Mes: mayo 2012

Polémica en: Espejismos y verdades de un encuentro

Posted on

by Carlos Alberto Pérez Benítez

 

No caben dudas de que este Encuentro Nacional de Blogueros está en el desdén de algunos y en el más apreciable lugar de los corazones de muchos. Esto, querámoslo o no ya es un hecho, así que solo el tiempo dirá la última palabra. Yo por mi parte, prefiero aguantar mis arreos y meditar mucho más sobre el asunto, leer otros criterios y quizás, si la musa y el tiempo me acompañan, verteré mi visión sobre el controvertido encuentro.

Por ahora les dejo este Post de mi colega El Rafa, que con su permiso hago mío hasta el punto en que saque yo mis propias conclusiones.

No dilato más. Estén atentos.

Carlos Alberto Pérez
La Chiringa de Cuba

Nota: Vea además el Epílogo de un blogazo y sus detractores

Espejismos y verdades de un encuentro

El Rafa eb su intervención. Foto: Cortesía de La Polilla cubana Para Elaine y Lili, El Taburete y La Otra Pata, para Alejo3399

Mucha gente ensalza o denigra a La Joven Cuba. Yo los veo como lo que (creo) son: una terna de muchachos con entusiasmo, miedos, virtudes, defectos, prejuicios, razonamientos, que sufren y disfrutan Cuba con la misma intensidad que los millones de cubanos que no han puesto un pie en Internet y los blogs ni una vez en su vida. Los admiro por haber logrado bregar contracorriente y armado un encuentro de blogueros (aún con adjetivos y censuras, eso era casi impensable); los admiro por haber transmitido en vivo los debates todos , los sublimes, los infecundos; los admiro, porque navegan en tierra de nadie cargando con los estigmas de ambas orillas, y eso, amigos míos, merece respeto.

¿Qué fue el Encuentro de Blogueros en Revolución?, ¿más de lo mismo, la pérdida de un valioso fin de semana discutiendo problemas sin solución, un auténtico espacio de conversación? La respuesta está flotando en la blogosfera; entre las miles de opiniones que como potentísimo Amazonas se bifurcan y concurren a lo largo de la red. Tengo amigos que desistieron antes de empezar, amigos que no tuvieron siquiera la oportunidad de declinar la invitación, amigos que no pudieron llegar, amigos, en fin, que merecían estar en el encuentro porque aún con los perros detrás, continúan empeñados en ese acto de fe que es bloguear en Cuba. Por todos ellos estaba allí, y por mí mismo, porque mi yo futuro debe mirar atrás y saberme consecuente, con voz en el momento que debí hacerlo.

Y mi yo presente acudió a un debate que a ratos parecía estéril, pero que en no pocos momentos se trepaba amenazadoramente hasta las almenas que esconden nuestros dolores cotidianos, llámese cable, resolución 127, diálogo con las instituciones, o cualesquiera de los muchos problemas de los blogueros en Revolución. Una vez más corroboro mi tesis de que los problemas medulares de la cultura cubana siguen anclados en los ya lejanos sesenta; aún en las discusiones más insospechadas, seguían gravitando esas preguntas hasta hoy sin solución: qué es lo revolucionario, quién lo define, quién está dentro y quién afuera, dónde trazar las fronteras. Y yo, la verdad, que me considero revolucionario, que me considero dentro, comienzo a aburrirme y quiero hablar de otra cosa. A veces, peligrosamente, de cualquier otra cosa.

Qué triste el desencanto en los desiertos, cuando la vida parece írsete por un poco de agua y descubres que el oasis no era tal, sino un montón de lugares comunes y consignas desfasadas.

Cuando llegó el cierre del encuentro, me sentí un extraño; extraño porque mi vida bloguera no pasa por un eterno combate con el aparatoso y ridículo montaje mediático de los que no quieren este pedazo de tierra, porque me importa un comino si algún trasnochado entiende que le hago juego al enemigo, porque mis posts  son míos, absolutamente míos, como el Malecón, como mi semen,  como Memorias del Subdesarrollo. Salí del salón mientras algún joven comunista daba las conclusiones. Me senté en un humilde y solitario pasillo de la Universidad de Matanzas, a pensar, a escribir esto. El pasillo me llenó de nostalgias, me recuerdó la Lenin. Allá, en el encuentro de blogueros, sonaban aplausos lejanos.

… pero no fue este el verdadero cierre. Los contratiempos que acompañan a todo ser que vive en una isla nos hicieron quedar varados por demasiadas horas en la Universidad. Y allí, por primera vez, sentí que entre juegos absurdos, conversaciones elevadas y ridículas, el intercambio en ruedo y sin jerarquías que disolvieron profesiones, poderes y posturas,  habíamos llegado, al fin, al verdadero encuentro.

(Tomado de la Chiringa de Cuba)


BLOGUEROS INDIGNADOS Y BLOGUEROS INDIGNOS

Posted on


Ya lo había dicho Eduardo Galeano en su visita a La Habana este febrero: La neutralidad es imposible, somos indignos o indignados.

El reciente y exitoso Encuentro de Blogueros Cubanos en Revolución, además de la satisfacción por haber concertado estrategias y debatir en la búsqueda de los mejores caminos, también dejó como saldo evidentes aunque mesuradas indignaciones: contra la pasividad, el conformismo, la mentira, la mediocridad, la burocracia y también contra la deslealtad.

El más de medio centenar de blogueros, sobre todo jóvenes, reunidos en la universidad de Matanzas este viernes y sábado últimos, se anotaron entre sus fortalezas el ser consecuentes con sus credos sin temer que pudieran colgarles el cartelito de “oficialistas” porque “si ser  oficialista es defender la Revolución y el Socialismo -aunque sepamos que hay que mejorar muchas cosas-, entonces, yo lo soy, y con orgullo”, como comentara uno de los asistentes durante el receso.

Sin embargo; ahora, leyendo opiniones acerca del encuentro, -opiniones desde la barrera, diría yo, porque sus autores no estuvieron entre los asistentes- pareciera por lo que dicen  algunos, que ser  leal a este proyecto socialista, querer mejorarlo pero no dinamitarlo, resulta algo así como una indignidad, una cobardía.

Porque si ser valientes es apuntar contra cosas  mal  hechas, en la reunión hubo  un montón de corajudos y las evidencias estuvieron al alcance de todos y a camisa quitada, lo mismo en los twits generados en tiempo real desde el propio plenario, en los post de los blogueros, que en las transmisiones de Justin.tv, para quien tuvo las facilidades tecnológicas de poder verlas.

Los reunidos, como bien recuerda Harold Cárdenas en su entrada de este lunes para LJC, “Epílogo para un blogazo y sus detractores”, lo mismo la emprendieron contra el MIC para que se eliminaran las trabas que limitaban o sancionaban el acceso de algunos blogueros desde universidades y centros laborales a las redes sociales, que clamaron por explicaciones sobre el cable de fibra óptica Cuba-Venezuela, que por el acceso a Internet, por una mayor protección para los blogueros y también por la defensa de la verdad a toda costa, porque “la verdad es siempre revolucionaria”, según afirmaron allí. Esto último lo resumía de manera tan concisa como un proyectil bien disparado, uno de los integrantes de LJC: “es mejor pedir disculpas que pedir permiso”.

Aun así, se les catalogó con sorna de “obedientes y disciplinados”. ¿Qué  temas debían abordar, qué posturas asumir para premiarlos con el adjetivo de desobedientes e indisciplinados, o el diploma de Valientes? ¿Valientes ante quiénes y para qué?

¿Es cobarde y oportunista declararse defensor de los 5, detenidos por enfrentarse al terrorismo siempre de moda en Miami?, ¿lo es reclamar por el derribo del bloqueo que nos imponen los EE.UU, considerado genocidio? Contestar de manera afirmativa a estas preguntas equivaldría a asegurar algo como que “(El caso Posada Carriles) es un tema político que no interesa a la gente. Es una cortina de humo”.

¿Cuál es el idioma que debemos estrenar para reclamar nuestros derechos,  mancillados por más de 50 años?  Estoy ansioso por leer esas nuevas consignas que desde hace años nos prometieron algunos blogueros, los mismos que también, desde la plataforma BloggerCuba, quisieron vendernos a Barack Obama como el hombre del cambio y hasta una cartica abierta le enviaron, calificando su investidura de presidente como “un día feliz para la Humanidad”.

Como Galeano también dijo que “No hay quien pueda con la capacidad de contagio que tiene la indignación” –claro, refiriéndose al emerger de movimientos sociales- , pues ahora soy yo quien se indigna ante la ambigüedad de esas críticas, que, además de ser imprecisas son injustas y evidencian, cuando menos, desinformación.

En coherencia con uno de los tantos pronunciamientos de la reunión sobre el derecho  de cada uno a expresar y defender sus puntos de vista, y a ser respetado, se han pronunciado diversas voces acerca del evento. Yo, haciendo uso también de tal derecho, me niego a ser llamado cobarde y prefiero creer que tales consideraciones han sido derivadas de la desinformación, el impresionismo, cierto afán de protagonismo y los prejuicios. De no ser así, esa aparente neutralidad y ecumenismo en que parecen apoyarse, no sería sino la peor de las indignidades.  Entonces sí que doblarían las campanas.

Yohandry Fontana

La Habana

Tomado de :

EL BLOG DE CARLOS TENA