Luces, cámara y un poder sin heridas de bala

Posted on

 

Por Claudio Pelaez Sordo Miguel Díaz-Canel

Si yo fuera director de cine escribiría urgentemente un guión, para una película futura, sobre la vida de un cortador profesional de caña que llegó a Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba. El protagonista llevaría por nombre Esteban Lazo Hernández. Y de más está decir que sería un filme basado en una historia real.

Historia real que tuvo su máxima expresión este domingo 24 de febrero cuando los 602 diputados presentes del Parlamento cubano eligieron a los máximos responsables del Consejo de Estado y al nuevo Presidente de la Asamblea.

De antemano ya se conocía que Ricardo Alarcón no saldría de presidente del Parlamento, pero una bola –como le decimos los cubanos a los rumores que andan por la calle- auguraba que sería Esteban Lazo el sustituto. Y así fue.

El negro de origen humilde, cortador de caña desde muy joven, obrero en el molino y secadero de arroz de Jovellanos, al decir del ratificado Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro Ruz, es el nuevo Presidente de la Asamblea. Para desvelo de algunos y consuelo de otros.

 

Y lo que sí resulta un gran desvelo –alentador por cierto- y pone a todos a la expectativa es que los hombres que recibieron balas sobre sus cuerpos en la guerra de guerrillas ceden espacio a quienes han crecido con la Revolución. Comienza a cobrar mayor protagonismo los nacidos al amparo de la Revolución, muestra de ello es que el 61.3 por ciento de los diputados nació después de su triunfo en 1959 y que el posible Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros en el 2018, Miguel Díaz Canel, tiene casi la edad de la Revolución.

Esa nueva generación sobre la cual empieza a caer el poder tiene el cometido de saldar las cuentas pendientes para una sociedad que se erigió como la más democrática del mundo, pero se quedó anquilosada a consignas. Y el no avanzar significó un retroceso.

Quienes comienzan a tener un poder cada vez mayor, resultado de sus méritos partidistas y ciudadanos, deben saber que la miel del poder intentará mostrarse cada vez más dulce. No se empalagarán quienes luchen por ideas justas y dejen a un lado la gloria y los honores.

Sin dudas, Cuba ha cambiado en sus últimos cinco años, más que en cinco décadas. Pero lo más curioso –y alentador también- es que los cambios no han venido a raíz de la muerte de ninguna de sus figuras históricas.

Estos, al fin, han cedido a los reclamos de un pueblo que más que la ley de emigración, o la venta y compra de casas, le interesa aún más, qué llevarse a la boca todos los días, que el profesor no falte en el aula de su hijo, ni que el médico se sienta sobreexplotado en su guardia nocturna.

 

La solución o no de estos problemas por la nueva generación que está llegando al poder, sin heridas de combate, a paso de ¿elefante?, pudiera ser otro argumento para un filme con un final perestroiko o martiano.

 

 

Fuente: Tremendo Explote

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s