cuando se viaja de noche, que aunque  no es lo mismo sigue siendo igual de bello   e indescifrable.

En estos largos meses hemos aprendido que el segundo paso es el más difícil y esperado de todos. Después de la gran acogida que tuvo en las redes el primer número enfrentábamos el reto de la continuidad, la permanencia. Y la verdad sea dicha hemos fallado. Naufragamos entre responsabilidades laborales y domésticas, entre falta de perseverancia y presión, y llegamos al año 2014 teniendo en las manos una publicación que debió salir en algún día del mes de noviembre del año anterior. Aún estamos afinando detalles en la confección de la revista, la (in)estabilidad del consejo editorial y la no existencia de una página web propia de la revista son algunos de los principales retos que a mediano plazo tenemos que resolver.

Pero en lugar de regodearnos en disculpas creemos más útil ponernos las pilas y sacar finalmente este número 1; esperamos que nuestra falla en los tiempos de entrega sea mínimamente compensada por sus contenidos. Porque, demoras aparte, ha sido una verdadera fiesta armar la revista. Estamos contentos con lo que entendemos como unicidad del número, con la calidad superior de los textos, con el balance territorial y temático obtenido. Podemos decir modestamente orgullosos que al leerla de una punta a otra se respira en su lectura un aire a revista de verdad, y nada nos complacería más que sus lectores sintieran lo mismo.

 

Fuente: El MicroWave.

Se busca un héroe

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Por Karina Marrón González

De tanto decirles héroes a veces olvidamos que son o fueron seres humanos de carne y hueso, quizás porque no contamos los actos heroicos como se cuentan las novelas o las películas.

Adriana y Gerardo no han podido verse desde 1998.

Y en ese camino vamos sembrando una distancia, un encumbramiento que en ocasiones nos hace creer que nunca podríamos ser como ellos. Entonces, repetimos las historias en esa encartonada forma que un día hace que los héroes ya no sean verdaderamente personas, sino leyendas a años luz de los sentimientos como el miedo, la duda o el amor.

Recientemente a un buen amigo su hija le preguntaba qué le gustaba a Martí, y eso lo puso ante la difícil tarea de rebuscar en libros y anécdotas esa otra parte del Apóstol que se nos ha perdido: la de saber si prefería los espaguetis, los mangos o las guayabas, la de descubrir sus más pequeños y secretos placeres, aun cuando mucho dijo de sí mismo en versos y prosa.

A mí nunca me fueron más cercanos los jóvenes de la Generación del Centenario que en esos pequeños recuerdos que atesoran sus familiares y amigos, y que de vez en vez algún medio o persona acuciosa, como mi profe María Julia, logra sacar a la luz.

Del mismo modo me ha sucedido con los Cinco. Muchos años llevamos hablando de la injusticia que se ha cometido en su caso y, como cubana, entiendo la grandeza de su sacrificio para proteger a nuestro país de tantos retorcidos planes que se han tejido con los hilos del odio. Sin embargo, nunca entendí bien la dureza de la prueba, la renuncia de estos hombres y sus familias, hasta que vi a Irma, la hija mayor de René, embarazada, y me pregunté cómo me sentiría yo misma si estuviera en su lugar y no pudiera compartir esa alegría con mi padre.

Gerardo se me tornó inmenso en el pensamiento el día en que junto a unos amigos visité a María Orquídea Artiles Ruiz, en Cien-fuegos. Esta sencilla mujer ha dedicado su casa a la causa de los luchadores antiterroristas cubanos y siempre que alguien va a verla, recuerda con especial cariño el día en el que escuchó la voz de Gerardo en el teléfono.

A pesar del reducido tiempo que le dan para comunicarse con su familia y abogados, él dedicó unos minutos para preocuparse por ella y brindarle consuelo ante la pérdida de su madre. Como si en lugar de cumplir una condena de dos cadenas perpetuas más 15 años, se tratara del amigo que está a la vuelta de unos pocos kilómetros, en una provincia vecina.

Sé, porque he tenido el privilegio de escuchar las anécdotas durante la realización del Coloquio por la liberación de los Cinco en Holguín, que Ramón, Tony y Fernando también han compartido ese tiempo, y que junto a sus hermanos se han convertido incluso en consejeros o han aliviado las tensiones entre padres e hijos.

Cada vez que escucho estas historias se me renuevan las energías para hacer algo, aunque parezca muy poco, para luchar por su regreso. Porque 15 años es demasiado para ellos y sus familias que esperan, y porque la humanidad necesita que los hombres buenos compartan su corazón, multipliquen su ejemplo.

Y no es que no sea suficiente para admirarlos el saber las razones por las cuales estaban en Estados Unidos, la dignidad con la que decidieron enfrentar la prisión antes que aceptar cualquier trato engañoso que tergiversara el hecho de que no pretendían otra cosa que proteger a su país de las agresiones provenientes de grupos terroristas, radicados en esas tierras del Norte. Pero tanto hemos andado en este camino por su libertad, que temo a veces que un día despierte sin que me duela su encierro, sin las ansias de buscar qué más hacer para que vuelvan pronto.

Es por eso que ayer cuando escuchaba a alguien decir que en el pueblo hay muchas historias que revelan la esencia de estos, nuestros héroes modernos, no pude sino tener ganas de conocerlas todas. Se me antojó recopilarlas, para que no anden dispersas entre tanta gente de Cuba y el mundo, y luego compartirlas, porque quizás en ellas se encuentre la fuerza que sea capaz de abrir las rejas que los mantienen lejos de casa.

Si se animan a colaborar pueden contactarme en la redacción del periódico Granma o escribirme a mi correo personal: karina@granma.cu

Estaré esperando.

 

Fuente: Granma.