Día: agosto 15, 2012

Ases de la Revolución

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Este cuadro lo hizo Lina, la mamá de Fidel. Lo nombró los cuatro Ases de la Revolución.

Lo enigmático, o lo singular de él es que dijo que allí estaban las personas que nunca le fallarían al Comandante.

En el cuadro inicial no estaba Raúl, en su lugar estaba Urrutía, el presidente que traicionó. Luego de ese golpe, Lina lo sacó su foto del cuadro y puso al más pequeño de los Castro Ruz diciendo que él nunca traicionaría a Fidel y que Almeida no estaba porque a él lo llevaba en el corazón.

Allí están los Ases, los que nunca traicionaron, los que nunca traicionarán.

 

 

(Tomado del Blog de la Mariposa Cubana)

 

 

 

¿Mañana?

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¿A dónde va Cuba? ¿Cuál es nuestro futuro? Sin dudas las respuestas más exactas solo pueden venir de mano de un babalao y de los buenos. Las locuras de este país son muy difíciles de estudiar y poder prever entonces lo que pasará mañana.

Hasta no hace mucho mis esperanzas estaban en los Lineamientos. Sí, en eso mismo. No se trata de estar de acuerdo o no con los planes. Se trata de tener frente a ti, por primera vez en tu vida y por primera vez en muchos años una dirección bien pensada y reflejada en blanco y negro. Parecía que el Socialismo cubano encontraba un algoritmo, una guía exacta y, lo más importante, al alcance de todos.

¿Ahora? Da la sensación de que la implementación de los Lineamientos, a cargo de Marino Murillo, está estancado, que no se avanza, nada cambia….perdón, sí cambiaron algunas cosas, el Ministerio de Finanzas y Precios y la Aduana y probablemente el Consejo de Ministros aprobaron nuevas resoluciones aduanales, abusivas y sin explicación alguna. Digo sin explicación (y les remito al trabajo publicado en Cubadebate) porque habría que dedicar varios post a analizar la respuesta de los funcionario de la Aduana.

Pero no se preocupen, en Cuba tenemos una organización muy fuerte donde se debaten todas las cosas que le interesan al pueblo. La Asamblea Nacional debe discutir y exigir explicaciones. ¿Cómo? ¿Que ya pasó la sesión ordinaria de la Asamblea? ¿Que no se discutió el tema? Bueno, no se preocupen, ya lo harán, después de todo nosotros votamos por ellos, ¿no?

Por otro lado ya me cansa leer lo mismo en todos los trabajos de la blogosfera o de la prensa nacional. Ya sabemos perfectamente que Raúl es el más crítico con nuestra sociedad. Bien. Pasamos página. Del Presidente de Cuba hacia abajo todos hacemos cualquier cosa menos lo que él pide. ¿Será que Raúl es del Partido de la Oposición? Tal parece.

No te preocupes, confiamos en ustedes los jóvenes, me dirán algunos. Yo también confío en los jóvenes, en mi generación, en mis compañeros. Confío en que serán felices donde quiera que finalmente decidan vivir; incluso confío en que algunos triunfarán gracias a la educación que recibieron gratis en Cuba. Pero no se engañen, puedo contar con una sola mano las amistades y/o conocidos que no quieren irse del país. Y no los culpo, no puedo. ¿Qué le voy a decir al ingeniero que estuvo cinco años estudiando sin salir de la casa y que ahora lo mandan a trabajar por (bendito seas hijo por ese salario en la Cuba actual) 545 pesos y con un jefe mediocre sin ganas de hacer nada porque hace mucho que sus 780 pesos no lo motivan? Por favor, si alguien tiene una buena respuesta para convencer a mi amigo de no irse me la dicen.

Hace 5 años hice las pruebas de aptitud para Periodismo. Básicamente lo que defendí en mi redacción y en mi entrevista era que la Revolución se caía, se jodía, se iba a pique, chao. Hoy, coño, tengo muchas más razones para seguir pensando lo mismo. No hay jóvenes para construir mañana, no hay líderes para seguir, no hay una estrategia que se esté aplicando, y en quienes depositamos la confianza no hacen nada, o al menos no me entero, que es igual.

 

¿Yo? Sigo aquí, en mis cortas vacaciones. Con catarro, estudiando para un mundial inmerecido y soñando con una tesis de licenciatura muy ambiciosa.

 

 

(Tomado del Blog Ladrandole a la Luna)

 

 

Esto no es noticia: una respuesta a Juan Pablo

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Paisaje de la Sierra Maestra. Fotos de Johnny Peña

Ayer Dianet Doimeadios publicó en su blog un texto relacionado con nuestro viaje al Turquino, bajo el título de Esto no es noticia. El colega Juan Pablo Carreras señaló puntos bien interesantes que me motivaron a responder su comentario en ese post, pues comparto algunas de sus opiniones y discrepo en otras; sin embargo la respuesta se hizo tan larga que preferí publicarla aquí. Les sugiero leer el post de Dianet primero.

Este es el comentario de Juan Pablo:

Estoy totalmente de acuerdo contigo cuando lamentas que la convocatoria que los lanzó al Turquino no se haya convertido en noticia. Lo que no comparto es que culpes a El Nuevo Herald ni los medios “nacionales” cubanos por no hablar de la iniciativa.
Primero, desde chiquito conocí un viejo refrán que asegura no poder exigirle peras al olmo, que es más o menos lo mismo que pedirle aceite a un ladrillo, por lo que sería iluso pensar que el Herald les dedicara espacio.

Segundo, no se hasta donde fueron convocados lo medios “nacionales” cubanos para la cobertura de prensa del acontecimiento… trabajo en uno de ellos, y en mi caso personal siempre hice patente mi disposición de llegar junto a ustedes a la cima de Cuba, pero jamás fui llamado a las filas de la expedición por parte de sus organizadores. Aunque la convocatoria haya surgido desde la redes sociales fueron excluyentes en la participación, aunque paradójicamente se arrogaron el derecho de utilizar un hashtag tan incluyente y particiativo como #blogueros, twiteros y feisbuceros de Cuba.

Por último, y es lo que no logro entender… ¿cómo pasó tan desapercibido un hecho en el que la mayoría de sus participantes son profesionales jóvenes y activos de la prensa cubana? Salvo TRES o CUATRO fotos que ví en Facebook y DOS crónicas que pude leer, no encontré más información del hecho. ¿Qué pasó entonces? ¿Por qué tanto silencio? Si todos los partícipes fueron los blogueros, twiteros y feisbuceros de Cuba, ¿dónde están esas páginas personales que recogieron la aventura de llegar al Pico Turquino? ¿dónde está el grupo creado en Facebook para la ocasión, que agrupara en un mismo sitio, como crónica colectiva, todas las historia personales que fenecieron dispersas por sí solas?

Algo me dice que no utilizaron muy bien las armas que empuñan día a día en el ejercicio del periodismo, así como tampoco supieron ser efectivos con las herramientas on-line que brindan las redes sociales. Una miradita hacia dentro no vendría mal, tal vez entonces entiendas por qué un noble empeño terminó aplastado por el peso del silencio… y el Pico Turquino seguirá estando ahí!!!

Mi respuesta:

Rodolfo (izquierda) y Camilo en la cima del Turquino

Tienes razón Juan Pablo, todo pudo haberse hecho mejor, sin embargo “las cosas buenas se deben hacer sin llamar al universo para que lo vea a uno pasar”. La mayor satisfacción fue poder hacerlo, dar un pasito más para unir a tanta gente que hoy hace cosas por Cuba desde rincones tan distantes como Fomento, Guanabacoa y Holguín y que no se conoce verdaderamente, porque aceptar amigos en Facebook o seguir a alguien en Twitter no siempre es sinónimo de entablar verdadera amistad. Esa fue siempre la premisa de este viaje cuya convocatoria estuvo en Twitter y en Facebook y si no fueron más personas es porque en apenas dos días ya éramos 40 de todo el país y una lista de espera, dispuestos a viajar con medios propios solo para encontrarnos y subir juntos al punto más alto de Cuba.

No hubo invitaciones especiales para ningún medio o bloguero, feisbucero o twitero, no se trataba de convocar, sino de sumarse, porque no había transporte asegurado u hospedaje de calidad, era una aventura de principio a fin y esas cosas se aceptan de corazón o no se hacen. Hubo personas que se entusiasmaron con la idea y al conocer las condiciones dijeron que no iban a participar; lamentablemente no todos hacen lo que Rodolfo (Letra Joven) y su amigo Camilo, pagar 200 pesos para ir incómodos y mojándose en un camión de la Habana a Santiago de Cuba; o lo que hicieron Betsy (De donde crece la Palma) y Arnaldo (Revolución); que casi se fueron de regreso a Matanzas en botella. Para suerte nuestra fueron más los dispuestos a hacer el viaje, pero el campismo tiene capacidad limitada y para nosotros 40 fue el número y la lista de los fallos la alternativa, afortunadamente nadie se puso bravo por estar en ella. Apostamos por gente de diferentes partes del país y no por la fama de los blogs, antigüedad o juventud; así logramos un grupo con personas de Matanzas, La Habana, Sancti Spíritus, Camagüey, Las Tunas, Santiago y Holguín, de edades diversas, con blogs más o menos conocidos y quizá por eso nos entusiasmamos y hablamos de blogueros de Cuba, cuando en realidad eran solo unas cuántas provincias.

Betsy, escribiendo desde el primer día

Sin embargo, y es de lo que va el post de Dianet, a mi entender, que varias provincias estuvieran representadas y la intención del viaje, eran razones más que suficientes para que nuestros colegas, los que lo supieron, por supuesto, aunque no pudieran estar, apoyaran de algún modo lo que se hizo, especialmente en un momento en que se reunían personajillos pagados y con toda la batahola de medios que siempre acarrea Yoani Sánchez. Pero, al parecer, hay quienes funcionan solo si alguien les dice de qué opinar o se movilizan solo si las cosas ocurren en la capital y quizá hubo quienes asumieron que como no iban, para qué hablar.

Estoy plenamente de acuerdo en que pudimos haber hecho más, independientemente de que Radio Angulo publicó sobre nuestro viaje antes de que se hiciera, el periódico Adelante, de Camagüey, escribió en su edición impresa y digital, que desde allá arriba se trasmitió a Radio Cadena Agramonte y el ¡ahora! también publicó; o de las muchas crónicas que se escribieron, tal vez no exagero si digo que casi tantas como las generadas por el Blogazo por Cuba, con toda su polémica y promoción en las redes, con una página de wordpress y un grupo creado.

Pudo hacerse mucho más, es cierto, y ya nos queda como lección para la próxima vez. Porque lo mejor, Juan Pablo, no es que hayamos subido el Turquino, que como bien dices seguirá estando en el mismo lugar aunque nadie mencione a los cientos de personas que lo visitan cada mes; lo mejor es que así, sin ser noticia, fue una puerta, una invitación para un nuevo encuentro que ya se prepara y al que están invitados todos los que quieran sumarse, aun cuando no tenemos nada seguro excepto la disposición.

Y como en el Turquino no hubo rangos ni privilegios, en el Nicho no los habrá tampoco. Vamos en las mismas condiciones o peor, esta vez dormiremos en casas de campaña, comeremos de lo que llevemos y cada quien va por su cuenta. Si los colegas de los medios nacionales se nos suman serán bienvenidos, pero no vamos a convocar a nadie solo por aparecer en el noticiero. Por los Cinco y contra el terrorismo nos veremos en octubre y para conocer las bellezas de Cuba, que es también un modo de amarla más cada día. Creo que esas son suficientes razones para sentirse convocado.

(Tomado de Espacio Libre)