Mes: octubre 2013

Blogueros de la guerrilla

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Blogueros de la guerrilla.
Solo sabía de
rostros a medias, vidas virtuales,
lecturas andantes, sueños dispersos,
entre ellos y yo,
apenas nombres comunes,
blog, verdad, amar, desmitificar historias,
construir puentes, amistad, inconformidades,
apostar todo
por una Cuba más humana, próspera, linda
hasta un día que siempre querré recordar
nació
tal vez como colofón del Blogazo
la eterna, combativa,
siempre nuestra
la guerrilla.
Desde un pequeño Chat de Facebook brotó en el Turquino,
una gran telaraña
que unos no entienden,
aquellos, los mercenarios dilapidan
en tanto, otros quizás nunca la quieran
en sus desafinadas vidas.
Desde el Martí
de la Celia nuestra de cada día
hasta los senderos de Topes de Collantes
dimos pasos embrujados para conspirar
bloguear desde arriba.
Aclararon más nuestros sueños
ideas, proyectos, debates, insomnios
por la Cuba mejor para nosotros, ustedes,
todos, el feto que está por engendrarse
hoy, mañana, en unos siglos, otro milenio.
Son los mismos sueños de quienes vuelven
a la isla
porque no dejan de amarla
even citizen USA,
mas siempre necesaria
en sus agraciados días.
Los otros conspiradores
Blogueros tomaron relieve,
entraron en mis sueños, renuevan mis ansias
por trocar la cotidianidad en que se despeña
todo, cartas, caracoles, lecturas de la gitana,
salud, sueño, críticas, creaciones, mis últimos días.
Karina desde Espacio Libre, Ely con su BellaKuba, Rodo en Letra Joven,

la Tunie entre Nubes de Alivio, Yury con su ala y raíz,

István plantado en su Cuba Izquierda, Johnny el único,

Naldo Revolución, la Mariposa Carmen, en Chelydoscopio

o el Cronomelian de Carlos, y claro, Albe y nuestra SuperCuba.
Aun sin conexión a full
Fomento está en Vivo
sin central, puente, gente, Olga, nocturnidad
pero con luz, paz y guía.
Los sino no se pierden por cualquier eventualidad, cambios del tiempo,

la gente, huracanes, muerte, éxodo, derrumbe del Florida

o la construcción de una piscina.
La esencia invisible subyace
en los propios blogs,
poemas, crónicas, comentarios,
notas, fotos, dibujos, canciones, encuestas,

entrevistas, humor, caricaturas,

toda una diapasón de historias compartidas.
Blogrolls dan fe
de una comunidad que inspira
ahora llamada
Blogosfera Cuba
tan diversa, muy contradictoria
mas real y novísima para estudiosos
saquen cuentas y encuestas
sobre este algo diferente
desde la casi nula
conectividad de la isla.
Somos otro tipo de conspiradores
miembros de BC que se van de guerrilla
no duermen, ni titubean cuando
sacuden bolsillos tras el último centavo
para no perder
las citas de la guerrilla.
Incluso bromean cuando sortean la lista
para un largo viaje en un busASTRO
no importa las diferencias
solo la camaradería.
Los blogueros de la guerrilla
no tienen jefe
tampoco esperan nunca
orientaciones de arriba,
ni reciben dieta, ni orden del día,
no revisan chequeo de acuerdos,
y mucho menos tienen garantía
de volver a casa
este u otro día.
Solo aguardan en su amalgama de saberes
decir más, conocer, desandar montañas,
dar abrazos, cuidar al otro
preguntar hasta lo último de la tecnología.
Cada vez son más
los que bloquean desde arriba
donde miradas se cruzan aquí y allá
mientras conocemos el secreto
de tantos
buenos cubanos que viven en altiplanos
casi nunca llanos
del verde caimán de nuestra isla.
Si te preguntas
cuál es ahora mismo
el sumum de la bloguería,
la revista nueva
las cosas más bellas y difíciles
que hasta nos pueden
costar la vida.
Creamos ya una Cuba mejor
sin amos foráneos, aun con espinas,
pero tan nuestra como la telaraña
que nació un día
entre tuits, chat, sms, plumas, posts
tremendo enredo de textos, fotos y
sin mentiras.
La criatura nació
desde el blogueo, tuiteo, chateo,
una llamada amiga
hasta en aquel blogazo sin suerte
con una declaración sin consenso
y casi sin mayoría.
Ahora desbroza senderos con olor a humedad,
a perfumes de mariposas, damas elegantes,
las puras que existen
caminos enlajados y zigzagueantes
paradisíacos como el Caburní,
más abruptos que los del Turquino,
a veces sorprendentes al estilo El Nicho,
o tan sublimes como el Martin Luther King.
Viven comprometidos siempre
como fue gestar una revista,
hacer algo más alentador por los Cinco,
tanto como abrir al mundo al
Korimakao Cuba de Porto
o sentir de madrugada
la brisa de la Ciénaga de Zapata.
No sé despedirme de mis amigos de la guerrilla,
solo que estaré pronto entre ellos
en otras montañas,
de esas, para mí las más bellas
sobre las que dijo nuestro Martí
por siempre
hermanan vidas.

 

Fuente: Fomento en Vivo.

Los otros blogueros de Cuba

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Rodolfo Romero Reyes

“Hace unos días me entrevistaron para un medio de prensa alternativo que se llama Desinformémonos. Advierto que tiene algunos errores, porque a la hora de transcribir algunas palabras no las pusieron tal y como las dije pero la esencia es la misma. El tema: blogosfera cuba. Hablé como un miembro de más de la comunidad, siempre a titulo personal. Lo comparto para colegas y amigos.”

Los otros blogueros de Cuba

La Habana, Cuba. Los jóvenes blogueros cubanos “queremos una Cuba más nuestra y mejor”, afirma Rodolfo Romero Reyes, joven periodista, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y escritor de un blog. “Como dijo Fidel de la Revolución en el año 2000, vamos a cambiar lo que haya que cambiar”, pero, precisa, sin injerencias externas.

Romero es parte de la comunidad “Blogósfera Cuba”, que agrupa a 160 de los 800 blogueros cubanos, y se distingue de los que, afirma, son financiados por Estados Unidos, como Yoani Sánchez. “Ellos dañaron mucho la legitimidad que puede tener la blogósfera en Cuba hoy”.

La comunidad de blogueros se caracteriza por apropiarse de Cuba “de una manera diferente, creativa, revolucionaria, y sobre todo, crítica”, afirma Romero, quien reconoce que les ha resultado difícil definirse sin sonar políticamente arcaicos y sin rozar con las críticas financiadas desde el exterior.

Blogósfera Cuba nació en julio de 2011 y editó su primera revista en formato digital para llegar a la población que, por problemas de conectividad a internet, no puede acceder a los blogs. “Está destinada a ir de memoria flash en memoria flash, para que la gente sepa que estamos haciendo una especie de periodismo alternativo”, afirma sonriente el académico.

Rodolfo Romero creó su bitácora en línea, Letra Joven, en 2011, cuando la existencia de blogueros en Cuba alcanzó los siete años. En 2004, un integrante de la CUJAE (Universidad de Ciencias Técnicas José Antonio Echeverría, en La Habana) creó el primer blog en la isla. “A partir de ahí surgieron otros y se creó un grupo de unos 10 o 15 blogueros iniciales”, informa Romero Reyes, “pero ocurrió un hecho que atentó contra la legitimidad que puede tener hoy la blogósfera en Cuba, y es que Estados Unidos comenzó a financiar cierta subversión desde internet, pagando a jóvenes y dándoles una cobertura internacional muy fuerte”. Tal es el caso de Yoani Sánchez y el grupo asociado en torno a ella, que son vistos internacionalmente, afirma, como “los” blogueros cubanos, que escriben “de una supuesta represión, sin conexión a internet y de forma clandestina”.

El surgimiento del grupo señalado como financiado por el gobierno estadunidense invisibilizó la labor que los primeros jóvenes blogueros hacían de forma auténtica, natural y espontánea, considera el escritor de Letra Joven. “Para satisfacción nuestra, en cuanto a la conectividad en Cuba, que es un problema bastante serio, poco a poco se amplió un poquitito el ancho de banda, los puestos de conexión en centros laborales, y quienes estudiamos la carrera de Periodismo y Comunicación Social, o trabajamos en diferentes medios de prensa, empezamos a hacer blogs desde ahí”. Al mismo tiempo, los jóvenes entraron a las redes sociales, como Facebook y Twitter, “y la blogósfera se amplió”.

Quienes no tienen acceso regular a internet se las arreglan para tener su bitácora en línea. Como ejemplo, Romero relata el caso de un chico de la provincia de Matanzas, que envía sus textos por correo a una amiga que sí tiene internet para que ella los publique. “Pocas veces ha visto su blog y no puede responder los comentarios, pero tiene muchas ganas”.

En Letra Joven, Romero publica los artículos que escribe para diferentes periódicos, cuentos, crónicas personales y opiniones sobre temas de coyuntura. Para hacer de su espacio uno más colectivo, publica textos de sus amigos. A partir de que abrió su blog, el joven entró en contacto con otros autores de bitácoras en línea, incluyendo a los que iniciaron el movimiento agrupados en Bloguer Cuba, como Alaine Díaz, autora de La Polémica Digital.

Nace una comunidad, dentro y fuera de la red

Iniciaron las reuniones entre los comunicadores por internet. Tweet Habana fue el primer evento, convocado por un técnico informático que trabajaba para un periódico oficial. “Le gustaba el tweet y decidió hacer un encuentro de tuiteros”, recuerda Romero, “pero fue muy tergiversado. Un grupo de blogueros financiados por el exterior dijo que acudiría al evento y llegó mucha prensa extranjera, a un encuentro supuestamente informal: AP, AFP, Reuters”. Con la tensión en el ambiente, finalmente el evento salió “bastante bien”, afirma Romero.

Tres jóvenes de Matanzas, autores del blog La Joven Cuba, convocaron a un segundo encuentro llamado El Blogazo, “un paso importante para articular la blogósfera”. En esta ocasión, el debate fue “un poco esquemático y rígido, con muchas posiciones de trinchera”, pues los ojos públicos estaban sobre ellos y, justifica Romero, “con la experiencia que había, algunos tuvieron la necesidad de marcar posiciones políticas bien definidas”.

La tercera reunión consistió en escalar el Pico Turquino, la elevación más alta de Cuba. Convocó una bloguera de Olguín -Karina Marrón- y se juntaron jóvenes de distintas regiones de la isla. En la cima, leyeron una carta a favor de la liberación de cinco compatriotas, presos en Estados Unidos por hacer operaciones de inteligencia para desactivar posibles atentados contra la isla. “Tenemos conciencia de que en cada reunión debíamos hacer algo con un determinado impacto social”, explica el periodista.

Las actividades fuera del mundo virtual siguieron: intercambios con estudiantes de primaria, campesinos y grupos de teatro comunitario, luego de los cuales cada cual escribía en su página sobre la experiencia. Por acampar y andar por las zonas rurales dialogando con la gente, se llamaron “la guerrilla de blogueros”.

Un sentimiento dominante entre los jóvenes era que “la bitácora nos queda chiquita, que con la frescura y la osadía con que se escribe se pueden lograr más cosas”, relata Romero. Discutieron “por dónde vamos, de que hablamos, qué hacemos, cuál es la tensión política alrededor de la blogósfera, hasta qué punto tocamos temas que la prensa nacional no trata, qué estrategias podemos tener para lograr más repercusión en la prensa y la sociedad cubana, los vientos a favor y en contra”. Con esos temas, realizaron un encuentro organizativo que juntó a los primeros blogueros, a la “guerrilla” y a otros interesados, como periodistas no tan jóvenes.

En el Centro Memorial Martin Luther King, el 10 de julio de 2013 -con blogueros, periodistas, religiosos e investigadores invitados- se creó Blogósfera Cuba, que es “una comunidad que defiende Cuba, que se apropia de ella de una manera diferente, creativa, revolucionaria, y sobre todo, crítica”, define Romero. “Pasamos mucho trabajo a la hora de hacer el documento que nos define, pues hay muchas palabritas que temíamos poner por miedo a sonar políticamente arcaicos, y a la vez de rozar términos que usa esta disidencia enmascarada en la web”, recuerda. En su definición, “hablamos de que soñamos con una Cuba nuestra, y sobre todo de defender la soberanía. Así delimitamos los intereses injerencistas promovidos por gobiernos extranjeros, específicamente por Estados Unidos”.

Un fundamento de Blogósfera Cuba es no renunciar a la diversidad de opiniones, aun cuando existe la posibilidad de tomar posiciones de grupo. Romero expresa que sería interesante que una mañana, todos los blogs aparezcan con un tema que afecta, como el bloqueo económico contra la isla, pero cada cual hecho de manera independiente, para llamar la atención de la prensa internacional. “A veces un blog solo no hace la diferencia, pero si nos ponemos de acuerdo puede resultar”. El grupo también busca distribuir la participación en eventos –a los que los blogueros de las provincias no pueden asistir siempre-, impulsar movimientos en cada provincia y ofrecer una visión de la isla mucho más general.

El siguiente encuentro, avisa Romero –quien también advierte que todas sus declaraciones son a título personal-, será el 10 de octubre.

La comunidad de la blogósfera quiere hablarle al pueblo de Cuba e insertarse en la agenda pública. Lamentablemente, reconoce el periodista, la mayor cantidad de lectores que tienen es en el exterior por problemas de conectividad en su país. “Por eso la revista busca lo contrario, llegar por correo electrónico a la mayor cantidad de usuarios cubanos”.

La crítica y la contrarrevolución

Rodolfo Romero indica que la blogósfera cubana se caracteriza por ser un espacio crítico, lo que ha acarreado la incomprensión en las instituciones donde laboran algunos de ellos: “Una bloguera en Camagüey criticó una obra que considera un derroche innecesario de recursos. La llamaron de su periódico y le dijeron que esas cosas no las puede publicar, que por favor las quite. Retiró el post porque entendió que puso en entredicho a sus compañeros de la redacción. En el caso del blog La Joven Cuba, escribieron una post muy crítico en general, sobre los jóvenes, la identificación con el proceso histórico de la Revolución, la posibilidad de un conflicto generacional. Generalizaron algunas cosas, y a veces cuando haces eso caes en la trampa: cometes el error de excluir a mucha gente, y hubo una reacción. Determinados agentes políticos se le acercaron a decir, mira, ese tipo de crítica no conviene”.

El periodista atribuye muchos de estos problemas a “las malas intenciones que vienen de fuera” y señala que, en general, las críticas que hacen los blogueros tienen fundamento e investigación detrás. Como ejemplo, cita el episodio Camagüey, en el que el problema vino cuando la prensa extranjera lo retomó como crítica a la Revolución. “Buscan cualquier post que tenga determinado nivel de crítica, y lo amplifican como si fuera contrarrevolucionario. Por eso es complicado opinar sin que se vea como que estás contra el Estado y el partido, y al mismo tiempo hacerlo de forma constructiva”.

Los blogueros, acepta Romero, juegan el papel de periodistas no oficiales, “que también es un tema complicado. Cuando dices que eres periodista independiente, casi siempre la gente se remite a los financiados por Estados Unidos y Radio Martí, pero muchos blogueros reportan sin pertenecer a la institución oficial”.

El joven bloguero señala que, después de la desconfianza inicial que trajo la evocación a Yoani Sánchez, hubo muestras de confianza. “El evento en el Martin Luther King levantó alertas pero no hubo ningún tipo de llamado de atención ni nada. Nos preguntaron los medios si queríamos divulgación o no”. Incluso Fernando Rojas, ex viceministro de Cultura, les propuso una rueda de prensa particular para difundir la Bienal de Cultura.

“La blogósfera es aire fresco para Cuba de muchas maneras”, afirma Romero, quien valora que los anuncios de cambios lanzados por el presidente Raúl Castro van mucho más rápido que la mentalidad de muchos funcionarios intermedios. “Dice que los medios de prensa tiene que reflejar la realidad y los problemas que hay, que tienen que ser críticos y problematizar; y nuestro vicepresidente, Díaz Caney, está proyectando una ley de comunicación, pero te encuentras en algunos medios –no en todos-, algunas trabas para poner frescura y críticas”. Los blogueros, indica, sí están al ritmo de los cambios que propone la dirección del país.

Romero precisa que necesitan intercambiar conocimientos con blogueros de otros países. “Aquí estamos empezando, incluso a nivel de la tecnología, que pasa por el problema de la desconexión. Algunos descubren aplicaciones que te permiten actualizar el blog sin conectarte tanto”.

Todos los esfuerzos de los jóvenes internautas se dirigen a “poner un granito de arena al proceso de cambio”, precisa Romero. “¿Para qué? Voy a citar el concepto de Revolución que dio Fidel en el año 2000: para cambiar todo lo que debe ser cambiado. Hay cosas que están estáticas porque no se han dado cuenta de que es así o porque no ha habido la voluntad política para cambiarlas”.

“Lo que queremos es una Cuba más nuestra y mejor. Lo estamos construyendo todos, el gobierno con sus pasos y su camino, los medios de prensa a un ritmo quizá más lento, pero todos coincidimos en eso. Los blogueros le apostamos a un país donde nos guste vivir, que es el que tenemos ahora, pero queremos mejorarlo y perfeccionarlo”, explica el joven.

Un deseo fuerte de los blogueros es “que logremos menos agresión externa y que nos dejen ser más nosotros. Nos gustaría poder criticar y debatir sin que nadie esté pendiente de qué decimos para agredirnos y hacernos daño. A lo mejor nuestra comunicación sería mucho más rica y diversa de lo que es hoy”.

 

URL to article: http://desinformemonos.org/2013/10/los-otros-blogueros-de-cuba/

Traigan los fósforos y la leña (+ Subdesarrollo)

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Traigan los fósforos y la leña (+ Subdesarrollo)

Por Javier Montenegro

Ilustración: Klaus KSP

Cremación. Cuando lo inevitable llegase, nada de velorios ni entierros, solo cenizas. Ocurrió al mediodía; después del papeleo para oficializar el fallecimiento, se llegó a la funeraria más cercana y se comunicó el deseo de la familia.

Las cifras a pagar por la izquierda cuando se desea emplear los servicios de un crematorio son astronómicas (y comparadas con las de otros países son risibles). Aquel día era imposible, los dieciséis turnos (en una ciudad de dos millones de habitantes habitantes) ya habían sido entregados y debían esperar al día siguiente. “No tenemos cámaras de refrigeración, solo podemos guardarlo en un almacén; pero en la capilla tenemos un split muy potente, podemos ponerlo ahí, cerramos con llave si no quieren velarlo y mañana llamamos para resolver un turno”.

Antes de tomar una decisión precipitada, viajaron al crematorio, ubicado en el Cementerio Nuevo de Guanabacoa. Allí tampoco fue posible resolver, ni siquiera las palabras “lo cantidad que sea” pudieron abrir el horno. “Hoy es imposible. Mañana solo se entregarán ocho turnos porque una de las máquinas está parada debido a que el techo se está cayendo; pero solo quedan seis, los dos de la mañana ya tienen nombre y apellido. Deben ir a la funeraria principal, allí es donde se reparten los turnos”.

Dos horas después, sentados frente a la señorita encargada de recibir las notificaciones de fallecimientos en la funeraria principal, se convencieron de la imposibilidad de incinerarlo ese día. Debía sacarse, literalmente, una papeleta en la rifa para el día siguiente, y la única manera de asegurarse era pagar a la intermediaria, pues a esa hora quien otorgaba los turnos no estaba.

Datos curiosos: el crematorio de Guanabacoa, Ciudad Habana, es el único del país en estos momentos. Y solo está otorgando ocho turnos al día. Si eres de Pinar del Río, Santiago de Cuba u otra provincia, tu última voluntad puede no cumplirse. Se pretende echar andar uno nuevo en Santiago de las Vegas, Ciudad Habana.

Aún quedaba un problema. Tampoco ellos poseían una cámara de refrigeración. La solución fue hablar con un técnico de la morgue para guardarlo en una habitación con aire acondicionado y así ralentizar el inevitable proceso. Por supuesto, fue otro pago por la izquierda.

A la mañana siguiente, con el nudo en la garganta y la tensión de un posible fallo en contra, recibieron un satisfactorio turno para las seis de la tarde.

http://www.chiringadecuba.com/traigan-los-fsforos-y-la-lea-subdesarrollo-3/?fb_source=pubv1
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La prensa en Cuba, los blogs y algo más

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Los “escribidores de blogs”, los blogueros, son y se deben a sus propios criterios, solo que no los gritan en un parque o imprimen en un periódico –quizá pronto–, sino que los publican en Internet.

Trucos para mantener el anonimato en la Web

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Mantener el anonimato hoy en día en Internet se hace complicado, en especial con la proliferación de las redes sociales pero también por el excesivo uso y abuso de las cookies y de toda clase de artimañas que ciertas páginas utilizan para guardar información sobre nuestro hábito de navegación. Continuamente surgen noticias sobre empresas de Internet que han abusado de nuestra confianza o de gobiernos que espían a ciudadanos de forma poco justificada. En Bitelia hemos hablado largo y tendido sobre precauciones que debemos tomar para proteger nuestra seguridad y, cómo, por ejemplo, mantener a raya tu privacidad en las redes sociales. En este artículo vamos a desgranar algunos trucos y consejos que puedes seguir para proteger tu anonimato en la Web y navegar tranquilo y a salvo.

anonimato en la Web

Aunque no le demos suficiente importancia, nuestros datos personales son importantes. De forma intencionada o por descuido, compartimos en la Web datos e información personal. Además, ciertas páginas tienen métodos para saber qué hacemos o dejamos de hacer mientras las visitamos y utilizan ese conocimiento con mayor o menor ética. Está claro que no siempre vamos a estar seguros al 100% de mantener a salvo nuestro anonimato en la Web, pero hay pautas y herramientas que nos ayudarán a cuidar un poco nuestros datos y hábitos personales en la red.

Mantener el anonimato a nivel local

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Empezamos con lo más básico. Tan importante es lo que dejas en Internet tras navegar por la Web como lo que tu navegador guarda tras tu paso por el ciberespacio. Aunque la mayoría conocemos las opciones que ofrecen los navegadores actuales para controlar qué guardan tras navegar por Internet, no está de más recordar que tenemos dos opciones: usar el modo incógnito de los navegadores más modernos o eliminar cualquier rastro de nuestro paso por el navegador.

En primer lugar, las versiones más recientes de los navegadores Google Chrome, Firefox, Internet Explorer, Opera o Safari, por citar los más populares, tienen un modo privado, modo incógnito o como quieran llamarle, que consiste en no guardar constancia de nuestra navegación. En este sentido, no se guarda nada en el historial, ni cookies, ni caché, ni siquiera en el historial de descargas. Este sistema no nos protege de los peligros de Internet, pero sí garantiza que si compartimos nuestro ordenador o nuestro equipo es vulnerable a intrusiones a distancia, no quedará constancia de qué páginas hemos visitado ni qué hemos hecho en ellas.

Por otro lado, todos los navegadores actuales tienen opciones para borrar la caché, el historial, las cookies, las contraseñas guardadas y demás elementos que un navegador guarda, en principio, para facilitarte la navegación, pero en casos concretos puede usarse en tu contra.

Navegar por sitios seguros o de confianza

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Otra posible solución, menos drástica que la anterior, es acceder únicamente a páginas de confianza o de las que puedas fiarte. Existen servicios online y extensiones para el navegador que te permiten saber si una página es segura o no, como WOT, una extensión para los principales navegadores que destaca si una página es de fiar o si tiene mala reputación. La información está basada en las puntuaciones de los usuarios de WOT, y tiene en cuenta muchos factores, entre ellos la privacidad.

Por otro lado, puedes hacer uso de herramientas como HTTP Nowhere, que obligan a acceder a páginas con acceso seguro y cifrado HTTPS.

En tercer lugar, y como alternativa a la todopoderosa Google, una de las páginas más usada en la actualidad, es recomendable acudir a alternativas que garanticen el anonimato en la Web, como DuckDuckGo, un buscador muy completo y repleto de funciones y que destaca porque no guarda un historial de nuestra navegación ni otros datos susceptibles de ser usados sin nuestro conocimiento.

Proxies y conexiones anónimas

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En Bitelia ya hemos hablado de las conexiones anónimas a través de VPN y proxies. Sus ventajas son, por un lado, que permiten saltarse bloqueos y censuras de ciertos gobiernos y, por otro lado, mantener a salvo tu privacidad al interponerse entre el servidor de la página web que visitas y tu navegador web.

Encontrarás servicios proxy de este tipo gratuitos y de pago, locales y a través de extensiones o plugins. Uno de los más populares es Tor, del que se ha hablado mucho a raíz del espionaje de la NSA norteamericana. Tor es un programa disponible para Windows, Mac y Linux que te permite acceder a una red anónima desde la que navegar protegiendo tu anonimato en la Web. Así, si una página quiere saber desde dónde accedes o las características de tu equipo, se encontrará con los datos del servidor anónimo en vez de tu equipo. Entre las ventajas de Tor, destaca su facilidad de instalación y de uso, totalmente transparente al usuario, ya que conecta automáticamente en vez de obligarte a configurar manualmente los servidores.

Usar navegadores que protegen el anonimato

anonimato en la Web

Otra opción, parecida a la anterior, es usar un navegador especializado en proteger el anonimato en la Web. En concreto, destaco dos, PirateBrowser y Superbird, por ser los más completos y fáciles de usar.

En el primer caso, PirateBrowser viene avalado por Pirate Bay, los responsables del buscador de BitTorrent más popular y del partido pirata europeo. Su último movimiento ha sido ofrecer un navegador para mantener a salvo tu anonimato en la Web. En concreto, PirateBrowser está formado por Tor, del que acabamos de hablar y una versión de Firefox que no requiere instalación, además de algunas extensiones y marcadores para navegar de forma segura.

Por otro lado, Superbird está basado en Google Chrome pero se desmarca de éste en varios aspectos, principalmente no enviar ninguna información a Google en relación a la instalación de Superbird/Chrome y sobre las páginas que escribas en la barra de direcciones.

 

Fuente: Bitelia.

 

Respuesta sincera a un pecador de otro pecador – Sin secretismo, sección de CUBAPERIODISTAS –

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Respuesta sincera a un pecador de otro pecador

Por: Juan Marrero

Harold Cárdenas es un joven bloguero que se ha molestado con el comentario que publiqué en cubaperiodistas.cu, en la sección Sin Secretismo, relacionado con algunas señales que se han dado en los medios en respuesta a la cerrazón informativa luego del IX Congreso de la UPEC. No tuve intención alguna de negar a nadie su derecho a dar una mirada a la realidad ni desconocer la contribución de algunos blogueros en la lucha contra el secretismo, y mucho menos atizar divisiones entre quienes ejercen el periodismo como profesión y aquellos que hacen lo que se ha dado en llamar periodismo ciudadano, gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías de la comunicación.

Mi única intención fue llamar la atención sobre algunos hipercríticos que andan por la blogosfera y que actúan, a veces, de modo irresponsable enjuiciando lo humano y lo divino, y de ahí la oración que utilicé de que se consideran “dueños de decir todo lo que les venga en ganas”. El propio Harold advirtió mi intención y lo reconoce.

No fueron para ti, Harold, ni para los blogueros que trabajan con honestidad, mis alusiones en el artículo “Sin prisa, pero sin pausa”. A los jóvenes que escriben en blogs, periodistas profesionales o no, y lo hacen con altura y constructivamente, los respeto. Saludo que en jovencuba expongas tus opiniones de la forma en que lo has hecho, aunque no comparta algunas de ellas. Solo te pregunto: ¿Por qué te pones una vestimenta que no está hecha a tu medida?

Quiero, además, recordarte que la UPEC ha tenido mucho que ver en el desarrollo del movimiento de blogueros en Cuba. No ha estado a espaldas de él. Las aulas del Instituto Internacional de Periodismo José Martí han estado abiertas para la formación de muchos jóvenes blogueros. Tú mismo estuviste recientemente participando en el taller dado por el editorialista de La Jornada y en la videoconferencia La Habana-Londres con Julian Assange, fundador de Wikileaks. Y cuando yo era vicepresidente de la UPEC, electo por dos congresos, siempre alenté el desarrollo de ese movimiento.

Si me preguntases si algo de lo que escribiste me molestó, con sinceridad te diría que solamente ese título que me endilgaste de “funcionario de larga trayectoria en el periodismo de nuestro país”. Lo que he hecho a lo largo de más de 55 años es hacer periodismo, pero no cualquier periodismo, sino un periodismo para clavar la verdad en los corazones y servidor de ideas justas y dignas. He tenido como principio comunicar lo poco que sé y aprender lo mucho que no sé todavía. De las nuevas realidades de la blogosfera estoy aprendiendo en estos tiempos, ya en el ocaso de mi existencia.

Harold comienza su nota diciendo “Soy un pecador, cometí el pecado original de no tener una formación como periodista o como comunicador social…” Y te digo que yo también soy un pecador, cometí el pecado original de no tener un título universitario y no tengo ni postgrados, ni masters ni candidato a doctor…pero he sido y soy un periodista del pueblo y para el pueblo por más de 55 años.

Me han dicho que otros blogueros han hecho comentarios sobre la nota que publiqué en cubaperiodistas.cu No voy, por supuesto, a contestar individualmente a cada uno. Mis ideas principales son las que he expuesto en esta sincera respuesta a Harold.

(Cubaperiodistas.cu)

Y ahora la ética me lleva a reproducir íntegramente el artículo de Harold Cárdenas, publicado en el blog jovencuba:

El escribidor de blogs

Por: Harold Cárdenas Lema

Soy un pecador, cometí el pecado original de no tener una formación como periodista o comunicador social y aún así pretender dar una mirada sobre mi realidad. Comprendí mi grave error cuando leí un artículo publicado el 26 de septiembre en el sitio oficial de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Yo que creía ser bloguero aprendí en ese texto que esa palabra no existe, no se menciona, soy solo un “escribidor de blogs” que no está afiliado al movimiento periodístico nacional.

Resulta difícil no sentirse aludido en un escrito tan ambiguo. En él se dice que los medios nacionales están mejorando en la lucha contra el secretismo, una opinión que comparto pero la considero un resultado multifactorial, un producto de la acción constante de los inconformes en nuestra sociedad, algo a lo que han contribuido también los blogueros cubanos y el autor desconoce.

Si la intención era hacer referencia a que algunos pecan de hipercríticos e ignoran los pasos positivos de los últimos años, entonces comulgo con la idea e incluso ya hemos hecho referencia a ella anteriormente, pero lo publicado deja un sabor muy negativo que es difícil de ignorar.

Quizás si los blogueros hubieran sido un movimiento feliz carente de contradicciones ese artículo no hubiera provocado el dolor que expreso, más aún cuando fue escrito por un funcionario de larga trayectoria en el periodismo de nuestro país. Quizás el autor desconoce de las sanciones laborales que sufrieron los primeros en una blogosfera que en estos días llega a convocar a Julian Assange a mostrar su solidaridad con Cuba, que están en la primera línea de defensa de este país, que se equivocan en ocasiones pero lo hacen trabajando voluntariamente por un país mejor, cuando muchos otros no se atreven a arriesgar sus miserias.

En el artículo se les reclama a los blogueros creerse “dueños de decir todo lo que les venga en ganas”, nada más parecido a la libertad de expresión, nada más parecido a lo que debe ser el espíritu de una Revolución por muy bloqueada que esté. Si el autor se refería a la responsabilidad que implica esta labor, créame que un bloguero siente la misma presión que un periodista que quiere ser objetivo y útil a su sociedad.

Nunca he buscado distinciones entre aquellos que escriben en la web, la calidad o el valor de un texto no radica en un título universitario o no, ni siquiera lo había pensado pero obviamente otros sí. Hace unos días vi a una estudiante de periodismo preguntar en una conferencia cuántos de los blogs más consultados son escritos por periodistas, la pregunta era retórica e incluía cierta malicia pero no dejaba de señalar algo sintomático: no se puede despreciar o hacer diferencias entre profesionales o no, el sectarismo no conduce a ninguna parte.

Confieso que el mencionado artículo me deja preocupado, quizá debo esperar a que se otorguen las licencias para los “escribidores de blogs”, debo tener cuidado de no violar alguna ley o resolución, digo, otra que no sea la 127 que sí tengo que irrespetar a diario para seguir existiendo en la web.

Soy un pecador, cometí el pecado original de no tener una formación como periodista o comunicador social y aún así pretender dar una mirada sobre mi realidad. Soy un escribidor de blogs que se comunica mediante ellos por falta de otra vía, este artículo me ha dolido porque muestra cuánto desconocimiento existe aún sobre la blogosfera entre algunos funcionarios del mundo periodístico, este es un hecho… y parafraseando al autor en cuestión: “nadie lo puede tapar con un dedo”.

(Publicado en el blog La Joven Cuba)

http://www.cubaperiodistas.cu/sin_secretismo/24.htm
via Facebook http://www.cubaperiodistas.cu/sin_secretismo/24.htm

8 malas prácticas en Twitter que deberías evitar

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Twitter se ha convertido en un lugar de referencia para muchos usuarios; un servicio en el que uno puede encontrar información de interés, compartir contenidos, estar informado de lo que sucede en cualquier rincón del mundo y, evidentemente, pasar un buen rato con los amigos. Con más de 200 millones de usuarios activos y alrededor de 400 millones de tweets publicados cada día, creo que nos podemos hacer una idea del maremágnum de información y contenidos que circulan a través del servicio; aunque claro, entre tanta oferta, uno a veces puede encontrar mensajes que nos pueden terminar cansando o sacando de nuestras casillas y que, realmente, se corresponden con ciertas malas prácticas en Twitter que sería mejor evitar.

malas prácticas en Twitter

Aunque Twitter sea libertad de expresión; hay veces que uno no debería perder de vista ciertas “normas de etiqueta”. Muchas veces podemos llegar a olvidar que nuestra cuenta puede actuar de tarjeta de presentación de lo que hacemos, hay veces que gestionamos cuentas con fines profesionales o representando a una empresa y, en mi opinión, esta faceta puede chocar con ciertos comentarios o prácticas que pueden no dejarnos en buen lugar (y, por ende, afectar a nuestra empresa).

Sí, he comentado que Twitter es libertad de expresión y, por supuesto, cada cual es libre de publicar aquello que considere oportuno. Sin embargo, tampoco está de más que nos pongamos en el lado de los que tienen a bien seguirnos y leer lo que publicamos; ponernos en su lugar y valorar si nuestras prácticas o vicios pueden llegar a molestar a otros usuarios y nos vamos a ganar un merecido unfollow.

No es la primera vez hemos hablado de malas prácticas en Twitter o el spam en redes sociales; sin embargo, creo que es un tema en el que vale la pena detenerse porque, a veces por desconocimiento, y otras veces por malos hábitos, es posible que algunos de nuestros mensajes más que contribuir al desarrollo de nuestra imagen o al de la empresa para la que trabajamos, terminen causando el efecto contrario:

Haters, por favor, no sean bipolares

malas prácticas en Twitter
Dentro de los tweets que uno puede leer en Twitter, las quejas entran dentro de la línea editorial de muchos usuarios. Reconozco que uso Twitter, en alguna que otra ocasión, como válvula de escape pero, como en la vida real, uno debe ser coherente con lo que dice y lo que hace.

Dicho de otra forma, si uno va de hater y critica ciertas cosas (empresas, eventos, etc.), no tiene sentido decir, al rato, que esas mismas cosas son buenas o hacer eso mismo que estas criticando.

Quizás pueda parecer que exagero pero, alguna vez, me han llamado la atención usuarios que son fans de una determinada cosa “durante el día” y, por la noche, se transforman en el hater más grande de esa misma cosa. Algo parecido pasa con los comportamientos, no se puede criticar algo que está haciendo o diciendo alguien en Twitter (y criticar está feo) para que, pasado un tiempo, tú hagas eso mismo que criticas.

La famosa frase de “predicar con el ejemplo”, en mi opinión, también aplica a Twitter.

Retweets honestos, por favor.

Las empresas y las marcas dedican tiempo y recursos a medir el impacto de sus acciones en Twitter o Facebook. Medir es fundamental para comprobar que la estrategia que se ha definido (y que se está aplicando) funciona como uno espera; algo que nos parece lógico en el mundo empresarial pero que también aplican muchos usuarios a sus cuentas personales.

Medir no es malo, puede ser una buena forma de conocer a tus seguidores, saber qué cosas le interesan o dónde se concentran geográficamente; sin embargo, subir tus estadísticas de manera artificial, en el fondo, es bastante penoso.

¿Y qué significa subir tus estadísticas de manera artificial? Dentro de este epígrafe caben muchas malas prácticas en Twitter que, seguramente, todos hayamos visto alguna vez: plagiar tweets de otros y venderlos como tuyos o hacer un retweet manual donde solamente incluyes un aporte tan burdo como “+1” para que, de esta forma, el tweet compute como si fuese tuyo.

Estadísticas - malas prácticas en Twitter

¿Para qué hacer estos retweets tan poco honestos? La respuesta es simple: la falsa sensación de ver tus estadísticas aumentar y, claro, aquí entra un servicio del que muchos hablan “en la intimidad”: Klout.

Klout no te va a abrir puertas

Aunque aparezcan noticias que hablen de clubs que ofrecen un trato diferencial según el nivel de Klout de sus usuarios o, incluso, haya un hotel que ofrezca un upgrade de habitación basándose en el Klout; la realidad es mucho más cruel: tu puntuación de Klout no es un salvoconducto.

En contadas ocasiones, tu puntuación de Klout va a ser un factor determinante para conseguir un empleo o un ascenso; es un valor que se extrae de una fórmula que nadie conoce y cuyas variables no conocemos.

Desde un punto de vista matemático, es un valor que no dice nada; sin embargo, para muchos usuarios es un objetivo que les hace jugar a los retweets manuales, a plagiar tweets de otros, a jugar al juego de las “frases de coaching” para ver si consiguen una avalancha de tweets marcados como favoritos o ver si en un evento consiguen que alguien, con muchos seguidores, les hace un retweet o les contesta.

Klout obsesion

¿Y para qué tanto esfuerzo? Teóricamente, todas estas interacciones suman valor a la puntación de Klout y, con ese objetivo, muchos se desviven.

Alerta spam: el timeline como valla publicitaria

En Twitter hay una “nuevas especies” que viven entre los tweets, los eventos a los que asisten y las marcas: los influencers (y los que aspiran a serlo). Para muchas marcas, Twitter se ha convertido en un potente vehículo para la promoción y, además de usar sus perfiles oficiales, las campañas se han diversificado para actuar también sobre perfiles con cierto peso o con bastantes seguidores.

Hay veces que uno parece estar navegando por un sinfín de vallas publicitarias, donde todo el mundo hace menciones sin parar a marcas. A veces estas menciones están pactadas (famosos, “influencers de profesión”, etc.) y, otras veces, son algo espontáneo para bien aspirar a ser un influencer o bien conseguir el ansiado retweet para sumar en Klout; el caso es que, al final, acabamos siendo bombardeados de spam publicitario.

Oprah surface - malas prácticas en Twitter

A empresas como Samsung y Microsoft, este tipo de juegos le han salido mal y sus influencers que promocionaban Surface o el nuevo Galaxy S4 acaban usando, respectivamente, un iPad y un iPhone; sin embargo, sigue siendo una práctica que vemos a diario y a la que muchos usuarios hacen el juego.

No abuses de la atención al cliente en Twitter

Siguiendo con las marcas y las menciones, son muchas las empresas que han visto en Twitter un potente canal para relacionarse con sus clientes. Operadores, medios de transporte, tiendas online e, incluso, administraciones públicas, mantienen canales en Twitter para recoger el feedback de sus usuarios y atenderlos de la misma forma que lo harían en un soporte telefónico.

Teniendo en cuenta que la utilidad de este tipo de cuentas es servir de ventanilla de atención al cliente, ¿tiene sentido que los tratemos como si fuesen un “saco de boxeo”? “Si no se resuelve mi incidencia en 3 horas @XXX, me marcho a otra compañía” o “Gracias a @XXXX por tenernos 3 horas de espera antes de embarcar” son los típicos mensajes que uno puede ver en Twitter; quejarse es sano, de hecho, este tipo de cuentas recogen el feedback de los usuarios y puede, a la larga, contribuir a que el servicio mejore.

Sin embargo, si lanzas esos mensajes con la idea de forzar un trato mejor o diferencial, quizás te estés equivocando. Uno no debería abusar de tener una audiencia mayor o menor o ser el representante de una marca o una empresa; no debería usar eso para conseguir tratos diferenciales de las marcas bajo la “amenaza” de un “mal tweet“.

Ruido en redes sociales

¿Seguro que quieres compartir todas tus recomendaciones?

Las recomendaciones se han convertido en una importante fuente de información, por ejemplo, a la hora de decantarnos por un producto, contratar un servicio o visitar un restaurante. En servicios como Yelp, Foursquare, Amazon o TripAdvisor, uno puede encontrar información de gran valor pero, en mi opinión. uno quiere ver recomendaciones cuando, realmente, las necesita.

Este tipo de servicios permiten compartir nuestros comentarios y aportaciones a través de nuestros perfiles sociales; es algo muy sencillo de hacer y apenas cuesta trabajo pero ¿realmente es necesario? ¿Es necesario que cada valoración que hacemos de un lugar que hemos visitado se publique en Twitter? ¿Hace falta compartir cada nota que haces en tu Kindle? ¿Es relevante toda esta información?

Quizás puede ser interesante plantearse estas preguntas de vez en cuando porque, muchas veces, abusamos de nuestros lectores y los saturamos con nuestras “aplicaciones conectadas”, reseñas y recomendaciones. Cuando alguien busque una reseña ya acudirá al lugar en el que se almacenen, creo que no hace falta publicar un tweet cada vez que reseñamos un restaurante o una tienda; sobre todo si lo hacemos con mucha frecuencia.

La gente va y viene: no pidas explicaciones por los unfollows

Al igual que comentamos hace tiempo que uno no debía montar un drama si, tras seguir a alguien, éste no le seguía; creo que deberíamos aplicar un criterio similar si recibimos un unfollow. Twitter es libertad, por tanto, la gente puede venir, seguirnos y si dejamos de parecerles interesantes, o no les aportamos nada, son libres de marcharse y dejar de seguirnos. Twitter funciona así y son las reglas de un juego al que hemos decidido jugar.

Dicho esto, si alguien deja de seguirnos, más que perseguirlo o mandarle mensajes preguntándole los motivos, o criticarlo abiertamente por dejar de seguirnos, quizás deberíamos ser autocríticos y pensar en qué estamos haciendo o qué línea estamos siguiendo.

Twitter - Configuración aplicaciones

Ojo con las aplicaciones conectadas, sobre todo si vas de experto

Leyendo el título de esta sección, alguien podría pensar que a todo el mundo le puede pasar. Por error, le acabamos otorgando permisos de acceso a nuestro perfil de Twitter a una aplicación de un tercero y, sin que nos demos cuenta, acaba lanzando tweets sin nuestra supervisión.

Evidentemente, esto es algo que nos puede pasar a todos aunque, en mi opinión, nunca está de más revisar los permisos que otorgamos a las aplicaciones antes de pulsar sobre el botón “aceptar”. Aunque el premio a recibir sea “monitorizar unfollows“, debemos revisar los permisos de las aplicaciones porque, precisamente, monitorizar este tipo de cosas suele ser el cebo en el que pican muchos usuarios de Twitter.

Además, otro fallo de novato (que no te deja en buen lugar si, normalmente, vas de experto) es que, cada día a la misma hora, tu perfil lance mensajes con estadísticas diarias de actividad. ¿Estadísticas de actividad? Seguro que, alguna vez, has visto algún tweet que enumera los tweets publicados o el número de unfollows recibidos o el número de nuevos seguidores; una información totalmente irrelevante para tu audiencia que, realmente, no necesitan saber.

Y ya, para finalizar el pack de prácticas penosas alrededor de las aplicaciones conectadas, es importante controlar el eco; es decir, que no lancemos tweets duplicados (y si cambia la url destino en algún detalle ya no se considera duplicado) porque tengamos más de una aplicación conectada a nuestra cuenta y ambas, a su vez, beban del mismo feed.

 

Fuente: Bitelia.