Brasil: lecciones del vínculo Indignados-Gobierno

Posted on

Brasil: lecciones del vínculo Indignados-Gobierno
Por Noel Manzanares Blanco

Dilma Es muy difícil la complacencia en el reino del Capital/ La sincera voluntad política de la Administración puede mitigar —mientras las condiciones no permitan construir un sistema sin predominio de la propiedad privada

Dieciocho meses atrás, redacté en Brasil, un proyecto paradigmático:

“Las excelentes relaciones entre el Gigante Sudamericano y la Isla; los preparativos de su Presidenta Dilma Rousseff para visitar a Cuba; los asombrosos resultados económicos que hoy exhibe aquel país, en medida muy apreciable a causa de la gestión gubernamental iniciada por Lula Da Silva; y los saludables índices de progreso humano en crecimiento, me sirven de pretexto para encarar este rótulo.

“Recuerdo que más de una vez leí que Brasil era un corpulento económico con unos pies sociales endebles. Pero en la actualidad esas dimensiones han sido sobrepasadas y apuntan al porvenir positivamente, a contrapelo de que en sus similares occidentales la producción y los servicios no vislumbran buenos augurios y muchísimo menos la persona está colocada en el centro de atención del quehacer de los estadistas.

“¿Cuál es el secreto del ‘milagro’ brasileño, si en esa nación también persiste el dominio de la propiedad privada? En una expresión, no vacilo en sentenciar: ‘La voluntad política, primero de Lula y ahora de Dilma’”.

Justamente sobre este presupuesto, escribí Apuesto a Dilma Rousseff y la inscripción que continúa: “El minuto que vive Brasil demanda Solidaridad con las acciones de su Presidenta para viabilizar la política, más aún porque ella sabe que ‘es la ciudadanía la que debe ser escuchada y no el poder económico’” —tema que complementaré en otros párrafos del presente título.

Luego, leí El mensaje de los indignados de Brasil donde consta que los hechos sucedidos en ese país en los últimos días muestran cómo una sociedad satisfecha en sus necesidades básicas puede exigir un mejor Gobierno; y que el alentador panorama acabó prácticamente en una noche, con el aumento del precio del transporte público en San Pablo, que subió de 3 a 3,2 reales.

Asimismo, se devela que si bien la clase media (las familias que viven con más de 10 dólares diarios por cada integrante del hogar) pasó del 19,6% al 46,6% de la población total, al mismo tiempo la presión impositiva general creció al aumentar en 12 puntos porcentuales, casi un 50% en 20 años —una realidad que nunca habían experimentado los que ahora acceden a una escala social superior.

Sin lugar a dudas, por aquí anda la explicación de la revuelta de estos Indignados. Mejor, en el juicio sostenido por Atilio A. Boron en Brasil: ¿un nuevo ciclo de luchas populares?, donde aparece:

“[…] Brasilia haría muy bien en mirar lo ocurrido en los países vecinos y tomar nota de esta lección que presagia crecientes niveles de ingobernabilidad si persiste en su alianza con la derecha, con los monopolios, con el agronegocios, con el capital financiero, con los especuladores que desangran al presupuesto público de Brasil. La única salida a todo esto es por la izquierda, potenciando no en el discurso sino con hechos concretos, el protagonismo popular y adoptando políticas coherentes con el nuevo sistema de alianzas. No sería exagerado pronosticar que un nuevo ciclo de ascenso de las luchas populares estaría dando comienzo en el gigante sudamericano. Si así fuera lo más probable sería una reorientación de la política brasileña, lo cual sería una muy buena noticia para la causa de la emancipación de Brasil y de toda Nuestra América”.

Es precisamente a partir de tales interpretaciones de la realidad de la hermana nación que deseo complementar mi Apuesto a Dilma Rousseff.

Según diversos reportes de prensa, la Presidenta acaba de plantear un serio reto a los partidos tradicionales al proponer un plebiscito para concretar una postergada reforma política, que es una de las tantas demandas de las protestas que se extienden por la nación.

En su más reciente encuentro con Alcaldes y Gobernadores para analizar lo que calificó de “delicado momento” para Brasil, ella manifestó: “Quiero proponer un debate sobre la convocatoria de un plebiscito popular que autorice el funcionamiento de un proceso constituyente específico para hacer la reforma política que el país necesita”.

A la luz de la Rousseff, la materialización de un sufragio que transforme la dinámica política en el territorio nacional —“entró y salió muchas veces” de la agenda del Parlamento durante “las últimas décadas”— sería una manera de responder a una de las tantas exigencias de las multitudinarias manifestaciones.

Es insoslayable tener en cuenta que en su propuesta de plebiscito Dilma encuadró el combate a la corrupción —otra de las demandas de las manifestaciones— y planteó la necesidad que los delitos que impliquen dinero público sean castigados “con penas severas, mucho más severas” de las que existen en la actualidad.

Simultáneamente, abogó por un gran “Pacto Nacional” que implique reforma política y acciones inmediatas para mejorar los servicios públicos, el transporte, la salud pública, la educación y, además, mantener la responsabilidad fiscal y el combate a la inflación —otra manera de hacer suya las demandas populares.

Comoquiera que la Dignataria considera que hay que trabajar para que “los cambios continúen, se amplíen y sean aún más rápidos”, resulta comprensible su posición, a saber: “Confío en que los señores congresistas aprobarán eso con la debida urgencia constitucional” —tema que a su vez tiene oposición de determinados sectores del Legislativo.

En este orden de ideas, igualmente debe meditarse en el hecho que la Presidenta de Brasil sostuvo una reunión con los líderes del Movimiento Pase Libre que encabezó la ola de protestas, sin despreciar que ellos consideran que el “diálogo es un paso importante, pero sin acciones concretas que aseguren esas mejoras para la población, no existe avance” —al decir de Mayara Vivian, una de las líderes del citado Movimiento.

No obstante, otros reportes de la prensa acreditan que Dilma Rousseff se anotó varios goles en la “Copa de las Manifestaciones”, como denominan muchos a las protestas desde la víspera de la inauguración de la Copa de las Confederaciones.

Se alega que de cara a quienes dudaban de su osadía política, dejó en claro que no les teme a los desafíos, a repensar la situación; al tiempo que está dispuesta a recuperar la iniciativa que parecía haber perdido su Gobierno en las últimas semanas e incluso meses.

También, que reforzó la imagen positiva que se había ganado durante el primer año de su mandato, cuando pidió la renuncia a siete de sus ministros acusados de irregularidades. Recuérdese que fue esa actitud inflexible con la corrupción, justamente, la que le hizo alcanzar récords de popularidad en las encuestas.

Conjuntamente, que resultó significativo que ella “pateó la pelota” al Congreso en el tema educativo, un asunto que había propuesto el año pasado al abogar por destinar el 100% de las ganancias provenientes de la explotación petrolera a ese sector, mas los legisladores lo han mantenido prisionero —cuestión que será difícil dejar intacta ante una sociedad vivamente reclamante.

Además, que ganó ese indicador político clave denominado Tiempo de cara a las elecciones de octubre de 2014, cuando se juega su segundo mandato. Puede esperarse que entre la organización del Plebiscito y de la Asamblea Constituyente, el proceso acabe recién antes de los comicios, lo que le serviría como una carta de triunfo precisamente para ser consecuente con su actitud de cara a las demandas populares.

He aquí algunas lecciones del vínculo Indignados-Gobierno en Brasil, cuestión que es muy difícil armonizar en medio del reino del Capital pero que sí es posible mitigar en medida nada despreciable ante la sincera voluntad política de la Administración de Brasilia.

Por tanto, reitero que de cara al minuto actual de Brasil es pertinente apoyar las gestiones de Dilma Rousseff, más afincado en un refrán: “Del Lobo, al menos un pelo” —o sea, mientras las condiciones no permitan construir un sistema sin predominio de la propiedad privada.

http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/61338-brasil-lecciones-del-v%C3%ADnculo-indignados-gobierno.html
via Facebook http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/61338-brasil-lecciones-del-v%C3%ADnculo-indignados-gobierno.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s